¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 22 de agosto de 2013

Barrio de Axares

Axares procede del vocablo árabe Ajsharish y hoy se conoce como barrio de San Pedro. El barrio estaba limitado por el río Darro al sur y por la Cuesta del Chapiz al oeste, por las actuales carrera del Darro entre plaza Nueva y el paseo de los Tristes en la zona inferior y en la superior por la calle San Juan de los Reyes. Este barrio residencial debió estructurarse en el siglo XII, o incluso de época Zirí, y al tratarse de una nueva planificación, las calles discurrían con cierta rectitud y paralelas entre sí, como otros arrabales de época califal en Córdoba (Qurtuba), a diferencia de otras calles irregulares y estrechas de las ciudades islámicas. Se realizó un trazado de vías paralelas que descendían desde la actual San Juan de los Reyes hasta la Carrera del Darro y sus casas (como la de Horno de Oro), dispuestas en torno a patios rectangulares, paralelos o perpendiculares a la calle.

Casa de las Chirimías sobre restos
de la muralla del barrio de Axares

Detalle de los restos de la muralla del barrio de Axares,
cerca del cauce del río Darro

Aún se puede ver desde la Casa de las Chirimías hasta las casas que llegan a la Iglesia de San Pedro (ocultas por los revocos recientes), los restos de argamasa de la muralla de este barrio de Axares que cruzaba en diagonal el actual Paseo de los Tristes (de comienzo del siglo XVII) hasta llegar a la esquina de la Cuesta del Chapiz.

El Centro de Menores Bermudez de Castro aún
conserva restos de la muralla
Desde sus orígenes fue considerado un lugar beneficioso y saludable por su ubicación privilegiada en la vertiente sur del Albaicín le permitió gozar de sol y de la refrescante brisa del río Darro. Fue el espacio predilecto de la nobleza musulmana de la Granada nazarí, que en buena parte se exilió tras la conquista y vendió sus palacios y residencias. Ese valor aristocrático de carácter historicista y su buena situación a la sombra de la Alhambra hizo que algunos de los nuevos nobles cristianos de la ciudad, tras la toma de la ciudad en 1492, fueron un imán para otros proporcionando un nuevo carácter palaciego al barrio.

lunes, 19 de agosto de 2013

Tocar la Alhambra


Lado del poste con ejemplos
de madera para tocar
Felicito a los gestores del patrimonio alhambreño por esta genial idea: desde ahora La Alhambra se puede tocar! No es necesario palpar las piezas originales que componen el legado artístico de los palacios de la Sabika para captar las sensaciones que producen dichos materiales. Y lo que es aún mejor, los visitantes con visibilidad reducida podrán sentir las formas y las texturas que la vista permite disfrutar sólo en  parte.                                                                                                                  
Estudiando aprendí que la escultura es un arte, que a diferencia de la pintura, no ha sido creada sólo para valorar con la vista, sino también con el tacto. Sin embargo los museos, por obvias medidas de conservación, no permiten que los visitantes toquen las piezas expuestas. Sin embargo existiría la posibilidad de crear fieles reproducciones de las mismas para saciar dicho impulso, aunque su coste desmotiva a desarrollas esta opción.

Ejemplo de pieza de yesería

A lo largo del recinto de la Alhambra se han desplegado una serie de "puntos táctiles" explicando, en inglés, francés y español, los materiales y su conservación: yeso, madera, alicatados y piezas de mármol. De ese modo se toma conciencia durante la visita de la fragilidad de los materiales y su desgaste. Y es que una persona toque una pieza no importa, pero si lo hacen miles de personas al día sí.

En los últimos años varias personas han intentado realizar una inscripción en algún rincón del recinto nazarí, lo que además de ser una falta de respeto al legado de la historia, una infracción penal que puede ser condenada hasta con tres años de prisión por el alto grado de protección que el monumento tiene ante la ley.

Reproducción de una pieza de mármol

domingo, 18 de agosto de 2013

Macabrillas

Los bordillos más decorados correspondían a las sepulturas más ricas

Los granadinos, siguiendo las costumbres de su religión, sepultaban a sus difuntos en terrenos que solían ubicarse en solares extramuros cercanos a los caminos que conducían a las principales puertas de la ciudad, como ya acostumbraban a hacer los romanos antiguos, basándose en una cuestión de higiene, separando el mundo de los vivos del de los muertos. Estos lugares de enterramiento tenía el nombre de macaaber macbara.

El 20 de septiembre de 1500 se clausuraron los cementerios islámicos en Granada mediante una Real Cédula. Tras la sublevación de los mudéjares a finales de 1499, se ordenó la conversión forzosa en cristianos nuevos o moriscos, por lo que la función de los cementerios musulmanes desaparecía. Un año más tarde, y también por Real Cédula, los terrenos que habían ocupado pasaron al ayuntamiento de la ciudad para ser usados como ejidos, espacios de uso público.

Las losas de piedra arenisca o alabastro que señalizaban las tumbas, o macabrillas, se aprovecharon en la construcción de diferentes edificios, religiosos y militares, destinados al sometimiento ideológico y físico de los vencidos, reforzando murallas y baluartes de artillería en La Alhambra y Torre Bermejas, por ejemplo.

Macabrillas cerca de la Torre del Cubo de La Alhambra

Existen otros lugares donde poder encontrar macabrillas en los muros del convento de las Carmelitas (en el callejón de Rodrigo del Campo, entrando por Plaza Nueva) o en la iglesia de san Cristobal. 

Os invito a que nos sugiráis donde se pueden encontrar más ejemplos de macabrillas!


Macabrilla del muro interior cercano a la Puerta de Justicia


lunes, 12 de agosto de 2013

Ballis (Vélez-Málaga)

Recreación de la ciudad por Fran Torres

Vélez-Málaga o Ballis en tiempos del reino nazarí fue una de las ciudades más importantes, adquiriendo el mayor esplendor como centro urbano y político durante los siglos XIII y XV. Tratándose de una ciudad bien fortificada, estaba defendida por un importante recinto amurallado. La fortaleza ocupaba la zona superior del cerro y al oeste se desarrollaba la medina, en un abrupto terreno componiendo un plano irregular de laberínticas calles, tan habitual en las ciudades islámicas y que hoy es conocida como el barrio de la Villa. La medina estaba rodeada por una muralla con torres y cuatro puertas (como la  Puerta Real de La Villa, aún conservada) marcando sus límites. 

Sin embargo, el avance cristiano provocó, como en otras ciudades nazaríes, un notable crecimiento demográfico que provocó que ésta desbordara su recinto amurallado y la consecuente configuración de distintos arrabales en la zona oriental que coinciden en la actualidad con los barrios de San Sebastián y la Gloria, y las plazas de la Constitución y San Francisco.

El Zagal tuvo que dejar Granada para defender esta plaza momento que aprovechó su sobrino Boabdil para arrebatarle el trono de la Alhambra y la consiguiente división del Reino. Sin embargo Vélez cayó el 27 de abril de 1487 en manos cristianas y El Zagal tuvo que refugiarse en Almería.

jueves, 8 de agosto de 2013

La Madraza

Situada en la calle de los Oficios, frente a la Capilla Real, la Madraza era la antigua universidad islámica (junto a la cercana mezquita aljama, es decir en el centro neurálgico de la medina) y en la actualidad continúa con este legado, albergando el Servicio de Extensión Universitaria y la Academia de Bellas Artes de Granada. Por ese motivo quisiera dedicar este post a la memoria de Antonio Pérez Pineda, quien fuera decano de la Facultad de Bellas Artes, fallecido en el día de hoy.

Oratorio de la Madraza de Granada
Puerta de acceso al oratorio desde el
patio de la Madraza
Restos de una almunia zirí cubiertos por un cristal en
el suelo del oratorio de la Madraza

Posiblemente, en el siglo XI el lugar estaba ocupada por una almunia de la familia real Zirí, tal como evidencian los hallazgos resultado de la última excavación arqueológica dirigida por Antonio Malpica, ya que se sabe que el rey Badis tenía una en las proximidades de Bib-Rambla. La Madraza constituía uno de los edificios más destacados del Barrio de Gélices o Posaderos, centro mercantil constituido por la Alhóndiga Zaida, el Zacatín y la Alcaicería.

Detalle decorativo de los mocárabes del oratorio de la Madraza
Combinación de mocárabes y paños de sebka en el oratorio de la Madraza

Constituye el único ejemplar de madraza pública de la Península Ibérica, aunque se tiene constancia de otras de fundación privada en Málaga y Ceuta, siguiendo la tendencia que comenzó en Oriente, que al mismo tiempo proclaman la piedad y poder del sultán, así como la difusión de la religión. Según sabemos por Ibn al-Jatib, en Málaga ya existía un centro universitario ubicado igualmente junto a la mezquita aljama de esa ciudad y que fue construido por una comunidad de seguidores de un místico sufista, siendo de esta índole la enseñanza impartida en ese centro.

Mirhab del oratorio de la Madraza
Detalle decorativo del arco del mirhab
Lo mejor conservado de la Madraza de Granada es su oratorio, construido con potentes muros de mampostería encintada con verdugadas de ladrillo que han resistido a más de seis siglos de historia. Sobresale la monumentalidad inherente a las construcciones alhambreñas de Yusuf I con su espléndido mirhab (su nicho interior fue eliminado a comienzos del siglo XX) y las trompas de mocárabes que recuerdan el Salón de Embajadores y la Sala de Dos Hermanas. A diferencia de La Alhambra, el oratorio conserva el 40% de los colores originales porque al ser utilizada como capilla en época cristiana fue recubierto por paneles que los protegieron de la luz y del paso del tiempo.

El jardín permitía filtrar la luz por estas ventanas

Detalle del arco de una de las ventanas
En el costado derecho del oratorio existía un espacio un pequeño jardín al aire libre, rodeado por dos pabellones de reducidas dimensiones al sur y al norte, mientras que al este existía una pequeña acera.

Trompas de mocárabes del oratorio

El techo del oratorio, una armadura de madera que hace
función de linterna, junto con los azulejos y columnas, son
del siglo XIX cuando el edificio pasó a pertenecer a la
familia Echevarría

Yusuf I soñaba con transformar la capital de su reino en la Córdoba califal por lo que se rodeó de sabios maestros y mecenas de intelectuales y artistas. Ibn al-Yayyab le hizo ver que Granada adolecía de un centro de estudios propios que acogiera a los jóvenes en el estudio de la ortodoxia islámica -hasta entonces tenían que emigrar a otros países para hacerlo- y de un foco de cultura que atrajese a los más célebres eruditos en humanidades, que hicieran de Granada el centro cultural más importante del Occidente islámico. La escuela de estudios superiores del reino granadino fue fundada en el siglo XIV (decretada su fundación en 1340 y se finalizó en 1349) por mandato del rey nazarí Yusuf I, por lo que se conocía como Madrasa Yusufiyya o Madrasa Nasriyya, aunque la iniciativa de la construcción fue de su visir Ridwan y pronto la institución se convirtió en uno de los referentes para el estudio del Derecho en el Occidente musulmán.

Arco de entrada al oratorio islámico
Los gastos para su mantenimiento se cubrían con donaciones de musulmanes devotos, así como por rentas propias que sufragaban los costes de alojamiento de los estudiantes y para pagar a los maestros. Entre estos bienes habices se encontraban tierras, tiendas, un suministro de agua permanente y otros inmuebles, cuyos beneficios se destinaban a la misma.

Se sabe que se acabó de construir en 1349 por la inscripción fundacional cuyos fragmentos se conservan en el Museo Arqueológico de Granada. De nuevo Ibn al-Jatib nos cuenta que completaba la entrada dos losas de mármol simulaban dos ventanas en la parte superior y un arco de herradura de mármol blanco decorado con inscripciones coránicas servía de entrada a la Madraza, junto con inscripciones en prosa y verso que hacían alusión a su fundación y al uso para el que estaba destinada.

Plano de la planta baja del Maristán de Granada


La madraza contaba con un patio central, con una alberca embaldosado en mármol, el mismo mármol que fue utilizado en el siglo XVIII en el lienzo del edificio. La alberca tenía un rebosadero que evacuaba directamente al río Darro. Este patio distribuía las estancias a través de arcos sobre columnas y en las paredes, bellos epígrafes de contenido similar a los de la fachada exterior.

Restos arqueológicos de la alberca
El acceso al edificio se hacía por un zaguán en recodo, situado en la parte occidental de la fachada, exactamente con la puerta que daba hacia la esquina próxima a la placeta de la Capilla Real, por lo que no se corresponde con el actual acceso.

A la planta alta se accedía a través de una escalera precedida de una enorme puerta rectangular y a través de la galería superior se accedería a aulas, zona de trabajo y alojamiento para los estudiantes. Sobre las letrinas y el zaguán de la planta baja pudo haber existido una biblioteca.

video

Este centro de enseñanza nazarí surgió con posterioridad a otros semejantes que ya existían en Oriente y norte de África, hasta entonces en el Reino Nazarí era en las mezquitas donde se realizaban estas funciones de divulgación del saber. En la madraza de Granada, maestros de reconocido prestigio transmitían diferentes conocimientos. Hakim, era el nombre que se daba a estos maestros, sabios que impartían materias de carácter jurídico-religioso, derecho islámico, jurisprudencia y teología, así como medicina, cálculo, álgebra, geometría, mecánica y astronomía. El título que los estudiantes recibían se llamaba ichaza, una especie de certificado de licenciatura que permitía la enseñanza de tal o cual campo o conjunto de ellos.

Hay que citar dos grupos de doctos: el de los místicos y el de los retóricos. Al primer grupo pertenecía y destacaba al-Maqqari, antepasado de un embajador merení, así como el célebre e intrigante Ibn Marzuk, refugiado aquí por caer en desgracia en Marruecos y quien fue nombrado predicador de la Mezquita de la Alhambra. En el segundo grupo, literatos de talla de Sarif al-Garnati y como no, Ibn al-Jatib, el más importante de su época en numerosas materias.


La duración de los cursos era variable, dependiendo del número de materias, del tiempo que los profesores prolongaban su estancia en la ciudad y de las posibilidades económicas de los alumnos.


Actual fachada barroca del edificio de la Madraza

miércoles, 7 de agosto de 2013

Curtiduría del Secano de la Alhambra


En la década de 1930 salió a la luz la estructura de reducidas dimensiones perteneciente a una curtiduría o tenería nazarí que abastecía de cuero y pieles exclusivamente a la corte palatina. Las habitaciones, incluida una letrina, se distribuían alrededor de un patio central con dos galerías sustentadas sobre pilares de ladrillo. Ubicada en la medina alta, junto a la Acequia Real de la Alhambra para aprovechar su gran caudal de agua, que junto con varias albercas de diferente tamaño y profundidad y dos tinajas, eran indispensable para realizar la labor de curtir pieles y trabajar el cuero. En el suelo se distinguen diferentes orificios de registro para distribuir el agua a las albercas, conservando aún sus canalizaciones y desagües.

Me parece curioso que este tipo de talleres tan molestos por sus olores y suciedad se encontrase tan cerca del Palacio de los Infantes, una residencia destinada a la familia real o a alguna familia noble, cuando en la ciudad de Granada se disponían en zonas apartadas para evitar molestias pero cerca de cauces de agua.

Patio central

Diferentes albercas de la curtiduría

Canalizaciones y arranques de pilares de ladrillos

Atanores (tuberías de barro)

martes, 6 de agosto de 2013

Torre de Romilla

A más de quinientos metros de altitud y a quinientos metros de la margen izquierda del río Genil o Sinyil, en el municipio de Chauchina, se encuentra la Torre de Romilla (o Torre de Roma), una construcción de planta rectangular, levantada en tapial, que cuenta con tres plantas de altura y un aljibe interior cubierto por bóveda de cañón. Cuando se construyo, posiblemente en el siglo XIV, Chauchina (Yayýana) era una alquería de entre 500 y 1000 habitantes, situada en la Vega de Granada, que tras la Capitulación de la capital nazarí, había quedado arrasada. Esta torre formaba parte del sistema defensivo nazarí desplegado por la frontera del reino agareno, teniendo la doble función de albergar a los vecinos en caso de ataque y además de servir como puntos de conexión en las comunicaciones entre las poblaciones vecinas.



Actualmente se encuentra en estado de abandono, situación que ha denunciado el profesor de Historia Juan José Casado. Aunque hasta hace poco estas tierras estaban en manos particulares, en 2007 pasaron a depender del ayuntamiento del municipio, el cual no ha realizado ninguna labor de conservación.




lunes, 5 de agosto de 2013

Baño del Polinario o de Mohammed III


Vista exterior de la linterna del baño del Polinario desde la calle Real
Acceso actual a los Baños del Polinario
Construido bajo el reinado de Mohammed III, utilizando lo recaudado por la yizya (el impuesto que se cobraba a los cristianos que sembraban las tierras de la frontera), se surtía con el agua de la acequia Real, además de por una alberca situada hacia el Partal, garantizando la afluencia de agua. Mohammed III fue depuesto en el trono por lo que estos baños eran conocidos como al-Makhulu o "el Depuesto".

Aunque originalmente, los fieles de la mezquita accedían a él para sus abluciones desde la calle Real de La Alhambra, hoy en día este edificio se oculta entre los muros de una casa construida entre los siglos XVII y XVIII. Según constaba, se derribó hacia 1534, pero gracias a que se hallaron suficientes testimonios (los arranques de las bóvedas, la linterna, etc) se pudo reconstruir y restaurar en 1934 por Torres Balbás. El nombre de "Polinario" proviene del mote del padre del compositor Ángel Barrios, ya que tenía una taberna en este mismo lugar.

Fragmento de azulejos que recubrirían las paredes
La Alhambra, una ciudad aristocrática con una población que oscilaría entre los 1.500 y los 2.000 habitantes, disponía de una decena de baños para el servicio de los señores y sus familias, para los soldados y para los artesanos que atendían las distintas industrias al servicio de la corona; de estos baños, al menos dos o tres eran públicos.

El hammam es uno de los elementos más identificativos de la cultura islámica ya que permite la ablución mayor antes de la oración por lo que es habitual que haya baños cerca de las mezquitas, incluso formando parte de ellas para que los ingresos derivados de su explotación ayudasen a costear el mantenimiento del centro religioso. Por otro lado, es un espacio para la higiene y para el encuentro social, atribuyéndole además propiedades saludables por su atmósfera cálida que permite la transformación mediante el sudor y el contraste entre agua fría y caliente. 

Linterna de la sala de reposo
Mastabas de la sala de reposo o bayt al-maslaj
En la estructura conservada del baño puede distinguirse varias de sus estancias como la sala de reposo o bayt al-maslaj, con linterna central y con una disposición parecida a la del baño de Comares, lo que hace pensar que fue reformado a mediados del siglo XIV para adaptarse a la moda impuesta por Yusuf I, con mastabas o bancales elevados y divididos por arcos dobles de herradura, cubierto por un tejado a cuatro aguas. A esta sala se accedía por un pasillo terminado en recodo que actualmente comparte con una casa nazarí
El pasillo de la derecha conduce a la casa nazarí anexa

Tras otro pasillo en recodo se llega a la primera de las tres salas húmedas, que a diferencia de lo que es habitual, no se encuentra en el mismo eje, sino en ángulo recto con el vértice en la sala templada. En realidad, la estructura de este baño es muy peculiar pues sus salas no están situadas de forma paralela como viene siendo habitual en los baños islámicos.

Arriba plano, y abajo sección de los Baños del Polinario

Sala fría o bayt al-barit

A través de un arco situado en el ángulo nordeste se pasa a la pequeña sala fría, cubierta por una bóveda baída; la sala fría o bayt al-barid servía de transición en este contraste de temperaturas y cuenta con una pila en un extremo. A continuación se accede a la sala templada, también cubierta por bóveda baida y con dos pilas de inmersión que nuevamente rompe con el esquema tradicional de los baños hispanomusulmanes.

Pila de la sala de agua fría


Finalmente se accede a la sala caliente, de tamaño similar a la anterior pero rectangular y con alhanías o alcobas separadas por dobles arcos de herraduras en dos de sus lados, contando con una pila de inmersión en uno de ellos, aunque tendría otra en el lado contrario que ha desaparecido.

Alhanía de la sala caliente, separada por dobles arcos
En el centro queda el espacio de la caldera a la que se accede por detrás de la pila desaparecida, frente a la entrada de la sala caliente, desde la que se puede ver el hipocausto que dejaba salir el humo del horno bajo el pavimento. De este modo se calentaban los baños.

Pila de agua de la sala caliente

Acceso a la sala caliente

Reflejo de las lucernas reconstruidas por Torres Balbás

La alhanía norte de la sala caliente cuenta con una pila de agua que conserva el revestimiento de azulejos que hace suponer la existencia de otra simétrica al sur, pero esa zona no llegó a ser reconstruida para conservar la casa que fue construida aprovechando los muros del Baño.

Pila de agua recubierta de azulejos en la alhanía norte de
la sala caliente de los Baños de Mohammed III
Sala caliente del Baño del Polinario

Detalle de capitel cubico nazarí de la sala caliente,
del reinado de Ismail I, posterior a su construcción,
el único que se conserva en estos baños

domingo, 4 de agosto de 2013

Espacio del mes: Casa de la Calle Real

Patio de la casa nazarí y fachada oeste

Interior crujía oeste

Se trata de una casa noble nazarí, construida en los últimos años del siglo XIII o primeros del XIV (bajo el reinado de Mohammed III) con un patio interior con alberca. La alberca serviría tanto para refrescar los cálidos veranos granadinos, como para mejorar la iluminación de las salas que se distribuían alrededor, repartidas en cuatro crujías. Sobre sus aguas se reflejaba la rica decoración de sus pórticos, del que sólo se conserva el del ala sur, y junto a esta se conserva la del oeste.

Resto de la decoración del arco de acceso al
patio por la fachada oeste

Restos de la decoración de yeserías

Gracias a la decoración del ala oeste se ha podido datar el período de construcción de la casa: sus jambas tienen restos del arranque de un arco, por lo que el vano cuadrado que vemos en la actualidad no corresponde a esta época; la cara interior del arco nos muestran una interesante decoración vegetal que sigue la tradición del siglo XIII de decoración vegetal. Sobre este arco se conservan dos pequeñas ventanas que se cerrarían con celosía y bajo el alero o cornisa se extiende la yesería geométrica combinando motivos de lazo con la epigrafía o escritura. A ambos lados del arco, a la altura de las impostas, como principio y final de la cenefa, hay dos cuadrados, se trata de una inscripción excepcional en la Alhambra, que sólo se repite en el Generalife o Yannat al'arif: La soberanía es de Dios

Inscripción dentro de un cuadrado, a los lados del 
arco de entrada: La soberanía es de Dios

Ibn al-Yayyab dedicó al rey Mohammed III un panegírico con los tópicos de la arquitectura nupcial y ajardinada donde menciona la belleza de su pavimento con armónicos hexágonos y octógonos (tasdis wa-tatmin).

En las epigrafías de la bandas ascendentes y horizontales, que perviven en la fachada meridional indica en cúfico: No hay vencedor sino Dios (lema nazarí). En el octógono: Anuncia la buena puesto que Dios es quien ayuda


Tapia junto a la Huerta de Santa María

Tras el patio han aparecido algunos restos de cimentaciones por lo que se cree que la casa se prolongaba por esa parte, así como una alberca en la Huerta de Santa María que podría haber formado parte del conjunto. 

Puerta por la caller Real Alta con
el Palacio Carlos V de fondo
Pasillo de acceso a la vivienda
y a los baños de la mezquita
Aunque la entrada original al edificio no se conserva, comparte un pasillo de entrada por la calle Real Alta de la Alhambra con los baños de la mezquita; esta calle constituiría el principal eje de la medina palatina, entorno a la que se disponían viviendas y talleres, destinados a la corte nazarí. Por motivos de conservación se encuentra cerrada a la visita pública, pero este mes de agosto puede ser visitada los martes, miércoles, jueves y domingos de 8,30 a 18 horas con la entrada general del recinto de la alhambra (aunque yo la compré, creo que se puede visitar sin entrada porque nadie controla el acceso a la casa).

Fuente de la alberca de la casa nazarí