¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Artillería cristiana en la conquista de Granada

El primer esbozo de un ejército permanente en el Estado español se remonta al reinado de los Reyes Católicos, un primer diseño organizativo de tropas y contingentes militares reunidos durante la Guerra de Sucesión del trono castellano y particularmente en la conquista del Reino nazarí de Granada, sentando las bases de un nuevo período armamentístico que alcanzaría su máxima expresión con la artillería imperial del siglo XVI.

Entre dichos contingentes, tanto Castilla como Aragón contaban con una artillería independiente que se fusionaron con el matrimonio de ambas Coronas. Los orígenes de dicha artillería medieval está asociada al uso de la pólvora y su aplicación en las armas de fuego que tendrán su máxima expresión y desarrollo en el Renacimiento.


Bocas de fuego como ésta en el Alcázar de Segovia, que junto a otras
situadas en la torre del homenaje son el claro antecedente de las
colecciones de la Real Armería y que contribuyeron al derecho
dinástico de Isabel I al trono de Castilla
Esta pieza artillera de tiro parabólico quizá corresponda con la denominada
"Cuartadao" en el siglo XV, antepasado del mortero de épocas posteriores,
diseñado para el disparo de un proyectil que traza un vuelo parabólico y cae
sobre el objetivo casi de forma vertical, con un gran bolaño de piedra
caliza o "pelota" como munición o bien un cesto de piedra que actuaba
como metralla
En el interior del tubo o "ánima" se aprecian multiples duelas de hierro
longitudinales que, a la manera de las tablas de un barril, forman la pieza,
manteniéndose unidas por medio de argollas anulares

La artillería castellana o trastámara heredada por Isabel I de Castilla pertenecía anteriormente a Juan II y a Enrique IV, aunque aún no puede hablarse propiamete de la existencia de una artillería real, aunque contaba con contingentes artilleros, con trenes de artillería formados por las bocas de fuego, y ganado para el arrastre como sucedía con la artillería fernandina o aragonesa. Sin embargo esta última destacaba por las excelentes piezas, de superior calidad de materiales, organización y experiencia adquirida en las campañas expansionistas del reino de Aragón, contando ya en 1410 con ribadoquines y cerbatanas en 1410.

Ribadoquín (1501 - 1515) de la Colección de la Casa Ducal del Infantado
(el servidor y la montura son añadidos modernos) era una pieza de
artillería de gran longitud y pequeño calibre, de igual estructura
que las bombardas o lombardas, que desde el siglo XI se añaden
ruedas para facilitar su transporte y mejorar su posicionamiento de disparo

La artillería era más utilizada en el asedio que en la campaña en una primera etapa, siendo su presencia un signo de poder y de disuasión. Su papel en la Guerra de Granada, situando la artillería al final de las operaciones militares cerca de los parapetos: entre 1483 y 1489, se contabilizaron quince asedios con artillería.

Ambos monarcas se rodearon de leales administradores para su gobierno, así como con hombres con experiencia bélica, como Francisco Ramírez de Madrid que se fue distinguido como secretario real en 1476; en el conflicto dinástico, con la organización del apoyo logístico en la frontera con Portugal, fue recompensado con el nombramiento general de la artillería, participando como capitán general de artillería desde 1482, recibiendo el sobrenombre de "el artillero", en la conquista de Granada. Su base estaba en Écija, almacenando la artillería en una casa de su propiedad.

En el sitio de Málaga, Ramírez de Madrid, protagonizó una acción decisiva al tomar el puente de Santo Domingo, permitiendo el acercamiento a las murallas de las baterías de calibras ligeros para batirlas. 

El castillo de Salobreña fue defendido por Francisco Ramírez de Madrid


Otra famosa acción de "el artillero" ocurrió al defender el castillo de Salobreña durante quince días mientras que Boabdil le sitiaba. Le salvó la llegada del rey Fernando quien, en reconocimiento, le nombró alcaide de Salobreña en 1490.

Francisco Ramírez Madrid enviudó en 1484, y por deseo de la Reina, volvió a casarse con Beatriz Galindo "La Latina" en 1491, y por sus intervenciones en la Guerra de Granada incrementó su patrimonio y fundaron varios recintos como el desaparecido hospital de la Latina en la plaza de la Cebada en Madrid y los monasterios de la Concepción Franciscana y Jerónima.

El Hospital de La Latina destacó por su buen funcionamiento desde su fundación
en 1499 hasta 1899 y cuya obra fue diseñada por el maestro mudéjar Hazan,
derruido en 1904 para ensanchar la calle Toledo y parte del solar ocupa el
Teatro La Latina; la portada se encuentra expuesta en la Facultas de Arquitectura

Los Reyes Católicos contarían con expertos artilleros que aparecen en la documentación como "bombarderos" y que siempre acompañaban a los contingentes militares. Para el autoabastecimiento de armas de fuego se creó la Fundición de Artillería de Medina del Campo, a la que siguieron otras como en Baza, Burgos o Málaga, trasladando a Castilla y Aragón fundidores alemanes y franceses para lograr bocas de fuego de menor calibre y más ligeras y de una sóla pieza.

Durante la Guerra de Granada, el objetivo artillero estaba en obtener piezas más resistentes, pasando de la antigua forja a la fundición, y a alear cobre y estaño en proporciones variables o "fuslera". Las duelas eran batidas en la fragua y después unidas con una capa de anchos aros del mismo material.

La munición se cargaba por la boca, contando con una recamara para acoger la pólvora, mientras que a la altura de la boca descansaba un cepo formado por dos barrotes verticales con travesaño horizontal, que servía para graduar la puntería, subiéndolo y bajándolo. 

En resúmen, la artillería supuso un gran cambio en la forma de hacer la guerra, con especial relevancia en los conflictos de Fernando e Isabel para acceder a la Corona de Castilla y la conquista de Granada para la unificación territorial ya en los comienzos de la Edad Moderna.

Para saber más sobre el papel de la artillería en la Guerra de Granada recomiendo leer la novela "El Mercenario de Granada" de Juan Eslava Galán.

A finales del siglo XV la retrocarga en la artillería cae en desuso como
como en este falcón de campo

Esquema del falcón de campo del siglo XIV

miércoles, 7 de diciembre de 2016

El Suspiro del Moro y "llora como mujer..."

Ubicación donde la leyenda sitúa que ocurrió el reproche a Boabdil


Marcadas en la leyenda quedaron las palabras que Aixa, madre de Boabdil, dijo a su hijo cuando este lloraba al ver por última vez y en la distancia la ciudad de Granada: "llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre"

De hecho, no es cierto que esto pasara en realidad, sino una invención de Antonio Guevara, obispo de Guadix y Mondoñedo, para aportar lirismo al relato que en 1526 narró a la esposa del emperador Carlos V, Isabel de Portugal, durante su estancia en la ciudad.

El acerbo popular lo toma tan real que da nombre al puerto de montaña que enlaza la Vega con el valle de Lecrín, conocido como Suspiro del Moro, por haber sido el lugar desde el que Boabdil se volvió para contemplar lo que había sido su casa recibiendo el exacerbado reproche de su madre.