Treguas en la frontera nazarí
La frontera nazarí fue mucho más que una línea de separación: un espacio de guerra, fortificaciones, comercio e intercambio entre el reino de Granada y Castilla Cuando pensamos en la frontera entre el reino nazarí de Granada y la Corona de Castilla, es fácil imaginar un territorio marcado constantemente por las incursiones, los asedios y los enfrentamientos. Sin embargo, durante buena parte de los casi dos siglos y medio de existencia del reino nazarí, la realidad fue bastante más compleja. La guerra no era permanente. La tregua era, de hecho, la situación habitual. Las treguas se establecían a título personal entre los soberanos. Esto significaba que, en principio, dejaban de tener vigencia cuando uno de ellos moría. Por eso, el fallecimiento de un rey podía convertirse en un momento especialmente delicado para la frontera. Era habitual que se enviaran mensajeros inmediatamente a las cortes vecinas para comunicar la voluntad de mantener los acuerdos de paz, antes incluso de que l...





