¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

lunes, 30 de diciembre de 2013

El astrolabio nazarí

Astrolabio expuesto en la Sala Al-Ándalus del Parque de
las Ciencias de la ciudad de Granada
Los astrolabios son a la vez una representación del cielo, como unas herramientas utilizadas para diferentes tareas desde calcular el tiempo, la duración del día y de la noche mediante la simulación de los movimientos de los astros, las latitudes, medir la altura de accidentes geográficos o de los astros, hasta la elaboración de horóscopos. Basándose en los cambios del cielo consecuencia de la rotación de la Tierra sobre sí misma y alrededor del Sol y estableciendo la imagen del cielo en un determinado día del año y a una hora concreta de la noche, podían precisar el movimiento y la posición de los astros.

Estos instrumentos astronómicos constan de una caja o madre con dos caras: la faz y el dorso, y un colgadero o trono para poder manipularlo verticalmente.

Faz de un astrolabio, reproducción en miniatura
de la marca Hemisferium

Dorso de un astrolabio, reproducción en miniatura
de la marca Hemisferium

Su uso se extendió por el mundo islámico durante la Edad Media, siendo un útil indispensable para astrónomos y astrólogos, así como en el avance de las técnicas de navegación y las nuevas tierras descubiertas a partir de la Edad Moderna asentándose en la Cultura Occidental sobre las bases de la geografía árabe.

Coincidiendo con la celebración del Milenio (1013 - 2013) en la ciudad de Granada, en la Exposición "Arte y Culturas de Al-Andalus, El Poder de la Alhambra" hay expuestas dos curiosos ejemplos de astrolabio nazarí:

  • El astrolabio de Ibrahim ibn Muhammad ibn al-Raqqam, que se conserva en Madrid, en la Real Academia de la Historia: un astrolabio fechado en 1320, fabricado en bronce (12,5 x 0,3 cm) y procedente de Guadix, aunque fue hallado en un derribo en el Albaicín de Granada, tiene como única lalitud marcada la de Guadix (37º 20'), con la inscripción en el dorso "Este es el primer astrolabio fabricado por Ibrahim ibn Muhammad ibn al-Raqqam en Wadi As (Guadix), que Dios la salvaguarde" y en línea horizontal "En el año 720 de la Hégira (=1320)".
  • El astrolabio fabricado por Ibn Zawal, conservado en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada: una pieza fabricada en bronce fundido de 18,5 cm de diámetro y que junto con los signos zodiacales hay grabado en cúfico la firma del artífice del que se considera último astrolabio nazarí fabricado en Granada "Lo fabricó Muhammad Ibn Zawal en el año 886 de la Hégira (=1481)".



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Aljibe del Peso de la Harina

Aljibe del Peso de la Harina desde la Cuesta del Chapiz

Próximo a la entrada principal de las Casas del Chapiz se encuentra el Aljibe del Peso de la Harina, que no se encuentra justamente en la plaza del mismo nombre, sino continuando unos metros subiendo la Cuesta del Chapiz desde el Paseo de los Tristes, en la acera izquierda.

Plaza del Peso de la Harina con la escultura del Chorrojumo
Se sabe que este aljibe perteneció a la Mezquita Aljama del Jorobado o Yami´al-Ahdab y de él se han conservado el tubo de entrada de agua y, de su brocal, la losa de piedra de Sierra Elvira. Tanto su emplazamiento como las características internas del aljibe plantean la posibilidad de que su construcción se remonte al siglo XIV.

La boca del aljibe; sus dos arquitos peraltados y la pilastra
octogonal central poco tienen que ver con la que posiblemente
tuviera originalmente

Este aljibe cuenta con una única nave (de 4,24 metros de longitud por 2,06 de anchura y 3,04 de altura) para contener veintidós metros cúbicos de agua, de planta rectangular y con dos alturas; la más alta queda bajo una pequeña bóveda transversal de medio cañón, en intersección con otra similar que da cobijo a la doble boca del aljibe. Tanto las bóvedas como los muros conservan vestigios de un enlucido rojizo, mientras que el suelo esta cubierto de baldosas de cerámica de 30x24 centímetros. La vista exterior del mismo puede por tanto inducir a engaño con respecto a la distribución interior.

Vista trasera del aljibe del Peso de la Harina, de reciente
restauración con ladrillos de 21x10 centímetros

martes, 24 de diciembre de 2013

¿Portada de una mezquita?

Portada de una posible mezquita en la esquina de la calle Zafra
con la calle Portería de la Concepción en el Albaicín
Donde la calle de la Portería de la Concepción se une con la de Zafra se levanta una sencilla puerta que corresponde a un edificio ya desaparecido y que pudo albergar en su interior una pequeña mezquita u oratorio de barrio de la que no se conserva nada en su interior.

Arco apuntado de la portada con dintel cortado que se
alterna en saliente y entrante y sobre ella el friso decorado

Posee un arco ligeramente apuntado con dintel de ladrillo cortado que se alterna en saliente y entrante sobre el que se levanta un friso con bella decoración que aíslan bandas de inscripciones rectangulares en tres partes iguales, habiendo desaparecido la central. Estas inscripciones forman combinaciones de triángulos y estrellas en donde figuran expresiones en árabe que se van repitiendo: "la Gloria a Dios", "la Eternidad a Dios", "el Reino para su Dueño", etc. En el centro, entre los dos rectángulos a ambos lados de la puerta, hay un hueco que pudo estar ocupado por una inscripción árabe:

En el nombre de Dios, que es misericordioso y tiene misericordia: El alto, el sublime Abu-l-Walid Ismail (Ismail I, 1314-1325), Rey de los Moros, defensor de la Secta, exaltador de los buenos, merecedor del bien, amparador de los pobres, dador de la Justicia, amado de Dios, y del Profeta, mandó hacer este Edificio. Edifiquele Dios su Casa, y mantengase su Reino en paz, y con provecho de todos los musulmanes, y sea duradera su generación. Lo hizo Aben-Elid -sobre él sea la paz- con la destreza con que se ve. Dios sea guía de nuestras obras, y defensa de las intenciones rectas. No hay fortaleza sino en Dios, y alabad a Él, diciendo: No hay Dios sino Dios. Él sea alabado por los justos, y castigue al demonio tentador, y los malos de las tinieblas.
En el centro del dintel se puede apreciar el hueco donde
estaría colocada la inscripción

Vista general de la portada, que por cierto
muestra avanzados signos de deterioro
La portada guarda algunos detalles como los cuadrados con labor de hojas menudas en los ángulos y en los remates de las bandas de inscripción.

Decoración del cuadrante izquierdo del dintel

Decoración del cuadrante derecho

domingo, 22 de diciembre de 2013

Espacio del Mes: Baño Real de La Alhambra o Dar al-mulk

Planta baja de los Baños Reales, conocida como Sala de las Camas

No me ha tocado la lotería :) pero en el día de hoy he estado en el mejor lugar del mundo: La Alhambra. Estaba deseando llegar a Granada y poder disfrutar del espacio abierto para este mes de diciembre, tanto por su belleza como por estar cerrado al público desde hace mucho tiempo.

Planta superior de los Baños Reales

Esta vez, para acceder a él ha sido necesario adquirir la entrada general de 13 euros para poder visitarlo ya que se encuentra en el recorrido de los Palacios Nazaríes, a diferencia de las veces anteriores en las que con la entrada de Alcazaba-Generalife-Partal de 8 euros era suficiente. Pero sin lugar a dudas merece la pena, porque además, creo que con motivo de la exposición del Milenio de Granada, han abierto otros espacios como la parte baja del Peinador de la Reina y han colocado piezas especiales distribuidas por los palacios.

El Baño del Palacio de Comares tenía una función más
allá de la higiene: cultivar las relaciones diplomáticas
Este baño pertenecía al Palacio de Comares, aunque también es llamado Baño Real o Dar al-mulk por haber estado reservado su uso para los Reyes Católicos. A parte de servir para la higiene, tenía una función relacionada con la política y la diplomacia para los reyes nazaríes, siendo un lugar confortable donde se trataban los asuntos oficiales de una manera más amistosa. Por eso su puesta en funcionamiento no era diaria, sólo cuando era necesario ganarse la amistad y el favor de los diplomáticos y políticos de otros reinos.

La higiene del cuerpo era y es un principio insoslayable de carácter sociorreligioso  en la vida social de los musulmanes y por tanto influía en el urbanismo medieval, como el equivalente a la plaza en occidente o al ágora clásica. Para un musulmán era costumbre lavarse antes y después de las comidas, tras una secreción corporal o antes de tocar el Corán.

Alzado del baño de Comares por Jesús Bermúdez Pareja,
indicando el paralelismo con las termas romanas

Los musulmanes tomaron la forma del baño de las termas romanas, heredando su característica división en frigidarium o sala fría (bayt al-barid), tepidarium o sala templada (bayt al-wastani) y caldarium o sala caliente (bayt al-sajun), pero adaptándola a su idiosincrasia y estilos decorativos.

Pasillo que comunica el Palacio de los Leones con las
habitaciones del emperador Carlos V, donde también
residió el escritor estadounidense Washington Irving
Reconstrucción de la planta original del baño de Comares,
según la investigación de Jesús Bermudez Pareja y publicada
en los "Cuadernos de la Alhambra" (nº 10-11), 1974-75
Otro plano de la planta del Baño Real de la Alhambra mostrando las tuberías
que partían de la caldera para calentar las estancias

Estos baños reales se ubican entre los palacios de Comares y de los Leones, cerca de las habitaciones del palacio, con una puerta por la que se accede directamente al Patio de los Arrayanes, junto a la crujía en la que residían y gobernaban los monarcas nazaríes. 

En el muro este por donde se accede a la parte superior de
la Sala de las Camas se encuentra esta puerta de salida al
Patio de los Leones
En cúfico formando un arco lobulado central y derivaciones
y lazo de ataurique aparece inscrito "Loor a Dios por el beneficio
del Islam" y el lema nazarí "No hay vencedor sino Dios"
A ese mismo nivel del patio, una entrada conduce a un primer espacio, un vestíbulo o apoditerio donde desvestirse con una alcoba para ello y, tras la alcoba, una letrina apartada y aireada. A la entrada desde el palacio debió de haber grabado un poema de Ibn al-Yayyab, hoy desaparecido, que incluyó Ibn al-Jatib en el Diwan que recopiló de su maestro y predecesor al frente de la Oficina de Redacción, diciendo que "se caligrafió sobre la puerta del baño":

Entra en nombre de Dios en la mejor casa,
lugar de pureza, estancia a respetar:
es el baño de la Casa Real,
en el que grandes mentes se afanaron.
El fuego un agradable calor tiene allí
y el agua pura se derrama.
En él, los más diversos deseos se armonizan,
bástete con los dos contrarios: el agua y el fuego.
Los vestidos se quitan con alegría,
y el primero de ellos, el de la seriedad.
Dios lo ennobleció con un señor
cuyas buenas acciones brillan cual sol de mediodía.
¡Quién como Abu l-Hayyay, nuestro sultán!
Perdúrele la soberanía alta cual alminar.

Por una escalera pronunciada se desciende a la llamada popularmente Sala de las Camas por las dos "camas" existentes en los lados oriental y occidental frente a la fuente, a medio metro del suelo y enmarcadas con doble arco, columna central y dos laterales adosadas al muro. Nos encontramos ahora en el mismo plano inferior de los sótanos de los palacios nazaríes.

Sala de las Camas o del Reposo en el piso inferior
En la Sala de las Camas o del Reposo, llamada bayt al-maslaj, en el piso inferior, era adonde regresaban una vez que habían tomado el baño, a descansar y a resolver amistosamente los problemas políticos o diplomáticos que posiblemente habían sido tratados anteriormente de manera oficial y protocolaria en el Salón de Embajadores, próximo a este lugar.

El espacio de la Sala de las Camas está aireado e iluminado
cenitalmente por una linterna central, un recurso frecuente
en la arquitectura nazarí
La Sala de las Camas esta centrada por una fuente en torno a la cual hay cuatro columnas que sostienen respectivos dinteles y dejan a su alrededor un pasillo perimetral, con una organización que recuerda a la Sala del Mexuar y a la Torre del Peinador de la Reina.

En el siglo XVI, la armadura del techo fue repuesta, cambiando
el sistema de vanos de la linterna que da luz a la estancia


Su reconstrucción la realizó Rafael Contreras entre 1848 y 1866, muy polémica por sustituir el rojo ocre original de la policromía por carmín (desconocido en Europa antes del descubrimiento de América) y colocar inscripciones arbitrariamente utilizando los restos de los que disponía, descolocando las estrofas originales; hoy es imposible distinguir que inscripciones eran auténticas, lo que pone en duda si el constructor de los baños fue Ismail IYusuf I o Mohammed V, aunque posiblemente fuese construido en época de Ismail I (1314-1325), por las arcaicas columnas de la sala templada, como parte integrante de su alcázar regio, y reformado por su hijo Yusuf I (1333-1354), añadiéndole nuevas inscripciones áulicas y la linterna de la qubba de la Sala de las Camas. Por otro lado, Rafael Contreras, conservó lo que juzgó en mejor estado, como las columnas, yeserías, alicatados y la fuente.

Galería superior conocida como la Galería de los Músicos
En la planta superior del baño se encuentra lo que se conoce como la Galería de los Músicos, a la que actualmente se accede desde el pasillo que lleva a los aposentos de Carlos V desde la Sala de las Dos Hermanas. Se conoce como la Galería de los Músicos porque la imaginación popular situaba aquí músicos ciegos que amenizarían el baño sin mancillar con miradas lujuriosas las eróticas escenas que se desarrollarían abajo, pero para empezar, no se permitía la convivencia de ambos sexos durante el baño, además del sentido religioso de purificación que para los musulmanes tenía el baño.

Acceso a la sala del guardián del baño en la planta alta

Corredor de la planta superior que conduce a la sala del Guardián

El guardián del baño debía ser una persona de confianza y fiel ya que observaba a través de una celosía en la planta alta los movimientos de los acompañantes del rey, pudiendo pedir auxilio en caso de necesidad al vecino puesto de guardia.

Inscripción en dos lineas de escritura y dentro de un círculo
polilobulado; la misma decoración se repite en la cara que mira
hacia el corredor superior.
Regresando al piso inferior, tras la Sala de las Camas, se accedía a la sala fría o bayt al-barid, formando una especie de vestíbulo que debió servir para dar masajes y para aclimatarse al entrar y salir del baño; cuenta con una pileta a la derecha para las abluciones. Es curioso que la cerámica de la pared de la pileta representa en abstracto un reflejo del agua.

Junto a la sala fría se haya la sala templada o de vapor, llamada bayt al-wastani, donde por una pequeña depresión central correría el agua, mientras el calor circulaba por canales subterráneos que partían desde el horno para terminar en las chimeneas que se encuentran en el interior de las paredes. El agua, al contactar con el mármol calentado por el subsuelo, producía una gran cantidad de vapor que ayudaba a ablandar la piel, abrir los poros y permitiendo limpiar las toxinas y dejando los cuerpos dispuestos para el lavado con el agua de las pilas que por costumbre tenían plantas aromáticas que favorecían la higiene corporal y el buen olor. Para caminar por estas salas era necesario calzar unas sandalias con suelas gruesas, llamados chapines.

En la parte inferior derecha de este cuadro del artista
francés decimonónico Jean-Léon Gérôme se
puede observar un ejemplo de chapines de
suela gruesa para proteger los pies del
calor del suelo

En la sala fría, una hendidura central en el suelo de mármol
permitía el paso del agua sobre el calor del suelo 

Tras las columnas, sentados o acostados en unos estrados de madera, los bañistas eran frotados por los empleados del baño que sólo eran superados en importancia social y técnica por el copero, es decir, el encargado de servir las bebidas.

Capitel de la Sala Templada, posiblemente construida bajo
el reinado de Ismail I, por los toscos detalles del labrado

Vista de la cúpula de tragaluces desde el corredor
de las habitaciones de Carlos V

Las bóvedas de la sala fría y la de los depósitos están adornadas con multitud de tragaluces, ligeramente cónicos, con formas lobulares y estrelladas y que estaban dotadas de cristales de color rojo que podían abrirse y cerrarse desde fuera accediendo por una escalera sobre las cúpulas para regular el ambiente de vapor y permitir que entrase oxígeno (el vapor de agua consume mucho oxígeno). La luz tamizada de rojo, junto al enlucido de almagra de las paredes interiores contribuían psicológicamente a producir la sensación de calor.

La sala caliente o bayt al-sajun era la siguiente, a cuyos extremos bajo amplios iwanes, pabellones cerrados por tres lados y abiertos por uno a la sala, dos grandes pilas vertían agua fría o caliente al gusto del usuario a través, según dicen de dos grifos de oro con sendas cabezas de leones talladas. En la taca existente en esta sala se conserva el siguiente poema, posiblemente perteneciente a Ibn al-Yayyab para Yusuf I, pero sin constancia documental de su autoría. Tallado en mármol en una apretada y bella caligrafía cursiva. Como en los poemas de Ibn al-Yayyab de la Torre de la Cautiva y otros, presenta la conjunción del poder regio y lo edénico, aludiendo a la existencia en él de los dos sutidores mencionados, así como las dos virtudes regias por antonomasia: el valor y la magnanimidad, imagen que también aparece en la Fuente de los Leones:
Lo más maravilloso, ahora o en el pasado,
es una guarida de leones en una morada del paraíso.
Un león y, enfrente, otro semejante,
sirven erguidos a [nuestro] señor.
Ambos se reparten las dos cualidades de su grandeza:
valor ardiente y universal generosidad.
Y es que uno derrama agua fría,
mientras que su contrario agua caliente vierte.
¡Cuán suprema maravilla
honrada por la suerte de tener tan notable dignidad!
¡Quién como Abu l-Hayyay, nuestro sultán!
¡Que en triunfo y grandiosa victoria permanezca!

El subsuelo de esta sala esta formado por muchos canalitos entrecruzados que recibían el calor del horno o al-furn de manera casi directa, por lo que la temperatura en este lugar debía ser alta. Para calentar el baño había tres calderas de cobre y de 400 arrobas de peso que fueron vendidas en 1779, conservándose el hueco donde estaban situadas. Un horno de ladrillo, alimentado con leña, se comunicaba por canales con la sala caliente y templada. 

Acceso a la leñera, un gran espacio para almacenar el
combustible de estos Baños Reales
La leña para el horno llegaba hasta la leñera, con su correspondiente puerta trasera de servicio, desde el Callejón de Leñadores que iba desde el bosque hasta la entrada del horno, en lo que hoy es la galería oeste del Patio de Lindaraja.

Galería oeste del Patio de Lindaraja

Este corredor pertenecía al Callejón de Leñadores.
A la derecha se puede ver la salida de la Sala de las Camas,
salida habilitada en el siglo XVI y que conduce al Patio
de la Lindaraja, también construido en el mismo siglo.



La conocida como Sala de los Secretos, fue en realidad
la leñera que guardaba el combustible para los baños


Por último dejo aquí un video sobre este espacio del mes de diciembre que merece realmente la pena visitar ya que por motivos de conservación suele encontrarse cerrado al visitante.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Pieza del Mes en el Museo de la Alhambra: capitel de la Alcaicería

Capitel nazarí procedente de la Alcaicería,
Museo Islámico de la Alhambra
De la mano de Francisco Serrano, la pieza destacada de este mes de diciembre en el Museo de Arte Islámico que alberga el Palacio de Carlos V de la Alhambra es el único capitel original de la Alcaicería de Granada que se conserva y que sabemos con seguridad que procede de dicho mercado de la ciudad.

Se trata de un capitel cúbico muy grueso, de 31 centímetros de altura por 31,5 de anchura, con decoración vegetal, formada por hojas de palma dobles onduladas, creando espirales o volutas (cuatro en cada cara) y piñas y frutos en sus esquinas (dos en cada una) en cada una de sus cuatro caras y epigrafía en cartelas con el lema dinástico nazarí Wa-la galiba illa Allah, es decir, "Sólo Dios es vencedor" en cursiva.

Los cálatos lo ocupa una franja de ocho hojas de acanto muy estilizadas que conectan con el cuerpo superior descrito en el párrafo anterior; cada punta de las hojas presenta una pequeña cara lisa horizontal que mira hacia el suelo al girar en la parte alta.

Vista del capitel de la Alcaicería

Esta columna procede de una tienda que se situaba entre la calle Zacatín número 2 y la calle Tundidores número 1. Estas calles pertenecían al recinto conocido como Alcaicería, lugar que albergaba el comercio y producción de la seda granadina, actividad por la que se conoció la ciudad desde el siglo XIV hasta el siglo XVII, momento en que los moriscos fueron expulsados.

La Alcaicería hispanomusulmana fue un recinto muy cerrado, formado por pequeños cubículos o estancias, rodeados por almacenes y talleres que trabajaban la seda que se producía en la Vega (Chauchina, Atarfe) y en las Alpujarras (al-Busarrat), especialmente en el Valle de Lecrín.

En el mundo hispanomusulmán nazarí, la industria textil fue muy importante, ornando todos los espacios de las viviendas más pudientes, exponiéndose como cortinas que separaban espacios o como tapices en los espacios vacíos de las paredes, entre los zócalos de azulejos y adornos del techo, como la cortina conservada en el Museo de Arte de Cleveland en Ohio y que puedo pertenecer a la Sala de los Reyes de la Alhambra.

Cortina nazarí expuesta en el Museo de Cleveland
En la Alcaicería existían dos talleres que trabajaban exclusivamente en la manufactura de tejidos para la casa real nazarí, particularmente unas piezas muy apreciadas llamadas tiraz que contenían bandas epigráficas, religiosas o adulatorias que hacían referencia al monarca del momento.

Antiguo plano de la Alcaicería

Como recinto cerrado, la Alcaicería contaba con nueve puertas que daban acceso al recinto, de las cuales sólo cuatro se han conservado, aunque se desconoce su nombre en época islámica, salvo en el caso de la Puerta de los Gelices, los encargados de controlar la venta de los fardos de seda, ya que a veces la picaresca de los comerciantes, que vendían las piezas de seda al peso, mojaban el interior de los fardos para que pesaran más y cobrar más por ellos, así como el uso fraudulento de pesas.

El arco que se ve a la izquierda al final de la calle Oficios
era el lugar donde se encontraba la Puerta de los Gelices
El capitel nazarí que es estudiado en esta ocasión se puede llamar preclásico y antecede a los complejos capiteles fabricados para la construcción del Palacio de los Leones de la Alhambra. El capitel en su origen se encontraba policromado, lo que ayudaba a apreciar mejor su volumetría, además de hacer referencia al rey nazarí Mohammed V. Es probable que el fuste de la columna no sea el original y que fuese acoplado en el siglo XIX o principios del XX.

Diseño inspirado en los planos levantados por José de
Salas en 1823 para el censo de comercios de la Alcaicería y
 recaudación de impuestos reales; los circulos representan
la situación de columnas como esta
Las tiendas de la Alcaicería estaban separadas por tabiques y techos de madera por lo que, cuando la noche del 20 de julio de 1843 se produce un incendio en uno de los almacenes del recinto, con tan mala suerte que se encontraba junto a un negocio de fósforos, junto con las telas almacenadas en el mercado, se convierte en un polvorín que tarda tres días en sofocarse.

Ilustración del Diario "El Grito" con la noticia del incendio
Esto produjo grandes pérdidas económicas, ya que dada la seguridad del recinto comercial, los dueños de los negocios guardaban en su interior todas sus riquezas, las cuales perdieron por el ataque de las llamas. Tras el incendio se hacen grandes esfuerzos para reedificar el complejo consiguiendo inaugurarlo en la festividad del Corpus de 1844 realizando una reconstrucción romántica diseñada por José Contreras, padre del conservador de La Alhambra Rafael Contreras. El proyecto se convirtió en un negocio lucrativo para el arquitecto ya que él era el único proveedor de la decoración sufragada por los comerciantes obligados por el ayuntamiento de la ciudad. 

Finalmente, la Alcaicería se convirtió en el primero de los tres diseños neonazaríes en España, junto a los baños de la calle Capellanes de Madrid y una estancia del Palacio de Vista Alegre.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Las Casas del Chapiz

Casa de Lorenzo el Chapiz, que junto a la casa de Hernán
el Ferí forman el conjunto de las Casas del Chapiz

Tenía reservado visitar las Casas del Chapiz para un día entre semana que estuviera en Granada porque los fines de semana estan cerradas (abren de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde). Aunque la entrada es gratuita, las puertas estaban cerradas y tuve que llamar al telefonillo de la cancela que hay en la Cuesta del Chapiz. Pensé que tendría que dar muchas explicaciones para acceder, pero en realidad de abrieron sin problemas. Actualmente es la sede del CSIC y la Escuela de Estudios Árabes.

Las Casas del Chapiz se ubican en la esquina entre la Cuesta del Chapiz y el Camino del Sacromonte, (antiguo camino de Guadix) ocupando un amplio espacio de 860 metros cuadrados, incluyendo huertas y jardines. Tiene su acceso principal desde la Placeta del Peso de la Harina, a través de un espacio común entre las dos casas y que parece ser que se contruyó sobre los restos de un palacio nazarí del siglo XIV del que se conserva parte del trazado original de la planta y algunos elementos que fueron aprovechados en la reedificación. 

Acceso común a las Casas del Chapiz desde la Placeta
del Peso de la Harina
Cara interna de la puerta principal a las Casas del Chapiz
Se trata de dos casas con orígenes diferentes que comparten la crujía situada entre ambas pero que cuenta con dos patios distintos. Hernando el Ferí contruyó la casa pequeña de nueva planta, y tras su fallecimiento, su yerno Lorenzo el Chapiz, que poseía la mayor y más antigua, heredó la propiedad a mediados del siglo XVI, dando nombre a la Cuesta y a ambas viviendas. Debido a tales circunstancias, las dos casas constituyen un ejemplo de gran valor para conocer el proceso evolutivo de la arquitectura nazarí desde su madurez hasta su última fase morisca.

Entrada a la sala principal de la crujía norte. Las gorroneras de
mármol con decoración de mocárabes y epigrafía se exhiben
en el Museo de La Alhambra del Palacio de Carlos V.
El edificio más antiguo, un palacio nazarí que se organizaba en torno a un gran patio rectangular con el lado mayor orientado norte-sur, contaría con crujías con habitaciones en los cuatro lados, mientras que sólo los lados menores, donde se situarían las salas principales, tendrían pórticos con cinco arcos.

Crujía norte de la principal casa de Lorenzo el Chapiz

Inicio de la crujía oeste

Crujía este

La crujía sur ha desaparecido, pero en la foto muestro
el aspecto que tendría

Aún se conserva en el centro del patio una gran alberca rectangular, la original, muy alargada. Otros elementos nazaríes que han sobrevivido de este palacio son las basas, fustes y capiteles de mármol blanco del pórtico norte, que son distintos entre sí y hacen pensar que no ocupaban exactamente el mismo lugar en el edificio original, sino que pueden ser de diferente procedencia.

Capitel nazarí reutilizado en la crujía norte

Otro ejemplo de capitel nazarí de la crujía norte

Arcos nazaríes del pórtico norte de la Casa del Chapiz
Cuando Lorenzo el Chapiz adaptó la casa al gusto y necesidades del siglo XVI, construyó la planta alta, al menos de los tres lados conservados hasta hoy, ya que de haberlo hecho también en el lado sur habría perdido las vistas hacia La Alhambra y el Generalife. En la desaparecida crujía sur se abría una ventana ricamente decorada en yeso que aún hoy se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Entrada a la casa morisca de Hernán el Ferí

Zaguán de la casa de Hernán el Ferí

Pasando a la siguiente casa, conocida como la casa morisca de Hernán el Ferí, a través de un zaguán de vanos descentrados para ocultar el patio, llegamos a la segunda casa, de menores dimensiones. la organización funcional sigue la tradición mudejar o mudajjan, con galerías de madera en los cuatro lados del patio, que permiten un cómodo acceso a todas las estancias de la planta alta, apoyada en pilares de ladrillo situados en las esquinas, y sobre columnas de mármol blanco en el centro de los lados mayores.

Crujía sur de la casa de Hernán el Ferí; la sala occidental de la
planta alta es compartida con la casa de Lorenzo el Chapiz

Crujía norte de la casa de Hernán el Ferí, y la
pequeña alberca

Bajo la sala de la crujía norte existe un aljibe que almacenaba el agua procedente de la acequia de Aynadamar. Además, al igual que en el caso de la Casa de lorenzo el Chapiz, esta casa se organiza en torno a una alberca, pero esta de reducidas dimensiones. La galería cuenta con decoraciones diferentes a la otra casa, manteniendo la fusión de elementos góticos, nazaríes y renacentistas propias del mudéjar granadino.

Del arte nazarí se conservan los mocárabes que adornan los pies
derechos que soportan los techos de la galería superior
Las huertas se encontraban al este de ambas casas y se
organizaban en paratas