El astrolabio nazarí y la astronomía
El legado astronómico árabe es fruto de la asimilación de tradiciones anteriores (mesopotámica, griego-helénica e indoirania) y la elaboración de propuestas propias, y constituye uno de los ejemplos más brillantes de un patrimonio científico mediterráneo compartido. Un patrimonio intangible en el que concierne a ideas y vocabulario, que incluye terminología técnica y nombre de estrellas, y un patrimonio tangible formado por manuscritos e instrumentos que, fieles compañeros del astrónomo, le acompañarán en un viaje de ida y vuelta por los grandes centros científicos del mundo árabe medieval, de Bagdad a Córdoba y de al-Ándalus a Samarcanda. Cuadrantes, esferas, astrolabios y sofisticados instrumentos estuvieron a disposición de astrónomos y observatorios.
Tras una fase inicial de traducción y asimilación, los astrónomos árabes no tardaron en producir las primeras obras originales en cuanto a descripciones de estrellas, astronomía esférica, trigonometría aplicada, modelos planetarios y elaboración de tablas. Las fuentes árabes medievales dan cuenta de la existencia de estaciones de observación al aire libre, en residencias particulares, en jardines reales o en lugares públicos. En el siglo IX, existieron observatorios en Bagdad, al-Samasiyya, y en Damasco, al-Qasiyun, pero estos observatorios son una excepción y habrá que esperar hasta el siglo XIII para la creación del Observatorio de Maraga, al que seguirán los de Samarcanda (siglo XV) y Estambul (siglo XVI). No hay noticia de la existencia de observatorios en el occidente musulmán más allá de alguna referencia al uso de torre como lugar de observación, como la Torre de las Damas de La Alhambra.
| Astrolabio de Ahmad b. Husayn b. Baso Granada, 1304 - 1305 Museo de Arte Islámico, Doha (Qatar) |
Tras una fase inicial de traducción y asimilación, los astrónomos árabes no tardaron en producir las primeras obras originales en cuanto a descripciones de estrellas, astronomía esférica, trigonometría aplicada, modelos planetarios y elaboración de tablas. Las fuentes árabes medievales dan cuenta de la existencia de estaciones de observación al aire libre, en residencias particulares, en jardines reales o en lugares públicos. En el siglo IX, existieron observatorios en Bagdad, al-Samasiyya, y en Damasco, al-Qasiyun, pero estos observatorios son una excepción y habrá que esperar hasta el siglo XIII para la creación del Observatorio de Maraga, al que seguirán los de Samarcanda (siglo XV) y Estambul (siglo XVI). No hay noticia de la existencia de observatorios en el occidente musulmán más allá de alguna referencia al uso de torre como lugar de observación, como la Torre de las Damas de La Alhambra.
Al-Ándalus tuvo una aportación distinguida en la materialización de opciones complejas y entre los siglos XI y XIV fueron astrónomos y astrolabistas andalusíes quienes pusieron a punto los instrumentos universales que acabarían regresando a Oriente y llegando a Europa. La historia del diseño de los instrumentos astronómicos guarda relación con la historia de la matemática aplicada y el desarrollo de la geometría descriptiva y la teoría de las proyecciones. La literatura medieval sobre instrumentos astronómicos conoce la existencia de algunas obras que son compendios de instrumentos conocidos por quien lo escribía. Algunos de estos instrumentos son estándar, tradicionalmente muy conocidos y en circulación, pero otros son variantes geométricamente complicadas cuya existencia real se pone en duda.
Tampoco de los procedimientos seguidos, que eran sobre todo artesanales y combinaban la parte técnica con una cuidada caligrafía y decoración. Muy a menudo los astrónomos eran astrolabistas y construían eran astrolabistas y construían sus propios instrumentos, pero también sabemos de astrolabios y cuadrantes que fueron objeto de un mercado especializado.
| Astrolabio expuesto en la Sala Al-Ándalus del Parque de las Ciencias de la ciudad de Granada |
Los astrolabios son a la vez una representación del cielo, como unas herramientas utilizadas para diferentes tareas desde calcular el tiempo, la duración del día y de la noche mediante la simulación de los movimientos de los astros, las latitudes, medir la altura de accidentes geográficos o de los astros, hasta la elaboración de horóscopos. Basándose en los cambios del cielo consecuencia de la rotación de la Tierra sobre sí misma y alrededor del Sol y estableciendo la imagen del cielo en un determinado día del año y a una hora concreta de la noche, podían precisar el movimiento y la posición de los astros.
Estos instrumentos astronómicos constan de una caja o madre con dos caras: la faz y el dorso, y un colgadero o trono para poder manipularlo verticalmente.
![]() |
| Faz de un astrolabio, reproducción en miniatura de la marca Hemisferium |
![]() |
| Dorso de un astrolabio, reproducción en miniatura de la marca Hemisferium |
Su uso se extendió por el mundo islámico durante la Edad Media, siendo un útil indispensable para astrónomos y astrólogos, así como en el avance de las técnicas de navegación y las nuevas tierras descubiertas a partir de la Edad Moderna asentándose en la Cultura Occidental sobre las bases de la geografía árabe.
Coincidiendo con la celebración del Milenio (1013 - 2013) en la ciudad de Granada, en la Exposición "Arte y Culturas de Al-Andalus, El Poder de la Alhambra" hay expuestas dos curiosos ejemplos de astrolabio nazarí:
- El astrolabio de Ibrahim ibn Muhammad ibn al-Raqqam, que se conserva en Madrid, en la Real Academia de la Historia: un astrolabio fechado en 1320, fabricado en bronce (12,5 x 0,3 cm) y procedente de Guadix, aunque fue hallado en un derribo en el Albaicín de Granada, tiene como única lalitud marcada la de Guadix (37º 20'), con la inscripción en el dorso "Este es el primer astrolabio fabricado por Ibrahim ibn Muhammad ibn al-Raqqam en Wadi As (Guadix), que Dios la salvaguarde" y en línea horizontal "En el año 720 de la Hégira (=1320)".
- El astrolabio fabricado por Ibn Zawal, conservado en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada: una pieza fabricada en bronce fundido de 18,5 cm de diámetro y que junto con los signos zodiacales hay grabado en cúfico la firma del artífice del que se considera último astrolabio nazarí fabricado en Granada "Lo fabricó Muhammad Ibn Zawal en el año 886 de la Hégira (=1481)".



Comentarios
Publicar un comentario