¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Música arábigo-andaluza

Músico en La Alhambra con un instrumento similar al
laud muy utilizado por los hispanomusumanes en Granada

Hoy, en el museo de La Alhambra, de la mano de María Dolores Álvarez, se ha tratado en una charla temática sobre la música arábigo-andaluza y gracias a la aplicación móvil Periscope. La música, junto con la poesía, es una de las formas de expresión más importante de la cultura islámica. La música arábigo-andaluza tiene su origen en Oriente Medio en las culturas pre-islámicas -anteriores al siglo VII d. C.- de la música huda de los beduinos que utilizaban sus cantos para acompasar el paso lento del camello durante el trayecto de las caravanas por el desierto. En el descanso del viaje la música era acompañada por instrumentos por tambores y panderetas de diferentes formas.

Para distracción de las casas pudientes, surge la ñuba es una suite instrumental y musical -origen en el siglo VIII- llegada a al-Ándalus por Ziryab desde Bagdag, capital del Califato Abbasí. Ziryab llega a Córdoba huyendo de sus enemigos en Bagdag, donde será acogido por el califa Abderramán, trayendo la moda abbasí a la Península Ibérica (el blanco en la ropa para el verano, el orden de las comidas, gustos alimenticios, cortes de pelo, mobiliario, el ajedrez). Ziryab era además un magnífico tocador de laud, instrumento que perfeccionó añadiendo una quinta cuerda (como curiosidad, cada cuerda tenía un color diferente -negra, blanca, verde, roja oscuro, amarilla- y cada una tenía su propio nombre). Del laud derivará el rabel, similar al violín, mientras que en viento destacaban una especie de flautas traveseras y clásicas, junto con castañuelas (de origen egipcio).

La ñuba es una obra que podía durar entre siete u ocho horas que se divide en cinco partes: un recitativo, un canto, una moaxaja en árabe clásico, una jarcha y un zéjel en árabe andalusí -el árabe andalusí fue un dialecto, proveniente del árabe propiamente dicho, hablado en al-Ándalus-.

La moaxaja aparece en el siglo X, siendo un poema andalusí escrito en árabe clásica, cuyos temas trataban sobre amor, mientras que las jarchas eran unas canciones cortas acompañadas por instrumentos musicales (estas jarchas influirán en la cultura cristiana, siendo el origen de los villancicos) cuyo tema era el desamor, los celos, abandono. En el siglo XII y XIII surge el zéjel, que se acerca la música popular española, siendo cuartetas repetitivas en rima cantadas colectivamente.

Atabal o Adufe, instrumento musical de percusión de cerámica
descubierto en la Alcazaba de Almería y expuesto en el museo de la ciudad

La Escuela de Traductores de Toledo, en su florecimiento durante el reinado de Alfonso X "el sabio", recogerá toda esta tradición musical arábiga que ayudará a su difusión, popularizándose entre los trovadores de los siglos XII al XIV.

Cuando los hispanomusulmanes se refugian en el Reino nazarí de Granada (1238 - 1492) se crea una ñuba particular granadina. La música se escuchaba en momentos especiales en las salas de la realeza y de notables; los espectadores se sentaban en almohadones mientras que la orquesta se situaba en un estrado y las bailarinas bailaban alrededor de los invitados. Tras la desaparición del reino nazarí, estas celebraciones evolucionarán con las zambras por la etnia gitana.

martes, 10 de noviembre de 2015

Molino hidráulico de época nazarí

En la imagen se pueden apreciar los detalles del interior del molino

En la segunda planta de la casa Ángel Ganivet se encuentra
esta interesante maqueta de un molino de época nazarí
Dentro de la exposición permanente de la Casa molino Angel Ganivet de Granada se encuentra una maqueta de un molino hidráulico harinero de época nazarí. Este molino se levantaba en Alhama antes de la modernización de su maquinaria y la remodelación del edificio en la primera mitad del siglo XX. 



Se estructuraba en dos partes: una paralela a la fachada
principal que daría a la calle y otra perpendicular a la acequia
considerada la zona de molienda, dando una forma de "T"
Como la mayoría de los molinos harineros de la Granada 
medieval, el molino de Ángel Ganivet formaría parte
de la arquitectura tradicional de la zona donde predominaban
los edificios encalados de ventanas pequeñas y escasas, con
cubierta de teja árabe a dos aguas y una serie de cárcavos
por los que discurría el agua que determina su localización

El inmueble donde se encuentra ubicado el Museo de Ángel Ganivet tiene su origen también en un molino de época árabe del que se conservan cinco bóvedas de piedra y bajo el mismo circula  acequia Gorda que desde época zirí al menos, ha estado jalonada por molinos harineros y molinos de papel. Algunas de las casas de la zona siguen conservando una parte dedicada a jardín, lo que ha quedado como reminiscencia de época musulmana, cuyo lugar estaba conformado por huertas y quintas de recreo.

Entrada a la casa-molino en la que vivió la familia de
Ángel Ganivet, en la CalleCuesta de los Molinos

Patio de la casa Ángel Ganivet bajo la cual discurre la Acequia Gorda;
la casa-molino de Ángel Ganivet se integraba, en su origen nazarí,
en la cadena de molinos que usaban la fuerza motriz que proporcionaba
el agua que discurría por la red hidrográfica de la Granada islámica,
siendo los cárcavos de la imagen los originales nazaríes, aunque
la maquinaria desapareció a principios del siglo XX
Este tipo de construcciones molinera eran las que formaban el arrabal conocido como Rabad al Nayd -próximo al arrabal de la Loma- que se situaba entre la Puerta de los Molinos o Bab Nayd -hasta donde llegaba e final de la calle Elvira- y la Huerta Zafaina, ocupando lo que actualmente son Las Palmas y la Cuesta de Los Molinos. La toponimia actual de las calles muestra la importancia de los molinos en este lugar: calle Molinos, calle Molino del Capitán, Calle Molino de Santa Ana, calle del Molinillo, Placeta del Molinillo, Ribera de los Molinos y Cuesta de los Molinos.

Detalle del interior de la maqueta del molino

Los numerosos molinos hidráulicos harineros de la Granada nazarí permitieron por su rápida difusión y desarrollo tecnológico en época medieval mejorar la economía y sociedad del reino hispanomusulmán, aunque seguía siendo un sistema de producción artesanal en cuanto a utensilios, maquinarias y técnicas. Aunque muchos de los elementos del sistema hidráulico nazarí fueron ya utilizados con anterioridad por los romanos y otros pueblos, en al-Ándalus se perfeccionaron y se intensificó su uso.

La fuerza motriz del agua permitían el funcionamiento mecánico del molino

La geografía granadina, caracterizada por un abundante abastecimiento de agua, hizo posible la existencia de un amplio sistema de acequias que abastecía a la ciudad de Granada y su entorno, permitiendo el abastecimiento de agua para consumo humano y animal, regaba las extensas huertas de la Vega y permitía el funcionamiento de talleres artesanales (alfarerías, tintorerías, etc) e impulsaba numerosos molinos que la utilizaban como fuerza motriz.

Los cereales ocupaban grandes extensiones de secano, siendo un alimento
de primera necesidad y el pan uno de los más consumidos

La actividad que realizaban los molinos, como parte del sector agroalimentario, era considerado esencial pues molturaban diversos cereales -entre los que destaca el trigo- para obtener harina, que daba lugar al pan para el consumo humano y al pienso para los animales.

El oficio de molinero requería una gran especialización ya que debía conocer el sistema de pesas y medidas, saber hacer funcionar correctamente la maquinaria, separar las muelas dependiendo del tipo de cereal a moler, regular la caía del grano a la tolva, controlar la cantidad y presión del agua que movía el rodezno, así como humedecer cada cereal convenientemente antes de su molturación, como de carpintería y albañilería si era el propio molinero quien debía encargarse de mantener el buen estado del edificio y su maquinaria, mantener el rodezno y los canales y acequias que conducían el agua hasta su molino. Por su parte, las mujeres de los molineros se encargaban por lo general de las tareas domésticas dentro del edificio molinar, cuidaban el huerto o las aves para consumo propio, además de la elaboración del pan. Así mismo, la industria molinera requería del servicio de otros oficios asociados a ella como acarreador, maderero, herrero, carretero, cordelero, espartero, almotacén, zabacequia (repartidor de agua), panadero o tahonero, albardero, guarnicionero y cantero.

La zona de molienda estaría ocupada por el empiedro y el resto de los
elementos del molino, además de una serie de útiles necesarios para
la molienda: costales, cedazos, pleitas, medidas, espuertas, herramientas
para picar las piedras, etc
Actualmente este edificio es sede de Etnomed, un proyecto cuyo objetivo es acercar los aspectos comunes entre Granada y los pueblos del Norte de África.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Biografía de reyes: Mohammed VIII (1417-1419 / 1427-1429)

Predecesor: Yusuf III
Sucesor: Ismail I

Mohammed VIII, llamado también con el apodo de al-Saguer o "el pequeño", sucedió a su padre Yusuf III -tras su muerte súbita el 9 de noviembre 1417- como primogénito. Su reinado se dividirá en dos períodos, caracterizados en cualquier caso como el comienzo de la descomposición del reino de Granada que acabaría con su desaparición en 1492. 

En el primer período que duraría catorce meses, desde 1417 a 1419, Mohammed VIII contaba con ocho años de edad y era aún menor de edad por lo que fue su alguacil Amín o Alamín quien gobernó en su nombre. Esto despertó los recelos de la ambiciosa y poderosa familia de los Abencerrajes.

En 1419, el poderoso clan de los Abencerrajes, como si de una guardia pretoriana del Imperio Romano se tratase, da un golpe de Estado poniendo el trono granadino en manos de un nieto de Mohammed V y primo de Yusuf III que será conocido como Mohammed IX. Mientras, Mohammed VIII huye junto a su partidarios legitimistas, la familia Bannigas.

Ocho años de reinado de Mohammed IX bastaron para que Granada pidiera el regreso de Mohammed VIII. Una turba de sediciosos asaltaron La Alhambra lo que obligó la huida del usurpador con lo que Mohammed "el pequeño" ciñe por segunda vez la corona el mes de enero de 1427.

En esta segunda ocasión renueva su gabinete de hombres de confianza, rodeándose de sus partidarios, entre los que se encontraban sus primos hermanos: Yusuf y Saad (nietos de Yusuf II). Para celebrar su regreso, y como contrapunto al período oscuro del reinado del usurpador, se montaron justas ecuestres en la plaza de Bibarrambla en las que el mismo rey, que montaba a caballo muy bien, se puso al frente de una de las cuadrillas y se lució jugando con su caballo entre los aplausos del pueblo. 

Recuperado el favor del pueblo y la nobleza, Mohammed VIII se empleó a renovar las treguas con Castilla que estaban a punto de caducar, aunque sólo fueran por un corto período. Juan II de Castilla firmaba dicho acuerdo con Mohammed VIII, pero apoyaba a los Abencerrajes ya que buscaba la disputa interna en un reino que quería hacer para sí.

Los Abencerrajes, con el apoyo de Castilla y de Fez, pusieron rumbo a las costas de Granada para expulsar a "el pequeño" por segunda y última vez del trono. Mohammed VIII iba perdiendo seguidores que se pasaban al bando de Mohammed IX y de los Abencerrajes, por lo que decidió parapetarse en La Alhambra hasta que cedió con su rendición, negociando un cautiverio en el Castillo de Salobreña en la primavera de 1430, sin embargo sería ejecutado en abril de 1431.

En el castillo de Salobreña, Mohammed VIII fue ejecutado para evitar
que volviera a recuperar el trono por segunda vez

domingo, 8 de noviembre de 2015

Aljibe de Bib al-Bonud o de San Agustín


Este aljibe estaba a extramuros de la Alcazaba Qadima,
junto a la puerta de los Estandartes o Bab -al-Bunud
Este aljibe ubicado en la placeta de Abad está datado en el siglo XIV y cuenta con una capacidad para albergar  metros cúbicos de agua. Su planta tiene forma de T y se compone de una nave, con cubierta de bñoveda esquifada, desde cuyo centro surge otra nave estrecha transversal que avanza hasta alcanzar la vertical de la boca del aljibe. Una bóveda de medio cañón se corta con la esquifada formando un luneto.

El nombre de San Agustín se debe al desaparecido
convento de agustinos descalzos, cuyo
solar hoy ocupan varios cármenes aledaños

sábado, 7 de noviembre de 2015

Pieza del mes en el Museo de La Alhambra: el vidrio en la arquitectura nazarí

De nuevo este mes, Isabel Cambil nos presenta una nueva pieza, en este caso el vidrio nazarí principalmente aplicado a la arquitectura. Hay que pensar que las ventanas, tragaluces y puertas estarían cubiertos de vidrio con el objeto de mantener mejor la temperatura de las estancias en épocas de frío. Muchos de estos vidrios, por su fragilidad, fueron repuestos en los siglos XVI y XVII, aunque es curioso que en el Museo de La Alhambra y en sus fondos se conservan más piezas nazaríes que modernas, halladas en las excavaciones arqueológicas aunque descontextualizadas, sin saber donde se ubicarías y si su fabricación estaba en Granada, en La Alhambra o si se traía de otras partes del reino.

Formas geométricas de vidrio nazarí
conservadas en el Museo de La Alhambra

Las piezas de vidrio nazarí encontradas demuestran que se fabricaron con la técnica de vidrio en corona, es decir que no se utilizaba molde, sino que se voltea el material hasta conseguir una forma de plato circular; consistía en hacer rotar una burbuja de vidrio soplado hasta lograr un disco de vidrio de pocos milímetros de espesor. Esta técnica y los materiales utilizados son similares en todo el orbe islámico, y los nazaríes son herederos de los utilizados por los almohades.

Procedimiento antiguo de fabricación
de vidrio de corona
Estas piezas de vidrio no tenían demasiada calidad y su espesor no era uniforme, surcado por unos círculos concéntricos producidos por la rotación. Sin embargo, en La Alhambra, esos discos de cristal eras recortados con alicates para conseguir formas geométricas similares a los dibujos de los alicatados de las paredes.

Las ventanas de vidrio de corona fueron muy populares en
la Edad Media, aunque los nazaríes no lo utilizaron
ya que cortaban las piezas con formas geométricas

Los colores utilizados en el vidrio eran muy similares que los empleados en el alicatada, es decir: verde, melado, azul y violeta. Sin embargo se desconoce si iban emplomados, sujetos con yeso (zulaque, masa de cal y estopa muy utilizada en el siglo XVI para sellar el vidrio) o directamente enganchados en la carpintería de madera, ya que los fragmentos conservados no guardan ningún resto que nos de una pista de su colocación, como es el caso de los conservados en el Instituto Gómez Moreno que procedían del Palacio de Alixares.

In situ sólo se conserva el Mirador de Lindaraja, aunque las piezas de cristal datan del siglo XIX y se fabricaron en vidrio doblado, pero la estructura de madera sí es nazarí y durante su reciente restauración se encontraron fragmentos de cristal originales nazaríes.

Desde la época de los Reyes Católicos se realizan labores de mantenimiento, aunque esos arreglos están poco documentados. En los archivos de La Alhambra se conservan datos de los siglos XVI y XVII sobre restauraciones y posteriormente transformaciones, debido tanto a deterioro como a cambios de gusto.

En esta obra del pintor alemán Eduard Gerhardt
realizada a mediados del siglo XIX se pueden
apreciar las ventanas tripartitas que dan
acceso a la Sala de la Barca

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Exposición temporal: el ajuar de la casa nazarí

Cartel de la exposición temporal en el
Museo de La Alhambra dedicado al
ajuar de la casa nazarí
Hasta el 15 de noviembre de 2015 se puede visitar una exposición dedicada a los objetos cotidianos que formaron parte del día a día de los granadinos hispanomusulmanes del reino nazarí (siglos XIII - XV). Aunque algunos inmuebles de época nazarí han llegado hasta la actualidad, el ajuar que se encontraba en su interior ha desaparecido por lo que, en algunos casos, se pierde la explicación funcional que permitían la vida y actividad diaria, ayudando al bienestar de los habitantes de la casa.

Comenzando por la entrada a la casa (con una fachada desnuda prácticamente de adornos y ventanas), que probablemente se encontrara en una callecita estrecha, una puerta de madera, en ocasiones decorada con clavos de hierro forjado en forma agallonada nos daría la bienvenida.

Enseres relacionados con la puerta de una casa de época nazarí, tales
como llaves, llamadores y otros adornos

Para aclimatar el interior de las viviendas y combatir el duro clima de Granada, los granadinos utilizaban braseros para la calentar las estancias, ventanas de vidrio y puertas para aislarse del frío del exterior en invierno y  pequeñas fuentes que en el verano aportaran frescura y humedad. 

Brasero de piedra tallado expuesto en el Museo de La Alhambra
Al caer la noche, el uso de candiles y velones se hacía necesario para iluminar el interior y que la vida continuara. Para ello se fabricaron peculiares candiles de cerámica con diversas soluciones decorativas.

De izquierda a derecha: candil de cerámica vidriada en blanco y azul modelado
a torno en el siglo XV (alcazaba de Almería); velón vidriado en blanco, azul
y dorado del siglo XIV; velón nazarí de cerámica vidriada verde con decoración
recortada que se conserva en el Museo de La Alhambra

A diferencia de otros reinos medievales de Europa, los hogares del Reino nazarí de Granada gozaban de muchos utensilios para la higiene personal de sus moradores. Junto con un retrete en cada casa con agua corriente, eran necesarias pequeñas pilas con forma ataudada para la higiene íntima, así como bacines junto a las alcobas.

Ya por precepto religioso, la higiene y el agua eran fundamentales
para los musulmanes en la Edad Media

Guardado en alhacenas, los utensilios y enseres de cocina eran utilizados bien en el patio o en el interior de la vivienda. La especialización culinaria nazarí llevó a un desarrollo técnico en el que se definían los utensilios necesarios para cada plato para la obtención de un buen resultado; la arcilla elegida, acabado, tamaño, cierre de sus tapaderas o protecciones con aperturas para determinados platos, tapones. Sin embargo no todas las clases sociales podían permitirse diferenciar la vajilla utilizada en la mesa, de rica decoración y acabados, y la usada para cocinar, más tosca.

Enseres de cocina nazaríes de la exposición
El anafre -del árabe hispánico annáfiẖ- era un hornillo
pensado para contener las brasas que calentaban utensilios
que contuviesen alimentos siendo su movilidad una
gran ventaja en las casa nazaríes donde un mismo espacio
de la casa servía para dormir, comer o cocinar 

En los hogares nazaríes, las mujeres dedicaban gran parte de su tiempo a la costura, tanto para tejer piezas para la casa, tales como cortinas, mantas o sábanas como para la vestimenta personal de sus familiares. Por este motivo se han hallado diversos utensilios tales como pesas de telar, dedales, alfileres, bellos botones metálicos y adornos o  incluso el resto usado de huesos de los que se ha sacado o  botones o piezas de juego.


Colección de dedales nazaríes del siglo XIII del Museo de la Alhambra
Restos de omóplato animal utilizado para recortar fichas y botones

Las distracciones también estaban presentes tanto en juegos para niños como para adultos. Entre los adultos se conserva una buena colección de pipas de diversas formas (carítas humanas,  un león, con formas redondeadas) de hašiš que, aunque prohibido, debía de ser frecuente su uso por el gran número descubierto. 

Los niños hispanomusulmanes jugaban con figuritas de barro como muñecas, caballos,  ranas, serpientes, tortugas, monstruos, etc., algunas con acabado de silbato  o como silbatos de agua para imitar el canto de los pájaros así como cacharritos del ajuar de la cocina en miniatura que como a imitación de sus madres, jugarían a cocinar con ellos. 

Diferentes objetos utilizados por los niños para jugar
En muchos casos el ajuar en miniatura utilizado para jugar nos muestra
 ejemplos mejor conservados a los de tamaño real usados por los adultos
Para finalizar, una colección de elementos de joyería y de vestir que nos permite conocer el gusto de los hispanomuslmanes granadinos tales como pulseras de vidrio, ajorcas, sortijas de vidrio y metal, bronce, talón u oro con o sin piedras o esmaltes, aretes de filigrana cuidadosamente tratados,  pinjantes, botones y adornos cuidados llevaban  de forma usual las mujeres nazaríes.

Pendientes nazaríes conservados en el Museo de La Alhambra
Las pulseras de vidrio eran muy utilizadas por adultos y niños dado
el gran número de las encontradas en Granada y por la variedad
de tamaños de las mismas


 Para más información se puede descargar el catálogo completo de piezas.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Castillo de los Genoveses y los muros del puerto de la Málaga musulmana

El Castillo de los Genoveses formaba parte del complejo defensivo que estaba
conectado con la Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro a través de las murallas

En el subsuelo de la antigua Oficina de Correos se encontró un tramo de 29 metros del muro musulmán, dividido por una piedra contrafuerte que mira hacia el mar y donde los vestigios parecen la base de una torre.

La cara externa del sector este está inclinada para reforzar la defensa
El muro oeste está construido con ladrillo y calicanto
Más al oeste, en la Plaza de la Marina, durante las obras de un parking salieron a la luz los restos de otro muro del siglo XVII y de la muralla del siglo XIV. Este era el punto preciso donde comenzaba el castillo del siglo XIV conocido como Castillo de los Genoveses, una construcción avanzada que servía para la defensa de la cala que era usada como puerto de la ciudad.

Uno de los lienzos de muralla con dos bastiones semicircular
es en lado oeste
Lienzo oeste de más de dos metros de grosor compuesto de
encofrado de hormigón, hiladas de ladrillo y calicanto  

Uno de los aspectos económicos más relevantes del período post-califal fueron las relaciones existentes entre los ligures y los gobernantes hispanomusulmanes desde que en 1279 fuera firmado un tratado entre el Reino nazarí de Granada y la República de Génova; la nación italiana necesitaba abrir nuevos mercados por lo que enviaron sus galeras a las costas norteñas, mientras que los nazaríes buscaban un contacto que les pudieran proporcionar ciertos bienes. Además de permitir el comercio en territorio granadino, el tratado autorizaba a los genoveses a ser provistos con alojamiento, iglesias, baños y un horno. Todas estas dependencias formarían probablemente parte del Castillo de los Genoveses, un lugar de intercambio cercano al tráfico portuario donde destacaba la exportación de seda, azúcar, nueces, anchoas, sardinas, lana y lino. Se sabe que a mediados del siglo XV, el Castillo de los Genoveses de Málaga tenía seis almacenes donde los ligures guardaban tejidos de seda y de algodón, papel, metales, especias, colorantes y medicinas, así como seis torres con un espolón de arena en el centro de la línea costera, la cual contaba al este con un acceso conocido como la Puerta de los Siete Arcos.

El lienzo del sector Este se construyó con mampostería recubierta
con sillares de cantería de considerable tamaño

Aunque su trazado coincide con el que la cartografía histórica indica
para la muralla de época musulmana, su construcción es moderna

En el siglo XV, la familia Spinola tenía el monopolio del comercio de nueces, mientras que la seda era controlada por la Alcaicería y sus autoridades siendo el mayor negocio del reino donde pisanos y toscanos también participaban en su comercio. Sin embargo, desde 1465, la inestabilidad política de Granada afectó también al comercio, colapsado por el avance cristiano.