¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

viernes, 25 de abril de 2014

Calle Elvira o Zanaqat Ilbira

Comienzo de la calle Elvira, donde se puede ver al fondo parte de
la antigua Bab al-Hadid o Puerta de Elvira. Esta calle, tan antigua
como la ciudad, fue escenario de numerosas revueltas entre bandos
rivales en época hispanomusulmana, y su trazado no ha cambiado nada.

El vocablo árabe zanaqa sirve para designar una callejuela o callejón, aunque en al-Ándalus fue utilizado para denominar las calles por lo que no es de extrañar que la actual calle Elvira fuese llamada Zanaqat Ilbira aunque fuese la vía principal de la ciudad, una de las más transitadas y ruidosas, que llevaba hasta el cauce del río Darro desde la Puerta de Elvira o Bab al-Hadid, por la que toma el nombre y desde la que partía el camino a Madinat Ilbira, antigua capital de la cora hasta el siglo XI. El final de la calle Elvira  y la placeta de Cuchilleros, unidos mediante el puente del baño de la Corona, formaba el centro de la medina.

Una fotografía, algo artística :), de la calle Elvira. Una gran
parte de las calles granadinas eran angostas y sólo ésta representa
una excepción por su importancia urbana bajo el dominio nazarí.

La calle Elvira o Zanaqat Ilbira formó parte de una de las dos vías más importantes de la ciudad de Granada, trazando el eje noroeste-sureste, que se originaba en la ya citada Puerta de Elvira, avanzando por la citada calle, siguiendo por la Rahbat al-Hattabin o Plaza de los Leñadores (donde actualmente se encuentra Plaza Nueva), discurriendo por la Cuesta de Rodrigo del Campo -por lo que cruzaría la judería- hasta alcanzar la Puerta del Arrabal de los Alfareros o Bab Rabad al-Fajjarin (actual plaza de Fortuny), para desembocar finalmente en la Puerta de los Molinos o Bab Riha, es decir, 1.500 metros de recorrido.

Vista aérea de la ciudad de Granada, señalando los dos ejes principales de la
antigua medina: en rojo el eje noroeste-sureste y en color verde el eje este-oeste

La otra vía principal que configuraba el eje este-oeste partía del camino Guadix, actual Camino del Sacromonte y que continuaba por la Cuesta y Careillos de San agustín hasta alcanzar la calle San Juan de los Reyes, siguiendo por la Calderería y el Zacatín hasta la Plaza de Bibarrambla, salvando un desnivel de 110 metros en el recorrido.

Otra perspectiva de la calle Elvira, que se mantuvo como arteria
principal de la ciudad hasta 1905, momento en que se construyó la
paralela Gran Vía, pero de trazado más amplio y recto.
Plano del arquitecto Giménez Arévalo con el trazado de la Gran Vía,
marcando las calles que se cortaron en su construcción

miércoles, 23 de abril de 2014

El ejército nazarí

El ejército nazarí se caracterizaba por la mezcolanza, influidos militarmente por cristianos y africanos, al igual que la caballería ligera castellana debía mucho a su homóloga granadina, como veremos a continuación.

Al ejército se le denominaba como unidad yaish y englobaba elementos de caballería e infantería, distinguiendo entre el ejército regular o yund que incluía a una guardia formada por conversos al islam de origen cristiano conocidos como "elches" y que formaban la guardia palatina desde 1375, siendo considerados las tropas de élite. El ejército nazarí tendría sus principales bases en Granada, donde se acantonaba el grueso del ejército real nazarí, Málaga, Guadix y Ronda.

Recreación histórica de tres tipos distintos de guerreros nazaríes

Sin embargo, en época de actividad guerrera se recurriría a un sistema se levas entre la población local hispanomusulmana, como sucedió en el reinado de Muley Hacén cuando los granadinos trataron de recuperar Alhama. Aunque no disponemos de documentación que precise fehacientemente el sistema nazarí de reclutamiento, no es aventurado suponer que la población estuviera obligada a prestar servicio militar en caso de necesidad, estando formadas por cualquier varón mayor de edad y capaz de combatir y ordenadas por grupos sociales:

  • artesanos, comerciantes, religiosos o burgueses acudían con sus monturas como tropas auxiliares y caballería ligera de reserva.
Fragmento de cabezada de caballo en cobre esmaltado, hilos
de seda y plata del siglo XV encontrado en Lorca (Murcia)
y que se expone en la
sección de arte nazarí del Museo Arqueológico Nacional (MAN) 
  • el campesinado que actuaba como infantería de reserva aportando a arqueros, honderos, tiradores de venablo y especialmente ballesteros, muy respetados por sus enemigos por su fama de diestros tiradores con este arma.
Flechas del tipo utilizado pot los arqueros nazaríes y que se exponen en la
sección de arte nazarí del Museo Arqueológico Nacional (MAN)


Por otra parte se encontraban los destacamentos destinados a custodiar la frontera o ath-thagr y las fortificaciones como la de Loja (Lawxa), Vélez-Málaga (Ballis), Setenil y que eran conocidos como "zegríes" -o cenetes o gomeres-, casi todos norteafricanos venidos de tribus conocidas como los Masmuda, Zenetes, Gumara o Gómeres o los Banú al-Sarrax o Abrencerrajes, liderados por un miembro de la nobleza o jassa, así como por morabitos o "voluntarios de la fe", una especie de eremitas-guerreros que venían a ejercer la Yihad o Guerra Santa contra los cristianos.

Detalle del bajorrelieve de Felipe Bigarny, contemporaneo
en la reconquista de 1492, representa a este soldado
nazarí con una adarga. Capilla Real de Granada

Adarga o escudo fabricada en Granada en el siglo XV
con cuero y seda (92 x 76 cm) con el lema nazarí "Sólo
Dios es vencedor" con trazado cursivo dentro de ocho
óvalos y, entre ellos, otros ocho más pequeños con el
texto: "Ventura para su dueño". Se guarda en la Real
Armería de Madrid.
Sin embargo, cuando no había guerra declarada, al ejército nazarí le quedaban dos opciones: realizar una razzia adentrándose en territorio cristiano -frecuentemente en primavera y verano- o acercarse a la frontera, arrasar un pueblo e incluso tomar un castillo.

Espada jineta expuesta en el Museo de Cluny que según dicen perteneció
a Mohammed XII o Boabdil


Desde el comienzo de la dinastía nazarí hasta comienzos del siglo XIV, en el reino de Granada convivieron dos corrientes militares: la imitación de los ejércitos cristianos por un lado y la de origen hispanomusulmán con influencias orientales y magrebíes. Con la llegada del siglo XIV, las tropas nazaríes sufren el influjo berberisco, debido sin duda al apoyo recibido por el sultanato benimerín y voluntarios de origen bereber, introduciéndose el uso del estribo corto y la monta "a la jineta" (con las piernas hacia atrás, lo que implicaba una silla de montar especial) frente "a la brida" cristiana (con las piernas rectas). Daban más importancia a las panopilas norteafricanas como el escudo llamado "adarga", la creación de unidades de caballería ligera que sustituirán a las de caballería pesada y tácticas militares propias de las tribus del Magreb como el tornafuye o karr wa-farr, simular una huida para cargar contra el enemigo al ser perseguidos, con las que obtendrían no pocas victorias.

Al establecerse la montura "a la jineta" se popularizó el uso de la
espada jineta un arma corta y delgada, característica del arte nazarí.
Fue introducida por las tropas bereberes al servicio de Mohammed I,
según Alfonso X. Su pomo permitía apoyar la mano para rematar el
golpe y podían colgarse del arzón de la silla. En esta imagen una "jineta
de ceremonia" y su vaina, conservada en el Museo del Ejército

Si esta estrategia militar no daba resultado, copiada de los cristianos, consistente en poner en primera fila a los soldados de a pie con grandes escudos, lanzas largas e incluso dardos penetrantes. Con la rodilla hincada en tierra, se preparaban a lanzar sus armas, unos las lanzas, otros dardos, otros las flechas. Colocada detrás, la caballería estaba dispuesta a saltar entre ellos una vez que los infantes habían atacado al enemigo.

Casco de guerra conservado en el Museo Municipal de Algeciras
que data de finales del siglo XIII y primera mitad del siglo XIV

Todos los soldados recibían su soldada o ratib en mizcales de oro, así como una parte proporcional del botín que obtuvieran en la guerra, en función de su grado militar y su actuación en la contienda, estando reservado 1/5 del total al monarca nazarí.

La máxima autoridad del ejército era el rey, encabezando a las tropas, como el caso de Yusuf I en la batalla de El Salado o de Boabdil cuando fue capturado en 1483 mientras comandaba el ejército en Lucena. El zabalmedina era la máxima autoridad militar, sólo por debajo del rey. Era jefe del ejército del país y responsable de mantener el orden dentro de las fronteras, así como su defensa. El visir o wazir, ministros y los secretarios o hayib también podían comandar el ejército, de ahí que se produjesen tantas luchas de poder y guerras civiles dentro del reino nazarí. Por debajo estaban los arraeces y los alcaides o al-qaid que ostentaban el poder militar en las tierras fronterizas, equiparados al walí o gobernador, por su alta estima moral, jurídica y religiosa. Habitualmente estos cargos suponían la tenencia de castillos y guarniciones. A su mando estaban los al-urafa o alarifes, subalternos encargados de grandes unidades del ejército, y los an-nazirin o inspectores.

Los escuadrones se organizaban en:

  • raya o estandarte, formado por 5.000 soldados, bajo el mando del amir o rey
  • 'alam o bandera, formado por 1.000 soldados al cargo del qaid
  • liwá o gallardere, de 200 soldados liderados por el naqib o capitán
  • el band o banderín, compuesto por 40 soldados dirigidos por el al-arif o alarife y organizados a su vez en ocho unidades de cinco hombres conocido como lazo o uqda a cargo del nazir o inspector.
Representación de un caballero nazarí procedente de las
pinturas murales conservadas en las casitas del Partal de
la Alhambra de Granada

Integrada por 7.500 jinetes repartidos por todo el territorio (30.000 km cuadrados), la caballería estaba considerada la principal fuerza del ejército nazarí (eficaz en talas masivas, algaradas, apoyo a la infantería, etc), formada por fuerzas auxiliares norteafricanas y locales, así como miembros de la aristocracia.

Ilustración que representa caballeros nazaríes

Como reseña, indicar que la marina de guerra nazarí no debió ser poderosa (no hay estudios que informen acerca de la flota nazarí) aunque los barcos granadinos realizaban algunas incursiones en las costas cristianas con cierto éxito. Debemos tener en cuenta las siguientes circunstancias:

  • Las onerosas parias que debía pagar a Castilla
  • Los costes altos para construir y fortificar las torres, fortalezas, alcazabas y castillos de la defensa interior y sus fronteras
  • Los gastos que exigía el mantenimiento del ejército y especialmente los mercenarios africanos
  • El mantenimiento de la vida palaciegas
  • Las continuas guerras e incursiones cristianas que empobrecen la economía agraria 
  • El elevado coste de una embarcación

Nave del siglo XIV, junto con las enseñas de Marruecos
a la izquierda y Tremecén a la derecha

La vocación política de los nazaríes fue por necesidad la defensa de su territorio y su supervivencia salvo en el reinado de Ismail I cuando por última vez el territorio se amplía con la conquista de Huéscar, Valera y Orce.

La marina nazarí no pudo compararse a la de sus vecinos mediterráneos, pero sí suficiente para guardar sus costas con naves corsarias que ejercían vigilancia y tripuladas por un cuerpo de arqueros,
así como complemento de su economía. El Reino de Granada solicitaba ayuda en este sentido a sus aliados, así por ejemplo, en la batalla del Estrecho, fue la marina de los mereníes la que llevo la mayor parte de la acción, mientras que Aragón también ayudó a los nazaríes en los tratados que con ellos hacían.

Los principales puertos fueron los de Almería (al-Mariya) y Málaga (Malaqa), también se utilizaba como fondeadero Almuñécar (al-Munakkab), aunque su importancia era menor que la de las otras dos ciudades, en la que había atarazanas.

Durante los 250 años de dominación islámica, el ejército nazarí renovó sus armas, innovando con armas de fuego, como los espingarderos o divisiones de artillería que comenzó funcionando con nafta para terminar arrojando bolaños o pellas de piedra gracias a los llamados "truenos de fuego", utilizados en el asedio de Huescar (1324) y Algeciras (1344).

lunes, 21 de abril de 2014

Torre Atalaya de Deifontes

La atalaya de Deifontes formaba parte de los mecanismos
defensivos en torno a la ciudad de Granada en época nazarí
aunque no se puede precisar las fechas exactas de su construcción

En el municipio de Deifontes, lo que era una arquería hispanomusulmana en la Sierra Harana, cerca de la Vega de Granada, al sur de Iznalloz, encontramos una atalaya (o hisn, en plural husun) a la que se accede por una pista forestal que sube de Cogollos o desde otra pista que parte de Deifontes. Su ubicación se debe a que se trataba de un punto vital para controlar el paso a la capital del reino nazarí desde Jaén.

Es una obra de mampostería de planta circular con una puerta-ventana en la cara sur en su último tercio de altura. A partir del umbral de la misma, de piedra labrada al igual que sus jambas y con el arco en ladrillo, se abre una estancia, por debajo de la cual la torre debía ser maciza. Al contrario, en el lado norte hay un hueco en la parte baja, tal vez una saetera deformada con el tiempo. Desde ambas ventanas se podía divisar desde Iznalloz hasta la Vega.

domingo, 20 de abril de 2014

Biografía de reyes: Ismail I (1315-1325)

Predecesor: Nasr
Sucesor: Mohammed IV

Abu Walid Ismail, coronado como Ismail I, procedía de otra línea dinástica nazarí asentada en Málaga. Nieto de Mohammed III e hijo de Fátima -hermana de Nasr- y de Farag, arráez de Málaga, fue criado por su abuelo el rey, quien soñaba que fuera su heredero. Aficionado a las armas y a la caza desde su infancia, obtuvo el apoyo de los meriníes y se dispuso a reforzar el ejército pues la inestabilidad en el reino se agravaba. Los escritores de su época dicen que era un hombre guapo, generoso, serio, fuerte y activo, alejado de las frivolidades y abstemio, de fe sincera y estricta moral islámica.

Dinar de oro a nombre de Ismail I procedente de la ceca de Granada

Corría el año 1315 cuando Ismail fue proclamado rey.  La ceremonia de coronación fue fría, comparada con la de Mohammed III el último rey que accedió al trono de manera pacífica, sucesoria y legítima. Exilió a Nasr a Guadix y ordenó asesinar a su abuelo Mohammed III, temeroso de que reclamara su legitimidad, siendo arrojado a una alberca en Almuñecar (al-Munakkab) donde murió ahogado. El pueblo aprendió a temer a Ismail pero no lo amaba.

Nasr por su parte no se resigna a su nueva condición de exiliado y solicita ayuda a su amigo Pedro, príncipe de Castilla, quien manda a sus ejércitos a merodear las vegas y castillos fronterizos del reino nazarí. Todo ello desembocaría en la victoria de Ismail en la llamada Batalla de Sierra Elvira el 25 de junio de 1319. En el intento por conquistar Granada, los principes castellanos, Pedro y Juan, perdieron la vida en dicha batalla, junto con otros muchos caballeros cristianos. Algunas fuentes señalan que Ismail mandó a Córdoba el cuerpo del príncipe Juan acompañado por la escolta honorífica. Sin embargo otras fuentes árabes afirman que el cuerpo de Juan fue colgado en una de las torres de La Alhambra, toda una guerra propagandística en la Edad Media.

Ismail estaba orgulloso, más fuerte que nunca, impulsándole a embellecer y engrandecer la capital de su reino, empezando por construir su propio palacio al oeste de la Sabica, cubriendo una larga zona que llegaría a convertirse en el Palacio de Comares. Edificó una torre y una qubba con una linterna central a la que se accedía por cuatro arcos de herradura, cubierta por una bóveda de gallones estucados de ladrillos rojos y tendeles blancos. Esta qubba estaría rodeada de otras estancia, unos baños, así como un aljibe el cual aún se conserva. También construyó un gran pabellon (erróneamente llamado "La Rawda") en el adyacente jardín del este y que ahora ocupa el Palacio de los Leones. A las afueras de la ciudad edificó la almunia del Alcázar del Genil aprovechando unas viejas construcciones almohades y que posteriormente embellecería su sucesor Yusuf I.

Decoración del interior de la Puerta de las Armas, mandada
a construir por Ismail I; esta decoración debe ser similar a la
que tuviera su palacio desaparecido tras la construcción del
actual Palacio de Comares en la Alhambra.

En 1322 recibe la noticia de la muerte del depuesto rey Nasr en Guadix, sintiéndolo enormemente y ordenando que sus deudos trasportaran el cuerpo a Granada para honrarle como un rey, orando ante su féretro y dándole sepultura en el cementerio real de la Sabica, situado en el barranco que separa La Alhambra y la colina del Mauror, extramuros de la Bab al-Jandaq o Puerta del Barranco.

Pabellón levantado bajo el reinado de Ismail I y que erróneamente
se identifico con la Rawda Real de la Alhambra

Además de embellecer la capital de su reino, se preocupó por preparar su ejército con una caballería excelente con caballos de pura raza árabes, una fuerte infantería e introduciendo la artillería. Con ella se dispuso a atacar la frontera del norte, en concreto Martos, en 1324, donde los granadinos fueron despiadados haciendo pagar a sus habitantes todo el daño que las fuerzas del príncipe Don Pedro de Castilla le habían infringido al comienzo de su reinado.

En dicha tropelía uno de sus altos mandos, un noble granadino llamado Mohammed ben Ismail, hijo del walí de Algeciras y primo del rey se hizo con una bella cautiva cristiana de la que el monarca se enamoró en una parada en Colomera, de regreso a la capital. Engreido y vanidoso se sentía dueño de todo y de todos, lo que le granjearía enemigos en sus propias filas.

Osmán y el despechado hijo del walí de Algeciras urdieron un complot contra el rey que tres días después de su triunfante entrada en Granada tras la toma de Martos, estando en su palacio de la Alhambra recibió la visita de su hermano, algunos amigos y de Mohammed ben Ismail. Bajo la apariencia de querer tratar unos asuntos importantes con Ismail, se acercaron a él y le apuñalaron para posteriormente escapar.

Ismail se encontraba herido de muerte y su hijo de doce años, llamado Mohammed, fue proclamado su sucesor.

sábado, 19 de abril de 2014

Puerta de Elvira (Bab al-Hadid)

Abierta en el centro de una barbacana destruida en el siglo XVI,
con fuertes muros y torres de protección de argamasa, tenía acceso
 por el gran arco exterior de herradura coronado por una fila de almenas.
Al derribarse la barbacana se construyeron las doce viviendas adosadas
en la cara externa de la muralla y que aún pueden verse en pie en esta
Plaza de la Merced, donde antes se levantaba un gran cementerio islámico.

La Puerta de Elvira, Bab Ilbira Bab al-Hadid (Puerta de Hierro), se encuentra en la esquina de las calles Elvira y del Horno de la Merced, en el extremo noroeste de la muralla que cercaba la Medina de Granada, frente al cementerio musulmán más grande de la ciudad. Su nombre se lo debe a ser la que daba paso al camino de Madinat Ilbira (ciudad abandonada en época Zirí, capital de la cora de Ilbira en época del califato omeya y que se encuentra al pie de Sierra Elvira, a unos diez kilómetros de distancia) y por sus dimensiones e importancia se convirtió en una de las principales de la medina. 

Tras cruzar dos puertas de hierro que defendían este acceso,
junto con un rastrillo, el visitante llegaba a la calle Elvira,
la principal vía de la medina hispanomusulmana

Fue construida en el siglo IX para dotar al arrabal del Albaicín de un acceso a través de la muralla que lo cercaba. Cerca de la Puerta de Elvira se encontraba el barrio de Bucaralfagin o del boquerón, llamado así por las bocas de los cauchiles de las acequias y el barrio de Abacery o de los abaceros. Fue reestructurada bajo el reinado de Yusuf I en el siglo XIV. 


La torre derecha fue muy restaurada ya en el siglo XVI
coincidiendo con la visita del emperador Carlos V a la ciudad

La torre izquierda pone de manifiesto su factura en tapial
En el exterior de la Puerta de Elvira se organizaba, una vez a la semana, una preciosa feria donde se acercaban los campesinos desde sus alquerías con el resultado de sus cosechas y con sus animales, animados y vociferantes para vender hortalizas, legumbres, frutas y flores. Pero también había un zoco en el lado interior de la Puerta, uno de los más importantes de la ciudad nazarí surtiendo a la gente del barrio.

Se cuenta que en el ataque a Lucena de 1483, Boabdil cruzó esta Puerta junto a su ejército en dirección a la batalla con tan mala fortuna que su lanza se quebró al chocar con el arco, lo que supuso una señal de mal augurio para los granadinos. Y así fue que en esta contienda cayó preso de los cristianos.

Arco exterior conservado tras el derribo del siglo XIX
A partir del siglo XVII se la conoció también como la Puerta de la Alhacaba, derribándose la parte interior durante la ocupación francesa y terminando su derribo parcial en 1879, pues contaba con un doble arco de herradura ligeramente apuntado y apuntado por alfiz que daba acceso a un patio intermedio a cielo abierto dentro del conjunto defensivo, al que le seguían dos arcos con puertas de hierro (de ahí uno de sus nombres) para continuar accediendo a la Alhacaba, mientras que a la derecha del patio, tres nuevos arcos daban paso a la calle Elvira -la avenida principal de la medina en época nazarí hasta llegar al cauce del río Darro- y al Albaicín. Cuando la Mezquita de los Morabitos o Masyid al-Murabitin fue destruida, dos de las jambas de la Puerta fueron sustituidas con columnas romanas procedentes de esa mezquita.

Vista de la Puerta de Elvira desde la Cuesta de la Lona. La muralla
unía la Puerta de Elvira con la Puerta de Monaita o Bab al-Unaydar 
y en sentido inverso, por la Tinajilla, enlazaba con la Puerta del Boquerón
Vista de la Puerta de Elvira desde la Cuesta de la Lona, desde
donde se puede observar los restos del adarve espacioso y almenado
que quedaba encima del conjunto de la Puerta, comunicando las dos
torres que hay a los lados del conjunto, construidas en tapial

Antes de llegar a la primera puerta desaparecida bajo la ocupación napoleónica, es posible que hubiese existido un espacio a cielo abierto de reducidas dimensiones y cuya función sería la de hostigar a los atacantes desde las posiciones superiores. Entre las transformaciones realizadas en el siglo XIV, se había concebido la Puerta Elvira como un castillo independiente cuyos adarves sobrepasarían en altura a las murallas contiguas, además de dotarla con tres puertas que aislasen el patio exterior y el interior de la ciudad.

Los arcos ciegos que rodeaban el patio y que vemos en la imagen
podrían haber servido para el abrigo de la guardia apostada en la Puerta

Tras la entrada en la ciudad de los Reyes Católicos, la labor defensiva de la Puerta de Elvira perdió importancia, ya que ahora el enemigo eran los musulmanes del interior de la ciudad. Sin embargo, se promulgaron Ordenanzas que promulgaban que ciertas fortalezas, como esta Puerta, pasarían a ser competencia de las autoridades cristianas, por lo que empezó a ser administrada por un alcaide.

Reconstrucción en metacrilato de la Puerta de Elvira, expuesta
en el Museo de Andalucía, en Granada

Llama la atención la distribución urbanística junto a la Puerta de Elvira,
con algunas diferencias frente a la actual ordenación de calles

En años recientes se han descubierto los restos arqueológicos de dos lienzos de muralla paralelos, separados por una franja de seis metros de ancho que enlazaban el recinto defensivo de la Puerta de Elvira con el de la Alcazaba Qadima, conectando con la Puerta de Monaita. Ante cualquier ataque, la guardia destinada en la Puerta podría recibir refuerzos desde el sector donde se ubicaba el palacio de los reyes ziríes.

En esta foto se puede ver la ubicación tan próxima
entre la Puerta de Elvira y la Puerta de Monaita

Los restos de la muralla interior pueden ser vistas en algunas
fachadas de las casas con números impares de la Cuesta de
Abarqueros, mientras que su muro medianero posterior fue
construido sobre la muralla externa.

jueves, 17 de abril de 2014

La producción de la seda

Mientras que el uso de la lana y el lino en la península Ibérica esta documentado en época romana por Plinio, el algodón y la seda fue desconocido hasta la llegada de los musulmanes, siendo introducido en España y Sicilia a través del Magreb. La implantación de la sericultura en Granada se debe a las tribus sirias que se establecen en las zonas abrigadas de los valles de Sierra Nevada y Sierra Morena.

Los gusanos de seda se han domesticado tanto que es difícil
encontrarlos en estado salvaje, sólo se crían en cautividad

La industria de la seda en el reino nazarí era importante y disfrutaba de reconocimiento fuera de sus fronteras. Hoy sólo quedan fragmentos, retazos y jirones de las exquisitas piezas creadas por la cultura hispanomusulmana del reino nazarí, vestigios de un espléndido pasado. Se comerciaba con seda en bruto para exportarla a Italia, Aragón y Castilla (Kastalla), convirtiéndose estos tejidos en un vehículo de comunicación cultural, como ninguna otra de las llamadas artes industriales, por lo tanto su conocimiento es imprescindible para todo aquel que se interese por la Historia. Y es que las ricas telas nazaríes eran objetos elocuentes que, además de vistosas decoraciones de lacerías o atauriques, llevaban leyendas alusivas a valores políticos, éticos y estéticos islámicos, sin que ello restase interés a los ojos de los cristianos que las usaban comúnmente para la creación de su propio boato y en ceremonias religiosas. La seda era un bien muy preciado, como lo fuese el oro o las joyas, siendo utilizado en la diplomacia para agasajar a otros Estados como ocurrió por ejemplo en 1404 cuando las galeras castellanas mandadas por Pedro Niño recalaron en Málaga, a las que los musulmanes nazaríes llevaron el adiafa (regalos a los huéspedes diplomáticos) "muy honrosamente, en muchas zabras (barcos) guarnidas de paño de oro y seda".

Lampás de seda nazarí con lacerías fabricado en Granada en el
siglo XIV, conservado en Madrid, en el Museo Lázaro Galdiano

Las telas fabricadas en el reino nazarí causaba admiración incluso entre los viajeros orientales. Así, por ejemplo, en Almería (al-Mariya) donde se produce el dibay, un paño de seda que se caracteriza por su duración y calidad, o en Málaga (Malaqa) donde se hacían telas de colores con reflejos dorados (al-mawsi al-mudahhab) y en Granada y Baza una clase de tejido sedoso (mulabbad mujattam) en el que se mezclaban espléndidos colores. Estas sedas llegaban al oriente islámico, especialmente Egipto, donde existía un importante consumo, y en menor cantidad a Bizancio.

La seda era clasificada en tres tipos dependiendo de su calidad:
  • mercadante: la más valiosa, reservada para la exportación;
  • raerzo: típica de las sierras de Ronda y Gaucín, de menor calidad
  • cardazo: producida por gusanos alimentados por hojas de moral en lugar de moreras, destinada para el comercio interior
 Según la leyenda, en el año 2698 a. C., una princesa china tomaba
 el té en su jardín cuando cayó un capullo dentro de su taza que al
remojarse descubrió  el hilo de seda, siendo un secreto guardado por
los chinos durante dos mil años, bajo pena de muerte para quien lo revelara.

La industria sedera implicaba tanto a los habitantes del campo que ejercían la sericultura como a los de las ciudades que tejían y comercializaban el producto. Los campesinos plantaban grandes extensiones de morales en las sierras, criaban gusanos y almacenaban capullos, siendo las de Málaga, Comares y Bentomín las más apreciadas, aunque en la Alpujarra (al-Busarrat) era producida de forma masiva. Los sederos o qazzaz, tenían talleres de manufactura de la seda, siendo los más conocidos eran los de Jubiles, Nerja y el de la Alhambra, y con ella se fabricaban magníficos tejidos decorados con motivos vegetales que luego se vendían en todo el reino granadino. Los tejidos más apreciados eran los velos de gasa o almyzares y el tiraz, una tela delicada sobre la que se escribe el nombre del monarca, el príncipe y otros personajes importantes del reino nazarí de Granada.

La industria sedera estaba sometida a diferentes impuestos que engrosaban las arcas del reino: se gravaban las hojas de moreras y morales que alimentaban a los gusanos, también había un impuesto sobre los capullos producidos, así como para los hornos utilizados para el hilado. La seda vendida en la Alcaicería tributaba el diezmo y el tartil, por su venta posterior se abonaba la alcabala y si era exportada por el almojarifazgo.

Un callejón de la Alcaicería de Granada; en este lugar se vendía
los tejidos más lujosos de seda en época nazarí.

Para la decoración de las telas lujosas se combinaba sedas e hilos metálicos llamados oropel que se fabricaban con planchas de cuero o pergamino que eran doradas o plateadas y luego cortadas en finísimas tiras que se enrollaban a una almilla de seda, convirtiéndose en hilos sumamente resistentes, elásticos y preciosos, dando efectos dorados y plateados confiriendo a los tejidos una especial belleza y suntuosidad.

El sistema para tejer la seda en Granada era el telar de tiro, traído desde Persia a la península en el siglo XI o incluso antes. Los telares de tiro sirven para realizar tejidos labrados a través de dos sistemas de leva de hilos, uno de lizos y otro de rama o mallón, permitiendo reproducir motivos decorativos repetitivos infinitos, de forma simple, tanto de ancho como de largo, tomando para ello un eje de simetría vertical, horizontal o diagonal, haciendo con ello que la decoración ocupase la totalidad del espacio, en un sistema representativo acorde a los preceptos estéticos del islam y del gusto nazarí. El telar de tiro permite además trabajos de gran complejidad constructiva y la alternancia de las urdimbres con distintos ligamentos, siendo el más complejo y vistoso "el lampás", que se trabaja con dos urdimbres que intervienen en los efectos de fondo y decoración, consiguiendo tejidos planos y en relieve con vistosos juegos de luz y perspectiva, siendo esencialmente el tejido empleado en los telares nazaríes.

Además de servir para la confección de ropajes, las telas tenían un papel importante en la arquitectura, pues son de tela las tiendas de campaña, las colgaduras y cortinas que hacen la vida más confortable y sirven para separar espacios; los manteles, cobertores y alfamares de las camas, los cabezales y almohadones, a veces de vistosos colores e hilos de oro.

Los Reyes Católicos, conscientes de la importancia económica de la industria textil de Granada, imponen a partir de 1492 la gestión indirecta de la misma, pero a partir de los primeros años del siglo XVI el contrabando de tejidos con el norte de África, fuera del control regio, incidirá en el progresivo deterioro del sistema, que sumado a las subidas arancelarias y de arrendamientos para sufragar las necesidades pecuniarias de la monarquía, provocan una profunda crisis a los sederos. Los campesinos criadores de seda se ven acosados desde el levantamiento morisco de 1568, produciéndose talas generalizadas de las moreras y una importante dispersión de los tejedores por el reino de Castilla y finalmente con la expulsión de los moriscos bajo el reinado de Felipe III.

En España, procedentes del mercado del arte del siglo XIX y XX, las colecciones del Museo de la Alhambra, en la Fundación Gómez-Moreno y en el Museo Lázaro Galdiano conservan tejidos e indumentarias realizados en España en el reino nazarí de Granada a pesar de múltiples avatares a lo largo de los siglos.

domingo, 13 de abril de 2014

Plaza de Bibarrambla y arrabal del Arenal

Panorámica de la Plaza de Bibarrambla en Granada

Situada en una zona céntrica de la medina nazarí de Granada, la plaza de Bibarrambla o Bib-Rambla ha sido desde siempre un lugar de relaciones sociales y comerciales, pues limitaba con el barrio de la Alcaicería al noroeste, al oeste con el antiguo mercado y limitada al sur con una de las puertas más emblemáticas, La Puerta de Bibarrambla. Al oeste de la Puerta de Bibarrambla se formó el arrabal del Arenal cuya cerca se unía a la muralla de la medina en la actual Plaza de la Trinidad y en el inicio de la calle Salamanca, desconociéndose su trazado por el lado suroeste, aunque podría estar próximo a la calle Alhóndiga. Alrededor de la plaza se levantaba la Mezquita Mayor de Granada (sobre la que se levanta la catedral) y la Madraza por lo que esta plaza se vería influida por la actividad religiosa y cultural que en estos edificios se desarrollaban, escenario de justas entre caballeros cristianos y musulmanes, así como de festejos y conmemoraciones populares.

Representación de la plaza Bibarrambla
con la Puerta del mismo nombre y la alhondiga
del Corral del Carbón en la esquina superior dcha.

Vista actual de la plaza de Bib-rambla o Bibarrambla, cuyo nombre
proviene del arenal del cercano río Darro

La llegada del poder cristiano no restó importancia a este lugar, siendo el centro de la festividad del Corpus Christi instituida por la Reina Isabel I en 1501. Tal es la importancia que alcanza dicha fiesta que el Ayuntamiento decidió construir la Casa de los Miradores, levantada sobre el solar de una antigua e importante vivienda nazarí llamada Abd al-Barr, adosada a la muralla y al arco que fue abierto como postigo para comunicar las Carnicerías con la calle Mesones, y que recibía el nombre de Arco de las Cucharas, llamado así porque allí se vendían las cucharas de madera que utilizaba la población humilde. El diseño de la Casa de los Miradores fue atribuido a Diego de Siloé pero desgraciadamente, un incendio lo destruyó el 31 de diciembre de 1879. Además, desde lor Reyes Católicos se preocuparon por ampliar la plaza, construyendo soportales en la zona norte, donde se ubicaban las escribanías.

Actual edificio que ocupa el lugar donde se levantaría la
Casa de los Miradores, junto a la calle Arco de las Cucharas

sábado, 12 de abril de 2014

Pieza del mes en el Museo de la Alhambra: Mesa de taracea

Aunque no se trate de un elemento originariamente nazarí, en realidad, la pieza de este mes del Museo de la Alhambra sirve para conocer una técnica que fue muy utilizada en el reino de Granada: la taracea. La taracea es una técnica de incrustación entre unas piezas y otras hasta alcanzar un efecto de contraste dependiendo del color y la característica del material empleado. La etimología de la palabra es árabe tarsi que significa "insertar".

Ejemplo de un trabajo actual de taracea granadina sin finalizar

Es conveniente matizar que la taracea es diferente de la marquetería, puesto que la marquetería es posterior en el espacio y en el tiempo, desarrollándose en Amberes y otras ciudades flamencas a partir del siglo XVI. 

Las técnicas empleadas en la taracea pueden ser divididas en tres:
  1. Embutidos sobre macizo: es una técnica de incrustación donde se embute pieza a pieza, sin utilizar cola, manteniéndose la unión por el ajuste perfecto de cada pieza en su hueco, utilizando a lo sumo tinte o serrín para fijarlas. Para alcanzar el diseño se utiliza el estarcido: un dibujo puntilleado en las aristas de las formas geométricas para que una vez aplicados polvos, estos se fijarán en la madera a través de los puntos para marcarlos y posteriormente vaciar el hueco en los que se fija cada pieza a presión. A continuación se finaliza el diseño formando lineas entre las piezas con un buril y sobre estas lineas se coloca hilo de estaño. La deformación lateral de la madera fijará cada pieza en su espacio.
  2. Chapeados: A diferencia del anterior, se utiliza cola animal para fijar cada pieza conformando un puzzle.
  3. Taracea en bloque: a través de lingotes o bloques de múltiples maderas y materiales de hueso, marfil o metal se forman diseños geométricos que serán cortados transversalmente en secciones del mismo grosor para terminar uniendo cada sección con cola animal sobre una tela o piel y colocarlo a continuación sobre la superficie a decorar. Esta técnica es la más utilizada en Granada.
Artesano aplicando la técnica de taracea en bloque sobre una plancha
de madera en su taller de Granada

El mérito de la taracea en bloque se encuentra en el diseño, decidir los materiales a utilizar y, en el caso de la madera, la correcta orientación de las vetas de  los haces que forman los lingotes. La dirección de la veta indica la disposición natural de las fibras que componen la madera, caracterizando la buena calidad del acabado y optimizando la conservación de la pieza por la dilatación y contracción de la madera sea la adecuada. Esto minimizará el deterioro de las piezas por el paso del tiempo y los cambios atmosféricos.

Los materiales utilizados en la elaboración de piezas de taracea son:
  • marfil, del árabe mar-al-fil o hueso de elefante; presenta un veteado similar a la madera, a diferencia del hueso, y puede proceder de elefantes, ballenas, jabalíes etc.
  • hueso, de distinta procedencia animal, tales como bueyes, vacas y camellos
  • concha o carey, procedente del caparazón de tortuga cuyo componente principal es la queratina
  • nácar procedente de la concha de diversos moluscos
  • metales, principalmente hilo de estaño
Los principales factores de deterioro son la humedad, la temperatura, la exposición a la luz, contaminantes atmosféricos y por supuesto, el elemento humano. Todo ello debido a la principal característica de estos materiales, ya que son higroscópicos y anisótropos.

Esta mesa marroquí del siglo XIX ha sido recientemente
restaurada y se expone de forma temporal en el Museo
de la Alhambra

En cuanto a la pieza en cuestión, temporalmente expuesta y recientemente restaurada, ha permitido conocer más sobre la técnica de la taracea. Se trata de una mesa marroquí del siglo XIX adquirida por el Patronato de la Alhambra en 1963. El tablero es hexagonal con una base de nogal sobre la que se diseña una rueda de doce puntas son decoración de nogal e hilos de estaño. Las patas están ensambladas en capa y espiga con clavos y cola animal. Tres de sus lados guardan una decoración de celosía en carrete, mientras que la decoración del resto repite la técnica de taracea empleada en el tablero.

Como todos los meses, esta conferencia se celebra en el Museo de la Alhambra ubicado en el Palacio de Carlos V, cada sábado a las 12 de la mañana, y en este caso dirigido por Gloria Alpazairi López.

viernes, 11 de abril de 2014

Sección Nazarí del renovado Museo Arqueológico Nacional (MAN)

Desde el día 1 de abril, su reapertura, hasta el 20 de abril se
podrá visitar el Museo Arqueológico de Madrid (MAN) de
manera gratuita, pero se están formando largas colas de espera

Después de seis años de reformas, hoy he tenido la oportunidad de visitar el Museo Arqueológico Nacional que abre sus puertas en Madrid con una nueva imagen, una profunda reforma arquitectónica y una renovación total de museografía, tratando de adecuar su exposición a la visión del pasado que tiene la sociedad actual, como las estaciones táctiles, pensadas para ciegos pero usadas a placer por los curiosos, que muestran réplicas de las piezas de las vitrinas que pueden tocarse, una tienda especializada en arqueología y una cafetería.

El actual emplazamiento del Museo Arqueológico Nacional (MAN)
data de 1893, estando inicialmente en conocido como Casino de la Reina

Desde que fuera creado por la reina Isabel II en 1867, pasando por la inauguración de Amadeo I en 1871, a lo largo de los casi ciento cincuenta años de historia, el Museo ha conocido cinco grandes transformaciones.

Anteriormente, los patios no estaban siendo utilizados para exposición,
pero con la renovación iniciada en 2008, se han integrado en el recorrido
Una parte del Museo está dedicada al Reino de Granada, al perído nazarí dentro del apartado dedicado a los ocho siglos de permanencia de los musulmanes en la Peninsula, que tras la caída del imperio almohade, ocupará las provincias de Málaga, Almería y Granada, resistiendo ante la presión cristiana por el norte y la del Magreb por el sur durante dos siglos y medio (1231-1492).

Lampara original que alumbraba la Mezquita de La Alhambra
exhibida en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) en Madrid
 Junto con la lámpara de la Mezquita de La Alhambra, el MAN exhibe dos jarrones del tipo llamado "de la Alhambra", probablemente fabricados en Málaga, de la afamada cerámica de reflejo dorado, así como los tesoros de Bentarique y Mondújar.

Estos jarrones tipo Alhambra fueron realizados con la técnica
de reflejo dorado o metálico y fueron habituales en las estancias
de la nobleza y realeza nazarí 

La cerámica nazarí fue muy apreciada en la Europa medieval
y aquí se exponen algunos ejemplos de carácter popular decorados
con motivos vegetales y epigráficos
En la primera planta del museo, una parte dentro del período
medieval, esta dedicada al arte nazarí. Destaca al fondo un
fragmento de alfeizar de ventana procedente de las casas delChapiz,
localizadas en el Albaicín granadino originalmente
Tras la caída del reino nazarí, la mano de obra especializada andalusí pasa a trabajar para los cristianos perpetuando así sus técnicas de yesería, carpintería y cerámica, dando lugar al desarrollo de formas artísticas cuya mezcla entre los islámico y lo cristiano se conoce como arte mudéjar.

Arco procedente del desaparecido Palacio de los Reyes de León,
fue construido en la década de 1370, situado entre la Rua de los
Francos y la nueva cerca del recinto amurallado de 1324. El arco
de herradura procede de una de las paredes del patio grande y en
los medallones destacan las invocaciones a Dios que se repiten en
el intrados y en el alfiz del arco. Ya en 1528, el lugar estaba abandonado.

Cúpula mudejar instalada en el Museo Arqueológico Nacional
El Museo Arqueológico Nacional de Madrid abre todos los días menos los lunes, de 9.30 a 20.00 horas, excepto los domingo y festivos que cierra a las 15.00 con un precio de 3 euros por persona salvo los domingos y sábados por la tarde que es de entrada gratuita. Esperemos que pronto podamos volver a disfrutar también del Museo Arqueológico Provincial de Granada... mientras tanto os animo a apoyar a esta plataforma "Por la Apertura del Museo Arqueológico de Granada" en facebook.