¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Presentación del libro "Las sultanas de la Alhambra"

De izquierda a derecha, Miguel Ángel del Arco, Eduardo López
Busquets, Bárbara Boloix Gallardo y Maria del Mar Villafranca

Ayer me enteré a través de Patronato de la Alhambra y Generalife en facebook que esta tarde, como ya sucedió en mayo de este año en La Alhambra de Granada, sería presentado el libro titulado "Las sultanas de la Alhambra" por Bárbara Boloix Gallardo en Casa Árabe. Acompañando a la autora estaban presentes Eduardo López Busquets, director general de Casa Árabe, María del Mar Villafranca, directora del Patronato de La Alhambra y el Generalife y Miguel Ángel del Arco, director de publicaciones de la editorial Comares.

Casa Árabe en Madrid

La edición de este libro es una prueba más de que el Patronato de La Alhambra va más allá de la gestión del monumento apoyando el desarrollo cultural en diversas facetas. Este libro se puede catalogar como un ensayo de base científica, basado en fuentes tanto cristianas como musulmanas, siendo el embrión de este trabajo un artículo sobre las mujeres nazaríes escrito por la propia autora. Al presentar dicho artículo en la Universidad de Washington en Missouri le animaron a desarrollar este trabajo hasta la creación de este libro, así como desde la Universidad de Granada, donde Bárbara Boloix ejerce como profesora y recibió el estímulo por parte de compañeros de su propio departamento, como de la también profesora de estudios semíticos Celia del Moral Molina o de la doctora Rachel Arié de la Universidad de París, quien aporta el prólogo de la obra.

En un principio se pensó en la alternativa de titular el libro como "Las leonas de La Alhambra" por el carácter, importancia y personalidad que estos personajes femeninos cercanos a los reyes nazaríes, y es que algunas de estas mujeres llegaron a ser piezas clave en el desarrollo de la Historia de la Granada Nazarí como se refleja en este ensayo tan peculiar.

Una primera parte es un estudio sobre las fuentes existentes sobre las mujeres nazaríes, pasando a continuación a desarrollar la parte fundamental del libro, es decir, quienes fueron las mujeres de la Casa Real Nazarí durante sus más de dos siglos de historia, las figuras femeninas más cercanas al monarca granadino de su tiempo, tales como madres, tías, hijas, concubinas, etc. La tercera parte se puede definir como una miscelánea, extrayendo datos sobre estas mujeres, como títulos honoríficos que recibían, otorgados por sus cualidades morales más valoradas o su onomástica, ya que mientras que las mujeres más importantes de la familia real recibían el nombre de mujeres que habían rodeado al profeta Mahoma en su vida, las concubinas recibían apelativos más poéticos como el caso de Rim, que significa gacela. Por último y muy interesante, abarca los lugares donde vivieron estas mujeres dentro de La Alhambra, de Granada, e incluso donde fueron enterradas.

Durante la presentación, la investigadora nos ha revelado los datos que le parecieron más curiosos, como que había esclavas o concubinas negras venidas de la región del Sudán que eran muy apreciadas por sus buenas dotes culinarias, lo habitual que eran los enlaces dinásticos por matrimonio con otros países islámicos, así como la historia de la hermana de Boabdil, último rey de Granada que tuvo que exiliarse al Magreb tras la caida de su reino y que no pudo acompañarle ya que ella estaba casada con el hijo de un rey merení que fue asesinado y al peligrar su vida en el país africano, se vió obligada a permanecer en la Península y convertirse al cristianismo.

Ha destacado algunos de los personajes más relevantes que podemos encontrar en el libro, como por ejemplo a Fátima, la mujer con mayor peso del Reino de Granada del siglo XIII, hija de Mohammed II y hermana de Mohammed III y de Nasr. Su parentesco Real permite que su hijo, Ismail I tome el trono por rama femenina, así como su nieto Yusuf I. Tal es su importancia que en su casa es asesinado el visir de uno de sus nietos, lo que hace suponer su implicación y demuestra su poder en la corte.

Tras el acto, que ha durado aproximadamente una hora, y el turno de preguntas, nos hemos podido acercar para conversar con la autora quien amablemente nos ha firmado algunos de sus ejemplares. 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Exposición (17 Mayo - 15 Noviembre 2013): Armas y enseres para la defensa nazarí

Cartel anunciante de la exposición en  La Alhambra

Aún quedan algunos días para aprovechar y disfrutar de esta pequeña muestra temática sobre las armas utilizadas durante la época nazarí, pertenecientes al recinto de La Alhambra, guardadas o decorando estancias, otras fruto de hallazgos arqueológicos relacionados con la presencia nazarí, pertenecientes a colecciones y museos. A pesar de que los ejemplos conservados no son numerosos, pero arrojan datos que nos permiten ampliar nuestro conocimiento de esta civilización.

La muestra se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico
de La Alhambra, dentro del Palacio de Carlos V

El recorrido de la exposición se divide en diversos apartados: la diferencia entre el armamento utilizado para la defensa y el utilizado para el divertimento (como la caza o en el juego de las cañas), los campamentos montados para la batalla, avances técnicos e influencias con el norte de África y reinos cristianos, decoración de enseres relacionados con la lucha (jaeces de los caballos, armas blancas, etc), representaciones pictóricas (como la halladas en las Casitas del Partal), las peculiaridades de la táctica defensiva nazarí y el cautiverio de los prisioneros.

Pinturas encontradas en las paredes de las Casitas del
Partal, donde aparecen representados soldados nazaríes

En la segunda mitad del siglo XIII y comienzos del XIV, convivieron en el Reino de Granada dos tipos de armamento, uno que seguía los modelos cristianos debido en gran medida a la condición de vasallos de Castilla al inicio de la dinastía nazarí, y otros de tradición islámica, revalorizadas con la presencia meriní en la península Ibérica, hasta que en el primer tercio del siglo XIV se sigue de manera exclusiva los modelos musulmanes: predominio de la caballería ligera en contraste con los pesados modelos cristianos, la fabricación de jinetas dagas de orejas, etc.

Detalle de la empuñadura de una jineta de ceremonia
nazarí conservada en el Museo del Ejército, Toledo
Las armas nazaríes que se conservan nos dan una idea de su riqueza técnica, material y artística de las espadas jinetas, dagas de orejas, espadas-estoque, arcos y ballestas, lanzas, adargas, cascos y yelmos, mallas, herrajes de armas, etc. Sin embargo, hay que diferenciar entre aquellos de gran riqueza decorativa relacionados con el aparato y la ceremonia de la corte nazarí y el de uso más común, de menos profusión y riqueza.

Puñales de hierro nazaríes, Museo Arqueológico Nacional, Madrid

Espada nazarí (siglos XIV-XV) de tipo jineta, en acero, bronce y
plata esmaltado. Procede de San Marcelo, León y se
conserva en el Museo Arqueológico Nacional
Detalle de la empuñadura de la espada jineta conservada en el
Museo Arqueológico Nacional decorada con nielado.
En sucesivos posts relacionados con este tema hablaré de ciertas piezas expuestas, pero por el momento el catálogo de la exposición esta en formato digital con la posibilidad de descargarlo, os lo recomiendo.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Casa de Zafra

Vista de la Casa de Zafra desde la Alcazaba de La Alhambra

En el antiguo barrio de los Axares, en la esquina norte de la manzana que forma la Carrera del Darro, la Calle de la Portería de la Concepción, la Calle Zafra y la Calle de la Concepción de Zafra se encuentra el palacete nazarí conocido como la Casa de Zafra. Este edificio linda al este y al sur con el Convento de Religiosas Dominicas de Santa Catalina de Siena, conocido como Convento de Zafra.

Plano de la primera planta de la Casa de Zafra
Construida sobre un solar trapezoidal de 383 metros cuadrados a finales del siglo XIV, nada se sabe de sus propietarios en época nazarí, pero dado el tamaño de la casa, hace indicar que debieron de pertenecer a la alta sociedad granadina. Los orígenes del convento se remontan a la fundación promovida por el secretario de los Reyes Católicos, Hernando de Zafra, y a su esposa Leonor de Torres. En 1527, Fernando de Zafra, Señor de Castril, en calidad de hijo y heredero de Hernando de Zafra, había entregado las casas moriscas otorgadas a su padre tras la Toma de Granada al convento.



Entrada principal a la casa, zaguán en recodo
Se accede por la Calle Portería de la Concepción, donde existieron dos puertas. La original debió tapiarse y se abriría la segunda en época cristiana, para dar acceso directo al salón principal de la vivienda, prescindiendo de la entrada en recodo típica de la Granada nazarí, necesario para guardar la intimidad de los moradores.

Salón principal de la vivienda en el lado norte
El interior de esta casa nazarí de alto nivel, se desarrolla en torno a un patio rectangular (10 x 7,50 metros) con una alberca (8,35 x 2,90 metros) ligeramente desplazada hacia el lado norte, con dos pórtico, situados en los lados menores del rectángulo, enfrentados y tras ellos las salas principales.

Pórtico norte

Pórtico sur
El suelo del patio no estuvo exento de polémica en sus más recientes restauraciones, ya que algunos apoyaban la teoría de que era de mármol en sus orígenes y otros que había estado empedrado, aunque no existen pruebas que avalen una u otra teoría.

Vista del patio y la alberca desde la segunda planta
En el lado norte, hay una fuente bajo el arco central de medio punto del pórtico de tres vanos -los arcos laterales son peraltados- y su techo esta formado por un alfarje de vigas seguramente original ya que se ha conservado alguna tabica con inscripciones cúficas. Sus arcos descansan sobre dos columnas con fustes de mármol blanco anillados en sus extremos y capiteles cúbicos nazaríes del mismo material.

El pórtico norte, con la fuente bajo el arco central y vista
del arco occidental que lleva al zaguán de la vivienda

Columnas nazaríes de mármol blanco del pórtico norte

Vista en detalle de la fuente

Pórtico norte visto desde la planta superior del pórtico sur
Decoración de rosetas en los arcos

Las albanegas de los arcos están decoradas con rosetas, siendo el arco del lado oriental el único original de yeso que se conserva, dando abrigo a la boca de una tinaja donde se almacenaba el agua de la casa, mientras que el arco del lado oeste conduce al zaguán. Casi con seguridad, la letrina estaría en una esquina del patio, inmediata a la calle, llegando el agua a través de tuberías de atanores desde la acequia que aún circulaba hasta hace pocos años bajo la calle de San Juan de los Reyes, procedente del cercano río Darro, almacenándose tanto en esta tinaja como en la alberca.

Arco original nazarí de yeso sobre la tinaja de agua

Boca de la tinaja donde se almacenaba agua para la casa
A través de un arco de borde festoneado y albanegas con atauriques de yeso, coronado por tres arquillos, se accede a la sala principal de la planta baja. Las puertas de dicha entrada no son de época posterior. Esta estancia, de 11,70 metros de largo por 2,70 de ancho, fue reformada seguramente en época cristiana por su forma excesivamente alargada y el alfarje que cubre su techo.

Arco festoneado de acceso a la sala principal
Aunque algo más estrecho, el pórtico sur guarda semejanzas con el pórtico norte, aunque esta zona tuvo modificaciones importantes ya en época nazarí; para empezar, el pórtico debió contar con cinco arcos en origen, en lugar de los tres que ahora presenta, siendo los arcos originales de medio punto y peraltados los arcos de los extremos.

En las últimas labores de restauración han salido a la luz
los arcos que fueron eliminados en época nazarí, ocultos
tras los muros del pórtico sur

Vista del pórtico sur
En las albanegas actuales se conserva decoración pintada con motivos de ataurique y en su techo puede leerse abundante epigrafía con la inscripción "la perpetua prosperidad".

Atuarique pintado en las albanegas

A diferencia del pórtico norte, el sur tiene pinturas de
atauriques en sus albanegas
El arco que da acceso a la sala del lado sur es similar al opuesto, aunque con sus albanegas desnudas de decoración, conservando dos de las tres celosías originales caladas de yeso que cerraban los arquillos de ventilación de la sala. Dicha sala mide 9,25 metros de largo por 2,65 de ancho, conservando restos de pintura en su alfarje de vigas.

Los capiteles del pórtico sur son posiblemente almohades

Dos de los tres arquillos de celosías son originales (los ocuros)

Vista general del pórtico sur
Las crujías de los lados mayores del patio servirían para preparar y conservar alimentos, donde estarían las cocinas, despensas y almacenes. Estos lados se encuentran muy transformados con respecto al aspecto que guardarían en época nazarí. La crujía oeste contó con una única habitación a la que se adosaba otra con salida al patinillo contiguo al zaguán. Mientras que la del lado oriental debió de levantarse por vez primera cuando el pórtico sur sufrió reformas, llegando a contar con tres plantas de altura, rebasando al resto, pero se redujo a dos en la segunda mitad del siglo XX. 

¿Posiblemente unas ventanas originales tapiadas en la
planta superior que darían a la calle cubiertas de celosías?

En el siglo XV, la casas nazaríes se vieron sometidas a una sobreelevación de alturas por el crecimiento demográfico causado por el avance cristiano y la reducción de territorio del Reino de Granada. Fruto de este proceso se construyó la planta alta de este edificio. La falta de superficie para albergar a nuevos habitantes obligó a que las casas, que hasta el momento habían tenido sólo una planta, creciesen en altura para duplicar el espacio de las viviendas y tal vez los hijos casados se quedasen a vivir en la casa familiar, llegándose a entender que cada uno de estas grandes salas estaría destinada al uso de un matrimonio, por lo que allí recibirían a los invitados, dormirían, comerían, etc. O bien, la planta baja acogería a sus moradores en verano, al frescor de la alberca, y la alta en invierno, en busca del calor del sol.

Panorámica de La Alhambra desde la Casa de Zafra.
La malla que cubre el patio impide la degradación del
monumento por las aves, principalmente las palomas
Las galerías de la planta alta cuentan con balaustrada de madera, realizada una de ellas a modo de celosía y cuyo original se conserva en el Museo Arqueológico de La Alhambra, ubicado en el Palacio de Carlos V.


Los paramentos del lado sur conservan pinturas
muy interesantes en sus paredes
Restos de pintura mural con motivos geométricos similares
a los utilizados para decorar pergaminos y pergaminos y libros.
Detalle de las pinturas del piso superior
Pintura mural nazarí de trazos geométricos
Fragmento de pintura mural

Restos conservados de la decoración pictorica de la casa

Estas pinturas del piso superior recuerdan a las encontradas
en la Casa de los Girones
En 1991, el ayuntamiento junto con el Fondo de Cultura Aga Khan, la restauró para ser el Centro de Estudios Históricos de la Ciudad y del Reino de Granada y actualmente es la sede de la Fundación Albaicín, la cual abre de lunes a viernes de 10 a 13,30 horas. Es una lástima que sea tan complicado acceder a ella, salvo eventos especiales.


martes, 10 de septiembre de 2013

Aljibe de San José


Boca de aljibe de San José, restaurado en los años sesenta

El aljibe de San José se encuentra ubicado entre la iglesia del mismo nombre y el alminar del siglo XI que formaba parte de una mezquita que ocupó el lugar. Con capacidad para albergar 71 metros cúbicos en una única nave de 7,29 metros de largo por 2,82 de ancho, podría remontarse al siglo XI como el alminar. Al parecer, en otros tiempos existió una piedra colocada sobre la boca del aljibe, tal como se desprendía de algunas crónicas, en ella podía leerse una inscripción que indicaba que el aljibe fue construido gracias a la contribución que los vecinos de la parte alta de la Alcazaba Qadima para beneficio de los morabitos que hacían uso de la mezquita.

Aljibe de San José con el alminar al fondo, ambos del siglo XI

La misma nave tiene dos partes claramente diferenciada, desiguales pues la primera tiene una altura de 5,62 metros y con cubierta de bóveda de aristas, donde queda a la vista el trasdós de la misma en la boca del aljibe, oculta hasta hace pocas décadas por una casa que había existido encima. Y la segunda de menor altura, pero más largo, alcanza los 4,68 metros hasta la bóveda de medio cañón que parte de un ligero saliente en los muros de dura argamasa. Dos aberturas circulares sobre el fondo de la bóveda principal debieron servir para proporcionar agua directamente a la mezquita.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Espacio del mes: Torre de las Infantas

Interior de la habitación central de la Torre de las Infantas

Es la última construcción reconocible que se construyó en La Alhambra (1393-1394), bajo el mandato rey Mohammed VII, ocaso del mejor siglo de la arquitectura nazarí, siendo un buen ejemplo de contraste, pues tras el paramento liso de las fachadas de la torre se esconde una compleja vivienda-palacio encerrado en su interior. También sorprende la distribución interior de una gran originalidad y riqueza espacial para un palacio tan pequeño, pero con un singular encanto que lo convirtió en un espacio predilecto para los viajeros románticos del siglo XIX.

Sección de la Torre de las Infantas
b
Torre de las Infantas desde el Paseo del Secano

Planta de la Torre de las Infantas

La Torre de las Infantas o Qalahurra nueva tiene su denominación unida a las tres princesas, Zaida, Zoraida y Zorahaida de Cuentos de la Alhambra, como lo esta a este cuento el el castillo de Salobreña. Aunque continua los esquemas de desarrollo tradicional estético, su ejecución tiene una mayor rudeza de ejecución y unas proporciones menos perfectas que su vecina, la Torre de la Cautiva.

Torre de la Cautiva desde la Torre de las Infantas
Arcos interiores de la segunda planta que da a la sala central

Decoración en la segunda planta

Aunque del ocaso del arte nazarí,
la decoración de la Torre de las
Infantas es fabulosa
Escudos nazaríes en la entrada en triple recodo

Una entrada en recodo a través de un pasillo, se accede a su interior. Este pasillo esta cubierto por una peculiar bóveda de aristas con grandes mocárabes con imitación de ladrillos rojos, cobijando escudos nazaríes pintados; cada elemento se compone de tres poliedros encajados entre sí.

Arco de acceso al palacio desde la sala central
Inscripción a la entrada de la torre-palacio

El recibidor nos da la bienvenida con un poema que ocupa una estrecha cenefa bajo la bóveda, comenzando por la derecha de la pared frontal, continuando con un segundo poema en la pared oeste y acabando en la puerta, repitiéndose en los otros dos muros:

!Oh tú que entras, por Dios, detente y contempla el esplendor de esta maravillosa y perfecta belleza!

Recorre con tu mirada las beldades de mi morada, cuyos efluvios de aromática madera nos impregnan.

Mas, si en la verdad te fijas, me dirás: en los moradores, no en la morada, está lo esencial.



En el segundo poema, se alune a la última y penúltima azoras coránicas, ambas profilácticas y contra el mal de ojo:

Di !por Dios!, si te fijas !oh lector!, bendito sea Dios, el mejor Creador y Hacedor.

Y dí: me refugio en el Señor de todos los hombre del mal del envidioso y del soplo del hechicero.

...que feliz haga a las almas, y dí: !bendita sea esta morada!

Acceso a las escaleras que llevan al piso superior

Tras esta puerta se esconde una letrina


Tras el triple recodo de la entrada, una puerta abre a una letrina (a la izquierda) y otra a una escalera que lleva a la segunda planta (a la derecha) y en las albanegas se puede leer en dos lineas de escritura cursiva: la gloria permanente, la soberanía es de Dios. Un arco desemboca a un reducido patio cuadrado, originalmente una bóveda de mocárabes lo cubría, pero fue destruida por un terremoto y fue sustituida por una linterna octogonal en el siglo XIX. Sobre el arco de las tacas laterales se puede leer: Gloria a nuestro señor el rey Abu ´Abd Allah al-Musta ´in bi-Llah, Dios le preste su ayuda.

La cúpula de mocárabes fue sustituida por una linterna de
madera porque fue destruida en terremoto en el siglo XIX
La luz de la linterna se refleja en los restos de la cúpula original
Vista exterior de la cúpula del siglo XIX,
con cubierta de tejas
Resto de azulejos

Zócalo de azulejos
Poco se conserva de sus zócalos de azulejos y sobre estos, en cartelas circulares alternadas con otras circulares y sobre un tupido fondo de ataurique se puede apreciar la siguiente inscripción: Beneficios diste !mi Señor!, auméntalos, pues Tú eres, a quien dirigirse, el mejor. Sobre estas cartelas, recordando a los pórticos del Patio de los Arrayanes, caligramas arquitectónicos-arbóreos con la base ancha y la base superior apuntada a modo de triángulo guardan el lema de la dinastía nazarí: "No hay vencedor sino Dios" y "La soberanía es de Dios". Este lema se repite igualmente en las ménsulas de mocárabes que sostienen los dinteles cercanos a la entrada y en la cenefa con dobles columnillas.

Sobre los azulejos se puede leer la 
inscripción: Beneficios diste 
!mi Señor!, auméntalos, pues 
Tú eres, a quien dirigirse, el mejor
Caligramas arquitectónicos-arbóreos con el lema
de la dinastía nazarí: "No hay vencedor sino Dios"



En el interior de la alcoba este sólo se conserva una cenefa de lemas cúficos bajo el techo, y en la oeste, otra a esa misma altura con el verso Beneficios diste !mi Señor!, aumentalos, pues Tú eres, de a quien dirigirse, el mejor. En las albanegas, entre el atauriques vuelves a repetirse alabanzas a Dios y alrededor de las tacas:

El auxilio divino, el dominio y la clara victoria sean para nuestro señor Abu ´Abd Allah

al-Musta ´in bi-Llah, Dios le ayude en su causa y haga gloriosa su victoria

El camino de ronda de la muralla pasa bajo la torre, tanto
peatonal sobre la muralla como a caballo

Vista exterior de la ventana este

En el capitel central de las ventanas norte y sur se puede leer una inscripción en honor a Mohammed VII: Gloria para nuestro señor Abu Abd Allah. Antiguamente las ventanas geminadas de la Torre de las Infantas estaban cerrados por celosías muy tupidas y tal vez sería necesario volver a colocarlas para evitar que las aves se introduzcan en su interior y aniden en las paredes para mejorar su conservación.

Vista de la sala norte con tarima

Detalle de los azulejos de la ventana
de la sala norte
La sala norte debió ser la sala principal
de la torre-palacio

Por último, al acceder a la sala norte, encontramos sobre las tacas la siguiente incripción repetida dos veces El paciente vence y en su centro La soberanía. En el interior del arco de entrada a esta sala, perfilado por una estrecha cenefa con la inscripción El auxilio divino, el dominio y la clara victoria sean para nuestro señor Abu ´Abd Allah al-Musta ´in bi-Llah, Dios le preste su ayuda, similar a las que se encuentran en las tacas de las salas este y oeste. En sus laterales, en las albanegas del arco, escudo nazarí con banda y lema.


Deberían colocarse celosías, como se cubrían las ventanas
originalmente, para evitar que las aves aniden dentro
¿Por qué estará ahí ese hueco?
¿armario o puerta sellada?

En el interior de la sala norte, casi todas las caligrafías y yesos de la pared sur, la más próxima al patio, han sido recompuesta por restauradores que al combinarlas han quedado incompletas y sin sentido, como por ejemplo en las grandes tacas de la pared, rehaciéndolas con la misma inscripción que rodea al arco de entrada pero quitando o recortando palabras para adaptarlo a este espacio más reducido, inclusive cambiando la dirección de la escritura.


En la sala norte hay grandes tacas en la pared
Interior grandes tacas
La ventana de dos arcos de la Sala Norte
mira hacia el Generalife o Yannat al'arif
El muro norte de esta sala esta profusamente decorado y posee una ventana de dos arcos de herradura con angrelados que mira hacia el Generalife (Yannat al'arif) y apoyados en una delicada columna parteluz. En las incripciones se repite el lema nazarí y la inscripción que perfila el arco de entrada a la sala. Se conservan escasos fragmentos y muy gastados, lo que debió ser un poema dedicado al rey.

Ventana geminada del muro norte

Ibn Zamrak recoge el siguiente poema epigráfico referente a la torre:

Para al-Musta ´in ibn Nasr, el más glorioso y generoso señor,
elevada fui cual arco celeste por las estrellas coronado.
La luna envidia mi diadema, los astros mis trazas desean.

El jarrón de agua del paraíso en mi halo aparece
y cual predicador a la afluencia de la brisa habla.
!Oh noble imán que va a hacer la oración!

Puerta exterior de acceso a la torre

La fuente interior es moderna
Torre de las Infantas desde el camino
de ronda de la muralla

La Torre de las Infantas se podrá visitar junto con la entrada general, de 8,30 a 20 horas, martes, jueves y domingo y con un máximo de 30 personas simultaneamente; probablemente este es uno de los sitios más especiales y exclusivos del monumento y uno de los más difíciles de conseguir visitar.

video