Ibrahim Ibn Zarzar
Ibrahim Ibn Zarzar fue un médico judío excepcional del siglo XIV, cuya vida y saber le llevaron a servir a tres grandes monarcas de su tiempo: un sultán meriní, un emir nazarí y un rey castellano. Su maestría en medicina era reconocida en todo el ámbito hispano-musulmán; conocía el cuerpo humano al detalle y atendía a sus pacientes con precisión y sabiduría. Pero su curiosidad no se detenía ahí: también fue un brillante astrónomo que, en las noches despejadas, subía a lo alto de la torre mayor de la antigua mezquita de Sevilla —ya convertida en catedral— para observar el cielo y sus misterios. De hecho se cuenta que vaticinó a Pedro I “El Cruel” que se convertiría en el rey más poderoso de Castilla y que triunfaría sobre los moros. Esta estatua orante de Pedro I de Castilla, conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, es de tamaño algo mayor que el natural, representa al monarca en actitud de oración, vestido con armadura completa —brazales, grebas y musler...






