Biografías: Hernán Pérez del Pulgar

Batalla del Zenete, 1878, por Carlos Luis de Ribera
(Roma, 1815 - Madrid, 1891 Pintor de Cámara
de Isabel II), donde Hernán Pérez del Pulgar
es el personaje principal que le representa en
batalla el 10 de agosto de 1489 cuando durante
una expedición a Baza y Guadix, cayó en una
emboscada de los nazaríes y que, cuando todo
parecía perdido, animó a sus soldados
para batir al enemigo

Hernán Pérez del Pulgar y García Osorio (1451-1531), llamado El de las hazañas, por sus diversas heroicidades, nació en Ciudad Real en 1451, y murió en Granada en 1531. Por sus primeras acciones y buen comportamiento en la guerra de Portugal contra Alfonso V, los Reyes Católicos nombraron a Hernando Pérez del Pulgar "continuo de casa" y capitán del ejército castellano que alcanzó gran renombre por su participación en las guerras de Granada, por lo que recibió el título de gentilhombre en 1481. En agosto de 1482, tras viajar a Alhama con Fernando el Católico, ayudó en el tercer asedio musulmán, y posteriormente en el cerco de Loja (Lawxa). En mayo de 1486, se acercó al castillo del Salar con quince escuderos y setenta soldados, y lo atacó hasta rendirlo; por esta acción, los reyes le nombraron Señor y alcaide del Salar (origen del marquesado del Salar). Alcanzó mayor fama por su audacia al dar muerte al caudillo Aben Zaid en el cerco de Baza en 1489, y reconquistar Salobreña cercada por Boabdil.

En esta casa solariega manchega construida a inicios
del siglo XV, hoy Museo Municipal López-Villaseñor,
en Ciudad Real, nació en 1451 Hernán Pérez del Pulgar,
que según la tradición, su habitación
se ubicaba en el torreón

Durante la emboscada que sufrió en la Batalla del Zenete, cuando todo parecía perdido, consiguió arengar a sus soldados, y acometer y batir al ejército moro en los campos del Zenete:

“Entre tanto, los moros, viendo el escaso número de enemigos á quienes tenían que combatir, lisonjeados por el porvenir que les aguardaba, se arremolinaron contra los nuestros, creyendo hacer en ellos un terrible estrago. Los soldados de la Cruz, viéndose sin bandera á quien seguir, y ante la duda que imprime el desaliento, por la falta del estandarte que había de guiarles á la victoria, tuvieron un momento de flaqueza, que no permitió Pulgar que pasara adelante, y cogiendo y desatando la blanca toca que traía en su cabeza, la anudó al extremo de su lanza, y dijo á los guerreros: “No faltará bandera al que quiera seguir, y levantando la lanza, y ondeando sobre todos la blanca toca que les servía de enseña, se constituyó en Alférez y Capitán de aquellos guerrilleros, y puestos en batalla, acometió á los moros, oyéndosele al acometer, entre otras, estas palabras: ¡Seguidme, seguidme, compañeros, que en mi mano llevo el pendón de Castilla! (...) y ¡Válgame Santa María! Era el 16 de agosto de 1489”.

Los Reyes Católicos concedieron a Pulgar un nuevo escudo de armas, con fecha 29 de diciembre de 1489: “León rampante, mostrando el animoso coraje del hazañoso Pulgar, en campo blanco ó de plata, símbolo de su constancia hasta vencer y su elocuencia en seducir con intrépido y eficaz estilo. La lanza que abraza es con la que hizo la proeza. La toca, atada al hierro, la que levantó y siguieron bandera, en campo azul, color de cielo, (...) en significación de su celo y lealtad. Los once castillos, por los de los alcaides presos y muertos, en campo rojo, por la sangre que de ellos en él se derramó por su audacia, ardid y fortaleza. Ellos de oro, en demostración del claro valor é inestimable de su valentía, y de la luz de su clara estirpe”, y el lema Tal debe el hombre ser como quiere parecer (Las palabras Ave María añadidas a su escudo hacen referencia a su incursión en Granada y clavar en la puerta principal de la mezquita un cartel, escrito de su puño y letra, que comenzaba con dichas palabras).

Interpretación decimonónica de la pintura y dibujo
 de Alejandro Ferrant, (grabado de Severini) que
muestra la acción de Hernán Pérez del Pulgar en
la puerta de la Mezquita Aljama de Granada

Tras la rendición de Granada en 1492 se instaló en Sevilla y se convirtió en historiador, una vez dejado el ejército temporalmente. Siguió al servicio del emperador Carlos V, de hecho, para acabar con las muchas muertes y violencias que los malhechores y asaltantes de caminos cometían impunemente en los despoblados del reino de Granada, le aconsejó al césar fundar en Granada la Santa Hermandad, el 26 de octubre de 1526. También por orden de Carlos V, escribió el conocido libro "Breve parte de la hazañas del Gran Capitán, D. Gonzalo Fernández de Córdoba". Por su labor de historiador ha sido confundido en ocasiones con Hernando del Pulgar. Por sus servicios, el emperador le concedió mercedes por ser uno de sus más fieles servidores, en concreto permiso para crear mayorazgos para sus hijos y el derecho a que se le señalase un lugar como sepultura en la Catedral de Granada, pues fue el primero que tomó posesión de ella, y licencia para entrar en el coro y tomar asiento.

La escultura de Hernán Pérez del Pulgar en
Ciudad Real, obra del escultor Carlos Guerra, es
un monumento inaugurado el 16 de agosto del
año 2010 que homenajea a este capitán del siglo
XV y conecta la historia de los Reyes Católicos al
formar parte de un conjunto simbólico junto a
la de Isabel I de Castilla, situada
en la misma avenida

Como recompensa por sus servicios, los Reyes Católicos ya le habían concedido un privilegio excepcional: tener sepultura junto al gran templo cristiano levantado tras la conquista. Su capilla funeraria quedó situada en un lugar singular de Granada, entre la Catedral de Granada, la Capilla Real de Granada y la iglesia del Iglesia del Sagrario de Granada. Esa peculiar ubicación dio origen al conocido dicho granadino: “estar como la capilla del Pulgar, ni dentro ni fuera”.

Como recompensa a sus servicios en la Guerra 
de Granada, los Reyes Católicos otorgaron a 
Hernán Pérez del Pulgar el excepcional 
privilegio de ser enterrado en el interior
 de la Catedral de Granada

Durante mucho tiempo, la capilla fue el lugar
de enterramiento de los señores y marqueses
de Salar, descendientes de Pérez del Pulgar,
 pero hoy en día suele pasar desapercibida
para la mayoría de quienes visitan la catedral

Ubicación de la capilla donde se encuentra la
tumba de Hernán Pérez del Pulgar

La tumba de Pérez del Pulgar se encuentra bajo una sencilla lápida de mármol. La inscripción recuerda que fue enterrado allí por mandato real y destaca su papel en la toma de Granada. Durante siglos, aquel espacio funcionó también como panteón familiar de los señores y marqueses de Salar, descendientes del militar. Hoy la capilla pasa casi desapercibida para muchos visitantes, a pesar de encontrarse en uno de los lugares más simbólicos de la Granada cristiana.


Comentarios

Entradas populares

El legado nazarí por el mundo