¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 30 de junio de 2013

Palacio de los Infantes (Antiguo Convento de San Francisco y actual Parador de Turismo de la Alhambra)

Primer sepulcro de los Reyes Católicos

Para no desaprovechar la visita a los alrededores de la Alhambra, decidimos ver un espacio bastante olvidado entre los turistas. Emplazado en el antiguo convento de San Francisco, actual Parador Nacional de Turismo de Granada, este palacio nazarí fue cedido por los Reyes Católicos para la fundación del primer convento de Granada y en él se celebró la primera misa el 6 de enero de 1492. En sus remodelaciones para tal efecto, una sala principal o qubba que se situaba en la zona central de la crujía norte, fue convertida en capilla, donde se instalaron temporalmente las sepulturas de los Reyes Católicos hasta 1521. El mirador estuvo tapiado cuando sirvió de altar y desde él se domina el Generalife (Yannat al'arif) y los jardines de alrededor. Esta sala cuadrada disponía de alhanías o alcobas (palabra que proviene de al-qubba) en sus extremos, cubiertas por techos de casetones renacentistas del siglo XVI. Bajo el suelo de la alcoba de la izquierda se hallaron los restos de una antigua letrina nazarí.

Techos de casetones renacentistas (siglo XVI)

Esta disposición de alcobas laterales era frecuente y estaban separadas por arcos de yeserías y una ligera elevación del pavimento, aunque este no es el caso; mediante cortinas o biombos se mantenía la privacidad en las mismas, haciendo de los espacios lugares confortables, jugando con la luz y agradando a la vista. En las yeserías puede aún observarse el escudo con la banda y el nombre de Mohammed V, así como algunas inscripciones, en alabanza a Alá y a este rey nazarí, que rezan "solo dios es vencedor" y "gloria a nuestro señor el rey Abu Abdallah".


Inscripciones sobre las ventanas que una vez estuvieron tapiadas


Interior de mocárabes

Arco de entrada a la qubba

Arco exterior de entrada

Detalle de la decoración exterior

Decoración de motivos vegetales


Este palacio fue levantado bajo el mandato de Mohammed III a comienzos del siglo XIV, aunque fue reformado a mediados del mismo siglo bajo los reinados de Yusuf IMohammed V. Este antiguo palacio perteneció a un noble o príncipe nazarí cuyo nombre se desconoce y ocupaba la zona este de la medina de la Alhambra, al final de la Calle Real.

Vista general de la qubba

Rodeado de vastos jardines organizados en bancales, descendían hacia el foso de la muralla norte (donde se encuentra la Torre de la Cautiva y Torre de las Infantas), conviviendo suntuosidad palaciega con el aire rústico de la huerta nazarí. En aquellos tiempos existían dos albercas que guardaban el agua que surtían las dependencias palaciegas; una de ellas aún se conserva y continúa en uso, mientras que la otra desapareció al transformarse el palacio en convento.

Segunda alberca vista desde el paseo del Secano
La Acequia Real entraba desde el Generalife o Yannat al'arifa la Alhambra por un acueducto junto a la Torre del Agua, cruzaba soterrada parte de la medina, remansaba en la gran alberca del palacio y continuaba soterrada hasta llegar al antiguo palacio que se organizaba en torno a un gran patio alargado, atravesado de lado a lado por la acequia descubierta y que sustituía a la tradicional alberca central de los palacios nazaríes y regando el jardin de crucero dispuesto en él. Mientras, las alcobas se situaban en los extremos, separadas por sendos pórticos de tres vanos. En el centro del patio rectangular había un mirador cubierto por una cúpula de mocárabes. Con casi mil metros cuadrados de superficie, las instalaciones se completaban con otras estancias y un amplio baño, de los que se conservan algunos restos en esta misma crujía, aunque en una cota inferior, y al que se accedería por una escalera desde el patio. En el Museo de la Alhambra se conservan restos de un azulejo con inscripción votiva en cúfico y tono negro sobre blanco donde se puede apreciar la frase La dicha continua.

Hipotetica reconstrucción del patio

El arquitecto Antonio Orihuela Uzal,
muestra en este plano como pudo ser
el antiguo palacio nazarí.

Parte de la acequia que cruzaba el patio del
Palacio e integrado en el patio del Parador
Al este se conserva otra sala que perteneció al palacio nazarí a la que se accedía por un pórtico tripartito con cuatro ventanas encima y que conserva fragmentos de yeserías de comienzos del arte nazarí, además de un magnífico zócalo de alicatado con cuadrados de doce dientes de colores negro, azul y verde con el blanco en el fondo y algunas muestras de caligrafía mural con alabanzas a Dios y Mohammed V, así como los típicos lemas nazaríes sobre trama de lazo con estrellas de ocho puntas.

Sala Nazarí del Parador de Turismo

Azulejos recuperados en excavaciones arqueológicas
realizadas por Torres Balbás a comienzos del siglo XX

En el muro occidental, la parte superior es igual a la occidental, pero bajo la cenefa se conservan yeserías con lazo de seis y derivaciones de esvásticas enlazadas idénticas a las del piso alto de El Partal. Junto a la puerta con arco de la alcoba lateral quedan fragmentos de un panel rectangular vertical con la palabra Bendición y en la puerta de la sala el lema No hay vencedor sino Alá.

Muro Occidental

Inscripción policromada con el lema
No hay vencedor sino Alá



Muro oriental

Las yeserías orientas y occidental son iguales

Espacio del mes: La Puerta de los Siete Suelos


Torre de los Siete Suelos desde el Bosque de la Alhambra

Si pospones hacer algo para el último día te puedes quedar sin hacerlo... y eso es lo que me ha pasado con la visita a la Puerta de los Siete Suelos, que hoy era el último día para visitarla y me he quedado sin entradas. De todas formas, merece la pena conocer su historia y espero poder verla en persona la próxima vez que este abierta al público.

La Puerta de los Siete Suelos, la "Puerta por do
salió el rey chiquito" -según los documentos en
alusión a la última salida de Boabdil de la Alhambra-
conservó su importancia de tráfico comercial
desde antiguo comunicando el interior del
Reino nazarí de Granada a través del
camino de Guadix con la costa

El nombre original en árabe era Bib al-Gudur o Puerta de los Pozos o de las Albercas, viniendo su nombre actual por el popular cuento de Washington Irving, "El legado del moro". El entorno era perfecto para los paisajistas románticos donde hubo mesones, fondas y tabernas, que rebautizaron la Puerta de las Albercas cuyo nombre aludía a los embalses que se encontraban en la parte baja próxima a las murallas que daban funcionamiento a alfarerías y tenerías que se encontraban en esta zona más alejada de los palacios nazaríes.

Torre de los Siete Suelos desde
el Bosque de la Alhambra

La Puerta de los Siete Suelos y su torre sufrieron numerosos daños al retirarse las tropas francesas de Napoleón en 1812 cuando intentaron dinamitar la Alhambra, aunque gracias a grabados anteriores se conocía bien su posición y como era, lo que ha ayudado a devolverla a su aspecto original, limpiando escombros y eliminando la vegetación salvaje de su alrededor e incluso labrando algunas piezas de mármol para su decoración. A mediados de la década de los sesenta del siglo XX se completó la bóveda esquifada de su interior y la fachada norte fue consolidada y reforzada con ladrillo visto. Para su reconstrucción se tomo la Puerta de la Justicia como modelo, ya que aunque son diferentes, coinciden en numerosos aspectos como la distancia entre jambas, la planta del portal, etc.




Situada en el lado sur de la muralla, fue construida con su actual configuración en el siglo XIV sobre otra puerta anterior de menor tamaño. Contaba con un baluarte circular que la defendía y por el que se entraba, flanqueado por dos torreones de más de veinte metros y tras pasar el arco exterior, se accedía por un pasadizo acodado.

Ilustración de la Puerta de los Siete Suelos

Puerta de los Siete Suelos desde el exterior; el acceso a esta
explanada se encuentra restringido normalmente


Torre de los Siete Suelos desde el interior de las murallas

Siendo la más próxima a la medina, tenía un cierto carácter ceremonial ya que ante ella se realizaban paradas militares y justas y según cuenta la tradición, por ella salió el último rey nazarí de Granada, Boabdil, al abandonar definitivamente la Alhambra en 1492, quedando desde ese momento cerrada por deseo del monarca, por lo que en ella se puede leer "semper clausa" o "siempre cerrada" aunque según consta en los archivos, no se ordenó tapiarla hasta 1747. A través de ella también entraron las primeras tropas castellanas en la madrugada del 2 de enero de 1492 tras el paco suscrito entre el rey nazarí y los Reyes Católicos.

Detalle de la antigua Puerta, hoy desaparecida,
de los Siete Suelos, volada por los franceses
(dibujo de Murphy, 1810)

Vista interior de la Puerta de los Siete Suelos
desde el Secano de la Alhambra

martes, 25 de junio de 2013

Ridwan

Abu-l-Nuaym Ridwan, de origen cristiano, nació en la villa castellana de Calzada de Calatrava, hijo de Don Egas Venegas, señor de Luque y madre barcelonesa. Cuando apenas contaba con ocho años fue apresado  en una incursión nazarí en su pueblo y llevado cautivo a Granada, donde trabajó como esclavo destinado en la corte de la Alhambra, donde recibió formación islámica por un caballero nazarí quien lo educó como si fuera su padre.

Gracias a su intelecto y buena disposición, descolló como un eminente humanista, ingresando en la secretaría de la corte. Siendo un adolescente se casó con una joven descendiente de Aben Hud y nieta materna de Mohammed VI "el Bermejo" llamada Cetimerien, hija del caballero nazarí que le había tratado como un hijo. Su familia adoptiva era partidaria de Mohammed VIII y enemigos por tanto de Mohammed IX "el izquierdo" y de los Abencerrajes.

Afable y reflexivo, dio tales pruebas de valor, lealtad e inteligencia que el rey Ismail I le confió la educación del principe heredero Mohammed.

Ridwan, conocido por los cristianos como Gilayre, llegó a convertirse en visir o hayib bajo el rey Mohammed IV. Le aconsejó que firmase la paz con el rebelde general magrebí Utman ibn Abi-l-Ula, otorgándole el gobierno de la ciudad de Guadix, a cambio de someterse al rey nazarí. Con la paz en Granada, Ridwan, que además de político avezado era un formidable guerrero, se puso al mando de las tropas para entrar a sangre y fuego en las comarcas de Lorca y Murcia, arrasando la fortaleza de Guardamar del Segura, hasta llegar a Elche y Orihuela.

En el marco internacional alentó al monarca nazarí Mohammed IV que concertara una alianza con el sultán meriní para combatir al rey Alfonso de Castilla, pero la familia de los Abi-l-Ula no estaban a favor de estas relaciones con sus enemigos meriníes, por lo que organizaron, junto a Ali ibn al-Mawl tío del monarca, el asesinato del rey granadino y de Ridwan a su regreso de Fez.

Con un ejército reforzado con la ayuda meriní y tras conseguir que los cristianos levantaran el cerco sobre Gibraltar, se dispusieron a regresar a Granada donde sufrieron una emboscada en el valle del Wadi al-Saqayayn (Río de las Acequias) donde el joven Mohammed IV cayó muerto. Sin embargo, Ridwan pudo sobrevivir huyendo a caballo.

Los mercenarios despojaron al monarca de sus vestidos y abandonaron el cadaver desnudo entre unos matorrales hasta que fue encontrado, conducido hasta Málaga y enterrado en la Rauda de la Almunia al-Sayyid. Era el año 1333.

Pero aquel magnicidio trajo inesperados beneficios para Granada al ser coronado Yusuf I, segundo en la linea sucesoria, detrás de su hermano asesinado, convirtiéndose Ridwan en el hombre fuerte del reino, depositando en él la confianza del nuevo y joven rey, quien aceptaba sus iniciativas políticas que resultaron muy beneficiosas: se reforzaron las defensas de la capital y las ciudades fronterizas, se completó la construcción de las murallas de La Alhambra, se amplió la fortaleza de Gibralfaro en Málaga, se levantaron atalayas (husun) a lo largo de la costa y las fronteras, y se cerraron las murallas del arrabal del Albaicín. El reino gozaba de una desacostumbrada estabilidad política y prosperidad social y económica.

Sin embargo, el tío del rey, Ali ibn al-Mawl, frustrado por no haber conseguido el poder y celoso del éxito de Ridwan, persuadió a su sobrino Yusuf I para que lo arrestase con acusaciones difamatorias y encarcelado en las mazmorras de la Alcazaba de Almería.

Ali ibn al-Mawl fue nombrado nuevo visir, pero su carácter violento y soberbio causó no pocos quebrantos al rey quien se dio cuenta de su error y para reparar la gran injusticia cometida con su antiguo hombre de confianza, ordenó la puesta en libertad de Ridwan, quien rechazó el puesto de visir prefiriendo retirarse de la vida pública, dejando su puesto a Ibn al-Yayyab.

Sin embargo, no consiguió morir en paz. Tras el asesinato del que fue víctima Yusuf I en 1354 sube al trono su hijo Mohammed V, quien vuelve a reclamar los servicios del antiguo visir de su padre, pero es depuesto al poco tiempo por su hermanastro Ismail II con un sangriento golpe de estado que sacude la ciudad. El 23 de agosto de 1359, un grupo de insurgentes se dirigió a la residencia del visir donde fue asesinado a sangre fría ante la aterrorizada mirada de su esposa y su familia, su cabeza cercenada y paseada por las calles de Granada por el que sería coronado como Mohammed VI.

Al día siguiente se encontró la cabeza del visir tirada cerca de un huerto. Sus sirvientes la recogieron y la enterraron junto a su cuerpo en el cementerio de la Sabika. El primer acto del nuevo gobierno consistió en firmar la orden de confiscación de todos los bienes del desdichado hayib, su familia fue explusada de la casa, la cual fue saqueada.

Un triste final para el que fuera promotor de la Madraza y contribuyente activo al esplendor del reino nazarí del siglo XIV. Se trata de un notable personaje que gobernó bajo el mandato de tres reyes: Muhammad IVYusuf I y Mohammed V.

domingo, 16 de junio de 2013

Un doodle para el Milenio de Granada

Google dedica hoy su doodle a Granada. Coincidiendo con la celebración de la campaña del Milenio de Granada Google ha querido sumarse a esta iniciativa. 

¿Qué es el Milenio de Granada?

Con el Milenio del Reino de Granada, se quiere recordar la llegada de los ziríes en el siglo XI al poder de la Taifa de Granada, una familia que tiene sus raíces en el norte de África. Al instalarse en la Medina de Elvira, cerca de Sierra Elvira, en el municipio de Atarfe, los ziríes analizaron que era una mala localización en caso de ataques enemigos por lo que se decidió fundar una nueva ciudad en un punto estratégico más elevado y fuerte, en lo que hoy es el barrio del Albaicín, levantando nuevas murallas.

Para celebrar los mil años de la instauración de la nueva capital se ha creado un Consorcio que dirija las celebraciones y la imagen del Milenio de Granada y Google ha querido sumarse a estas celebraciones.


miércoles, 12 de junio de 2013

Tarifa

Sobre la puerta de acceso a la antigua medina de Tarifa, Puerta
de Jerez,  donde una inscripción reza: "A la muy noble muy
leal y heroica ciudad de Tarifa ganada a los moros reinando
Sancho IV el Bravo en 21 de Septiembre de 1292
En Tarifa se conservan muchos elementos defensivos de época islámica. Tarifa, además de su castillo, disponía de tres recintos amurallados de los que se conserva la Puerta de la Medina y la Puerta de Jerez.

Arco de acceso a la medina de Tarifa, llamada Puerta de Jerez

La localización de la fortaleza junto al estrecho de Gibraltar, en el lugar más meridional de la Península Ibérica, le valió la denominación del "último castillo de Europa", a la sombra del cual surgió la ciudad de Tarifa. Su localización estratégica le convirtió durante siglos en la puerta de entrada y salida entre África y el Viejo Continente, ya que sólo 14 kilómetros les separa; cerca de aquí desembarcó Tarik procedente del Magreb en el 711, de ahí el nombre de la ciudad de Tarifa.

Representación de la imagen de Cristo en el interior de
la Puerta de Jerez
El castillo de Tarifa es la fortaleza de origen omeya mejor conservada de al-Andalus, una alcazaba de planta trapezoidal asentada probablemente sobre un primitivo núcleo romano que se hizo llamar Julia Traducta, cuyos lienzos están construidos con el aparejo típico de sillería a soga y tizón, con empleo de piedra ostionera, aunque con posteriores aportaciones hasta llegar al siglo XVI en que fue convertido en palacio señorial. Por la lápida inscrita situada en la parte superior de la puerta que mira a Occidente, se sabe que el califa Abd al-Rahman III ordenó la construcción de un bury o castillo en el mes de abril del año 960 para el control del Estrecho de Gibraltar y defensa de la costa ante el peligro que suponía el avance hacia el oeste del califato norteafricano de los Fatimíes, enemigos de los Omeyas cordobeses.  

Vista de la costa africana desde el castillo de Tarifa

Popularmente es conocido como el castillo de Guzmán "el Bueno", por la legendaria historia protagonizada por este personaje, Alcaide de la fortaleza, quien prefirió sacrificar a su hijo, Pedro Alfonso antes que entregar la población a los musulmanes. El constante acoso musulmán tuvo su último reflejo en el sitio del año 1340, durante la batalla del Salado, tras el cual el castillo y la población comenzaron a vivir una época de cierta tranquilidad.

Monumento a Sancho IV, primer rey cristiano en tomar
la plaza. Con el último imperio norteafricano, el de los
benimerines, Tarifa cobró un valor inusitado, por lo
que los castellanos plantearon su conquista como un
hecho inaplazable que se resolvió en el cerco de 1292

El castillo de Guzmán e"el Bueno" tiene cuatro frentes de murallas torreadas, con dos puertas y un postigo que forman un cuadrilátero irregular, y ocupa una superficie de dos mil metros cuadrados. En la barrera y en la coracha se emplea, al igual que en las torres orientales, mampuesto y sillares de piedra y en la torre albarrana aparejo regular de piedra ostionera. Todos estos elementos constructivos han sido modificados en algunas de sus partes por las sucesivas restauraciones realizadas en el Castillo.

Una de las torres del Castillo de Tarifa
Durante la historia del castillo, han pasado por él tropas norteafricanas, nazaríes, castellanas y españolas, albergando incluso una guarnición británica durante la Guerra de Independencia contra Napoleón. La constante utilización de la fortaleza se ha prolongado incluso hasta el siglo XX, con el papel reseñable que tuvo durante la guerra colonial en el Protectorado Español de Marruecos, y hoy en día se espera proseguir con las labores de restauración y acondicionamiento que permitan la continuidad y conservación de esta construcción emblemática.

Aquí se encontraba la puerta de acceso a la ciudad, llamada
Puerta del Retiro; cerca fueron derrotadas las tropas de
Napoleón que intentaban tomar Tarifa
Por 2 euros se puede visitar el castillo de Guzmán "el Bueno" de lunes a sábado de 11 a 14 horas y de 15 a 21 horas, y los domingos de 11 a 16 horas.

martes, 11 de junio de 2013

Baños de Ronda

Si bien Ronda es conocida por su tajo y el puente que lo cruza, los baños nazaríes estupendamente conservados y de original funcionamiento merecen una visita, abriendo de lunes a viernes de 10 a 18 horas aproximadamente y sábados, domingos y festivo por la mañana de 10 a 15,00 (tel 656 950 937).

Reconstrucción en 3D de los baños de Ronda
Siendo el Reino Nazarí de Granada el último reducto musulmán del Islam en la Península Ibérica, la Runda islámica alcanza su máximo esplendor acogiendo a los habitantes de Al-Andalus expulsados por el avance cristiano; su posición estratégica en la frontera que separa a castellanos y nazaríes, convertirá a esta medina musulmana en el bastión más occidental del reino, además de ser paso obligado en las relaciones entre Granada y el norte de África a través del Estrecho. 

La importancia de esta ciudad en el reino granadino se refleja en su urbanismo, siendo un buen ejemplo sus baños públicos. Este el más importante y el único conservado de los cuatro que se citan en el Libro de los Repartimientos. Situado en el antiguo arrabal Bajo o barrio de las Cutidurías (actualmente barrio de San Miguel), fue construido entre los siglos XIII y XIV. Este barrio artesanal y agrícola, en el que se localizaban industrias de transformación de materias primas tales como alfares o tenerías estaba repleta de pequeñas viviendas y talleres que discurrían por intrincadas calles y adarves han dejado huella en la toponimia cercana: Puente de las Curtidurías, Puerta de los Esparteros, camino de las Ollerías, etc.

Una particularidad de estos baños es que se encontraban a las afueras de la ciudad aparentemente, al pie de la desaparecida Puerta del Puente, precisamente por su gran afluencia, donde encontraban un lugar para purificar cuerpo y espíritu. No son pocos los casos en los que algunos baños se ubicaban junto a las puertas de las ciudades o incluso en el campo, debido a su función higiénica, social y religiosa.




También llama la atención la forma que tiene de abastecerse de agua; se encuentra junto a uno de los ríos cercanos a Ronda, en la confluencia del arroyo de las Culebras y del río Guadalevín y para captar el agua hasta el baño es construida una noria o nau'ra y un acueducto que conducía el agua hasta el primer habitáculo del baño, la leñera (que contaba con una caldera y un aljibe). Una torre guardaba el mecanismo de la noria, accionada por burro que caminaba dando vueltas elevando unos jarros cerámicos que elevaban el agua hasta el acueducto.

Torre de la noria

A diferencia de las termas romanas -consta de las mismas partes: sala fría, templada y caliente, hipocausto,caldera y sala de recepción-, los baños son fundamentalmente de vapor, aunque en ocasiones cuenten con alguna pequeña alberca. Por tanto lo que se calentaba no era el agua, sino el aire, transmitiendo el calor por vía subterránea, a través del hipocausto, a las salas calientes que se encontraban cerca de la leñera. El vapor se obtenía arrojando agua sobre el suelo caliente, sirviendo el aljibe como depósito al que se tenía acceso directo desde la pared.

Hipocausto
La sala templada era de mayores proporciones que la sala caliente, y se encontraba en medio de la sala de agua caliente y la de agua fría, y a ésta última llegaba el agua del aljibe a través de tuberías llamadas atanores hasta las dos bañeras. Por último estaba la sala de recepción organizada entorno a una pequeña alberca, punto de inicio y final del baño, donde se encontraban los vestuarios y las letrinas. Esta sala se encontraría cubierta por una gran cúpula con lucernas que permitía el paso de la luz y que se apoyada sobre pilares cruciformes y arcos rebajados, aunque hoy día ha desaparecido. Además hay que tener en cuenta que este edificio se encontraba a un nivel inferior y en parte soterrado lo que ayudaba a conservar mejor el calor.

Reconstrucción de la recepción

lunes, 10 de junio de 2013

Alcazaba de Antequera

Merece la pena visitar Antequera y es de felicitar los esfuerzos que la ciudad hace para poner en valor su patrimonio cultural. Su alcázar es un ejemplo de ello; por 6 euros se puede acceder e  incluye una audioguia que explica la conquista de la ciudad en 1410 por Fernando de Aragón y cuál era el estado original de la alcazaba y sus posteriores modificaciones.


Plano de la Alcazaba y recorrido de la visita


Antequera, de origen romano, fue un enclave estratégico por su situación en el centro de la Bética andaluza, sometida por el reino taifa de Málaga, pronto pasó a manos de los ziríes granadinos, posteriormente formaría parte del imperio almoravide y almohade (1090 - 1232), momento de gran expansión de Madinat Antiqira, cuando se construyen los dos anillos de murallas de tapial y enlucidos de cal, que cercaban una extensión de 62.000 m2.

Bajo dominio nazarí, se mejoraron las defensas de la ciudad, añadiendo estuches de piedra a las murallas, para defenderse del hostigamiento cristiano, acompañado del momento de mayor esplendor de la ciudad en época musulmana, y de un incremento importante de la población.

Estos arreglos en la muralla frenaron el avance de Pedro I de Castilla sobre la ciudad en 1361, además de suponer un nuevo impulso para reforzar la muralla con la construcción de una barbacana a modo de parapeto exterior y la edificación de una coracha (como en el caso del castillo de Salobreña), para asegurar el suministro del agua a través del río en caso de asedio. Además se reedificó la Puerta de Málaga, siguiendo el programa de puertas emprendido por Mohammed V.

Fue en 1410, cuando tras cinco meses de asedio de esta fortaleza difícil de conquistar y la heroica resistencia de sus habitantes, la ciudad cayó en manos del rey aragonés Fernando I: "¡Sálganos el sol por Antequera y sea lo que Dios quiera!". Los esfuerzos militares y diplomáticos por parte de los granadinos fueron infructuosos. Fue de tal importancia que se consideró como el mayor triunfo desde la batalla del Salado y no sería superado hasta la toma de Granada casi un siglo después.

La alcazaba contaba con un gran Patio de Armas rectangular destinado al acuartelamiento de las tropas nazaríes, al pie de las torres del Homenaje y de la Torre Blanca, y una claustrofóbica mazmorra de unos 6 metros de profundidad por 3 de ancho. Además contaba con un aljibe para almacenar agua de planta rectangular de 6,20 x 4,10 metros y que se encontraba junto a una mezquita que pasó a convertirse en parroquia.

Plano de la Torre del Homenaje
La Torre del Homenaje, con forma de L, fue remodelada en época nazarí y se encuentra al noroeste del recinto y es maciza hasta el nivel del adarve de la muralla, con un rastrillo que ofrecía una protección adicional a su acceso; su interior de una única planta se dividía por tres estancias grandes cubiertas por bóvedas esquifadas con espejo, alrededor de un espacio central, techado con forjados de madera hoy desaparecidos.

La Torre Blanca, de época también nazarí, es también maciza hasta la altura del adarve de la muralla, de planta rectangular, cuenta con dos plantas de altura y terraza. El acceso se realiza desde el paso de ronda de la muralla occidental aunque en el lado oriental también tenía una acceso, hoy cegado. Para su construcción se utilizaron sillares rectangulares, con bóvedas interiores de ladrillo y las estancias interiores se dividen con cajones de mampuesto delimitados entre vergaduras de ladrillo. La planta baja  estaba destinada al uso de armamento con el objetivo de defender la torre, dividida en dos partes: un pasillo como continuación al adarve de la muralla y que comunica con la escalera para subir a la segunda planta y un segundo núcleo dividido en 5 pequeñas estancias abovedadas y dotadas de saeteras. La segunda planta tenía una función residencial, con un espacio central al cual se abren una pequeña estancia y dos grandes alcobas rectangulares, la mayor al sur y con balcones desde los que observar la Peña de los Enamorados. La Torre Blanca estaba unida con la Torre del Quiebro por el lienzo de muralla, pero el Alcaide de la fortaleza ordenó su demolición en 1510, pero tras los trabajos arqueológicos ha sido reedificada.

Alzado fotogramétrico sur de la Torre Blanca.
Oficina Arqueológica Municipal de Antequera

domingo, 9 de junio de 2013

Palacio de Yusuf III

Hipotética reconstrucción del Palacio de Yusuf III

Hoy reconvertido en un laberinto versallesco en la cota más alta del Partal, fue utilizado como vivienda particular por los alcaides de la Alhambra, los condes de Tendilla, que tras su caida en desgracia con la llegada de los Borbones,  se ordenó su demolición en 1795, los elementos que pudieran ser reutilizados fueron vendidos y únicamente se conservó parte de la alberca y el arranque de los muros de algunas estancias que ofrecen una idea bastante aproximada del conjunto, aunque aún queda 1/3 sin explorar. Después de tantos avatares se sabe poco de la decoración que pudiera tener, pero cabe imaginar que tendría muchos puntos en común con el resto de palacios nazaríes. Durante el siglo XX, salieron a la luz en colecciones particulares, algunas piezas destacadas procedentes del espolio de este palacio, como el conocido azulejo Fortuny conservado en el Instituto Valencia de Don Juan de Madrid, en el que figura el nombre de Yusuf III.

Localización del Palacio de Yusuf III en la Alhambra

Al parecer, existía una construcción del reinado de Muhammad II, remodelada en tiempos de Yusuf III convirtiéndolo en uno de los palacios más suntuosos de la Alhambra. Las primeras décadas del siglo XV no eran muy halagüeñas para la monarquía nazarí: en 1410 Yusuf III pierde Antequera, depende de la paz con Castilla, que tenía que renovar la paz cada dos años, significando un importante coste monetario unido a la liberación de cautivos. Esto conlleva la pérdida continua de mano de obra esclava que también incidía negativamente en la economía granadina. Estas circunstancias no eran idóneas para embarcarse en costosas obras palaciegas, por lo que Yusuf III se vería inclinado a remodelar algunas dependencias del reinado del segundo rey nazarí. Estas debieron de ser las últimas obras emprendidas en la Alhambra, ya que los reyes posteriores se vieron envueltos en permanentes guerras civiles que nunca llegaron a superarse hasta la conquista de los Reyes Católicos.

Aprovechando el desnivel de esta zona, se organizó singularmente en tres niveles de altura correspondientes a otras tantas terrazas naturales: 
  • Los sótanos formaban un conjunto de dependencias destinadas a almacén y otros usos que se desconocen en la parte inferior.
  • Los baños privados se ubicaban en el nivel intermedio (se han identificado el hipocausto o sala de agua caliente y las canalizaciones), así como la cocina, letrinas, otros espacios de almacenaje, caballerizas, patios y algunas piezas de diversos usos; unos pequeños tramos de escalera conectaban este nivel con la parte alta.
  • La parte alta era la zona más regia del palacio, distribuida alrededor de una gran alberca rectangular (6,18 m ancho por 27,45 de largo) entre arriates de jardín; el extremo sur de la alberca sobrepasaba el límite de la terraza actual y al norte limitaba con un pabellón central o qubba con una galería a modo de pórtico y que al contrario que en otros palacios de la Alhambra que disponen esta sala en una de las torres de la muralla, la qubba del Palacio de Yusuf III ocupaba una terraza alta desde el que se divisaba el Palacio del Partal y el resto del espacio circundante.
En el extremo norte se encontraría probablemente el acceso al palacio, en cuya fachada destacaría una amplia puerta de las que han subsistido sus mochetas y a la que darían varias calles, la descendente unía la calle Real con la puerta de la Torre de los Picos y otra calle parte perpendicularmente hacia lo que antiguamente serían huertas junto a la muralla. Tras la puerta, un zaguan seguido de un patio cuadrado que pudo ser utilizado para desmontar de las caballerías (a la izquierda hay un banco para desmontar) y junto a él una estancia que parece ser una cuadra.

En la zona oeste del palacio subsisten varias estructuras entorno a dos patios a distinto nivel que pudieron pertenecer a dos casas importantes independientes del palacio. La situada en la parte superior dispone de una alberca superior con estancias a los lados excepto al norte, con restos de pavimentos y letrinas, mientras que la vivienda de la parte inferior tiene una planta irregular con una alberca también en el centro, siendo probablemente la habitación principal de esta casa la que conserva restos de los tradicionales alhamíes laterales o bancos de piedra bajos, recubiertos de azulejos, y que en el lado norte conecta con un segundo patio más pequeño con una fuente poligonal de cerámica vidriada en el centro que pudo ser la entrada principal a esta vivienda ya que al oeste delimita con una calle empedrada un poco en pendiente, que debió pertenecer al entramado urbano de la Alhambra y que enlazaba con la calle Real.

Plano general de los restos escavados: en el centro, 
el núcleo principal del palacio; a la derecha,  los baños; 
a la izquierda las dos viviendas anejas

viernes, 7 de junio de 2013

Playmobil Nazaríes



El pasado año, en el centro comercial Alhsur de la Zubia, realizaron una exposición de escenas históricas. En relación con la Granada de la época nazarí, la Asociación española de coleccionistas de playmobil representó una escena titulada "De Regreso a Granada", siendo los autores procedentes de Alcalá la Real y conocidos como "Condes de Rosacapilla". 

En total 100 figuras describen el regreso con un
cuantioso botín obtenido en una incursión en tierras cristianas

Desde la llegada al trono de Muley Hacén, aumentó la actividad hostil en las fronteras del reino de Granada, cada vez son más frecuentes las correrías y cabalgadas en tierras de cristianos en busca de botín.