¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

sábado, 20 de febrero de 2016

Casa de los Infantes o Palacio de Cetti Meriem


El palacio de Cetti Meriem o casa de los Infantes por pertenecer a los familiares del emir que gobernaban en Almería y llevaban tal título por su parentesco y descendencia con los antiguos reyes de Zaragoza -ubicada frente al convento del Angel Custodio, donde hoy se encuentra el edifico del Banco de España en Granada- fue levantado a finales del siglo XIV o principios del XV por Mohammed Ibn al-Mawl, miembro de una ilustre familia emparentada con la dinastía nazarí. Su hija Cetti Meriem, casó con un cristiano apellidado Venegas, un hijo adoptivo de Mohammed. Tras la conquista cristiana por los Reyes Católicos, el palacio continuó siendo habitado por los descendientes de Mohammed ibn al-Mawl, hasta que abandonaron la ciudad para trasladarse a Italia.

Actual edificio del Banco de España, cercano al desaparecido
palacio nazarí Cetti Meriem


Esta Casa de los Infantes que en su tiempo fuera un gran palacio que se extendía hasta la calle de Abenahmar, cerca del Zacatín, a finales del siglo XIX servía como casa de vecinos, almacén y taller de carpintería. La solidez del edificio era aceptable, aunque la mayoría de elementos nazaríes estaban ocultos tras enlucidos. La Reformadora Granadina adquirió la cada durante las obras de la Gran Vía con el objetivo de derribarla aunque la Comisión de Monumentos pidió su conservación sin éxito, ya que el edificio fue derribado en 1901. Durante el derribo, la Comisión de Monumentos, pudo realizar diversas prospecciones que dejaron al descubierto los elementos nazaríes, documentándolo en planos, dibujos y fotografías. Algunos elementos se consiguieron salvar y fueron depositados en los museos Arqueológico y el de La Alhambra. Además unas hojas de alacena, de fina talla, fueron adquiridas por un particular, mientras que el techo de la planta baja del mirador había sido desmontado e instalado en El Generalife. El proceso de documentación de este palacio fue tan exhaustivo que de él se conservan más documentos que de todos los demás edificios derruidos por la Gran Vía juntos. De hecho, el objetivo de la Comisión de Monumentos era poder reconstruirlo en otro lugar y para tal fin se aprobó un proyecto en 1902 que desgraciadamente nunca se llegó a realizar.

Fachada del desaparecido Palacio de Cetti Meriem o Casa de los Infantes
según la Comisión de Monumentos donde destaca el arco de medio punto
de dovelas con un escudo de armas en la clave y una monumental
cornisa como remate y aunque la imagen no lo muestra,
contaba en el extremo oriental con un torreón mirador tan
característico de las casas señoriales granadinas 


Su entrada principal se encontraba en un pequeño ensanche situado cerca del cruce de la calle Elvira y la calle Zacatin. La fachada del palacio fue completamente rehecha en el siglo XVI. Destacaba en ella una portada con un arco de medio punto de dovelas muy marcadas con un escudo de armas en la clave y una gran cornisa como remate. La planta principal estaba adornada con varios balcones de hierro forjado, mientras que en el segundo piso se repartían ventanucos cuadrados de manera irregular. Por último, el tercer piso contaba con una galería con arcos semicirculares protegida por un alero de madera con vuelo y un torreón mirador en el extremo este de la fachada.

Arco de acceso a una sala del palacio de
Cetti Meriem (dibujo de la Comisión
de Monumentos en 1901)

Escalera del Palacio de Cetti Meriem o Casa de los Infantes

La puerta daba acceso a un pequeño patio que conducía a su vez a una escalera de construcción cristiana que conservaba algunos restos de decoración musulmana. El patio principal del edificio lo fue igualmente del primitivo palacio nazarí. De disposición cuadrilonga, es posible que contara en sus orígenes con una alberca en su centro. Al norte y al sur del patio se abrían dos pabellones que daban acceso a las salas del palacio. El del lado norte estaba sumamente transformado cuando se derribo el edificio, conservando sólo un arco de época islámica en el segundo piso. El pabellón presentaba vanos adintelados sobre pilares de ladrillo en la planta baja y una galería adintelada sobre pies derechos de traza morisca en el piso superior. La disposición original de este lado debió ser similar a la del otro pabellón que llego en mejor estado de conservación a pesar de estar oculto por enlucidos.

El patio del palacio de Cetti Meriem en un dibujo
de la Comisión de Monumentos

Patio del palacio de Cetti Meriem durante su derribo

El pabellón sur constaba de un pórtico con tres arcos decorados sobre columnas de mármol (sustituidos con posterioridad por pilares de ladrillo para dar estabilidad). Destacaba en el techo de madera del pabellón un fragmento pintado de El Corán. A través de una puerta decorada con hojas de palma, escudos y cintas de lazo se accedía a una sala rectangular con alcobas en los extremos. Por otra puerta ricamente decorada se pasaba a un mirador con arquitos peraltados a los lados y una puerta al frente que daban en origen a un jardín que fue sustituido en sucesivas reformas por dos pequeños patios y diversas dependencias. La parte alta del pabellón sur disponía de una elegante galería de tres arcos semicirculares, siendo el central más ancho. Los arcos estaban sobriamente decorados y contaban con una balaustrada de madera. En el centro de la galería un arco con tacas en las jambas, cartelas epigráficas y zócalo de azulejos daba acceso a una sala rectangular que, por una puerta análoga a la anterior, comunicaba con la planta alta del mirador.

Plano del Palacio de Cetti Meriem o Casa de los Infantes
realizado por la Comisión de Monumentos

Sección del Palacio de Cetti Meriem (dibujo de la Comisión de Monumentos)


Según Manuel Gómez Moreno y otros investigadores granadinos, la denominación de la Casa de los Infantes procede de que estos infantes son los herederos de Ibn Hud, descendiente de la vieja estirpe de los Tuyibies de Zaragoza, de lo cual no merece demasiado crédito histórico por ser un período que desconocemos a nivel de una buena investigación. En primer lugar porque se conocen como infantes deAlmería a herederos, hermanos o familiares de los monarcas nazaríes y muy especialmente en la última década del siglo XV, época en la que probablemente se edificara este palacio.

El nombre de la desaparecida casa aún
permanece en una calle actual de Granada
cerca de la Gran Vía
Este palacio es fruto de una época que presagiaba turbios momentos tras el esplendor nazarí del siglo XIV. Las luchas internas del reino granadino señalan su decadencia, mientras que los soldados de Castilla reducen cada vez más sus límites y anuncian el final de su historia. En la Granada siglo XV pesa la preocupación de su destino por lo que ya no se hacen grandes obras sino palacios aislados, como síntoma de disgregación, como este de los Infantes, o el también ya destruido Daralgüit, el palacio de Zafra o Dar al-Horra. En todos el arte nazarí muestra su agotamiento y repite motivos anteriores con el tono de cansancio y desorientación que caracteriza estos últimos años del último reino islámico de la Península.