Baños de Ronda

Si bien Ronda es conocida por su tajo y el puente que lo cruza, los baños nazaríes estupendamente conservados y de original funcionamiento merecen una visita, abriendo de lunes a viernes de 10 a 18 horas aproximadamente y sábados, domingos y festivo por la mañana de 10 a 15,00 (tel 656 950 937).

Reconstrucción en 3D de los baños de Ronda

Este recinto termal de época andalusí es el mejor
conservado en la Península y se ubicaba en el
antiguo arrabal de la ciudad de Ronda


Siendo el Reino Nazarí de Granada el último reducto musulmán del Islam en la Península Ibérica, la Runda islámica alcanza su máximo esplendor acogiendo a los habitantes de Al-Andalus expulsados por el avance cristiano; su posición estratégica en la frontera que separa a castellanos y nazaríes, convertirá a esta medina musulmana en el bastión más occidental del reino, además de ser paso obligado en las relaciones entre Granada y el norte de África a través del Estrecho. 

En estas fotografías se puede observar el
estado del baño en fases previas a las 
valiosas restauraciones que en él se
han realizado durante la segunda mitad
del siglo pasado (entre 1905 y 1950)

La importancia de esta ciudad en el reino granadino se refleja en su urbanismo, siendo un buen ejemplo sus baños públicos. Este el más importante y el único conservado de los cuatro que se citan en el Libro de los Repartimientos. Situado en el antiguo arrabal Bajo o barrio de las Cutidurías (actualmente barrio de San Miguel, tomando nombre de la ermita de San Miguel, mezquita probablemente en época andalusí, ubicada junto a los baños), fue construido entre los siglos XIII y XIV. Este barrio artesanal y agrícola, en el que se localizaban industrias de transformación de materias primas tales como alfares o tenerías estaba repleta de pequeñas viviendas y talleres que discurrían por intrincadas calles y adarves han dejado huella en la toponimia cercana: Puente de las Curtidurías, Puerta de los Esparteros, camino de las Ollerías, etc.

La ermita de San Miguel, construida entre los
siglos XIII y XIV sobre una probable mezquita
andalusí, fue el centro religioso del antiguo
barrio de las Curtidurías y de los gremios
de curtidores que trabajaban junto al río



Piedra pómez y aplicador de kohl procedente de los
Baños de Ronda (Málaga), siglo XIV
Museo Municipal de Ronda


El de Ronda es uno de los baños andalusies
de mayor tamaño y en mejor estado
de cuantos se conservan

Una particularidad de estos baños es que se encontraban a las afueras de la ciudad aparentemente, al pie de la desaparecida Puerta del Puente, precisamente por su gran afluencia, donde encontraban un lugar para purificar cuerpo y espíritu. No son pocos los casos en los que algunos baños se ubicaban junto a las puertas de las ciudades o incluso en el campo, debido a su función higiénica, social y religiosa.





Los baños se construyeron junto al arroyo de
las Culebras, del que obtenían el agua mediante
 una noria que la elevaba hasta un acueducto

También llama la atención la forma que tiene de abastecerse de agua; se encuentra junto a uno de los ríos cercanos a Ronda, en la confluencia del arroyo de las Culebras y del río Guadalevín y para captar el agua hasta el baño es construida una noria o nau'ra y un acueducto que conducía el agua hasta el primer habitáculo del baño, la leñera (que contaba con una caldera y un aljibe). Una torre guardaba el mecanismo de la noria, accionada por burro que caminaba dando vueltas elevando unos jarros cerámicos que elevaban el agua hasta el acueducto.

Torre de la noria

Mecanismo de una noria de tiro o de sangre

Es extraordinario que este sistema hidráulico se
conserve casi íntegro: el abastecimiento de agua
 de los Baños Árabes de Ronda fue una auténtica
obra de ingeniería hidráulica, aprovechando la
proximidad del arroyo de las Culebras, que
discurre junto al edificio, para garantizar un
suministro constante

Lo más notable es que en Ronda no solo se conserva
el edificio del hammam, sino también buena parte de
este sistema hidráulico, algo muy poco frecuente
en la Península Ibérica, por lo que los Baños Árabes
de Ronda están considerados entre los mejor
conservados de España

En la imagen, la sala de la caldera, donde una gran
caldera de cobre calentaba el agua con un horno de
leña, cuyo aire caliente circulaba bajo el suelo
mediante un hipocausto de tradición romana
para templar las salas del baño

Los baños de Ronda se encontraban construidos 
por debajo del nivel del suelo para favorecer la
conservación del calor por lo que era necesario 
descender unos escalones para llegar al vestíbulo 

El vestíbulo, que contaría con una alberca o fuente,
y del que la bóveda que lo cubría ha desaparecido,
 era el lugar donde los visitantes se desvestían,
descansaban y socializaban antes y después del baño

Junto al vestíbulo se encontraba la letrina 

Las diferentes salas se disponían en fila


A diferencia de las termas romanas -consta de las mismas partes: sala fría, templada y caliente, hipocausto,caldera y sala de recepción-, los baños son fundamentalmente de vapor, aunque en ocasiones cuenten con alguna pequeña alberca. Por tanto lo que se calentaba no era el agua, sino el aire, transmitiendo el calor por vía subterránea, a través del hipocausto, a las salas calientes que se encontraban cerca de la leñera. El vapor se obtenía arrojando agua sobre el suelo caliente, sirviendo el aljibe como depósito al que se tenía acceso directo desde la pared.

Hipocausto

Bañera de la sala fría, la primera sala
que encontramos tras cruzar el vestíbulo 

Bañera de la sala fría iluminada por lucernas

La sala templada era de mayores proporciones que la sala caliente, y se encontraba en medio de la sala de agua caliente y la de agua fría, y a ésta última llegaba el agua del aljibe a través de tuberías llamadas atanores hasta las dos bañeras. Por último estaba la sala de recepción organizada entorno a una pequeña alberca, punto de inicio y final del baño, donde se encontraban los vestuarios y las letrinas. Esta sala se encontraría cubierta por una gran cúpula con lucernas que permitía el paso de la luz y que se apoyada sobre pilares cruciformes y arcos rebajados, aunque hoy día ha desaparecido. Además hay que tener en cuenta que este edificio se encontraba a un nivel inferior y en parte soterrado lo que ayudaba a conservar mejor el calor.

La sala templada era la estancia principal y más
amplia, donde se pasaría la mayor parte del tiempo
y donde se practicaban los lavados y masajes

Las cubiertas estaban perforadas con lucernas
en forma de estrella para permitir la iluminación 
tenue de las salas así como la salida del vapor

Para su construcción se reutilizaron piezas
de construcciones anteriores, como este
capitel y su columna

Detrás de la sala caliente se encontraba la caldera,
de la que hoy solo queda el hueco y que calentaba
tanto el agua como el sistema de calefacción del
edificio andalusí 

Bañera de la sala caliente, junto al horno




Reconstrucción de la recepción



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