¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 30 de enero de 2014

El Arrabal y la muralla de la Loma

El arrabal de la Loma se formó al sureste del arrabal de los Alfareros o al-Fajjarin y seguramente no existiría separación entre ambos, extendiéndose hasta la parte baja de la calle de las Vistillas de los Ángeles, donde se encontraba, cerca del río Genil o Sinyil, la Puerta de los Molinos o Bib Riha, llamada así por los situados sobre la Acequia Gorda, ascendiendo hasta el Carmen de los Mártires, aunque sólo son hipótesis, ya que como en el caso de los Axares, podría no haber existido un muro de unión entre la Ciudad Palatina de La Alhambra y únicamente el barranco de la Sabika serviría de limitación.

Cuesta del Pescado, por la que se ascendería al Arrabal
de la Loma hasta llegar a la Puerta del Pescado

Detrás de esta casa, entre el Paseo del Salón y el Paseo de
la Bomba comienza el ascenso al Arrabal de la Loma
La Puerta del Pescado, anteriormente llamada Puerta de la Piedra o Bab al-Hayar, se llegó a llamar así porque por allí entraba esa mercancía procedente de la costa. Desde allí comenzaba hacia el este la muralla del Arrabal de la Loma que se adaptaba al terreno irregular que limita el paisaje escarpado entre las huertas del arrabal y la ribera del río Genil.

Parte de la muralla del Arrabal de la Loma sirve de apoyo
de las fachadas traseras de las casas de la Calle Solares

Desde la casa número 7 del Paseo de la Bomba se puede
acceder a una parte de la muralla

Quiebro en ángulo recto de la muralla del Arrabal de la Loma
desde los jardines de la casa del Paseo de la Bomba
La muralla continuaba bordeando por debajo del Convento de los Ángeles hasta la Cuesta del Caidero para luego descender por la Cuesta de las Vistillas, en cuya parte baja pudo estar situada la Puerta de la Loma o Bab Nayd, demolida en 1833, llamada en época cristiana Puerta de los Molinos, por el  gran número de ellos que se situaban en sus proximidades. Imagino que el nombre de Nayd, que creo que en árabe significa "era" -lugar donde se trilla el cereal-, sería por dar acceso al barrio del mismo nombre y próximo, llamado Rabad al Nayd, que se encontraría donde hoy se levanta el barrio del Barranco del Abogado.

Desde allí, la muralla discurría por la derecha siguiendo el Barranco del Abogado, hasta alcanzar la colina ocupada ahora por el Carmen de los Mártires. No se ha conservado ningún resto en esta parte por lo que pudo tratarse de un muro sencillo y no de una verdadera muralla.

Carmen de los Martires desde la Ribera del Genil

A partir del Carmen de los Martires, y aunque no existen evidencias arqueológicas de ello, se supone que la cerca conectaría con la muralla sur de la Alhambra, aunque tampoco las hay que justifiquen su conexión con Torres Bermejas bordeando por encima del Barrio de la Antequeruela.

domingo, 26 de enero de 2014

Puerta de Buenaventura (Bab al-Jawja)

La Puerta de Buenaventura o Bab al-Jawja se conserva en
parte en el interior de la librería Proteo, en la C/Puerta de
Buenaventura 3, en Málaga
En el siglo XIII se acometió una importante reforma en todo el recinto de la muralla de la medina de Málaga; al frente de estas obras estaba Abd Zannun, quien hizo construir otros muchos monumentos dentro y fuera de Málaga.

Hizo construir una nueva puerta en el lienzo de muralla, delante de la puerta de Granada o Fontanilla, restauró la Bab al Riwah o Puerta de los Vientos y al parecer amplió la Bab al-Jawja o Puerta de Buenaventura. Esta última puerta debió de ser muy conocida entre vecinos y transeúntes pues aparece reflejada en diversas fuentes de la época. Abd Zannun reforzó las dos torres con hormigón de tapial, rematando las esquinas con ladrillo y las macizó el interior, pasando de redondas a ser rectangulares, dándoles un aspecto más imponente desde el exterior, más defensivo. Un centinela podía estar alerta tanto de día como de noche desde el aposento que se construyó sobre el arco. Quedaba también un paso de ronda para que a pie o a caballo, una patrulla vigilase el cerco de la ciudad. Así mismo, había otro pasillo o camino de ronda en el interior de la muralla, reconocible hoy en el trazado angosto y curvo de las calles Muro de San Julián y Muro de las Comendadoras. Puertas y postigos eran los puntos penetrables del cinturón de la ciudad, y por tanto más vulnerables. Esta cerca de altos muros estaba jalonada de torres y a menudo almenas.

Puerta de Buenaventura en el interior de la librería Proteo,
donde se puede observar como se construyó con tapial
y que en 1860 aún se conservaba.

Frente a la muralla principal estaba la barbacana, una segunda línea de amurallamiento exterior, con carácter disuasorio y de menor altura; el paso de la barbacana a la Bab al-Jawja se hacía a través de un portón que, por seguridad, estaba un tanto desplazado de la puerta.

Fuera de la barbacana, un puente sorteaba el foso que rodeaba toda la cerca siguiendo lo que hoy son las calles Álamos y Carretería. El entorno de la puerta, tanto intramuros como a extramuros estaba despejado y libre de construcciones, dejando una explanada en el exterior, donde se reunían viajeros y mercaderes. En el interior una plazoleta recibía al viajero, antes de sumergirse en el entramado de estrechas calles de la ciudad nazarí.

sábado, 25 de enero de 2014

La Rawda Real de La Alhambra: el descanso de los restos de los Reyes Nazaríes

Hace aproximadamente una década, a raíz de las obras de la autovía de la costa, vieron la luz un cementerio musulmán, pero no uno cualquiera, sino los restos de los antepasados del rey Boabdil que el último rey nazarí se llevó de la Rawda de la Alhambra después de la toma de Granada. Sin embargo se trataba de las ruinas de unas casas donde afloraron unas tumbas pero no se puede confirmar que fueran los reyes nazaríes.

La Rawda Real de la Alhambra se encontraba a las espaldas
del Palacio de los Leones, donde tres espacios marcados
recuerdan donde fueron hallados los restos humanos
de personas que pudieron pertenecer a la familia real nazarí.

Boabdil había recibido un feudo en Laujar hacia el que marchó, pero antes de partir dió orden de levantar el Cementerio Real de la Alhambra para evitar que sus ancestros quedaran en tierra cristiana, sin embargo unas excavaciones arqueológicas revelaron el cadáver de una mujer ¿de quién se trataba? Al llegar a Mondújar mandó construir un nuevo cementerio en un sitio tan secreto que hasta la fecha no ha sido encontrado. Para empezar Mondújar marca la duda porque existen dos poblaciones con este nombre próximas a Laujar de Andarax y en el Valle de Lecrín.

Según consta en el folio 28 del libro de Apeo (1577) de Mondujar,  los restos de los sultanes Mohammed II, Yusuf I y Abu Saad, fueron enterrados en la rauda de la mezquita de Mondújar. Pero existen numerosos documentos y referencia que atestiguan la existencia de la rauda real de la familia nazarí en Mondújar, como el de Juan Jusepe de Herrera, vecino de Béznar que testificó lo siguiente en 1549:
"Dixo que la dicha fortaleza de mondújar es muy ymportante para la guarda y seguridad de todas las alpuxarras y val de lecrin porque está en parte de donde puede amparar a el dicho val de lecrín y defender la dicha alpuxarra; como cosa tan importante están trasladados al pie de la dicha fortaleza, en una haça que se llama la rrauda, todos los cuerpos de los reyes de moros que fueron de granada al tienpo que fue de moros y después la rreyna horra mora se truxo desde andarax, después de entregada la çibdad a los señores rreyes católicos, de goriosa memoria, a enterrar a dicha rauda, lo qual es cosa notoria e çierta, y la causa de trasladarse allí los dichos cuerpos fue pretender el rrey moro que se dezía el chiquito que se le diese la dicha fortaleza para su morada y aposento…”

También Manuel Gómez-Moreno recogió un texto que data de 1529 y que se conserva en los archivos de la Alhambra, según el cual, los restos de la esposa de Boabdil, llamada Morayma, y de los reyes nazaríes se encuentran en Mondujar, pero estos datos nunca han podido ser confirmados por excavaciones arqueológicas. Otra posibilidad es que el Mondújar sea el almeriense, una localidad que se encuentra en el camino entre Laujar y Adra, puerto desde el que el último rey nazarí marchó a Fez, pero nunca se ha investigado ni hecho excavación arqueológica alguna.

Entre 1925 y 1926 fueron descubiertas por Torres Balbás las fosas
 en las que se encontraban las tumbas nazaríes en la zona de la Rawda

Según el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, Antonio Malpica, el ritual que seguía a la muerte de un rey nazarí era el siguiente. Se lavaba el cuerpo del difunto tres veces para su purificación y a continuación se amortajaba con tres telas blancas de algodón perfumadas con alcanfor. El cadáver del monarca era colocado en una especie de qubba, en un espacio que hay detrás del Patio de los Leones, con la intención de hacer pública su muerte, cubierto por una sábana o lienzo de color blanco, con el que serían enterrados de costado y orientados al sureste, hacia la Meca, marcando la tumba con una macabrilla (en el Museo de la Alhambra se conservan algunas de las lápidas reales, con inscripciones sobre la historia del rey al que pertenecía).

Escena procedente de la serie "Requiem por Granada", emitida
en 1991. Los cuerpos que iban a ser enterrados se amortajaban
y cubrían con un lienzo blanco, color de luto hispanomusulmán

La localización de las tumbas de los reyes nazaríes sigue siendo un misterio, un misterio que posiblemente nunca sea desvelado pues no sabemos si realmente Boabdil se llevó los restos de sus ancestros cuando marchó a Fez o si los dejó en la península.

sábado, 18 de enero de 2014

Cerámica nazarí

Clasificación de los tipos de cerámica medieval

La cerámica nazarí conjuga una alta calidad formal, funcional y estética como en ninguna época de la historia de España, siendo la cerámica medieval hispanomusulmana considerada de modo general uno de los fenómenos más ricos y variados de nuestro patrimonio cultural.

Ataifores y jofainas de la exposición sobre la "Tipología de
la Cerámica nazarí" en la Alcazaba de Málaga; las piezas
se presentan desprovistas de su cubierta decorativa para
destacar su tipología y las técnicas de conformación
En mi reciente visita a la Alcazaba de Málaga, pude disfrutar de una exposición sobre la cerámica nazarí, didáctica a la vez que de investigación, en la que se unía interdisciplinarmente el estudio de la tecnología de la cerámica de los siglos XIII al XV y su aplicación como modelo de referencia para el aprendizaje del uso del torno como técnica de la alfarería.



Por un lado han conseguido recuperar un rico repertorio de piezas y por otro la visión de la dimensión formal y funcional que la fragmentación y la conservación de los restos arqueológicos no siempre permiten. Dichos fragmentos, a pesar de su modesta apariencia, permiten a los arqueólogos fechar los yacimientos y su distintos períodos de ocupación además de transmitirnos información sobre la vida cotidiana de sus poseedores, de cómo almacenaban los víveres, cocinaban, comían, se aseaban, alumbraban o se daban calor, etc. además de conocer otros aspectos de la vida social relacionados con su fabricación, comercio y uso como signo de estatus social; este es el caso de la loza dorada, cuyo dominio de la técnica fue tan apreciada como objeto de lujo que su fama sobrepasó el tiempo de la cultura que la inventó.

Reproducciones de redomas y tazas
Dentro de la variedad de formas y diversas funciones de la cerámica, encontramos:

  • Recipientes para la preparación de alimentos: se caracterizan por tener un baño de vidrio por dentro para impermeabilizarlos y evitar que la arcilla contamine a los alimentos. Por ejemplo el almirez o mortero o los coladores, utilizados para escurrir alimentos, elaborar queso o hacer cuscús al vapor.
Ejemplo de mortero hallado en unas excavaciones de Málaga

Cuscusera medieval perteneciente a unas excavaciones
arqueológicas urbanas en Málaga y reproducción
  • Recipientes para la cocción de alimentos: elaborados con pasta refractarias para resistir al fuego, que solían tener las paredes altas e impermeabilizadas, el cuello corto y ancho, y unas asas que facilitaban su manejo, mientras que las bases eran planas para poder asentarse bien sobre las brasas o el anafre. Un ejemplo de estos tipos de recipientes son las ollas o marmitas para guisas con líquidos y las cazuelas apropiadas para guisos con poco líquido y ebullición a fuego lento.
Cazuela en primer plano y olla o marmita detrás
  • Recipientes para contener líquidos y servirlos: se caracterizan por tener panza, un cuello más estrecho acabado en una boca con pico, pitorro o estrechamiento para poder escanciar líquidos. Por ejemplo las redomas o botellas eran utilizadas para contener y servir aceite, vinagre, agua, etc. o los jarros, que con una única asa servían para verter cualquier líquido, mientras que las jarras o jarritas tenían dos asas y servía para llevar el agua o el vino a la mesa pudiéndose beber en ella si la boca era ancha.
Jarrita vidriada de un asa utilizada para servir liquidos
  • Recipientes para transportar y contener: podían ser muy grandes si estaban destinados a contener y transportar líquidos como vino, aceite, etc. o grano en cantidad, caracterizándose por tener un cuerpo ovoide y cuello corto, o bien un simple reborde alrededor de la boca (los de menor tamaño se usaban como contenedores para el servicio de mesa). Ejemplo se ellos eran los cántaros (vidriados o sin vidriar), orzas para conservar alimentos como aceitunas o al-zaituna en aliño o conservas en salmuera o grasa y cantimploras para transportar pequeñas cantidades de líquido.
Reproducción y fragmento de una cantimplora medieval
  • Objetos para diversas funciones que contribuyeron a facilitar la vida y aportaron elementos lúdicos con tipologías muy variadas y de uso común como pudieron ser los orinales o bacines, candiles, juguetes, pipas que solían hacerse a molde y que tuvieron gran pervivencia o pesitas para los telares.
Los canjilones de noria eran recipientes que servían para
elevar el agua al estar atados a la rueda de la noria; de diversos
tamaños, eran siempre muy parecidos en su forma
Ejemplo de un juguete de cerámica, en este caso una casita
Por lo tanto, dependiendo de la utilidad del objeto de cerámica en cuestión, tenía una u otra forma; esta relación entre materia, forma y función nos permite saber para que sirvió, aunque fueron tan versátiles estos objetos que pudieron tener diversos usos. algunos de los recipientes nazaríes aún perviven con el mismo uso y nombre que en aquel entonces. y en su conjunto, representan casi la totalidad de enseres domésticos que una familia tenía, por lo que podemos conocer los utensilios que formaban parte de su ajuar y las comodidades de las que disponían, siendo en su mayoría objetos funcionales.

Arqueólogos, alfareros y ceramistas han dado nombre a todas las partes
de los recipientes de cerámica para poder referirse a ellos y se han servido
para tal fin del parecido de las mismas con las partes del cuerpo humano.

jueves, 16 de enero de 2014

Biografía de reyes: Mohammed V (1338-1391)

Predecesor: Yusuf I
Sucesor: Yusuf II

Hijo primogénito de Yusuf I, nació la madrugada del 4 de enero del año 1339 (739 de la Hégira). Con quince años Mohammed V asciende al trono el mismo día en que es asesinado su padre, el 19 de octubre de 1354. Su reinado sera uno de los mas fecundos y mas largo de la dinastía nazarí, por lo que se le conoce como "el viejo" asi como al-Gani bi-Ilah, es decir, "el contento o regalo de Dios".

Según Ibn al-Jatib, podemos afirmar que fue un gran hombre de bella figura, atlético (pues practicaba ejercicios de caballería) y de gran corazón, a quien se eligió para suceder a su padre no sólo por ser su primogénito, sino también por su buen juicio, ser serio y paciente, generoso y de buenas costumbres. Las personas que le trataban se sentían cautivadas por su forma de ser. Pero también se encontró enemigos cuando reformó el servicio palatino, quedándose únicamente con los criados necesarios para su servicio lo cual molestó a los perjudicados.

En sus primeros años de reinado (1354-1359), Mohammed declina el poder en dos personalidades vigorosas: en su tutor, Ridwan ibn Abd Allah Bannigas y en su hayib o primer ministro, el intelectual Ibn al-Jatib, quien nos ha transmitido en sus obras los minuciosos detalles de la escisión familiar y vicisitudes que tuvieron lugar en el entorno de la realeza nazarí: la madrastra del rey, llamada Maryam, que quiere que reine su hijo Ismail, hermanastro del monarca, y su cuñado Abu-Said.

Palacio del Partal y Torre de las Damas donde supuestamente
Mohammed V recluyó a su hermanastro y madrastra

Mohammed ordena que Ismail sea confinado en una de las torres-palacio de la Alhambra (para algunos, esta prisión-vivienda será la Torre de las Damas, que durante un tiempo se conoció como torre de Ismail, para otros se encontraba en lo que posteriormente sería el Mexuar). Junto a Ismail vivía Maryam, quien había acumulado riquezas siendo reina (Yusuf I, quien era bastante desconfiado, guardaba los tesoros en su dormitorio para vigilarlos de cerca, y al morir repentinamente, Miryam aprovechó el desconcierto para apropiarse de todo lo que pudo) y hermanos de madre; así el monarca podría tenerlos controlados.

Miryam trazó un plan para derrocar a Mohammed V: una hija suya estaba casada con el príncipe Abu-Said, un notable arraez, quien se puso de su parte con sus guardias y sus partidarios para acabar con el joven rey.

Mohammed V se encontraba en el Palacio del Generalife
en el momento de la revuelta planeada por su cuñado

Una noche del mes de agosto de 1359 estalla un motín cuando varios hombres armados y dirigidos por Abu-Said, cuñado del rey, asaltan la Alhambra escalando sus muros a través de un andamio, saqueando y asesinando, siendo Ridwan la primera victima e Ismail el principal beneficiado al ser proclamado nuevo rey de Granada. El depuesto rey Mohammed recibe la noticia mientras descansaba en el palacio del Generalife (Yannat al'arif) y huye a Guadix ayudado por un grupo de leales. Sin embargo, Ismail II no reinará más de unos meses; es un hombre apocado, con poca personalidad y manipulado por su madre y su cuñado, por lo que al final es asesinado por el ambicioso Abu-Said. La misma suerte correrá el tercer hijo de Yusuf I, Qais, a quien hace degollar. Libre de toda traba y movido por la codicia, Abu Said se hace proclamar rey, pasando a la historia como Mohammed VI, con el apodo de "El Bermejo".

En Guadix acogen al depuesto Mohammed como legitimo rey, pero ante los inciertos y dudosos avatares, embarca en Marbella poniendo rumbo a Fez, donde es recibido por el sultán meriní Abu Salim con cariño. En su destierro le acompañan Ibn al-Jatib y su discipulo Ibn Zamrak.

Al legitimo rey le consume la impaciencia en el destierro marroquí, a la espera de una ocasión propicia para recuperar lo perdido, a la vez que otea el horizonte en busca de ayuda, que la encontrará en la figura del rey de Castilla, Pedro I el Cruel, quien le promete su ayuda. Apoyándose en este hecho, Mohammed vuelve a la Península Ibérica en agosto de 1361, estableciendo una reducida y provisional corte en Ronda.

Estatua orante de Pedro I de Castilla en
alabastro procedente del desaparecido Convento
de Santo Domingo el Real (Madrid), elaborada
en la primera mitad del siglo XV para su
monumento sepulcral en el mencionado convento

"El Bermejo" cree que puede ganarse al rey castellano y se encuentra con él en Sevilla (Ishbiliya), donde encontrará la muerte a manos del propio rey don Pedro quien le envía la cabeza cercenada del usurpador al nuevamente entronizado rey con el siguiente mensaje: Así veas, ínclito rey de Granada, todas las cabezas de tus enemigos.

Anhelado por su pueblo, comienza la segunda etapa del reinado de Mohammed V (1362-1391), formando una alianza con el rey castellano, empezando por la liberación de cautivos cristianos y ayudándole en su lucha contra los aragoneses de Pedro IV "el Ceremonioso", que responden atacando el litoral granadino, por lo que reinará la paz con la vecina Castilla, embarcada en luchas internas. Del mismo modo despliega todos sus recursos diplomáticos con alianzas y acuerdos con los países vecinos para alcanzar paz y estabilidad.

El Palacio de los Leones es considerada la obra cumbre
del arte nazarí, realizada bajo el reinado de Mohammed V

Gracias a esa paz, Granada progresa sin tregua con la construcción de maravillosos edificios, como el Palacio de los Leones, el del Mexuar, el patio del Cuarto Dorado, la Puerta del Vino, el Maristán, etc. Se desarrolla la industria sedera con miles de telares, los paños alpujarreños y los tapices, la orfebrería, las armas, se explotan minas, se fomenta la agricultura, especialmente la industria azucarera, se impulsa el arte, la ciencia y la poesía.

Pero Mohammed V se preocupó también en optimizar las defensas fronterizas, invirtiendo grandes sumas a renovar alcazabas y murallas, y recursos en proteger militarmente al reino nazarí. y en mejorar la flota marítima del reino, cuyas bases más significativas se hallaban en Pechina, Almería, Almuñecar (al-Munakkab), Salobreña (Salawbaniya) y Gibraltar, con arsenales y con sus propios mandos coordinados pero independientes.

Dobla de oro a nombre de Mohammed V, sin ceca ni fecha,
conservada en el Museo de la Alhambra de Granada

Pero nuevamente acecha la guerra y obligados los nazaríes por el pacto de amistad y vasallaje con Castilla. Pedro I el Cruel esta en lucha con su hermano Enrique de Trastámara; una poderosa fuerza expedicionaria granadina ataca en 1368 Córdoba (Qurtuba), y aunque no consiguieron tomar la ciudad, sí provocaron estragos; la batalla es feroz, pero una fuerte lluvia les obliga a retirarse atravesando el río Guadalquivir, arrasando a su paso Úbeda y Jaén.  Cuando Pedro de Castilla es asesinado en Montiel por su hermano, Mohammed V firma una tregua de ocho años con el nuevo rey don Enrique, renovada en varias ocasiones y rota otras tantas como en 1370 cuando los granadinos atacan Algeciras (al-Yazirat al-Jadra) y la arrasan porque Mohammed V al-Gani bi-llah no esta seguro de que su ejército pudiera preservar la ciudad de los frecuentes ataques cristianos -no renacerá como tal hasta el siglo XVIII-. Sin embargo, Mohammed y Enrique terminarán reinando en paz durante años, siendo amados por su pueblo. Granada era una ciudad espléndida.

Ahora los problemas internos se ciernen sobre Granada, cuando Ibn al-Jatib, visir del rey nazarí, huye a África llevándose graves secretos de Estado y sembrando la inquietud en Mohammed V. Ibn al-Jatib debe desaparecer, por ello es acusado de hereje y asesinado en Fez. En el puesto de visir le sucede su discípulo, Ibn Zamrak, quien había sido Secretario Personal del rey, que casualidades del destino, correrá la misma suerte dos años después de la muerte de Mohammed V en 1391.    

Por su parte Mohammed V morirá con 53 años, un 16 de enero, tal día como hoy, cuando se encontraba en la cumbre de su poder. Su cuerpo fue lavado y enterrado en el panteón de los reyes en el Generalife o Yannat al'arif y muchos le lloraron pues había muerto el mejor rey que nunca tuvo Granada.

lunes, 13 de enero de 2014

Un año



Tal día como hoy, hace un año, comencé este blog. Hacía tiempo que quería recopilar toda la información que pudiera en relación a un tema que desde pequeño me ha cautivado: la historia del Reino nazarí de Granada.

Con ese propósito me lancé a escribir este blog para que esta información pudiera estar al alcance de cualquiera que estuviera interesad@ en este período, que a mi parecer, es fascinante y que el tiempo ha perdido en parte, dejándonos sólo algunos vestigios que van más allá de la Alhambra.

Cada día que pasa me siento más ligado a él y despierta mis ganas de continuar investigando y seguir estas huellas del pasado.

sábado, 11 de enero de 2014

Pieza del Mes en el Museo de la Alhambra: zócalo de alicatado del Mexuar

Alicatado del Mexuar, expuesto en el Museo de la Alhambra

La pieza de este mes y que inaugura el año 2014 es el zócalo de alicatado del Mexuar que brillantemente ha sido explicada por Manuel García Luque, becario de investigación del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada.

Esta pieza, expuesta en el Museo de la Alhambra, procede del hueco que fue abierto en la pared del Palacio del Mexuar en 1947 para poder acceder al Cuarto Dorado en el recorrido diseñado para los visitantes al complejo monumental.

Interior del Mexuar. la puerta de la derecha fue reabierta en 1947

En la primavera de 1362 el rey nazarí Mohammed V recupera el trono arrebatado por su hermano Ismail II y como primera obra encarga la construcción del que se conocerá como Palacio del Mexuar, sin embargo, se tratará de un espacio administrativo y no de uso doméstico. Las obras tardaron poco en realizarse y en ese mismo año, coincidiendo con la fiesta del mawlid o nacimiento del Profeta Mahoma, el Mexuar es inaugurado.

Se desconoce con certeza donde se encontraba el acceso original al Mexuar ya que fue muy transformado en época cristiana; según Antonio Fernández Puertas el acceso estaría en una esquina al sur, mientras que otras hipótesis apuntan a que se encontraría al oeste del espacio arquitectónico. En cualquier caso, parece ser que en primer lugar se accedía a un primer patio, hoy en día conocido como Patio de Machuca, y del que poco se conserva. En este patio había una mezquita de época de Ismail I que fue incorporada y a la que Ibn al-Jatib critica por considerar que su decoración era de mal gusto.

La única sala que se conserva en gran medida, estaba compuesta por cuatro columnas y cuyo techo estaba formado por una armadura acristalada (similar a la conservada en el Mirador de la Lindaraja) que proporcionaba una luz cenital a través de una linterna en la segunda planta.

A continuación se encontraba un pequeño patio conocido como "La Alacena de los Perfumes", situado en el extremo interior de la sala del Mexuar (coincidiendo con la zona donde hay un escalón), y que comunicaba con el oratorio.

Oratorio del Mexuar visto desde el interior

Fruto de las vicisitudes sufridas del Mexuar, con la visita de Felipe IV a la Alhambra, se realizan una serie de acondicionamientos, que en este caso afectan al suelo del Mexuar, siendo rebajado 40 centímetros aproximadamente, dejando los zócalos separados del suelo, pero ya en el siglo XX, Leopoldo Torres Balbás decide volver a elevarlo parcialmente.

En el Mexuar se pueden distinguir dos tipos de composiciones de azulejos:
  • en el lado sur, uno que forma estrellas de seis puntas tumbadas
  • en el lado norte, formados por estrellas de dieciséis puntas y de ocho puntas
Este último, más complejo en composición, al que pertenece la pieza expuesta en el museo, es el que crea mayor controversia, ya que algunos lo identifican como unos alicatados del siglo XVI que fueron encargados en Sevilla y de procedencia por tanto morisca.

Pórtico sur del Palacio de Comares que fue respetado en la
construcción del Palacio de Carlos V
No obstante, en la década de 1970, Jesús Bermúdez pareja plantea la siguiente cuestión: ¿cómo es posible que los moriscos del siglo XVI conservaran las técnicas de alicatado del siglo XIV? Según su hipótesis, este zócalo procedería del ala sur del Palacio de Comares, que fue desmantelado para llevar a cabo la construcción del Palacio de Carlos V, y cuyo material de derribo fue utilizado para cubrir la Plaza de los Aljibes. Por lo tanto realmente se trataría de una pieza nazarí y no morisca. Siguiendo su teoría, la epigrafía también formaría parte del material reutilizado procedente del pórtico del Patio de Machuca.

Ala sur del Palacio de Comares desde el
interior del Palacio de Carlos V

Los zócalos, también conocidos como arrimaderos, tienen la función de proteger la pared de la humedad y el roce; en este caso, el alicatado tiene además una decorativa: a partir de pequeñas piezas hasta se forman composiciones más grandes. mientras que en época de Yusuf I, la decoración más utilizada en la formada por estrellas de doce y ocho puntas, bajo el reinado de Mohammed V se pone de moda el tipo de lazo de cintas entrecruzadas, como también se puede ver en la decoración de la fuente de los leones.

Alicatado de lazo de cintas cruzadas donde se puede
apreciar los huecos de algunas piezas
.Los pasos del alicatado son:
  1. La elección de la trama decorativa
  2. Primera cocción del azulejo (el llamado "bizcocho")
  3. Segunda cocción del azulejo (vidriado)
  4. Dibujo del alicer o plantilla sobre el azulejo
  5. Corte (biselado) del alicer, con alicates según algunos investigadores, o con cuñas y martillo
  6. Montaje en horizontal, siguiendo una serie de códigos para conocer su colocación, y del revés
  7. Aplicación de un mortero de cal para su unión
  8. Colocación en el muro
Así pues, con el análisis de este alicatado nos ha permitido conocer las técnicas que utilizaron los artesanos nazaríes y moriscos para el coloreado, vidriado y corte de la cerámica, al tiempo que nos hemos introducido en el atractivo y curioso mundo de los repertorios decorativos nazaríes.

jueves, 9 de enero de 2014

Espacio del mes: Torre de la Cautiva

Interior de la Torre de la Cautiva, con esmerada decoración
de yeserías, alicatados y textos redactados por Ibn al-Yayyab

El espacio de este mes vuelve a acercarse a la muralla, a la Torre de la Cautiva, por lo que debéis aprovechar para visitar la Alhambra y acercaros a conocer una parte del monumento que normalmente tiene restringido el acceso por motivos de conservación.

video


Construida en 1340 bajo el reinado de Yusuf I, innova en las torres andalusíes al incorporar dentro de una torre, aparentemente defensiva, un palacio de mínimas proporciones. Exteriormente, la Torre de la Cautiva (que debe su nombre a una leyenda del siglo XVIII, por creerse que en ella se encerró a Isabel de Solís, favorita de Muley Hacén) apenas se diferencia del resto, sin embargo guarda en su interior uno de los espacios decorativos más destacados del arte nazarí. Junto con el Salón de Comares, la Torre de la Cautiva atesora el más complejo programa decorativos alhambreños.

Además de la sección del interior de la torre, se puede apreciar
la disposición del adarve y la calle de ronda, dispuestas para
no molestar a los ocupantes de la torre-palacio.
Otra sección similar a la anterior, de la Torre de la Cautiva

A diferencia de las torres de uso estrictamente militar, como la del Candil, la Torre de la Cautiva, como la vecina Torre de las Infantas, estaban separadas del recinto urbano por la calle de ronda, de manera que el adarve discurría por encima de la muralla sin que existiera comunicación posible con la ciudad. Por el contrario, la Torre de la Cautiva salvaba la calle del Foso que pasaba por debajo mediante un puente con bóveda de cañón (reconstruido en los primeros años del siglo XX), al igual que el adarve que pasa por un túnel inferior al nivel del piso principal de la torre. De esta manera la guardia podía circular por el adarve sin importunar a los habitantes de la torre, mientras que en las torres castrenses, el adarve tenía paso obligado por la habitación interior desde el que se controlaba el paso de la guardia. Este lugar es uno de los mejores para comprender el funcionamiento de la estructura defensiva de la fortaleza.

Acceso a la Torre de la Cautiva, sobre la muralla

Vista exterior, desde el adarve, de la Torre de la Cautiva

Se trata de una torre-palacio, o Qalahurra (como ya la dominaría Ibn al-Jatib en el siglo XIV y como es llamada en el poema epigráfico que figura en su interior), cuya distribución y estructura es la misma que la de las casas y palacios de La Alhambra, llevado a la mínima expresión. Se accede por una entrada en recodo o basura, con bóveda de arista, para llegar a un patio de apenas dos metros cuadrados, porticado en tres de sus lados con arcos sobre pilares. Las paredes del patio está decorado con una banda de yesería muy restaurada donde se alternan, como en el Partal, cuadrados con un círculo central y lazo de ocho y rectángulos con epigrafía.

Entrada principal a la torre, en recodo como es habitual

En primer lugar, desde la entrada, se llega a un patio de
pequeñas dimensiones

Uno de los pilares del patio interior de la Torre de la Cautiva

Sobre el acceso al patio de la Torre de la Cautiva, hay un
campo de lazo de ocho que recorre las cuatro paredes del patio;
bajo el mismo la inscripción: La gloria permanente y la soberanía
eterna pertenecen a Dios
Rodeando la puerta que accede al pasillo en recodo
aparece la siguiente inscripción: No hay dios sino Alá,
Mahoma es el Enviado de Dios
Alacena a la derecha de la entrada al patio de la torre con
arcos de 
medio punto peraltados y agallonados y repisas de mocárabes
INSCRIPCIONES EN LAS ALACENAS
A: "La dicha continua" imitación en yeso y pintado con 
ocre, cada palabra esta separada por un perfil mixtilíneo
B: "No hay dios sino Alá, Mahoma es el Enviado de Dios
C: "Su palabra es la Verdad y Suyo es el dominio" 
(Corán 6, 73) una frase coránica poco usual en la Alhambra
D: "La permanencia es de Dios", "La gloria es de Dios", 
"La bendición" y "ventura" en cúfico y desdoblada en espejo
E: poema anónimo decorado de ataurique
"¡Oh, mi certidumbre y mi esperanza!
Tú eres la confianza, Tú eres el amparo.
¡Por el Profeta enviado,
pon buen sello a lo que hago!"
Decoración de mocárabes del interior de las alacenas, con
columnillas que fingen sostenerlos y que dividen la inscripción:
"La dicha continua", cada palabra separada creando su propio
arquillo lobulado con el interior relleno de ataurique.

Vista de los pilares que sostienen los arcos del patio interior
La estancia principal es de planta cuadrada, de casi 5 metros de lado, con ventanas geminadas al exterior que a su vez forman pequeñas alcobas abiertas al paisaje. Encierra todos los elementos necesarios y habituales de los palacios de los alcázares granadinos, salvo la letrina, de la que no ha quedado rastro. Pero a la vez, es una verdadera fortaleza por fuera, de volúmenes limpios y rectos que apenas se diferencian de las restantes torres del recinto, haciendo difícil adivinar lo que guardan en su interior.

Arco de acceso a la sala principal de doble arco apuntado y
con angrelados con la inscripción: "Loor a Dios por sus
perfectos beneficios". En los lóbulos del arco, por ambas
fachadas, la jaculatoria popular (Corán 18, 39): "No hay
poderío ni fuerza sino en Dios"

Vista del salón y del mirador norte desde el patio

En la esquinas SE y SO (a ambos lados de la puerta), aparece
la azora "El alba", Corán 113): "En el nombre de Dios, el compasivo,
el Misericordioso. Dios bendiga y salve a nuestro señor Mohammed
y a su Familia / Di: Me refugio en el Señor del alba del mal que hacen
Sus escrituras, del mal de la oscuridad cuando se extiende, del mal de
las que soplan en los nudos, del mal del envidioso cuando envidia."

En las esquinas NE y NO de la azora de "La fe pura", Corán 112
aparece: "En el nombre de Dios, el compasivo, el Misericordioso.
Dios bendiga y salve a nuestro señor Mohammed y a su Familia
y Compañeros / Di: Él es Dios, Uno, Dios, el Eterno. No ha
engendrado, ni ha sido engendrado. Nadie es su igual"

En la ventana oriental, en el muro derecho, aparece inscrito:
"Alabar a Dios es delicioso alimento, / aplícate pues en repetirlo"
mientras que en el izquierdo: "Luego, benditos sean el Profeta
elegido, sus nobles Compañeros y su Familia.

En la alcoba occidental, de autoría anónima aparece inscrito:
"Alabo a Dios por todo su favor, según su gloria y majestad
merecen. Luego, benditos sean el Profeta elegido, sus
nobles Compañeros y su Familia."
En las alcobas que rodean en tres de los lados de la sala principal de la Torre de la Cautiva, en concreto en la alcoba que se encuentra justo en frente de la entrada a la sala principal desde el patio, aparecen unas inscripciones en elegante cursiva que llega hasta la concha central del arco y que luego se repite. En ella se recuerda al padre de Yusuf I, Mohammed IV, como mártir ya que fue asesinado por su primo, señor de Algeciras en 1324. Aunque el calificativo muqaddas, es decir, venerado o santificado, es visto hoy por muchos musulmanes como inapropiado, lo cierto es que en algunas inscripciones, como en la Puerta de la Justicia, se aplica a los soberanos ya fallecidos. En las inscripciones identificadas en la foto más abajo con la letra C, indican: "Gloria a nuestro señor el sultán preservado, el príncipe de los musulmanes Abu l-Hayyay Yusuf, hijo de nuestro señor el sultán y venerado mártir, el difunto Abu l-Walid Ismail, Dios le favorezca con su ayuda".

Alcoba y ventana frontal, donde aparece A "Salud Perpetua"
y en la B "Dios es mi Señor", así como en un lateral del muro
derecho "Loor a Dios por los favores que, uno tras otro, concede
mañana y tarde" así como en el izquierdo "Espero que al igual
que en el pasado favores dio, en el porvenir generoso sea también"

Sus zócalos están recorridos por bellos alicatados, rematados por cenefas con inscripciones coránicas de compleja factura y una perfecta curvatura de las piezas que se adaptan a las medias columnas de las alcobas. Van en cerámica azul sobre fondo blanco, en cursiva, con entrelazamientos y encabalgamientos de letras y palabras, vocalización casi completa y algunos elementos vegetales en los vacíos. Las letras de cerámica azul fueron recortadas y combinadas con otras piezas en blanco, apreciándose los cortes para formar el conjunto.

La sala principal de la Torre de la Cautiva contiene uno de los
programas poéticos más interesantes de la Alhambra, con 4
casidas principales escritas por Ibn al-Yayyab cada una en cada
esquina de la sala por encima del zócalo, en torono a dos grandes
cartelas rectangulares con un pasaje coránico cúfico haciendo
el marco del pasaje que hay en los muros palaciegos.

Sobre los zócalos, se combinan adornos de yesería con unos epígrafes que recogen poemas creados por Ibn al-Yayyab para Yusuf I:

Torre entre las torres grandiosa,
corona de la que la Alhambra esta orgulllosa.
Calahorra nos aparece y dentro encierra
un luminoso palacio de ardiente fulgor.
Tiene excelentes labores en simétricas
proporciones de pares e impares.
La fábrica de azulejos de sus muros y el suelo
son como maravillosos brocados.
Bastante gloria para la religión es que se forzara
a trabajar en ella a infieles esclavos.
Viste bordados (tiraz) de honor, pues en ella
se muestra el nombre de Abu l-Hayyay, nuestro señor,
rey majestuoso, valeroso y generoso,
socorro de quien lo pide, lluvia de quien espera.
Es de la faamilia de Sa´d, de los Banu Nasr,
y de quienes ayudaron y asilaron "al Señor de la Escala"
-Dios le bendiga y salve-
(Poema 1, en los muros sur y este de la esquina derecha según se entra en la sala principal de la Torre de la Cautiva)
Nunca tan excelso edificio como éste se erigió,
de él en todas partes ya se habló.
¡Por Dios! Torre, que le viene de león, altiva y defensiva:
¡cuidado con su acometida!
Tal adorno es para la Alhambra que ésta,
con la belleza de sus alajas, embriagada se ufana.
Calahorra que entre las estrellas en su órbita se mete
y qye vecina es de Piscis y de Pléyades.
En su construcción, de alta piedra,
el arte se afanó cuando quiso.
Ella nos muestra la faz de Yusuf
cual sol al que no oculta el ocaso.
Conél se nos regala todo bien que nos contente,
y se nos evita cualquier mal que nos consterne.
Es de la familia de Nasr: ¡que feliz y triunfantes permanezca
y que construta lo que quiera y como quiera!
(Poema 2, en los muros norte y este de la esquina frontal derecha desde la entrada principal)
Esta obra que a la Alhambra engalana
del pacífico y del guerrero es morada.
Calahorra que un palacio tiene en custodia:
fortaleza, di, o también alegre lugar de reunión.
Es un palacio cuyo esplendor se reparten
cubierta, suelo y cuatro partes.
Maravillosos son sus yesos y azulejos,
pero la carpintería del techo más prodigiosa es aún;
tras ser ensamblada se levantó, con precisión,
a su elevadísima posición.
Al igual que en la poética, allí hay paranomasias,
antítesis, rameados y taraceas.
El rostro de Yusuf nos muestra
cual signos en el que todas las beldades se completan.
Es de los gloriosos Jazray, cuyas obras a favor de la religión
luminosas como el rayo son.
(Poema 3, en la esquina izquierda frontal, en los muros norte y oeste)

Enaltece a la Alhambra torre que en el cielo se alza
y que el más alto imán proyectara.
Calahorra que un palacio tiene en su interior:
fortaleza, di, o también gozoso lugar de solaz.
Los recamados de sus paredes,
por su inefable belleza, al más elocuente callan.
Cada forma, sola o emparejada,
se corresponde con otra en simétrica proporción
Adonde mires verás variados trazados,
todos ellos coloreados, dorados y ornados.
Maravilloso edificio surgido de una sabiduría
que sólo el califa Yusuf alcanzó.
Rey que, si los reyes de gloria se jactan,
su gloria, al invocar, nos la recita el propio Corán.
Es de lo mejor de los Ansares: ¡que en su reino perdure un triunfo
que camino preferente tiene en la religión!

(Poema 4 de la esquina izquierda desde la entrada, en los muros sur y oeste)

Por el resto de las estancias inferiores, en arcos, tacas, jambas, etc se recogen epígrafes de contenido religioso con continuas alusiones a Dios y los beneficios recibidos por su especial protección, así como mencionan al rey Yusuf I como su constructor.

En el alicatado de la alcoba este se encuentra esta pieza
maestra y excepcional ya que es la única de color púrpura.
El vidrio de color rojo era bien conocido en la Antigüedad,
pero no así la cerámica magenta-púrpura que se tostaba
en el horno con las más altas temperaturas derivando al
marrón o al amarillo

La cartela epigráfica alicatada que bordea la parte superior de los zócalos, parientes directos de las existentes en los umbrales del mirador de la Lindaraja, constituyen obras maestras en su tipología. Desgraciadamente el pavimento original se ha perdido, que se piensa pudo ser de azulejos (como aparece en el poema de Ibn al-Yayyab), así como la armadura original de madera. También se ha perdido la policromía de las yeserías de la sala, que se distribuían a modo de entelado o tapizado por encima de los alicatados, algo muy característico de la decoración arquitectónica nazarí, presente en los espacios más destacados de los palacios de la Alhambra.

En el arco de acceso que comunica el patio con la sala principal
aún se conservan restos de la pintura que lo decoraba

Decoración conservada entre los pequeños mocárabes de
la entrada a la sala principal de la Torre de la Cautiva

Policromía que aún se conserva en los mocárabes del
arco que comunica patio y sala de la torre

Pinturas que aún conservan los mocárabes

Mocárabes que aún conservan policromía original

A semejanza de las estructuras domésticas tradicionales, la torre tiene sus habitaciones y una terraza en la planta superior,a la que se accede por un portillo desde el recodo de la entrada.

Justo al acceder a la torre, a la derecha hay una puerta
tras la cual unas escalerillas llevan al piso superior y al
tejado en terraza

Maqueta arquitectónica de la Torre de la Cautiva, realizada en
Granada en 1896 por Enrique Linares en mármol, escayola y
cubierta de terciopelo rojo, donada por el capitan A. W. Shean
al Victoria & Albert Museum de Londres, donde se conserva