¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Ibn As-Sabbah

Poco se sabe de la biografía de Ibn As-Sabbah más que pertenecía a la tribu de los Qahtani del sur del Yemen, alardeando de su rancio abolengo y afirmando que su familia participó en la conquista de al-Ándalus. 

Durante su estancia en La Meca (alrededor de 1450 o 1460) por un año memorizó el Corán, además de aprovechar la peregrinación para aprender de los ulemas de diferentes ciudades. Poseía una mediana cultura religiosa pero un buen conocimiento de historia, aunque su estilo de escritura era poco cuidado, hay que puntualizar que la obra es fruto de un dictado oral, cuando Ibn As-Sabbah era sexagenario y había perdido la vista y vivía en la ciudad de Almería hasta después de su conquista en 1490 por Fernando El Católico.

Entre estos apuntes hay varios fragmentos dedicados al Reino nazarí de Granada. Traducción de los textos árabes de Ibn As-Sabbah

“Llegué a la ciudad de Granada, que es la morada de su realeza. Es una ciudad de bellas construcciones públicas y hermosos rincones, que pende de la montaña. Sobre ella se encuentra la Alhambra, que es la residencia del monarca. Es una ciudad generosa. En ella hay de toda clase de bienes: abundan las aguas, los sembrados, los cultivos, las huertas, las verduras y tiene muchas edificaciones; todo ello prolifera en ciudades y fortalezas. Es una capital de su reino y entre sus gentes: hay rectitud en la administración de justicia; corrección en las ventas y las compras; respetan lo recomendado y rehúsan lo reprobado. No hay en ella nadie hambriento, ni desnudo, ni quien proteste, ni quien llore, y esto indica que reina la justicia y la benevolencia. En sus gentes reside la bondad y la piedad.

De mi tristeza por la pérdida de la península de Al-Andalus me consuela -y doy gracias a Dios-, porque dejó una parte de la península de España (yazírat Isbánfya) bajo el gobierno de los musulmanes /Gracias a Dios! Doy gracias a Dios cuando le irrita alguna de sus criaturas, ya que su clemencia, su generosidad, su liberalidad, su gracia y su misericordia, vencen a su indignación y su cólera”

"Alabado seas, Señor de los inicios, Señor de todas las cosas. Tú eres el Dios único, no hay otro dios sino Tú, y recordé la historia de nuestro padre Adán, su salida y caída del Paraíso”

“Quien vive en el territorio de Al-Andalus  es un bienaventurado, quien muere en él es un mártir. Ello demuestra que aquella tierra es lo último que les resta a los devotos. Sus pobladores son los últimos devotos”

“Entré en la ciudad de Granada -¡Dios la devuelva al Islam y triunfe en ella!-, y vi en ella bellos edificios privados, buenas construcciones públicas y ríos surcándola por medio de ella. También vi a ulemas, lectores coránicos, y a los siete jueces, cuyos nombres eran renombrados entre los viajeros.”

“Es una ciudad que pende de un monte -de Sierra Nevada (Yabal Sulayr)-; con un aspecto extraordinario, mira hacia el territorio enemigo; de blancas murallas, es una bella ciudad, con una corona encima de su cabeza: es la residencia del rey titulado ‘de la Alhambra’, que derrama desde ella agua y verdor. Es una ciudad adornada con muchos árboles, edificios privados y alcázares (qusür). Entre todo lo que encierra, en ella hay un millón de jardines, hay un millón de alcázares habitados por hombres, niños y mujeres. En tiempo de los frutos está llena de buena gente. En cada alcázar (qasr) se encuentra el canto y la música durante cinco meses, con comida, bebida, fiesta y alegría.”

“La ciudad de Granada no tiene semejante entre todas las ciudades de Al-Andalus. Es ciudad en la que hay rectitud en toda la administración de justicia: en el almotacenazgo, en los precios, en las ventas y en las compras, tomando precauciones contra la usura, y observando lo licito.”

“La ciudad de Granada tiene buena atmósfera y buenas aguas; se ven elegantes brocados en hombres, niños y mujeres y son frecuentes los ricos trajes y los vestidos. Hay extensos sembrados, mucho ganado, excelentes dehesas (al- marcá), y mucha esperanza en todos los asuntos. Quien la habita es bienaventurado, y quien es muerto en ella es un mártir.”

“Es suficiente con que el enemigo la observe, para que sea sometido; suficiente es que ella combata con Satanás y con los seguidores de los ídolos para ser vencedora de los señores de las cruces, los cristianos. La ve el enemigo y se angustia. Basta con los símbolos de la opulencia del Islam que en ella han perdurado contra los adoradores de los ídolos y las cruces. Tiene ciudades y fortalezas de renombre. Hay caballería regular en las fronteras de los cristianos; están preparados con gran número de tropas y material de guerra, con las espadas afiladas; están dispuestos a toda hora y en cualquier época; esperan al enemigo con los pechos distendidos y los corazones alegres. Sus algazúas son renombradas, sus estandartes difundidos y sus contraataques victoriosos. Sometieron al enemigo e hicieron triunfar la religión. Están orgullosas de ellos las capitales de los musulmanes.”

“Dios le bendiga-: quien quiera ver a Damasco mire hacia Valencia y a Granada, y lo vera en sus aguas, sus aires, sus edificios privados y sus buenas construcciones públicas. Mi alma no se alivia cuando entro en las ciudades en que tomo residencia, si no es en la ciudad de Granada. Hay en ella muchas fortalezas, alquerías y ciudades, como en Siria. Han sido los viajeros que describieron las ciudades, quienes dijeron: <<La península de Al-Andalus es sublime>>٠ Y es cierta esta afirmación suya.”

“ De los siete climas existentes, de los cinco por los que viajé no vi mejor, ni con más donaire, ni más luminoso panorama como en la tierra de Valencia, a fierra de Murcia, a fierra de Córdoba, y a fierra de Granada. Quien quiera ver Siria que mire a este país de Al-Andalus -aunque Siria sea tierra sagrada, en ella está el lugar de reunión, y en ella está el destino-.”

“El país de los Banü l-Ahmar tiene ciudades en número comparable con Siria: como Malaga, Guadix, Baza (Basta) -la casa del azafrán-, Almería -la morada de los comerciantes-, Almuñécar (Munakab) -la sede de la caña dulce y del azúcar-, Málaga -la casa de la loza dorada-, Sierra Nevada -la morada de la seda temprana-. Debajo de ésta, la ya citada ciudad de Granada  es la sede de la artesanía del tejido de la tela de seda y del tafetán. No se ve en el país otra manufactura; es todo lo que produce su población en cuanto a artesanías. Esto semeja lo que hay en la ciudad de Granada y su reino, además de sus sembrados y su ganado.”

“Se satisface con el excedente del terreno y de las regiones. Es un país en que no se interrumpe la producción de cosechas en el campo, ni de frutos, en el que sus cereales son abundantes, y sus viviendas son amplias. No hay entre ellos temor en los comercios (mahall); sin haber carestía, los hombres en sus vientres tienen hambre, sus caras son luminosas, sus cuerpos recios, y son sus corazones fieles en la fe. No prestan oídos ni a lo falso, ni a lo imposible. Los hemos descrito con un carácter como el de los ansar: son jóvenes libres, combatientes. No ven en Dios sino a un censor severo que reprocha, y no atemorizan sino a los infieles. La muerte en el yihád es para ellos más dulce que la miel, y más tierna que la mantequilla; reclaman la otra vida, y complacen al Señor  con el esfuerzo, la resolución, la determinación, la energía y el amor. Piden el favor del Clemente, el paraíso de la satisfacción, las huríes de negros ojos y el paraíso de la satisfacción.”

“Se asemeja el dominio de los Banü l-Ahmar a Siria. En cada alquería hay mezquita con predicación (jutba), agua, y llamada a la oración, es decir, hay alminares, o sea minaretes; en cada alquería hay un minarete que se asemeja a las torres de la costa; en cada alquería hay jutba. Alquerías y fortalezas semejan en número a las estrellas del cielo, y también a las montañas de Jerusalén. ¡Por Dios, su heredad es bendita!, es el resto de la bendición (baraka) que existió en la península de España (yazírat Isbáníya); la prueba de esta bendición se encuentra en el texto coránico y en la victoria sobre el enemigo en todos los años pasados y venideros. Observa si no, las numerosas batallas de nuestra época, y de época de nuestros abuelos, ¡en cuántas batallas vencimos a los enemigos! Basta con mencionar la batalla del desfiladero (waqca fayy), lo mejor de este tiempo nuestro. Esta es la mejor prueba y el mérito que la destaca sobre los demás países. Así ocurrió en ella con una numerosa partida de cristianos y un pequeño grupo de musulmanes, como en la batalla de Guadix -que es una capital del reino, con fertilidad, prosperidad y riquezas; en su tierra cuenta con abundancia de aguas, huertas y jardines; entre unos montes, hacia el occidente, está la ciudad de Ronda, en su alfoz tiene muchos cultivos, sembrados y ganado-.”

“Después de Siria y Egipto no hay en los países árabes mejor lugar para el creyente, señalado por lo religioso y lo material, sino la heredad de los Banü l-Ahmar, en Al-Andalus. Con la ayuda de Dios esto es lo que hemos resumido de las historias de la península de España, y de lo que en ella ocurrió de bueno y de malo. Pedimos a Dios nuestro Señor que sea bondadoso con la descendencia que permanece, y que extienda un velo protector sobre los fieles a la religión que están bajo la dimma en la citada península; que no castigue a quien tuvo la posibilidad de salir de ella, y no salió. Que Dios no les sancione con el castigo; ciertamente, Él es liberal, generoso, indulgente, no se precipita , y les salva con la bendición de la profesión islámica de fe en el 'monoteísmo' y con la 'intención' (niyya) sincera en la religión de Dios y en la ley canónica (sarfca) de Su Profeta -¡sobre él sea la paz!-. Pedimos a Dios nuestro Señor que reúna a la comunidad (yamáca) de los musulmanes en los jardines del Paraíso, con los profetas, los mártires y los devotos. Amén. ¡Oh, Señor del universo! Dios, el Altísimo, dice: Asignamos esa Morada Postrera a quienes no quieren conducirse con altivez en la tierra, ni corromper. El buen final es para los que temen a Alláh.”

“Salí del país de Al-Andalus, y ha sido descrito en sus bondades y diferencias. ¡Dios es quien da el éxito principal! Nos fuimos del dominio de los Banü l-Ahmar. Éste se extiende por una distancia de siete jornadas a lo largo, y tres a lo ancho, sin embargo, se halla bien poblado de alquerías y fortalezas. Todas sus poblaciones se hallan enfrente una de otra; no está alejada una ciudad de otra, una alquería de su vecina, una fortaleza de la otra. Todas ellas miran una a la otra inmediata. ¡Dios restaure el Islam hasta el día de la Resurrección!.”

sábado, 2 de septiembre de 2017

Calle Real de La Alhambra

La calle Real de La Alhambra era la principal vía que atravesaba la ciudad
y de la que partía un entramado de pequeñas calles secundarias



Aun quedan restos de la trama urbana de calles de La Alhambra como en el interior del museo de la Alhambra,  donde podemos contemplar un fragmento de la calle Real Alta en tiempo de los nazaríes y cómo ésta discurría junto a la Acequia Real, desde la puerta del vino hasta la Torre del Agua.

La Alhambra contaba con tres principales vías de comunicación:

En este plano se pueden distinguir las tres arterias principales de
La Alhambra original que comunicaba cada uno de los espacios civiles
  • La calle Real Alta que ponían en comunicación con las demás zonas de la Alhambra, distribuyéndose entre los edificios públicos y privados. 
  • el foso (que aparte de servir como tal en caso de necesidad) era en realidad calle de Ronda para la guardia, y calle principal de circunvalación del recinto de la Alhambra, aislando y uniendo simultáneamente todas sus dependencias intramuros. 
El foso, además de servir como defensa
era una de las principales vías llamada
calle de Ronda por el uso que la guardia
palatina hacía de ella
  • La calle Real Baja, síntesis de las dos anteriores pues aparte de servir de comunicación a la zona de palacios, era igualmente foso de aislamiento entre ésos y la Medina. 
La calle Real Baja daba acceso a los palacios nazaríes por el sur


La calle Real Baja permitía acceder a los palacios nazaríes por su lado sur, paralela a la muralla norte, quedando una parte de su trazado oculta  bajo el Palacio de Carlos V cuando se construyó. Esta vía era un vínculo urbano y funcional entre los palacios de Leones y Comares, en uno de sus lados, y la mezquita con el cementerio de los reyes nazaríes o Rauda, al otro lado.

Altura a la que discurría la calle Real respecto a los Palacios nazaríes


lunes, 28 de agosto de 2017

Pieza del mes en el Museo de La Alhambra: El Corán nazarí

Este ejemplar de Corán nazarí se encuentra en un estado
de conservación excelente

Desde hace un tiempo, El Patronato de la Alhambra y el Generalife se ha centrado en la recuperación y puesta en valor del legado religioso del monumento como por ejemplo en la restauración completa del Oratorio del Partal y ahora centrando la pieza del mes en dos volúmenes de El Corán, uno almohade y otro nazarí que forman parte de la exposición permanente del Museo Hispanomusulmán de La Alhambra en el Palacio de Carlos V. La arabista, experta en este tipo de documentos, Mariana Kalaitzidou, ha sido la encargada en esta ocasión de dar a conocer ambas piezas cada sábado de este mes.

Centrándonos en el Corán nazarí, éste fue adquirido por el Estado en una subasta de la Casa Sotheby's por su gran valor, no sólo religioso e histórico, sino también lingüístico y trasladado posteriormente hasta el museo en 1997. Se trata de un fragmento (El Corán se compone de 30 partes y 114 capítulos llamados azoras) encuadernado en cuero y que conserva parte de la cubierta original, con repujado y medallones con decoración vegetal y dorados. El Corán nazarí es un ejemplar que corresponde a la azora LXIV, un fragmento de 142 hojas y tiene trece líneas de texto en tinta negra por página aproximadamente, en escritura magrebí de caracteres con poco grosor en el trazo y uniforme. 

Está escrito sobre pergamino con otros colores como rojo (para el signo diacrítico de para la vocalización), dorado (motivos geométricos para la separación de versículos), blanco (para estampas de fondos dorados sobre los que desarrolla toda una labor de lazo en blanco) y el azul verdoso (en signos auxiliares) –que se han conservado estupendamente- y decorado con numerosos motivos ornamentales, destacando los epigráficos, geométricos y vegetales. Entre los primeros, predominan cintas entrelazadas, polígonos estrellados o estampas cuadrangulares con motivos circulares inscritos. Destacar también las marcas usadas para la separación de los versículos, una en forma de gota con una parte superior triangular que alberga palmas y otra inferior, que incluye la palabra “hampa”, es decir cinco, que indica por tanto, la separación de cinco versículos. La otra, en forma de rueda de ocho segmentos con un círculo central, incluye la palabra “ashara”, es decir, diez, indicando la separación de diez versículos.

sábado, 26 de agosto de 2017

La Alhambra subterránea

Pasadizos descubiertos y adaptados en el Cármen
de la Fundación Rodriguez-Acosta y que son
de origen hispanomusulmán y que al
parecer conectaban con Torres Bermejas


Existe una Alhambra desconocida para el turista, que atraviesa el subsuelo por metros de galerías, silos y aljibes, pasillos y pasadizos estrechos envueltos en la oscuridad, una red subterránea que se esconde en la llamada “ciudad roja” que sólo conocen unos pocos privilegiados. La Alhambra está cruzada bajo tierra por túneles, mazmorras y espacios defensivos como la cueva semioculta entre la maleza que da paso a una galería subterránea que asciende hasta los palacios nazaríes a través de doscientos escalones, tal vez una vía de escape en caso de necesidad, aunque también existe la teoría de que fuera un acceso a una zona donde se cobijaban fieras exóticas como se acostumbraba en las cortes orientales. O como el pasadizo que lleva desde el Patio de la Reja al Patio del Cuarto Dorado y que servía para reforzar y actuar con rapidez a la guardia de palacio, así como los pasadizos que existen en la Colina del Mauror.

Acceso a un pasadizo oculto en los bosques de La Alhambra


Por el momento se han descubierto veintiún silos en La Alhambra, de las cuales seis se encontraban en la alcazaba, y en muchas ocasiones fueron encontrados manera fortuita cuando algún jardinero se hundió unos palmos mientras trabajaba. Espacios subterráneos que sirvieron para almacenar alimentos en silos bajo tierra que conservaban trigo y semillas, pero que también eran utilizados como mazmorras durante las etapas más bélicas del Reino nazarí, donde los cautivos esperaban a ser canjeados por otros prisioneros. Un orificio en lo alto del zulo era el único acceso desde el exterior, al que era imposible escalar. El interior tenía una planta circular y paredes descarnadas que forman un embudo donde los presos yacían tumbados en sus camastros en condiciones de poca higiene y donde aún quedan restos de los ladrillos que se disponían de forma radial para crear divisiones, así como un vasar donde se apoyaba la escudilla.

En la alcazaba de la Alhambra se encuentra un silo que estuvo enterrado
hasta principios del siglo XX cuando apareció el barrio castrense
durante unas excavaciones arqueológicas

Los monarcas nazaríes sentían al enemigo dentro de su propia casa, sucediéndose asesinatos, levantamientos, guerras civiles fratricidas, cundiendo el miedo y la tiranía entre muchos reyes que llegaron a desconfiar de sus súbditos y familiares. Este hecho, así como el temor a un ataque cristiano, por lo que se configuró un laberinto de entradas y salidas en el camino de ronda de la muralla, haciendo de La Alhambra una plaza inexpugnable, unas galerías concebidas para que el cuerpo de guardia pudiera hacer su ronda por el adarve alto de la muralla sin tener que descender al adarve bajo, haciéndose subterráneos al pasar por conjuntos palaciegos –como en el caso de la torre de Comares- para evitar obstáculos, permitiendo un control total y la protección sin interferir en la vida civil.

También se dice que estos espacios pudieron servir para guardar los tesoros que acumularon los monarcas granadinos, grandes cantidades de oro y plata que en muchos casos estaban destinados a pagar parias al reino de Castilla, así como joyas de elevadísimo valor (ver post sobre el rubí del rey Bermejo)  que pudieron esconderse, como muchos apuntan, en la llamada Sala de las Ninfas –en el sotano de la Sala de la Barca-.

En el programa de televisión “Cuarto Milenio” hicieron un reportaje especial sobre estos espacios que puede reproducirse aquí o el documental de Canal Historia junto a la Asociación Pura Vida que organiza visitas a estos espacios (contactar por email asocpuravida@gmail.com o tel 692103656)

Huertas del Generalife

Cultivos en la ladera del Cerro del Sol pertenecientes al Palacio del Generalife

En la zona oriental de la Alhambra había un huerto, propiedad del monarca nazarí, llamado Yannat-al-arif o Jardín del alarife, donde se levantaba un pabellón de hermosamente decorado con yeserías policromadas y por numerosas fuentes y jardines.

Desde las murallas de La Alhambra, se pueden apreciar las paratas bajo el
Palacio del Generalife que conforman las huertas de la colina del Sol y que
aporta la nivelación necesaria para la distribución del agua mediante acequias

Estas huertas son unas estructuras de terrazas construidas en la ladera de la colina del Sol, sostenidas por muros de tapial semejantes a las murallas de la Alhambra: mezcla de cal, arena, tierra y agua.

Se modificó el cauce fluvial de la acequia para que corriera por canales hasta el interior de los patios, envolviendo el jardín de rumores y sonidos armónicos que invitaban al placer, consiguiendo que aquella almunia, el Generalife, fuese un lugar idílico para descansar del poder sin alejarse de La Alhambra.

Hay cuatro huertas (conocidas en la época cristiana con los nombres de Colorada, Grande, de la Mercería y Fuente Peña) donde se cultivaban abundantes frutales y hortalizas que abastecían a los habitantes de la Alhambra siendo una de las almunias más productivas de la época.

Mapa donde se señalizan las cuatro huertas del Palacio del Generalife

La fertilidad de la almunia decayó con la marcha de los moriscos, secándose jardines, naranjos y olivos, ya que los cristianos no sabían manejar la acequia que las regaban. Posteriormente el Alcaide del Generalife dio las huertas en arrendamiento a colonos con lo que se ha conservado la función medieval con sus cultivos y frutales siendo la misma imagen de almunia medieval de los S. XIII al XV.

viernes, 25 de agosto de 2017

Biografía de reyes: Mohammed X

Predecesor: Yusuf V
Sucesor: Sidi Sad

Mohammed X, apodado "El Chiquito", era hijo de Mohammed VIII "el Pequeño" y nieto de Yusuf III, que a su vez era tío de Mohammed IX "el Izquierdo". Apoyó en su cuarto reinado a su tío abuelo Mohammed IX, dándole muchas victorias y convirtiéndose en su mano derecha. Según un cronista hispanomusulmán de la época dice:
"Dios le otorgó a al-Galib bi-Llah la dicha de contar con el príncipe victorioso Abu 'Abd Allah Mohammed"
"El Izquierdo" no tuvo ningún hijo varón y el futuro Mohammed X "el Chiquito" debió reunir una serie de buenas condiciones para sucederle, como por ejemplo contar con el apoyo de los partidarios de su padre asesinado Mohammed VIII "el Pequeño", estar al frente del ejército y estar casado con una de las hijas de su benefactor.

Durante el reinado de su suegro consiguió varias victorias frente a los castellanos que pasaban una crisis interna durante el reinado de Juan II. La frontera se ve estremecida por los ataques y los granadinos recuperan una serie de castillos y pueblos perdidos anteriormente, mientras que los castellanos sufren derrota tras derrota. Una de las victorias más célebres de los nazaríes de aquel tiempo fue la de Río Verde, en las cercanías de Marbella.

El reinado de Mohammed X,  fue breve, lo suficiente para renovar tratados de paz con Castilla. Su situación fue inestable ya que los granadinos preferían tener a Sidi Sad, nieto de Yusuf II, como rey, por lo que abdicó sin poner resistencia.

Por razones que se desconocen Sidi Sad fue expulsado de Granada a los pocos meses de reinado, a finales de 1454 o comienzos de 1455 y marchó a Casarabonela en Málaga. Desde allí solicitó ayuda a Castilla donde Enrique IV acababa de ocupar el trono, y como garantía de compromiso de vasallaje envió a su hijo Muley Hacén a la corte castellana.

Mohammed X es coronado por segunda vez el 20 de enero de 1455 aproximadamente y enterado de los acuerdos de Sidi Sad, empuñó las armas al tiempo que los ejércitos cristianos daban la vuelta hacia Castilla al llegar a Íllora. A pesar de esto, "El Chiquito" abandona Granada en agosto de 1455 buscando refugio en la Alpujarra y Sidi Sad recupera el trono.

No obstante, intenta regresar de la Alpujarra para recuperar el poder pero es interceptado por un destacamento dirigido por los hijos de Sidi SadMuley Hacén y su hermano El Zagal nada menos.

La belleza del Patio del Palacio de Los Leones o al-Riyad al said
fue testigo de la ejecución de muchos opositores de reyes nazaríes


Capturado Mohammed y su familia, entre ellos su esposa Aixa (hija de Mohammed IX "El Izquierdo"). Ya en La Alhambra, el depuesto rey fue degollado en una sala que da al Patio de Los Leones. Los hijos del depuesto rey no corrieron mejor suerte pues murieron ahogados con una toalla mojada en la boca y la nariz tapada. Pero esta crueldad no acaba aquí. Aixa, su viuda, fue desposada con el asesino de su marido, Muley Hacén

jueves, 24 de agosto de 2017

El Museo de la Alhambra

El ala sur de la planta baja del Palacio de Carlos V
alberga este museo


En el programa de radio Ser Historia número 181, en su sección sobre museos, María Belchi se traslada a Granada para hablar sobre uno de los más importantes en la actualidad en España: El Museo de La Alhambra. Su visita, más que recomendable, resulta imprescindible por su alto interés.

Y es que muchos de quienes visitan La Alhambra de Granada pasan por alto una de las joyas mejor guardadas del monumento, su museo. Hay que tener en cuenta que desde que los palacios de la Alhambra fueron habitados por los Reyes Católicos, el ajuar que queda fue protegido, reutilizado y disfrutado en la nueva Corte cristiana.

En los últimos años del siglo XX se trasladaron las piezas del Museo Hispano Musulmán a los bajos del Palacio de Carlos V. En su interior se expone la principal colección de arte hispanomusulmán de la península Ibérica cuyos inicios se encuentran en una exposición de piezas halladas en la propia Alhambra pero que con el tiempo se ha expandido con nuevas adquisiciones, pasando ser un museo nacional especializado en arte hispanomusulmán. Sin embargo incluye también colecciones muy interesantes de cerámica dorada fatimí egipcia, alfombras persas, piezas turcas, etc.

Entre las piezas más destacadas se encuentra el Jarrón de las Gacelas, una pieza que nunca ha salido de La Alhambra, la jamuga de taracea o la pila del rey Badis, la puerta original de la Sala de las dos Hermanas, artesonados, cerámicas, capiteles, lápidas y una buena colección de piezas muy interesantes que ayudan a comprender la vida cotidiana de la Alhambra.. Además cuenta con actividades continuas como visitas guiadas, exposiciones temporales o la focalización cada sábado de una pieza elegida cada mes.

La visita al Museo de La Alhambra complementa la visita al monumento y a la ciudad, para poder conocer la historia material, la religión, la vida y las costumbres en  uno de los momentos más importantes en la historia de Granada.