¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

lunes, 31 de agosto de 2015

Lawxa (Loja)

Vista de Loja desde el mirador de Sylvania, llamado así por ser la imagen
en la película de los hermanos Marxs de 1933"Sopa de Ganso"

A partir del siglo XIII, la ciudad de Loja es citada en escritos nazaríes por ser la cuna o residencia de personajes ilustres tales como Ibn Beker o Ibn Omar, ambos secretarios de Mohammed I, aunque con informaciones poco precisas. Pero si un personaje destaca entre todos ese es Ibn al-Jatib, quien nos ofrece la siguiente visión de su ciudad natal, con un abundante campo, con un generoso río, así como el estado ruinoso de la ciudad por su localización fronteriza:

Corre a sus pies un caudaloso río, bordeado por frondosos árboles, en cuyos alrededores abundan los jardines y los manantiales de agua, que ofrecen lugares de descanso y distracción. Sus tierras están regadas por numerosas acequias. Ofrece al viajero un grato reposo, haciéndolo pensar que se encuentra en su propia mansión. El bienestar que allí se disfruta nos vueleve hacia Dios. Hallas cuanto quieras de molinos de producción y de agua pura, para curar las enferemedades del pecho. Posee caza y leña abundante, racimos de uvas que adornan como collares las vides y despiertas liebres que parecen dormitar. Hay minas de sal y molinos de aceite. Produce hortalizas y otros mantenimientos incalculables. La fertilidad de su tierra es famosa.
Sin embargo en el mismo centro de la ciudad ves callejuelas estrechas y sucias que fatigan al viandante; los habitantes son gente pobre y las viviendas están ruinosas, porque el enemigo hace frecuentes incursiones contra la ciudad y sus ojos la contemplan con la codicia del amante
La importancia del valle del río Genil como vía de acceso natural a la depresión de Granada, capital del reino nazarí, justifica la presencia de Loja (Lawxa) como núcleo militar y estratégico, definido por el embudo que producen las sierras del Hacho y de Loja.

Plano de la Loja medieval extraído del libro "Las ciudades nazaríes"

Esta situación y la época histórica en que se desarrolla durante el reino nazarí de Granada, hizo que su población creciera al recibir una inmigración procedente de la zona fronteriza conformando la Medina Lawxa que en época nazarí se dividiría en tres sectores: Alcazaba, Arrabal y el Jaufín.
Vista del barrio de la Alcazaba de Loja desde el barrio del Jaufín, con la
torre Ochavada en el extremo izquierdo de la imagen

El barrio de la Alcazaba se localizaba en un promontorio rocoso que le presta defensa natural por el sur y el oeste, destacando el edificio de la Alcazaba entre las viviendas, siendo el núcleo central y primitivo de la ciudad (se dice que fue fundada en el 893 por Al-Mutarrif).

La cuesta de la Calle Reloj conducía hasta la Alcazaba de Loja
El acceso al barrio de la Alcazaba parece que se realizaba desde el barrio del Arrabal, por la actual Cuesta del Señor, por una puerta que en 1607 se denominaba Puerta de la Imagen, continuando por la Cuesta del Reloj que llegaría a la fortaleza por una puerta lateral, a la izquierda de la Torre del Homenaje de la Alcazaba. La Alcazaba no tenía salida al exterior y sólo se entraba en ella desde el Arrabal, por dos puertas sucesivas en la cuesta del mismo nombre, aunque posteriormente se abrió otro acceso a la Torre del Castillo por detrás de la iglesia mayor.

Este acceso tras la iglesia de la Encarnación fue
construido tras la conquista cristiana de 1486

El resto de la Alcazaba y su barrio, se cerraba con otra muralla que arrancaba desde la puerta, siguiendo el lado externo de la cuesta de la Calle Reloj y por el lado interno de la Calle de la Caridad, pasando por la puerta del Jaufín, cerrándose sobre la torre Ochavada y Puerta Nueva. En definitiva, la superficie del barrio es de una hectárea, que además de las viviendas constaría de mezquita, posteriormente iglesia de la Santa Cruz y un horno.

En la actualidad queda una torre de tapial y escasos restos de lienzos de
muralla por debajo de la Torre Ochavada, cerca de la Alfaguara,
únicos testigos de la muralla del barrio del Arrabal

De origen musulmán, la Fuente de los 25 caños o de la Mora, se
encuentra en el barrio de la Alfaguara -palabra de descendencia
árabe que significa manantial- en una zona de la urbe donde se
curtiría pieles y se tintaría la ropa como indica el nombre de sus
calles "Tinte" y "Tenerías"


El barrio del Arrabal es el más amplio, extenso y poblado, ocupando una superficie de algo más de 4 hectáreas, a las afueras del recinto amurallado principal de la ciudad, disponiendo de murallas propias, aunque muy deterioradas por los asedios en los que se utilizó artillería. La Torre del Cubo, la Torre de Panes y la Torre de Maldonado, junto con la Torre de Basurto (octogonal como la Torre Ochavada) serían los restos que perduraron de este período tras la conquista cristiana. De lo que sí se tiene constancias es de las cuatro puertas, la de Alhama, Archidona, Alcazaba y el Jaufín, de la que sólo se mantiene esta última como comunicación entre ambos barrios.

En el arrabal se encontraría la Mezquita Aljama
sobre la que se levanta la Iglesia de la Encarnación,
al oeste de la Torre de Basurto, y junto a la que se
encontrarían unos baños y tal vez el zoco
Las casas del Arrabal lindaban con huertas situadas a extramuros, haciendo suponer que no disponían de muros en este sector o que fueron destruidas durante los asedios sin haber aparecido ninguna evidencia.

Tras la conquista se sitúan en el Arrabal las tiendas del Concejo y el Pósito
cuyo soportal aparece en esta imagen, construido en el siglo XV en
el sitio algo más llano del centro del barrio
En el cine Imperial, durante su arreglo fue descubierta una estructura de
notables dimensiones, identificándose como una alhóndiga que
hospedaría a los comerciantes, similar al Corral del Carbón

Se ha podido identificar una alhóndiga nazarí en los sótanos del cine Imperial, que demuestra el carácter comercial de este municipio durante el último reino granadino. Por los restos de cerámica encontrados en la excavación se ha podido determinar que este espacio pervivió hasta los primeros años de dominación castellana. Se encontraba ubicado junto a la vía principal que comunicaba Loja (Lawxa) con Málaga (Malakka), en las inmediaciones a la entrada a la Alcazaba y a una pequeña mezquita.

Por último, el barrio de Jaufín (en árabe yawfi o umbría), se configuró posteriormente al barrio del Arrabal. Se localizaba en el frente norte del cerro de la Alcazaba, en una ladera que desciende abruptamente en dirección al río Genil terminando en una amplia terraza paralela a éste, ocupando un sector de 2,7 hectáreas. En dicho barrio había tres mezquitas y dos hornos, además de un molino de aceite, posiblemente un elemento periurbano que quedó posteriormente intramuros.

La iglesia de San Gabriel fue consagrada por el cardenal Mendoza
en el año de 1486 sobre una de las tres mezquitas del barrio de El Jaufín

El barrio estaría cercado por la barbacana desde la puerta del Jaufín por el pretil de la calle Sincasas llegando hasta la puerta de Granada, situada entre la iglesia de San Gabriel y el Pilar de San Gabriel, que aún existe y queestaba adosado al adarve que, desde dicha puerta y por detrás de la Calle Sedeño, se cerraba sobre las torres de la Alfaguara.

La Puerta del Jaufín es la única conservada y que
dividia dos barrios, el de Jaufín y el Arrabal

Tras la conquista definitiva por las tropas castellanas en 1486, Loja conserva la estructura amurallada de la última ciudad nazarí en un principio; su importancia estratégica en la frontera supuso la caída sistemática de sus fortalezas y villas fortificadas. Así a la llegada de los Reyes Católicos en 1486, el sistema defensivo de Loja constaba de tres sucesivas líneas de muralla: la que guardaba el alcázar, la que guardaba el barrio de la Alcazaba y la que rodeaba el conjunto de la ciudad.

Plano actual de la ciudad donde se marcan con línea discontinua los
tramos de muralla desaparecidas en Loja 

Más allá de la ciudad, su entorno estaba salpicado por un buen número de torres atalayas y de alquerías. Las primeras, circulares, situadas en alto, anticipando la llegada de cualquier enemigo como observatorio y comunicación entre poblaciones como es el caso de las torres de Martilla, del Cortijo del Aire, de la Venta del Rayo o de Riofrío. Las alquerías en cambio tenían planta cuadrada, robustas y habitables, refugio de la población campesina vinculadas a las explotaciones agrarias de la campiña.

Reproducción de las capitulaciones de Loja firmadas por Boabdil en 1486

La decisión de atacar Loja tomó fuerza tras la caída de Alhama en 1482 por la importancia e la ciudad para controlar el acceso a la Vega de Granada, siendo el rey Fernando de Aragón quien comprobara personalmente sus defensas y las opciones de ataque, aunque sería la reina Isabel I de Castilla quien accedería por el Jaufín el 28 de mayo de 1486 sintiendo predilección por esta ciudad a la que consideraba hermosa, amena y fértil. La tradición dice que fue ella quien diría "Loja, flor entre espinas", lema que se incluyo en el escudo de armas de la recién conquistada ciudad, por estar rodeada de otras ciudades nazaríes. Sin embargo sería el rey Fernando quien recibiría las llaves el 29 de mayo de 1486.

Durante más de nueve días Loja fue atacada con tres ejércitos hasta la entrada
de la reina Isabel I de Castilla por el barrio del Jaufín el 28 de mayo de 1486;
en esta imagen la toma del castillo de Loja se perpetua en la sillería del coro
de la Catedral de Toledo.

La toma de Loja según la versión pictórica de Eusebio Valdeperas, en la que
el rey Fernando de Aragón recibe las llaves de la ciudad de manos de Boabdil,
pero el rey cristiano falló un primer intento de conquistarla en 1482, cuando
tuvo que huir con sus tropas por la actual calle del Socorro, en el que moría
don Rodrigo Girón, Maestre de Calatrava, protagonista de multitud de romances

Derrotados, los cerca de 3.500 lojeños musulmanes que poblaron la ciudad iniciaron su camino al exilio, a la capital del reino, en Granada, convertida en ciudad de acogida para una ingente cantidad de refugiados, víctimas del proceso de avance del reino de Castilla.

jueves, 27 de agosto de 2015

Al-Arbuli

Escultura representando a
Al-Arbuli por Luis Ramos
que colocó el Ayuntamiento
de Arboleas en 2005 en la
plaza de España de dicho pueblo
Abu Ber Abdalacis Al-Arbuli (lo he visto también escrito como Al-Uriyuli) fue un sabio o científico nazarí del siglo XV -nacido en el actual municipio almeriense de Arboleas- que gracias a su obra titulada "Tratado sobre alimentos" o "Al-kalam Ala l-agdiya" (fechada entre 1414 y 1424) nos ha llegado el legado cultural y gastronómico, transmisor a su vez del saber helenístico, que imperó en el reino nazarí de Granada gracias a la traducción del arabista Francisco Pérez Miras en el año 2000.

Al-Arbuli clasificó los alimentos según la teoría hipocrática de secos o húmedos, fríos o calientes, y su repercusión en los humores del cuerpo humano.

domingo, 23 de agosto de 2015

Casa de los Amigos

Saliendo de los Jardines Altos por el Póstigo de los
Carneros, al descender veremos al sur del recinto de
El Generalife los restos de un edificio conocido
como Casa de los Amigos, nombre tomado de
la obra del almeriense ibn Luyun (1282 - 1349),
serviría para ser residencia de invitados

Poco se ha dicho de estos restos encontrados junto al palacio de El Generalife conocidos como Casa de los Amigos. Se les da ese nombre por el libro de ibn Luyun (1282 - 1349) conocido como "Libro de la Agricultura" o Kitab al-Filaha, el cual establece la manera en que deben construirse las casas almunias

[...] en la parte baja se se construirá un aposento para huéspedes y amigos, con puerta independiente, y una alberquilla oculta por árboles a las miradas de los de arriba [...]
La planta de la casa se conformaba en torno a un patio cuadrado con establos
y almacenes en el lado oeste del edificio
El patio no contaría con alberca pero sí con una pequeña fuente
adosada a la pared que 
recibía el agua de la Acequia Real

Posiblemente ibn Luyun influyera en las reformas del Palacio de El Generalife, pues frecuentaba la corte nazarí de la época, pues probablemente la Casa de los Amigos debió edificarse o modificarse en el último tercio del siglo XIV, a la vez que el pabellón Sur de El Generalife, con el que comunica directamente. 

Se descubrió en 1920 durante unas excavaciones arqueológicas,
aunque se discute si se construyó entre los siglo XIII y XIV
En el lado sur, por donde se sigue accediendo
actualmente, se encontraría el zaguán y a la
derecha la letrina con acceso en recodo

La Casa de los Amigos se distribuye alrededor de dos patios a diferente altura, con una estructura de vivienda semejante a las casas nazaríes de la Alhambra. Las dependencias se disponían en los cuatro lados: el vestíbulo en el lado sur, la zona de cocina al norte, donde existe un agujero que serviría para encajar una tinaja, y una sala rectangular, que se emplearía como sala de estar y de visitas, sirviendo además de dormitorio, para lo que se limitaban los extremos por arcos o por la elevación del suelo.

Existía un retrete, con acceso en recodo desde el patio
Una escalera, en el lado noreste, ascendería hacia la parte
alta de la crujía que lindaba con 
el Palacio
 de El Generalife conduciría a una azotea o
mirador cerrado con celosías

La entrada se encuentra en el muro meridional, desde una
calle empedrada en pendiente que, además, comunicaba el
callejón del hammam con las huertas
intermedias de El Generalife.

domingo, 16 de agosto de 2015

Batalla de la Higueruela

Sierra Elvira fue el lugar donde se desarrolló la Batalla de la Higueruela
el 1 de julio de 1431, donde las tropas cristianas vencieron a las de Mohammed IX

El rey de Castilla, Juan II, aprovechando las divisiones internas en la lucha por el trono de Granada entre Mohammed IX "el izquierdo" y el bando de los Abencerrajes y Abenalmao apoyado por la familia Bannigas (cristianizados como la aristocrática familia de los Venegas), dispuso una expedición cristina en los primeros días de junio de 1431 que se dirigiría a la Vega de Granada.

En la Sala de batallas del Monasterio de El Escorial, Felipe II
encargó  realizar un fresco representando la Batalla de la Higueruela

Desde Córdoba, Don Pedro Venegas, cuñado de Abenalmao, salió para avisarle que los castellanos le apoyaban contra su enemigo en su camino a convertirse en rey de Granada, y que debía salir de la ciudad junto con sus partidarios sigilosamente para incorporarse a las huestes cristianas.

A continuación, el ejército de Don Juan II salió de Córdoba, incorporándose Don Álvaro de Luna, condestable de Castilla (máximo representante del Rey en ausencia del mismo) por el camino, junto con sus caballeros y obispos. Cerca de Alcaudete descansaron y organizaron las tropas:
  • Don Pedro Fernández de Velasco, conde de Haro, se dirigió con su unidad a los Alrededores de Montefrío, donde quemaron mieses, alquerías y bosques.
  • Don Pedro Ponce de León, conde de Medellín, se quedó en Alcalá la Real con la misión de proteger las provisiones que llegasen desde Córdoba, así como mantener seguro el camino de regreso a Castilla.
  • Don Diego de Rivera y Don Juan Ramírez de Guzmán, comendador mayor de Calatrava, explorarían el camino que el grueso del ejército debía seguir.
  • Don Álvaro de Luna, como máximo mando del ejército, conduciría a la vanguardia del ejército descendiendo la Sierra de Parapanda para asentar el real castellano -es decir, el campamento- en un lugar cercano a la actual Maracena.

El real o campamento castellano se instaló en las proximidades del municipio
actual de Maracena para trasladarlo posteriormente a las faldas de Sierra Elvira

Estos movimientos no pasaron desapercibidos entre los hispanomusulmanes del Reino nazarí de Granada, que llegados de todos los rincones, se dispusieron a defender la capital. Unos llegaron de la Serranía de Ronda, otros de las tierras altas de Baza, otros de la Alpujarra y juntos, caballeros armados como el mejor cristiano y campesinos armados con sus aperos de labranza, estarían dispuestos a oponer resistencia.

Puerta de Elvira y visión de Granada en un detalle del fresco que representa la
Batalla de la Higueruela en 1431 en el Monasterio de El Escorial

Los artilleros cristianos, al mando de Juan de Silva y del conde de Cifuentes, derribaron la torre de Pinos Puente asegurando la retaguardia y el avance del real a las faldas de Sierra Elvira.

Fueron las tropas de Mohammed IX las que salieron al encuentro del enemigo

El 1 de julio de 1431 comenzaría la que se conocería como Batalla de la Higueruela. Un primer escuadrón de Mohammed IX (capitaneado por un caudillo que los castellanos le llamaban "el Cojo" salió a hacer frente a las fuerzas castellanas cerca del actual municipio de Peligros -al que los hispanomusulmanes llamaban Andar al Samal o Andarasemel-, representadas en un primer momento por los caballeros de Calatrava que pronto tuvieron que ser auxiliados por los condes de Niebla, Ledesma y Castañeda con dos mil caballos, por lo que finalmente vencieron en una encarnizada contienda.

Al verse derrotados, los supervivientes hispanomusulmanes de la batalla
huyeron buscando refugio donde pudieron aunque fueron perseguidos y
masacrados por las fuerzas castellanas del rey Juan II

El lado nazarí intentó replegarse en orden, pero la caballería cristiana lo imposibilito, por lo que la retirada terminó en desbandada. Una parte, buscando cobijo en las cumbres de Sierra Elvira y los campos cercanos, fueron perseguidos por los cristianos, y la otra, la mayor parte, se protegieron tras la murallas de Granada.

Fragmento de "La Crónica de Juan II" pp 498 y 499


Por increíble que parezca, días después, los cristianos, acompañados por Abenalmao y sus seguidores, regresaron a Córdoba sin sacar partido a esta clara victoria, mientras que los desolados granadinos lloraban amargamente la pérdida de padres, hermanos, hijos y maridos. Según "La Crónica de Juan II" Don Álvaro de Luna recibió un soborno por parte de los nazaríes: pasas e higos dentro de las cuales había una gran cantidad de monedas de oro.

Los granadinos no sólo sufrieron la desgracia de perder la batalla, sino también
padecieron un grave terremoto que dejo dañados numerosos edificios de la capital

Y como si la providencia y la naturaleza hubieran querido participar en esta guerra, aquel mismo día la tierra tembló con un fuerte terremoto que cuarteó algunas torres y murallas y dañó considerablemente uno de los palacios más bellos, el Palacio de Alixares.

En las décadas siguientes, los enfrentamientos internos en Castilla impidieron reanudar importantes operaciones militares sobre Granada hasta la conquista por los Reyes Católicos.

La Batalla de la Higueruela, fue representada en el Monasterio del Escorial durante el reinado de Felipe II; Fray José de Sigüenza cuenta que el origen de la obra está en un lienzo de grisalla hallado en una torre del Alcázar de Segovia, en unas arcas viejas, en 1581. El lienzo, restaurado por Fabrizio Castello, de ciento treinta pies de largo, estaba pintado de claro y oscuro, fue mostrado al monarca español y éste mandó a Nicolás Granello que la pintase a color en esta galería de El Escorial. El resultado fue bueno pero la fiabilidad de la iconografía, dudosa.

En el Monasterio de El Escorial de Madrid, Felipe II mandó representar
en la Galería de las Batallas la Batalla de la Higueruela, anterior a su reinado

martes, 11 de agosto de 2015

Puerta de los Esteros o Bab al-Hassarin

Vista de la Cuesta de San Gregorio y esquina de la iglesia
de San Gregorio; bajando la conocida zona de "las teterías"
se encontraría la Puerta de los Esteros o Bab al-Hassarin
que cerraría la Alcazaba Qadima por el sur

El sector oeste del arrabal del Albaicín estaba cercado desde la Puerta de Monaita (Bab al-Unaydar), bajando por el carril de la Lona y la calle de Cruz de Quirós, donde se abría por la Puerta del León, de la que se conserva uno de sus torreones. En este punto bajaba la muralla por detrás de la iglesia de San José, lugar que ocupaba antiguamente la mezquita de los Morabitos o Masyid al-Murabitin, hasta la cuesta de San Gregorio, en cuya parte baja estuvo esta Puerta de los Esteros o Bab al-Hassarin

En la placeta de las Escuelas, junto a la iglesia de San Juan de los Reyes, pervive aún una torre, a partir de la cual la muralla discurría en dirección norte enlazaba con la muralla situada en la calle Guinea. En el sector norte, paralelo a la cuesta de la Alhacaba, se conserva un lienzo de la nueva muralla con doce torres. Por la parte oriental, junto a la plazuela del Abad e integrada dentro del convento de las Tomasas, existe una torre que debió formar parte de la Puerta de los Estandartes.

lunes, 10 de agosto de 2015

Biografía de reyes: Yusuf III (1408 - 1417)

Predecesor: Mohammed VII
Sucesor: Mohammed VIII

Yusuf III es considerado un rey prudente y pacificador pues quiere renovar las treguas con Castilla en lugar de continuar con la política belicosa de Mohammed VII. Yusuf sabía que la paz era la única manera de mantener el reino a flote entre las tempestades y desarrollar una riqueza en Granada que les iba a servir para defenderse ante los cristianos.

Tras pasar la mitad de su vida en prisión, en el castillo de Salobreña, dedicado a su pasión por la poesía, Yusuf sube al trono que le correspondía por derecho con treinta y dos años apoyado por el pueblo y la nobleza que anteriormente le ignoraban.

Inmediatamente se puso a trabajar por la paz con los cristianos. Tenía Don Alonso Fernández de Córdoba, alcaide de Alcalá, como aliado, quien se había refugiado en Granada tiempo atrás por problemas en Castilla y donde había hecho buenos amigos.

Don Alonso fue a la Corte cristiana donde el infante Don Fernando, junto con la viuda Doña Catalina de Lancaster, regían Castilla durante la minoría de edad de Juan II. Don Fernando tenía como objetivo expulsar a los musulmanes definitivamente de la Península por lo que no vio con agrado el ofrecimiento de paz. Como prueba se conserva la siguiente prueba anónima: "embió grand presente de caballos, espadas, terciopelos, pasas, higos, almendras y otras cosas al rey don Juan; pero no ubo efeto porque los tutores no las quisieron conceder...".

El infante Don Fernando reunió a las cortes de Castilla en Segovia en 1407
para levantar al reino cristiano con el fin de expulsar a los musulmanes
El infante Don Fernando, tío y tutor del futuro Juan II, soñaba con la gloria y con continuar la estela trazada por Fernando III el Santo. Las fronteras del reino de Granada continuaban donde las había dejado San Fernando y para menguarlas había que conquistar las principales plazas de su frontera que eran como torreones que jalonaban las defensas del reino nazarí, es decir Baza, Antequera, Ronda y Gribraltar.

Tras meditarlo, puso sus miras en Antequera, una de las ciudades más pobladas, ricas y antiguas del reino de Granada y que se encontraba defendida por el caudillo Alkarmen.

En 1410, (en respuesta al saqueo de Zahara en 1407 por parte de los nazaríes) el infante don Fernando, lanzó desde Córdoba un poderoso ejército sobre Antequera con la intención de apoderarse de tan importante plaza por su valor estratégico.

Sin embargo la codiciada presa ofrece una feroz resistencia de cinco meses, con numerosos episodios de toda índole, en los que sobresalen algunos de extraordinario valor caballeresco recogido en leyendas y romanceros. Finalmente la ciudad capitulará el 24 de septiembre y la ciudad se toma al día siguiente, mientras que en los sucesivos son ocupados los castillos fronterizos y los arrabales, siendo considerada la operación militar castellana de mayor éxito desde la batalla de El Salado y que no se repetirá hasta la toma de Málaga por los Reyes Católicos.

Los efectos psicológicos en el Reino de Granada fueron inmediatos, turbando el reinado de Yusuf III, embarcado contra sus deseos en los indecisos avatares de la guerra no deseada. Pero además los benimerines, que anhelaban unificar a todos los musulmanes del norte y sur del Mediterráneo, ocuparon comandados por Abu Said -hermano del rey de Fez- la plaza de Gibraltar, Estepona, Marbella, Casares y otros pueblos de la serranía.

Yusuf III se encontraba entre la espada y la pared y no encontró otra salida que enviar a su mejor diplomático, Zaide Alamín, a la Corte de Castilla para pactar la paz con los cristianos a toda consta, y una vez lograda, el rey nazarí mandó a su caudillo Sidi Ahmad que marchara sobre Gibraltar. Tras un corto sitio, Abu Said se rindió, siendo recibido por Yusuf III con amistad en La Alhambra.

Sin embargo, el rey benimerín de Fez, quería aprovechar la ocasión para deshacerse de su hermano y pidió a su homólogo nazarí que le envenenara a cambio de una alianza perpetua con sus vecinos del Magreb. Yusuf no estaba dispuesto a ello y en su lugar ayudó a Abu Said a derrocar a su hermano enviando un ejército conjunto que marchó victorioso sobre Fez. Este gesto de bondad por parte de Yusuf III le otorgó una larga amistad con los benimerines.

Hasta tal punto cultivaba Yusuf III la diplomacia que trataba a los caballeros cristianos como invitados y así cuando las treguas con Castilla expiraban, les mandaba para convencer a su rey de que era más productivo mantener la paz entre ambos reinos.


De inmediato el rey logró treguas, que prorrogaron unos años más, incluso con Aragón.

Yusuf muere súbitamente el 9 de noviembre del año 1417, víctima de una apoplegía, siendo el decimotercer rey de Granada y el último de sus más grandes monarcas, excelente político, gran caballero y padre de su pueblo.

sábado, 8 de agosto de 2015

Palacio de Daralhorra

El palacio de Daralhorra es un edificio muy completo
y notable, alzándose sobre los viejos y fortísimos
muros de argamasa que sustentaron el palacio de Badis

Visité este lugar hace casi 20 años cuando estudiaba arqueología en Granada, pero no recordaba la belleza y excepcionalidad que guardan sus muros. Recientemente ha sido restaurado y tras muchos años cerrado, ahora se encuentra integrado en la ruta de la "Dobla de Oro" y puede ser visitado de lunes a domingo en horario de 10.00 a 14.00 por un precio por persona de 2.25 euros. 

Situado en el histórico barrio del Albaicín, donde se encuentran los orígenes de la ciudad de Granada, a él podemos acceder desde dos puntos por las intrincadas callejas medievales: la Plaza de San Miguel Bajo, (a través del Callejón del Gallo) o desde Plaza Larga, Arco de las Pesas y Callejón de las Monjas.

Plano con la situación y acceso al palacio
El termino castellanizado que le da nombre deriva de la expresión hispanomusulmana Dar al-Hurra, traducida como "Casa de la señora", siendo Hurra un término que viene a calificar a princesas, reinas y señoras, mujeres castas, honorables y virtuosas.

Sección del Palacio de Daralhorra conservado en los
Archivos del Patronato de la Alhambra

Ubicado en la Alcazaba Antigua, fue levantada en una parcela que ocupaba el alcázar del rey zirí Badis en el siglo XI y que una vez demolido, sus terrenos fueron convertidos en huertas regadas por la acequia de Aynadamar. Por un documento de compraventa de mediados del siglo XV, conteniendo datos de alguna que otra vivienda levantada en el interior de estas huertas pero sin ninguna referencia a esta mansión lo que hace pensar que fue construido posteriormente, por lo que su edificación fue de las últimas antes de la caída de Granada.

Aunque la zona perdió su rango al decidir Mohammed I trasladar la corte a la Alhambra, no perdió su importancia como lo demuestran las numerosas construcciones que, hasta los mismos tiempos de Muley Hacén, se alzaron en estos lugares, pertenecientes a la familia real y a magnates hispanomusulmanes, todas en torno al palacio zirí de Badis. Por tanto, guarda gran interés por ser el único, de los muchos palacios nazaríes que había en este barrio, que ha llegado hasta nosotros.

La panoramica que ofrece el mirador de San Cristobal, desde donde
está tomada esta fotografía, destaca en primer término, el lienzo de
muralla zirí y sobre ella el Palacio de Daralhorra
Incluso cuando La Alhambra se consagró como espacio aúlico en 1238, siguieron existiendo palacios reales en el Albaicín como este palacio. Se conoce que estas huertas fueron compradas por la princesa Aixa en el siglo XV (posiblemente en 1448), hija de Mohammed IX, esposa de Muley Hacén y madre de Boabdil. Al parecer residía en esta mansión cuando su esposo le fue infiel con la cristiana cautiva Isabel de Solís, la Soraya de las crónicas.

Tras la caída de la Granada nazarí, pasó a manos del secretario de los Reyes Católicos, Hernando de Zafra, y rápidamente a la Reina Isabel La Católica, quien decidió fundar en este lugar el convento de Santa Isabel la Real (al sur, a espaldas del palacio), con la buena fortuna que los constructores del convento respetaron el edificio hispanomusulman con pequeñas alteraciones.

Vista de la actual acceso a la vivienda, que no corresponde
con el primitivo que sería en recodo a través de un zaguan

Los apenas 400 metros cuadrados de la construcción hacen que se considere más como una mansión de medianas proporciones que como un palacio, con un patio de 10,05 metros por 8,12 con una pequeña alberca en la mitad meridional.

El edificio se desarrolla en torno a un patio rectangular orientado de norte a sur

Uno de los extremos de la alberca, que al parecer no
es la original, que sería más grande, así como un aljibe
bajo el patio que abastecería de agua al palacio

Los alfarjes del patio están decorados con pinturas originales nazaríes
que por suerte han llegado hasta nosotros en buen estado de conservación,
como este del alicer liso del del alero norte del patio, un tipo de alero
que fue profusamente utilizado en el reino nazarí

Alrededor del patio del palacio se desarrollan las estancias, siguiendo el modelo habitual de residencia nazarí, disponiendo de crujías en los cuatro lados, aunque sólo los lados menores disponen de pórtico -con tres arcos cada uno- y en los mayores dos pisos de estancias secundarias.

En la crujía del lado norte, la mejor conservada, contando con una planta
alta, destacando la presencia de miradores en la mitad de la sala superior
e inferior de esa misma ala del palacio nazarí.
Alfarje original del pórtico del lado norte

El pórtico norte se apoya sobre dos columnas de mármol
blanco que presentan capiteles de tipo cúbico que sostienen
arcos de medio punto peraltados, restaurados en 1930

En los extremos de la sala norte, posiblemente la principal
de la casa, se abren alhanías o alcobas un poco elevadas
del suelo de la estancia, enmarcadas por arcos decorados

En el arco de una de las alhanías se conserva unas
inscripciones rodeando el alfiz
Desde el arco de entrada a esta sala se puede ver un mirador que se abre al exterior con una ventana geminada en su centro y otras dos a los lados, coronadas todas ellas por otras más pequeñas, aunque sólo la armadura del mirador es originalmente nazarí, mientras que estas ventanas fueron construidas en el siglo XX.

Armadura nazarí del mirador de la primera planta
Sin embargo, si nos dirigimos al pórtico sur, podremos ver que las columnas que sirven de apoyo a los arcos, aunque son igualmente de mármol blanco, su factura es diferente de las del pórtico norte, con una crujía más ancha y desproporcionada comparada con la anterior, ocupada por una única sala de doble altura, habiendo sido utilizada como capilla de la enfermería del convento a principios del siglo XVI.
Detalle de la armadura de la sala de la crujía sur de la mansión,
derribada en el siglo XVI y ampliada

La escalera de la esquina nordeste
conduce a la segunda planta de la casa
A la derecha de la galería norte se encuentra la escalera que conduce a la segunda planta. Durante el ascenso a la segunda planta de la vivienda, que se levanta únicamente en el lado norte de la construcción, vamos encontrando dos nichos con arcos gallonados antiguos, el primero antes de acceder al jardín-huerto que se encuentra en la planta superior.

Uno de los arcos de la escalera nordeste
La galería de la segunda planta cuenta con tres arcos ricamente decorados, ubicados sobre el pórtico de la planta baja, y que se encuentra en un excelente estado de conservación.

Vista de la galería superior del ala norte
La portada de acceso a la sala alta del lado norte del edificio esta igualmente decorada, junto con las gorroneras de madera pintada, las tacas con pequeños arcos gallonados, o su alfices, uno con cintas entrelazadas y otro con decoración epigráfica.

Arco de acceso a la sala principal de la planta superior

Gorronera de madera pintada del arco de acceso a la planta superior
Taca decorada en el arco de acceso a la sala superior
Sala principal de la segunda planta; el Palacio de Daralhorra es uno de los
mejores ejemplos de construcción palaciega granadina del siglo XV
La sala de la segunda planta mide 7.24 metros por 2.50 y cuenta con alcobas con amplios arcos y otro arco más a la izquierda, de comunicación con la nave lateral, cubierto con un alfarje de par y nudillo con tirantes y, en los paños, preciosos adornos de hojas y vástagos pintados con diversos colores sobre fondo rojo que, por su originalidad, hacen que este techo sea el más notable entre los de su género.

Detalle del techo de la sala de la segunda planta,
cubierto por un alfarje de par y nudillo con tirantes
Los paños del alfarje estás decorados con
vástagos y adornos vegetales
A los lados de la puerta de la sala hay alacenas, siendo sólo una la que conserva la faja decorativa que la rodeaba, con la inscripción "La dicha, la felicidad y el cumplimiento de los deseos".

Esta alacena conserva las inscripciones
originales de alrededor donde dice:
"La dicha, la felicidad y el
cumplimiento de los deseos"
Otro arco que ha desaparecido se abría en el frente central de la sala, con tacas como las de la entrada, así como las jambas estaban cubiertas por azulejos de lazo que se han perdido. Dicho arco daba paso a la parte alta del mirador, con un balconcillo gemelo en el frente y dos sencillos a los lados, rehechos durante la restauración y de los que únicamente el de la derecha conserva parte de las yeserías decorativas que cubrían las paredes.

Vista desde el mirador de la sala superior, con la iglesia del Salvador al fondo
y la cuesta de la Alhacaba enfrente

Decoración de yesería nazarí que cubría el mirador que se
han limpiado de las numerosas manos de cal

Arco de acceso de la sala principal de la segunda planta,
posiblemente la más ricamente decorada del palacio

Detalle decorativo del arco de acceso a la sala principal
de la segunda planta donde parece haber conservado
restos de la policromía original que le cubría


Continuando el ascenso se llega la torre del palacio, a través de la escalera adosada al este, prácticamente desnuda de elementos antiguos como resultado de varias transformaciones, teniendo una forma rectangular y ubicada en la cuarta planta del edificio, permitiendo la visión en todas las direcciones por encima de los tejados.

El palacio tiene comunicación visual con la Alhambra desde la torre

Desde la torre del palacio se puede contemplar todas las vistas de Granada
Durante el ascenso a la torre se pueden observar pequeñísmos aposentos con arquitos y techitos pintados.

Techitos pintados en las diminutas estancias que recorren
la subida por las escaleras al torreón del palacio


Las naves laterales de la planta baja conservan sencillas armaduras con resto de pinturas en algunas de ellas.


Estancia del lado este, que junto al oeste, fueron elevadas
y divididas para obtener más estancias compartimentadas

Detalle de pinturas decorativas en los techos de la planta baja