¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Ermita de San Miguel Alto

Aquí se erigió uno de los torreones nazaríes de mayores dimensiones
de todo el circuito defensivo granadino 
En el lugar donde hoy se levanta la Ermita de San Miguel Alto se encontraba uno de los mayores torreones militares de Granada conocido como torre del Aceituno, pues la tradición decía que había sido construida sobre el antiguo emplazamiento de una iglesia cristiana en cuyo perímetro existió un olivo de leyenda, capaz de florecer, echar fruto y madurar en 24 horas, muy celebrado por los autores hispanomusulmanes.

Andando el tiempo desde la conquista de Granada en 1492, la torre se
convirtió en refugio de maleantes y, en 1671, fue demolida y sobre el
solar se levantó una ermita dedicada al arcángel San Miguel

La ermita de San Miguel se levantó en memoria del primitivo templo cristiano
 Esta ermita es punto de atracción de una tradicional romería que los granadinos celebran el 29 de septiembre, festividad del Santo Arcángel.

El santuario, que en 1753 fue ampliado, lo
destruyeron los franceses en 1812 y fue
reconstruido en 1815 en un estilo de escasa
relevancia artística

La Ermita de San Miguel ocupa el punto
culminante de la muralla que, por aquí,
cerraba el Albaicín, extendiéndose a la
derecha hasta alcanzar abajo con la puerta
alta de Guadix y a la izquierda con la
Puerta de Fajalauza

Desde el siglo XVII se conoce a la muralla como la cerca de Don Gonzalo

sábado, 22 de octubre de 2016

Cerca de Don Gonzalo

La muralla tenía una longitud aproximada de 2.300 metros de los que
se conservan en la actualidad 1.475

Vista de La Alhambra desde la Cerca de Don Gonzalo

Gracias a que Jose Antonio Madrid Callejas me animó a visitar la conocida como Cerca de Don Gonzalo (llamada popularmente así por creerse que los gastos de su construcción fueron sufragados con el rescate del Obispo de Jaén don Gonzalo de Zúñiga (1423-1456), supuesto cautivo en manos de los granadinos nazaríes) he podido conocer esta parte de Granada que me quedaba por explorar y recoger en el post y que recomiendo al menos por las estupendas vistas que proporciona.

En esta muralla levantada en época nazarí para limitar el barrio del Albaicín en una época en que la ciudad crecía desmesuradamente por la llegada de refugiados de otras zonas conquistadas por los cristianos en la península, existe, según se recogió ya a finales del siglo XIX, un variado conjunto de graffitis medievales: cruces, castillos, inscripciones, barcos, etc. 

Estas manifestaciones de carácter popular se encuentran en muy mal estado de conservación, debido a los efectos atmosféricos,  así como el desprendimiento del enlucido exterior de la muralla, y por una serie de inadecuadas restauraciones y consolidaciones que ha sufrido la muralla desde la década de los sesenta hasta nuestros días en la que utilizaron mampostería y abundante ladrillo macizo visto. 

Los enlucidos de ladrillo visto para proteger el tapial de la muralla han
afectado principalmente a las zonas más bajas incidiendo en el deterioro
de los graffitis situados a una altura máxima de dos metros desde el suelo

Existen muchas tradiciones sin base documental fiable que vamos a obviar y aceptar que fue construida en el siglo XV según la "Crónica de España" del Arzobispo Don Rodrigo Jiménez de Rada, pero es Ibn al-Jatib quien cuenta que fué Abu-l-Nu caym Ridwan (quien ocupó el cargo de primer ministro (1329-1359), durante los reinados de Muhammad IV, Yusuf I y Muhammad V) quien mandó construir la muralla en tiempos de Yusuf I, más concretamente entre los años 1338 (ya que en 1337 al-Umari visitó Granada, dejándonos una de las descripciones más completas que existen de la ciudad en el siglo XIV, y en ningún momento cita la muralla), y 1359, fecha en que murió asesinado Ridwan.

Esta muralla discurría de Este a Oeste (en la confluencia del actual Paseo de los Tristes con la Cuesta
del Chapiz) después subía en dirección Norte hasta la Ermita de San Miguel y continuaba hacia el Oeste (hasta la llamada "Curva del Tambor" en la carretera Nacional Granada-Murcia), donde se desviaba en dirección Sur hasta enlazar con la Puerta de Elvira. Se calcula que en su construcción se utilizó un volumen aproximado de tapial de 16.000 metros cúbicos.

Vista de la muralla, en un estado deplorable de conservación y abandono

Los graffitis estan distribuidos por el trazado de la muralla, pero es en la cara exterior donde se concentra el mayor número de graffiti y con mayor abundancia en la zona entre la calle Verea de Enmedio en el Sacromonte hasta la Ermita de San Miguel.

Justo en la calle Verea de Enmedio se corta el lienzo de muralla
La cruz es uno de los grabados más repetidos, en técnica de picado sobre tapial, generalmente cruces latinas simples que nacen de una peana triangular o del vértice de un ángulo. Este tipo de graffiti se realizaron tras la construcción de la muralla, dado que se superponen a otros incisos en el enlucido aún fresco.

Una de las cruces latinas grabadas en la muralla


Es posible que estos motivos tuvieran una función religiosa, para cristianizar y purificar todo lo islámico: aljibes, murallas, rábitas, etc.

La muralla actualmente está interrumpido por quince torres, así como por
dos de puertas -de las seis originales que daban acceso al Albaicín-:
la Puera de Fajalauza y la Puerta de San Lorenzo

Uno de los varios castillos representados en los graffitis


La llave es un motivo común en cristianos e hispanomusulmanes

miércoles, 19 de octubre de 2016

Hernando de Zafra (1444 - 1508)


El escudo de la familia de Zafra sujetado por dos ángeles muestra la
Torre de Comares en el centro, dando fe de la participación
de Hernando de Zafra en la conquista de la ciudad

A pesar de tratarse de un personaje cristiano de la Corte de Castilla, considero relevante tratar sobre Hernando de Zafra por el destacado papel que jugó en la configuración de las Capitulaciones de 1492 y que pusieron fin al Reino nazarí de Granada.

Hernando de Zafra fue secretario de los Reyes Católicos cuyos orígenes eran modestos y posiblemente de familia cristiana nueva o conversa. Su trabajo para los Reyes, especialmente durante la Guerra de Granada le convirtió en un importante aristócrata vinculado a la oligarquía cristiana que se estableció en el reino de Granada, recibiendo el título de Señor de Castril y de la Torre de Comares

Su fecha exacta de nacimiento se desconoce, pero debía tener treinta años en la Guerra Civil que sucedió en Castilla tras la muerte de Enrique IV en 1474 -por lo que debió de nacer alrededor de 1444-, tomando partido por el bando de Isabel y Fernando y entrando a su servicio entre 1475 y 1476. 

Ocupó los cargos de regidor perpetuo de Ronda en 1485, alguacil mayor de Marbella en 1486 y escribano mayor de rentas de Málaga y su obispado en 1487, antes incluso de la conquista de la ciudad. Desde 1488 se encargó del aprovisionamiento y reparación de las plazas ganadas y siendo nombrado secretario real ese mismo año. 

En 1489 intervino por primera vez en negociaciones diplomáticas durante la capitulación de Almuñécar. En la ciudad de Granada obtuvo la propiedad de los llamados baños árabes de Hernando de Zafra, el palacio Daralhorra y el solar donde se levantó la Casa de Castril y los dos conventos anexos. La Casa de Castril fue el palacio de los Zafra a partir de ese momento.

La Casa de Castril es un ejemplo de estilo manierista español cuyo
diseño se atribuye a Sebastián de Alcántara, discípulo de Diego de Siloé 

Tras la muerte de Isabel la Católica fue confirmado en sus cargos por Felipe el Hermoso, pero en 1508 Hernando de Zafra fallece y es sucedido por el de contador mayor de Granada, Francisco de los Cobos, a quien el mismo Zafra había reclutado como escribano. Cobos pasó a ser el protector de la familia de Zafra, y en 1523 cede a Hernando de Zafra (hijo) su propio puesto de caballero veinticuatro de Granada.

El edificio grande de la derecha es Santa Catalina de Siena, convento
construido por el nieto de Hernando de Zafra y descanso de los
restos del Secretario de los Reyes Católicos

sábado, 15 de octubre de 2016

Casa Morisca de San Miguel Bajo

El recorrido ha comenzado en San Miguel Bajo, lugar donde se
ubica la casa morisca que ha incluido la visita

Aprovechando que este fin de semana estoy en Granada me he apuntado a una visita guiada por Maria Teresa Hontoria (Historiadora del Arte) de GranadaSingular por el Albaicín. La visita, consistente en un recorrido desde San Miguel Bajo hasta la Iglesia de San Gregorio ha servido para conocer la ciudad hispanomusulmana como un espacio social para mujeres y hombres y como esas herencias y tradiciones han repercutido en algunas de nuestras costumbres actuales.


En el número 14 de San Miguel Bajo se localiza esta singular casa

Desde 1492, momento en que entran en vigor las Capitulaciones, hasta 1501 vivieron mudéjares-musulmanes en tierras cristianas- en Granada. A partir del siglo XVI comienzan las conversiones forzosas al cristianismo. Esto sucede a partir de la revuelta de los moriscos, por lo que los reyes cristianos consideran que se rompen los tratados de las Capitulaciones.

Las Capitulaciones para la entrega de Granada de 28 de noviembre de 1491 garantizaban la continuidad de religión y forma de vida de los hispanomusulmanes granadinos hasta 1499, cuando la política menos rigurosa de conversión de Fray Hernando de Talavera fue sustituida la mano dura impuesta por el Cardenal Cisneros. Excusándose en la revuelta del Albaicín de 1501 y otras revueltas mudéjares, las garantías de las capitulaciones fueron dejando de aplicarse.

Colección de aldabas de diferentes grupos
sociales: las dos superiores son judías,
mientras que la del centro es mudéjar y
la inferior nazarí, procedente de una casa
de Priego de Córdoba

Los moriscos hasta entonces tenían que pagar un impuesto mayor llamado "castellano nuevo" para poder mantener sus costumbres, que no su religión. Ese dinero va a ir destinado a pagar las obras renacentistas de la recién conquistada Granada.

Puerta de acceso a la casa morisca situada
en la Placeta de San Miguel Bajo nº 14; llama
la atención el original llamador de cadena
La alberca y la fuente fueron enterradas entre escombros para nivelar el patio

Las casas moriscas continuaban la tradición arquitectónica de los hispanomusulmanes nazaríes: fachadas sencillas, prácticamente sin ventanas, con habitaciones en torno a un patio con alberca, etc. Esta casa en particular, por su tamaño, debió pertenecer a una persona de alto poder económico, pasando a ser casa de vecinos y a estar compartida por 24 familias.

Hace cuarenta años la casa se encontraba en estado de ruina y abandono
Don Rafael, médico retirado y propietario actual de la vivienda, ha dedicado varios años a su restauración y cuidado, buscando piezas históricas en anticuarios y mercadillos para su restauración. Con gran detalle nos mostró su colección de aldabas de diferentes grupos sociales posteriores a la conquista de Granada. Algunas de ellas detallo ciertas curiosidades:

Aldaba judía donde aparecen señaladas la estrellas de David en el anverso,
símbolo de la sabiduría según el Antiguo Testamento tal como nos ha
indicado Teresa
La aldaba mudéjar conserva la marca del doblez en el reverso, ya que
la fabricaban a partir de una lámina que doblaban para darle la forma

Cerrojo mudéjar: se distingue de los cristianos por los detalles decorativos,
herederos del arte nazarí granadino
El término artístico que define el mudéjar fue utilizado por primera vez por José Amador de los Ríos en su discurso de entrada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid en 1860 -hasta entonces el estilo neomudéjar, muy extendido y nacionalizado durante el siglo XIX, era denominado "arquitectura de lo blanco"-.

De la vivienda lo más característico y que me ha llamado la atención
son dos arcos moriscos que se han conservado parcialmente en la
planta superior y que muestran el origen de la casa

Vista en detalle del arco de la sala principal de la planta alta


El segundo arco, en un lateral de la segunda planta a llegado a nuestros días
más deteriorado aunque aún guarda algunos elementos típicos

Vista en detalle del segundo arco, sólo conservado en parte
Tras la visita a la casa morisca pudimos continuar un breve paseo por el Albaicín, pasando por la calle Oidores donde Teresa nos explicó que en esta calle se ubicó en 1508 la primera Real Chancillería de la ciudad, que fue trasladada desde Ciudad Real para que los castellanos viejos que habitaban Granada se sintieran más protegidos. A los magistrados se les llamaba "oidores" -de ahí el nombre de la calle- y estos no querían instalarse en esta zona de la ciudad por los complicados y peligrosos accesos por lo que en 1526 se mudan a la ubicación actual en Plaza Nueva.

A continuación llegamos a la calle de la Tiña para conocer como el Monasterio de Santa Isabel La Real fue una permuta de Hernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos, que en honor a su trabajo en la negociación de las Capitulaciones le donan esta zona pero como no quiere habitar en ella por los mismos motivos de los "oidores" la cambia a las monjas por la actual ubicación del Convento de Zafra en la Carrera del Darro.

La visita finalizó en la Iglesia de San Gregorio y he de señalar que merece la pena por la preparación de la guía y las buenas y fundamentadas explicaciones que ofrece y que ayudan a conocer la histórica y artística ciudad de Granada.

viernes, 14 de octubre de 2016

"Las Puertas del Paraíso" por Nerea Riesco


Acabo de terminar de leer la última novela histórica relacionada con la Granada nazarí. Aunque se trata de una historia ambientada en la segunda mitad del siglo XV, esperaba que se desarrollara por completo en Granada cuando en realidad sólo lo hace al final de la novela. Además me ha resultado un poco larga con una trama que poco me ha enganchado.

Yago, el protagonista, es un joven castellano de clase humilde que nace ciego y esto le marcará gran parte de su vida. Huérfano de madre, su padre consigue un trabajo de cocinero en la Corte de los Reyes Católicos proporcionándole relacionarse con personas de estratos sociales superiores, particularmente artistas. La música le abrirá nuevas puertas y un nuevo mundo a pesar de su ceguera, algo que le hará destacar. Por avatares del destino llega a conocer a Boabdil durante su cautiverio en Porcuna. Llegará a Granada donde descubrirá el contraste entre la sociedad cristiana y la hispanomusulmana en sus últimos estertores. 

En ciertos aspectos la escritora comete fallos como incluir productos alimenticios que no aparecieron en Europa hasta que fueron traídos de América y para mi gusto no profundiza en ciertos aspectos históricos bastante interesantes. Sin embargo hace énfasis en la personalidad de cada uno de los personajes lo que agiliza el argumento.