Museo Arqueológico Nacional (Madrid): El Tesoro de Pamplona

El rico propietario de este tesoro guardó en una bolsa nazarí
un anillo y 117 monedas de oro de diversos países
europeos, sobre todo florines aragoneses

Entre las vitrinas del Museo Arqueológico Nacional de Madrid (MAN) se conserva una de las piezas más fascinantes para comprender la economía y las conexiones internacionales de la Europa bajomedieval: el Tesoro de Pamplona. No se trata solo de un conjunto de objetos valiosos, sino de una auténtica cápsula del tiempo que revela cómo circulaba la riqueza a finales del siglo XIV.

Escarcela de lino blanco adornada con un bordado de
aguja de punto de relleno y punto granadino,
y forro de sarga

Este tesoro perteneció a un propietario acomodado que decidió ocultar sus bienes en una bolsa de tradición nazarí, un detalle que ya nos habla de la intensa relación cultural y comercial entre los distintos territorios de la Península y el Mediterráneo. En su interior se encontraron 117 monedas de oro procedentes de diversos países europeos, con una notable presencia de florines aragoneses, junto a una joya excepcional.

Monedas de oro aragonesas, castellanas,
francesas, inglesas e italianas

Entre los objetos destaca una sortija de oro fundido y cincelado, con el aro ricamente decorado y un zafiro perforado, reutilizado de una pieza anterior. Datada en el siglo XII, esta joya es especialmente interesante porque su tipo de montaje tuvo continuidad en la orfebrería europea posterior, demostrando cómo ciertas formas y técnicas trascendieron generaciones.

Sortija de oro fundido y cincelado con arodecorado
y zafiro perforado, como obra reaprovechada

El conjunto se completa con una delicada escarcela de lino blanco, fechada en el siglo XIV, adornada con bordados realizados con punto de relleno y punto granadino, y forrada con sarga. Esta bolsa, que incluso cuenta con un pequeño bolsillo inferior, no solo cumplía una función práctica, sino que también era un objeto de prestigio.

Ésta bolsa de lino posee un bolsillo en su parte inferior

Detalle de los adornos de la bolsa

Las monedas, todas ellas de oro y procedentes de reinos como Aragón, Castilla, Francia, Inglaterra e Italia, constituyen una muestra excepcional del dinero que circulaba por los grandes circuitos comerciales europeos en la Baja Edad Media. Su diversidad confirma la movilidad de mercaderes, capitales e ideas en una época mucho más interconectada de lo que solemos imaginar.

El Tesoro de Pamplona no es únicamente un conjunto de piezas valiosas: es el reflejo de un mundo medieval dinámico, cosmopolita y sofisticado, que hoy podemos redescubrir gracias a su conservación en el MAN. Una visita imprescindible para quienes desean comprender la historia económica y cultural de la Europa del siglo XIV.

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