¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 22 de mayo de 2016

Casco nazarí del Metropolitan Museum Nueva York

Imagen del casco nazarí expuesto en el Metropolitan Museum de Nueva York
facilitada por mi amiga Sara quien me ha despertado la curiosidad por esta pieza

Por sugerencia de mi amiga Sara, he descubierto esta pieza que se encuentra en el Metropolitan Museum de Nueva York. Se trata de un casco de acero, oro, plata y esmalte fabricado en España a finales del siglo XV que tradicionalmente se dice que perteneció a Abu Abd Allah Mohammed, conocido en Occidente como Boabdil, último rey nazarí de Granada (reinó entre 1482-83 y 1487-92) antes de que fuera reconquistado por los Reyes Católicos.

La inusual decoración opulenta del casco indica que su propósito era ceremonial, aunque desconocemos para qué o en qué ocasión puesto que nada se sabe de su historia más temprana. Se menciona por primera vez en París en el año 1825, en la venta póstuma de la colección de Baron Pierre-François Percy (1754 - 1825), jefe de la Armada Francesa bajo Napoleón I (como muchos oficiales franceses, Percy reunión una sustancial colección de armas y armaduras antiguas que fueron tomadas como botín durante las campañas militares en Europa. Percy seguramente adquirió el casco durante su estancia en España en 1809. Por un tiempo el casco reapareció en el mercado de arte de París hacia 1900, momento en que empezó a decirse que perteneció a Boabdil. Finalmente el casco llegó al Metropolitan Museum de Nueva York como una donación de la Fundación Vincent Astor en 1983 (a su vez fue comprado por Lord Astor a la Collection Hever).

Las armas son, sin duda alguna, uno de los mayores éxitos nazaríes. Además de las espadas jinetas se conservan elementos de arreos, dagas y cascos. El casco del Metropolitan pertenece al tipo "celada"; claro préstamo del armamento medieval occidental, no obstante está realzado de elementos esmaltados con inscripciones árabes. Con motivo de los enfrentamientos entre los soberanos católicos y las tropas nazaríes, y por supuesto más tarde en el momento de la caída de Granada, las armas de lujo fueron embargadas, conservadas como trofeos, disfrutadas sin duda cual verdaderos objetos suntuosos, testimonio de un Islam por fin vencido.

Comparativa donde se puede observar la semejanza entre el
casco nazarí y el casco castellano

El casco se fabricó en una única pieza que cubre las orejas y continua la línea hasta ocultar la nuca, con un diseño muy influenciado por los cascos cristianos medievales. El esmaltado decorativo sigue el ejemplo de otras piezas nazaríes como las bridas nazaríes conservadas en el British Museum de Londres o la jineta de Aliatar del Ejército Militar de Toledo o la hebilla nazarí de oro y esmaltes que fue subastada en Londres por Sothedy´s en 2008.

Diferentes puntos de vista del casco nazarí y detalle de esmaltes

miércoles, 11 de mayo de 2016

"El mercenario de Granada" por Juan Eslava Galán


Portada del libro "El mercenario de
Granada" en edición de bolsillo

Orbán, un herrero búlgaro al servicio del sultán turco Bayaceto es enviado a Granada en 1487 con el objetivo de ayudar a los nazaríes y adiestrarles en el perfeccionamiento de las armas de fuego.

Primero defenderá Málaga durante el sitio cristiano para posteriormente trabajar para el rey Fernando de Aragón y posteriormente regresar a la Granada de los últimos resquicios islámicos siguiendo el amor.

Una novela histórica de aventuras que muestra los lazos multiculturales existentes entre los pueblos mediterráneos al final de la Edad Media

domingo, 8 de mayo de 2016

Antonio Malpica Cuello por Juan Vellido (Periódico Ideal)

Los estudios de Antonio Malpica Cuello sobre el paisaje, poblamiento y territorio (castillos, alquerías, ciudades y la evolución urbana) de Granada y la ciudad palatina de La Alhambra constituyen una puerta abierta a los orígenes.

La arqueología medieval y el estudio de la organización del espacio son los ámbitos en los que se mueve Antonio Malpica Cuello, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, que acaba de ser galardonado en Francia con el prestigioso "Prix Duseigner" de la Académie Française des Inscriptions et Belles-Lettres (equivalente a la Academia de la Historia en España). Esta Academia gala, fundada en 1662 por iniciativa del ministro Jean-Baptiste Colbert bajo el reinado de Luis XIV, ha otorgado el galardón al conjunto de la obra del catedrático e investigador de la Universidad de Granada y ha enfatizado especialmente en el libro "Las últimas tierras de al-Andalus. Paisaje y poblamiento del reino nazarí de Granada", publicado en 2014 por la Editorial Universidad de Granada (EUG) y el Legado Andalusí, un volumen en el que Malpica lleva a cabo un análisis del reino nazarí de Granada (siglos XIII-XIV) desde una perspectiva de los elementos que constituyeron su realidad histórica. El punto de partida es la relación de la sociedad nazarí con el medio físico en que habita, "la acción humana -escribe el profesor galardonado- sobre unas tierras montañosas con escasos llanos y un clima territorialmente variable, han conformado unos paisajes en los que destaca la irrigación y unos asentamientos organizados alrededor de los espacios de riego. Son importantes, sin embargo, los aprovechamientos de otros recursos naturales que hicieron posibles los cultivos de secano, el uso del monte para los habitantes y el ganado, así como la explotación minera".

Los que han trabajado con él en excavaciones y prospecciones arqueológicas en España, El Cairo (Egipto) o Ramalla (Palestina), o quienes han compartido sus labores de investigación subrayan la profesionalidad, el rigor y la vocación con que lleva a cabo su tarea, y hacen hincapié en su afán por averiguar los cambios ocurridos en el reino nazarí de Granada desde la época musulmana a la cristiana.

Él, que ha impartido conferencias y cursos en distintas universidades del mundo; que ha sido profesor invitado en Bolonia, Venecia, Lisboa, Varsovia, Jerusalen, Lyon, Weimar; que ha escrutado las entrañas de la tierra en España, Egipto, Palestina o Marruecos; que ha intervenido en la cidad de Granada y en el conjunto monumental de La Alhambra y El Generalife como director de su Plan Arqueológico; que ha publicado cientos de artículos y múltiples libros se muestra sin embargo sencillo y asequible, tal es el talante de los más doctos y los maestros.

Fue becario donde hoy es catedrático; aprendiz donde hoy es ilustrado; estudioso de la arqueología medieval donde hoy es especialista; e inquieto investigador del Reino de Granada donde hoy es experto conocedor de la época nazarí.

Sus estudios del territorio, poblamiento y paisaje: castillos, alquerías, ciudades, evolución urbana de Granada y ciudad palatina de la Alhambra constituyen una puerta abierta a nuestros orígenes y acaso a nuestros presente y futuro.

sábado, 7 de mayo de 2016

Pieza del mes en el Museo de La Alhambra: ataifor nazarí R. 147

Con ocasión de su presentación como pieza del mes,
la restauradora Maria José Calvín ha limpiado la
suciedad superficial de la pieza, así como eliminando
el adhesivo antiguo de las zonas de fractura


Conocido como R 147 por ser su número de registro en la colección estable del Museo de La Alhambra, se compone de 4 fragmentos que dan forma a esta pieza datada en el período entre 1301 y 1492, protagonista este mes en el museo y que es explicada por Elena Gómez García.

Fue descubierta durante unas excavaciones arqueológicas en La Alhambra e inventariada el 23 de noviembre de 1943, cuando la exposición del Museo fue trasladada a los Palacios Nazaríes. Sin embargo se tiene constancia de que viajó a Barcelona en 1929 con motivo de la Exposición Universal, como aparece en el catálogo de dicha celebración.

Guillermo Roselló Bordoy realizó un análisis y clasificación de las diferentes tipologías de cerámica andalusí, identificando entre ellas al ataifor como una pieza abierta para exponer alimentos, es decir, como servicio de mesa. Los antecedentes del ataifor se encuentran en las pateras griegas y romanas.

El ataifor se apoya en su base sobre un solero con ruedo, poseyendo un orificio funcional en el reverso para poder ser colgado. 

Se fabrico con la técnica del vidriado (anteriormente se bizcocha) con colores en blanco y azul utilizando pigmentos azul cobalto con pincel sobre blanco estannífero por inmersión. Por la naturalidad del diseño y la traza podríamos decir que pertenece al reinado de Mohammed V.

En el reverso de la pieza aparece el vidriado con fondo blanco, cuatro bandas concéntricas en azul, divididas por una línea central ondulante en negro, mientras que la base está exenta de vidriado.

Es curioso que un motivo tan oriental como la flor de loto
sea la protagonista de esta pieza granadina


La decoración interior de la pieza está formada por un gran círculo azul que incluye el dibujo de un espléndido florón azul. La decoración floral, aunque habitual en el arte nazarí, destaca en este ejemplo por la tipología y por estar pintada a mano alzada. En realidad se trata de una palmeta, composición vegetal y floral cerrada en capullo que se adorna por palmas que la abrazan. Es un motivo de unidad floral sin tallo.

La forma de este dibujo recoge tradiciones orientales -tras la Paz de Alepo (Siria) en 1322 resurge el comercio con Oriente Medio- que no se asemejan a ninguna otra pieza nazarí conservada, lo que le hace única.

Para conocer esta pieza más en profundidad debemos dirigirnos a "Estudio Previo: Monografías de la Alhambra 03 Cerámica Nazarí. Coloquio Internacional" Granada: Patronato de la Alhambra y Generalife. Madrid TF Editores 2009