Granada nazarí después de 1492: cuando la conquista no puso fin a la historia
La Granada nazarí fue transformándose gradualmente en una ciudad cristiana, con nuevas construcciones, la concentración de los moriscos en el Albaicín y reformas impulsadas por los Reyes Católicos que alteraron también la fisonomía de los antiguos barrios islámicos Cuando pensamos en 1492, solemos imaginar una fecha que marca un antes y un después en la historia de España. Es el año de la toma de Granada por los Reyes Católicos, el final de la llamada Reconquista y, para muchos, el momento en que desaparece definitivamente la presencia musulmana en la península Ibérica. Sin embargo, la realidad fue bastante más compleja. La conquista de Granada no supuso el fin inmediato de la sociedad musulmana. Lo que terminó fue su capacidad para gobernarse a sí misma. Durante más de un siglo, miles de musulmanes —convertidos después en moriscos— continuaron viviendo en sus tierras, aunque sometidos a una creciente presión política, religiosa y cultural. Su historia es la de una comunidad que vio có...





