Alfiler nazarí de plata

Fue realizada por fundición en molde en la parte inferior
(aguja) y modelado a mano y repiquetado en la parte
superior, donde la aguja está rematada con una especie de
flor cerrada en la que engarza la parte inferior de un capitel
 labrado o troquelado simulando un ataurique, sobre el que
se erige de perfil una figura zoomorfa que
aparenta ser una gacela

Almacenada en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, con número de inventario DJ00820, esta aguja o alfiler nazarí de plata (si bien no se descarta un origen meriní), que fue posiblemente utilizada como prendedor en la vestimenta. Apareció en buen estado de conservación (aunque la aguja está torcida, tal vez por su uso continuado) las excavaciones arqueológicas del Campus de La Cartuja de Granada, en concreto en el hoy desaparecido "Cerro de los Almendros", al oeste de la actual facultad de Filosofía y Letras, en el contexto de un derrumbe tardonazarí, con anterioridad a 1550.

La imagen de la gacela remite a la tradición oriental y luego típicamente del Mediterráneo islámico, recordando la conocida cierva de Madinat al-Zahra, un surtidor de bronce que data de época omeya, y a los motivos del Jarrón de las Gacelas, de época nazarí, si bien en ese caso, las figuras son más estilizadas.


Este pequeño alfiler de plata de 9,6 cm, cuenta con tres partes
diferenciadas: la inferior es de forma cilíndrica y sección
 circular, mas ancha en la parte superior que en la inferior,
que acaba en punta; una parte central, realizada a la misma
vez que la anterior, tiene una forma troncocónica y parece
ser un  motivo vegetal que sirve de enganche con la parte
superior; mientras que la parte superior, de mejor calidad técnica y metal mas puro, simula ser un capitel troquelado,
tendente al ataurique, característico de la arquitectura nazarí,
aunque ligeramente con forma de V, con la parte central algo
rehundida, sobre el que se alza una figura zoomorfa de perfil
y formas simplificadas de lo que parece ser una gacela, que
cuenta con varios detalles como incisiones en el cuello y
parte del cuerpo que simula ser el pelaje, así como
las marcas de los ojos

Una pieza de tal valor demuestra el alto poder adquisitivo de los habitantes, como el visir Ibn al-Jatib, sabio, cronista y poeta vinculado a esta ciudad andalusí. Fue secretario de Estado (diwan al-insa') con los sultanes Yusuf I y Mohammed V. El palacio-almunia de Ibn al-Jatib fue descrito como un lugar de recepción de la elite política, económica y cultural nazarí y estaría conformado por una serie de estructuras a modo de pabellones, con espacios multifuncionales, en el que el agua estaría siempre presente. Al parecer la finca donde se encontraba perteneció en 1932 a la viuda del catedrático Mariano Gaspar, según consta en el Archivo de la Escuela de Estudios Árabes (AEA).

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