¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 28 de julio de 2016

Arrabal del Albaicín

El arrabal del Albaicín creció de forma espectacular principalmente
por sus límites norte y este, por lo que a mediados del siglo XIV
hubo que construir un recinto amurallado para cercar el nuevo arrabal

El hecho de que la residencia del monarca se trasladase de la
Alcazaba Qadima a la colina de La Alhambra no supuso un
freno a la expansión urbana del Albaicín

En el siglo XIII, al norte de la Alcazaba Antigua, se comenzó a formar el arrabal del Albaicín. Su tipografía y su distancia del centro de la medina le proporcionó una autonomía mayor de la que disfrutaban otros arrabales, llegando a contar con una importante mezquita aljama (actual iglesia del Salvador) y un cercado de murallas construidas bajo la supervisión del visir Ridwan en el segundo tercio del siglo XIV. Dichas murallas comenzaban en la Cuesta del Chapiz, uniéndose con el barrio de Axares, bordeaba el río Darro y ascendía hasta San Miguel Alto y desde allí bajaba hasta la Puerta de Fajalauza, continuando hacia el oeste hasta el Postigo de San Lorenzo (una entrada en recodo a la muralla), detrás del actual Colegio del Ave María en la carretera de Murcia, para descender de nuevo hasta la Acera de San Ildefonso y terminar en la Puerta de Elvira.


La red de sinuosas calles se amplió, de las arterias principales
partían numerosas callejuelas que unían las puertas interiores
de la nueva muralla, dando acceso a las viviendas, muchas
de ellas sin salida constituyendo los característicos adarves

Cobertizos como el de la imagen caracterizaban
la imagen del Albaicín medieval islámico

El arrabal del Albaicín contaba con dos vaguadas naturales (Alacaba, del árabe al-Aqaba o "cuesta" y cuesta del Chapiz) que constituyeron las vías de ascenso hacia la zona llana central donde se ubicaba la ya comentada mezquita aljama y la calle de los Panaderos, que era la principal zona del arrabal.

El rey castellano, Fernando III, contemporaneo de Mohammed I, a diferencia de sus antepasados, que permitían la permanencia de los musulmanes en tierras conquistadas como mudéjares, los expulsaba y repoblaba con cristianos que llegaban con su propio ejército. Así, agarenos de Úbeda, Baeza (la antigua Bayassa islámica), Arjona, Jerez, Cádiz, Medina Sidonia y otras ciudades andaluzas se instalaron haciendo que el arrabal creciese desmesuradamente escalando los cerros de la Xarea y del Aceytuno, convirtiendo el Albaicín en una ciudad dentro de otra, disponiendo de treinta mezquitas y una catorce mil casas que albergaban a unas cuarenta mil personas, distribuidas en los barrios albaicineros de la Albaida, Fajalauza, Almotafar, Axares, Cauracha, Cenete y Hataralcazaba.

Cuando los Reyes Católicos firmaron las Capitulaciones, estipularon que les sería entregada "la ciudad de Granada y el Albaicín", lo que da testimonio de su gran importancia. Cuando el Reino nazarí de Granada capituló en el año 1492, el Albaicín contaba con 30 mezquitas y unos 40.000 habitantes. Para hacernos una idea del ambiente bullicioso de sus estrechas calles tenemos que pensar en medinas actuales como las de Fez o Marrakech.

Calles estrechas, fachadas sin ventanas, casas que miran al
interior del patio o cobertizos como la imagen caracterizaban
el arrabal del Albaicín de la Granada islámica

viernes, 22 de julio de 2016

Excavaciones en el Secano de La Alhambra

Las últimas excavaciones en el monumento ponen al
descubierto nuevos hallazgos sobre los talleres de
artesanía que operaban en otras épocas

Se conocía la existencia de hornos en la llamada zona del Secano (zona que conecta el Parador de San Francisco con el Generalife) junto a la Puerta de los Siete Suelos, pero ahora los investigadores (españoles y británicos) pueden asegurarlo. 

En esta primera fase de las excavaciones han aparecido los restos de la estructura de un horno de artesanía. Aunque no se conserva el alzado -techos y paredes-, sí se ha encontrado la base que sostenía la estructura. "Los primeros pasos en cualquier excavación generan más preguntas que respuestas", asegura David Govantes, uno de los coordinadores de esta investigación. De momento pueden afirmar la existencia de una zona industrial-artesanal ubicada dentro de la ciudadela y que probablemente produjeron elementos de adorno para los palacios.

En La Alhambra, como es evidente, no todo era lujo y estilismo fútil. También había espacio en la fortaleza para una alimentación mundana. Los restos exhibidos ayer por David Govantes se corresponden a utensilios que hoy están en cualquier cada: vestigios de platos, escudillas, atifles -una especie de cuenco- o vasos ya han sido descubiertos. Según Govantes estas migajas de cerámica vidriada datan del siglo XVI. Tal vez del XV. Pero los arqueólogos esperan encontrar restos "más puros" conforme avancen en la excavación. Hay que entender que La Alhambra "es un yacimiento que ha estado vivo hasta el siglo XIX", comentó ayer Govantes. Por eso pide tiempo para seguir profundizando, y no cree que haya problema: "Parece que hay voluntad por arte de las instituciones para darle continuidad".

Los trabajos están siendo financiados por la Escuela Alhambra, ente perteneciente al Patronato de la Alhambra y el Generalife. Allí, sobre el terreno, estuvo su director, Reynaldo Fernández. Visitó las excavaciones en la mañana de ayer junto a Alberto García Porras, de la Universidad de Granada. Ambos estuvieron escoltados por un importante despliegue de medios de comunicaciones, lo cual, según las investigadoras extranjeras, es un hecho valorado de manera muy positiva por parte de las universidades británicas.

Noticia del Periódico Ideal de Granada - 22 julio 2016

martes, 19 de julio de 2016

Los mosaicos y la geometría de La Alhambra

La geometría de La Alhambra seduce. En la Alhambra hay un libro -metafóricamente- escrito sobre este espacio para quien quiera acercarse a él con una mirada de matemático o de geometra. En La Alhambra se crean formas bellas para reproducir la belleza del mundo, la belleza que crea sólo Dios y esas forman son una serie de símbolos que le dan razón a esta arquitectura. Evidentemente es una mirada abstracta y esto exige una óptica matemática.

El cuadrado central de la Sala del Trono del Palacio de Comares es el
germen a partir del cual se levanta el complejo del edificio

El cuadrado en La Alhambra es la génesis del proyecto arquitectónico de los palacios nazaríes. El Palacio de Comares (la torre, la alberca y el salón del trono) son matemáticas puras por ejemplo. Como cualquier palacio de arquitectura islámica, el palacio guarda un esquema sencillo, una torre al que se anexa un patio en cuyo centro se ubica un estanque. La armonía del espacio se percibe con claridad, pero el elemento que ha generado todo el palacio está escondido: la planta del salón del trono. Se trata de un cuadrado de proporciones pitagóricas, 7 a 5, lo que hoy llamamos un cuadrado raíz cuadrada de dos, pero hay que destacar que en aquella época los números irracionales no se conocen, aunque sí se pueden dibujar.

Duplicando, como si fuera un reflejo en la alberca se obtiene la otra parte
del palacio, el pabellón que está al sur, y haciendo lo mismo
transversalmente se tiene la planta completa del Palacio de Comares.
Los principios compositivos que rigen el sistema ornamental islámico pueden reducirse, básicamente, al ritmo repetitivo y a la estilización. El ritmo es un elemento compositivo básico en las artes del Islam, incluidas la poesía y la música. En el arte, los motivos o diseños ornamentales se suceden en ritmos reiterativos hasta el infinito, como una metáfora de la eternidad que llena todo el espacio.

Como esta es una arquitectura islámica del poder, la idea de la presencia de Alá se tiene que manifestar repetidamente en todo rincón y detalle arquitectónico de la Alhambra, como si fuera un mantra que se repite continuamente y en este caso, el sistema para provocar la repetición es la geometría. Los tracistas y geómetras nazaríes siguieron caminos indirectos para expresar su visión del mundo; en La Alhambra lo evidente siempre esconde algo más: realidades reflejadas, ideas que superponen lo divino y lo humano.

Este mosaico de una de las tacas de la entrada a la Sala del Trono del
Palacio de Comares bien podría llamarse "día y noche" como sugiere
Rafael Pérez Gómez, Matemático de la Universidad de Granada
Este mosaico de alicatados, que se puede llamar “día y noche” pues representa un firmamento estrellado al retomar los tracistas musulmanes el símbolo de la esvástica, que ya acuñara el arte egipcio para representar los astros en el firmamento de forma abstracta, y hacerlos girar, la noche seguida del día y viceversa, una dualidad dentro de una unidad.

La esvástica era utilizada por los egipcios para
representar simbólicamente los astros

Disponiendo de un número de piezas blancas y negras suficiente, se puede rellenar el plano de forma infinita, tanto horizontal como verticalmente, además de contar con puntos donde se puede girar y hacerlos coincidir con las formas básicas. Esto matemáticamente es lo que se conoce como un grupo cristalográfico plano.

A nivel formal, hay dos órdenes de cubiertas de paredes de cerámica en la Alhambra:

  • Mosaicos donde se repiten uno o más elementos, generalmente hechos a molde, para cubrir una superficie de modo periódico, habiendo una figura básica cuya traslación en dos ejes produce el conjunto
En el Baño Real de La Alhambra puede apreciarse en los paramentos de
las camas un sólo elemento con simetría ternaria o hexagonal
O más de un elemento como en este paño del patio de los Arrayanes, similar
al anterior de los baños, retomando el tema del triángulo-hélice pero
rompiéndolo con la adición de estrellas y hexágonos -al negarle color
a los hexágonos les hace parecer como fondo y nos induce a ver como
figura las tres aspas que convergen- alternando un mismo elemento

  •  Alicatados donde no puede aislarse un elemento generatriz, pues intervienen procedimientos sucesivos de escala, rotación, saltos de nivel, que hacen un conjunto indivisible
Lo que entra en juego en este caso es la simetría, bien
respecto a uno, dos, tres, cuatro, seis ejes del plano, y los
juegos de los elementos más pequeños que combinan para
formar otros de orden superior, como este alicatado
del Salón de Comares, en La Alhambra

La Alhambra de Granada es el único monumento del mundo que contiene los 17 grupos cristalográficos planos posibles. Tengamos en cuenta que la Alhambra se construyó entre el siglo XIV y el siglo XV y no fue hasta cuatro siglos después cuando Evgraf Fedorov, matemático ruso, enumera en 1891 la lista de grupos cristalográficos planos que representan la descripción de la simetría de las estructuras cristalinas en 2 dimensiones (simetría plana) con la que se puede “empapelar un plano” y repetirlo siguiendo ciertas reglas de simetría. El siguiente enlace muestra las 17 estructuras algebraicas existentes de teselación del plano.

Los 17 grupos de simetría del plano se pueden agruparlos en cinco apartados, según el orden máximo de los giros:
  • Grupos de simetría sin giros: 4 grupos de simetrías.
  • Grupos de simetría con giros de 180º: 5 grupos de simetrías.
  • Grupos de simetría con giros de 120°: 3 grupos de simetrías
  • Grupos de simetría con giros 90°: 3 grupos de simetrías.
  • Grupos de simetría con giros de 60°: 2 grupos de simetrías.

El arte nazarí, desarrollado por los hispanomusulmanes del Reino de Granada, presenta un gran desarrollo del concepto de simetría, debido a su carácter abstracto. Efectivamente, todos ellos están representados en los variados y bellísimos mosaicos de la Alhambra. Abundan los que tienen giros de 90º mientras que algunos grupos aparecen escasamente, pero absolutamente todos están representados. Os invito a visitar el monumento y buscarlos.

Esta imagen puede servir de guía para identificar los
posibles grupos cristalográficos planos de La Alhambra
Ejemplo de grupo de simetría numero 2 en el suelo del palacio de Yusuf III

Ejemplo de grupo isométrico numero 7 en el suelo de
la Sala de Abencerrajes

viernes, 15 de julio de 2016

Adra

El término municipal de Adra, en la que fuera la cora nazarí de Peŷŷena, queda delimitado por las estribaciones del Sureste de Sierra Nevada y la Sierra de la Contraviesa, al Norte y al Oeste respectivamente; el lado Sur se abre al Mar Mediterráneo y el límite Este queda dominado por el río Adra y la Vega.

Formando parte del Reino nazarí de Granada, Adra -por su situación y clima- fue un lugar de recreo dentro de la provincia, una pequeña ciudad que destacaba por sus baños y un caravanserrallo más que por su economía, donde debían acudir los notables de la capital de la cora. Navegarían en jabeques, llamadas así por el hilo con que se fabricaban los aparejos de pesca para dichas embarcaciones, las cuales no medían más de 4 metros de largo y que servía tanto para recreo como para pesca.

Vista aérea de Adra con la ubicación de los dos núcleos poblacionales más
importantes en época nazarí, gentileza de mi amigo Moises Oliva

Ya en los siglos X y XI d.C. y también bajo dominación islámica podemos constatar la presencia de dos núcleos de población importantes. Por un lado el barrio de La Alquería, resultado de la colonización de espacios agrícolas de regadío -desarrollando un sistema de regadío para abastecer la vega abderitana-, donde se han hallado distintos restos de útiles domésticos que dan testimonio de que ya estuvo habitada en esta época.

La actual iglesia de la pedanía de La Alquería fue la primitiva
mezquita que se transformó en templo cristiano para la conversión
de la población mudéjar en 1500, siendo reparado en 1533

Por otro lado, en el Libro de Apeo y Repartimiento se recoge el toponimo Arribate, que se corresponde con el Barrio -en el casco antiguo de Adra-, y que sería el lugar donde se asentaron algunos contingentes armados islámicos, para defender la costa, siendo el origen de la fortaleza nazarí de Adra, la cual "estaba gobernada por un alcaide nombrado por el rey de Granada, el cual disponía de todas las tierras que rodeaban a la construcción para labrarlas y disfrutar de sus rentas".

Según distintos autores árabes, como Al-Idrisi (siglo XII), la economía durante esta época debió seguir siendo agrícola y el principal nucleo de población era La Alquería, convirtiéndose probablemente en el principal puerto de La Alpujarra. Fue en 1489, cuando Mohammed XIII  El Zagal, capitula ante los Reyes Católicos y someten las plazas de Baza, Almería y Las Alpujarras, incluida Adra.

Destacar que Adra fue tomada valiéndose del ingenio para ganar la partida. Las tropas cristianas por mar, dirigidas por Alonso de Granada (hijo del converso Pedro de Granada), se disfrazaron de tropas Africanas. Los abderitanos que esperaban ayuda de África creyeron que venían a ayudarles. Los cristianos se apoderaron del famoso puerto de Adra, mientras Pedro de Granada llegó por tierra con sus tropas. Se produjo una batalla donde hubo una gran matanza hasta que al final ganaron los cristianos.

martes, 5 de julio de 2016

"Otros cuentos de la Alhambra" por Jesús Cano Henares


Acabo de terminar "Otros Cuentos de La Alhambra" y puedo decir que es completamente recomendable. Para empezar es un libro estructurado en diferentes relatos independientes o "cuentos" con un nexo común: La Alhambra. A través de ellos, cada uno ambientado en una época diferente de la historia del monumento (desde el siglo XIII a la actualidad), pueden ser leídos en cualquier momento, sin necesidad de hacerlo de forma ordenada -como he hecho yo-. 

Cada uno de ellos es original, tanto por su argumento como por la forma de desarrollar su trama en pocas páginas, centrando el argumento en un espacio diferente que da a conocer el monumento aunque en diferentes épocas de su historia.

Entre mis relatos favoritos se encuentran el de la misteriosa Lola Montez (animo a buscar su biografía en wikipedia) o mi favorito, donde da vida al alma de Ibn al-Jatib en busca de justicia.