El "Árbol de la Vida"
Entre el amplio repertorio de motivos decorativos de ataurique o dibujo de motivos vegetales, destaca el "Árbol de la Vida" o Hom de larga tradición mítica, religiosa, simbólica e iconográfica en el Islam. Surge en Siria en el siglo VII bajo la dinastía Omeya, expandiéndose por todo el Imperio musulmán.
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Procedente de excavaciones realizadas en el Secano de la Alhambra y conservada en su museo (R.E. 1204) esta zafa nazarí (siglo XIV) de loza azul y dorada (en la que se conserva algo de dorado, poco perceptible de espiralillas y pequeñas palmetas), pertenece a la misma serie de piezas selectas en que al torneado perfecto y cuidadísimo, se une la originalidad de la decoración, en la que los trazos azules dibujan un tema descentrado: una composición arbórea de ramas ondulantes que se enroscan, y cuyas terminaciones son hojas de uno, tres o cinco folíolos que recuerdan a los que tapizan los fondos de las baldosas de solería procedentes del Peinador (y también en otro ejemplo a mayor escala en la gran zafa núm. 104), y por ello, también relacionadas con decoraciones de tiempo de Muhammad V, obras llenas de una originalidad que, a veces, no tiene nada que ver con esquemas tradicionales un tanto estereotipados y caducos |
Para comprender la significación del árbol en las visiones medievales, hay que tener en cuenta lo que él representa en el ámbito religioso; según el Corán, "el Árbol de la Vida", en árabe Hom, es aquel árbol bueno, en contraposición con el árbol maldito o Zaqqum (Corán, 14, 24-27):
"¿No has visto cómo ha propuesto Dios como simil una buena palabra, semejante a un árbol bueno, de raíz firme y copa que se eleva en el aire, que da fruto en toda estación, con permiso de su Señor?...
Una mala palabra es, al contrario, semejante a un árbol malo arrancado del suelo: le falta firmeza"
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