¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

sábado, 22 de febrero de 2014

Biografía de reinas: Morayma (1467-1493)

Esperanza Campuzano interpretando a Morayma en la serie
"Requiem por Granada" del año 1991

Aunque la tradición popular ha perpetuado a esta mujer con el nombre de Morayma (diminutivo de Maryam), hay quien la menciona como Omalfata, del árabe Umm al-Fath (que literalmente significa "La Madre de la Victoria"), siendo poco lo que conocemos de ella por la historia. Hija del famoso general Aliatar, (Ali al-Attar, Alí "el perfumista" o "el especiero") se unió en matrimonio con Boabdil, último rey de Granada, cuando fue alzado al trono por los opositores de su padre Muley Hacén siendo ella aún una tierna y joven doncella. Dado que su padre, Aliatar, invertía su fortuna en la resistencia del reino frente al avance cristiano, tuvo que casarse con joyas y ropas prestadas; según el testimonio de un invitado a la boda, cuenta que la novia vistió saya y chal de paño negro y una toca blanca que prácticamente ocultaba su rostro, de lindas y seductoras facciones, de grandes y expresivos ojos.

Escultura de Aliatar, padre de Morayma, en Loja

A los pocos días de la boda, el rey Muley Hacén, encarcela a su hijo Boabdil, por lo que el joven matrimonio se vio prematura y forzosamente separado, siendo ella confinada en un carmen próximo a la actual Cuesta del Chapiz. Allí se retira con su hijo Ahmed de poco más de un año para sobrellevar el cautiverio de su esposo en Porcuna, hecho preso en la batalla de Lucena, la misma batalla donde morirá su padre Aliatar.

Cuando los castellanos liberan a su marido, debe entregar a su hijo primogénito como rehén, cuando acaba de cumplir dos años y que no le será devuelto hasta la caída del reino, cuando contaba con nueve años de edad. El niño desconoce el árabe, es cristiano y responde al nombre de el "infantico", mote que le puso la reina Isabel la Católica.

Por las excavaciones arqueológicas sabemos que Morayma poseía una huerta dentro del Cuarto Real de Santo Domingo (en la calle Cuesta Monteros nº3 de Granada), en el extremo suroeste de lo que hoy es la huerta de este sitio histórico, además de algunas posesiones en la localidad granadina de Mondújar.

Recientemente, en la segunda temporada de la serie "Isabel",
el personaje de Morayma ha sido interpretado por Alba García

En ese mismo carmen del Albaicin se recogerá de nuevo con su esposo a la espera de salir hacia el destierro del Andarax, señorío alpujarreño que le asignaron los castellanos. Pero no permanecerían en esas tierras por mucho tiempo pues al finalizar el verano de 1493 tuvieron que volver a exiliarse a África, pero días antes de abandonar las Alpujarras Morayma muere, antes del 28 de agosto de 1493 tras una enfermedad que les retuvo a todos en su partida al Magreb.

Antes de que Boabdil, su madre Aixa, su hermana, sus hijos Ahmed y Yusuf, junto con algunos amigos y criados salieran del puerto de Adra en octubre de 1493, enterraron a Morayma en la mezquita de Mondújar, rauda a la que habían sido trasladados los restos de los sultanes Mohammed IIYusuf I y Abu Saad, según consta en el folio 28 del libro de Apeo (1577) de dicho lugar. El cadáver de Morayma se llevó allí para que reposaran junto a los reyes nazaríes. Al parecer, la sepultura seguía existiendo hacia el año 1516 y como nota curiosa, añadir que en 1896 se descubrió un tesorillo de joyas femeninas en una antigua rauda de Mondújar que se conservan en el Museo Arqueológico de Madrid. ¿Tal vez pudieron pertenecer a la esposa Boabdil?

Según cuenta la leyenda, Morayma, esposa de Boabdil, se citaba
en el entorno del Generalife (Yannat al'arif), donde hoy podemos
 visitar el llamado Patio del Ciprés de la Sultana, llamado así porque
según la tradición se reunía furtivamente a los pies de dicho
árbol con un caballero abencerraje del cual estaba enamorada.
Boabdil entregó ciertos bienes al alfaquí de Mondújar para que rezara dos veces a la semana ante la tumba de Morayma y una importante renta para que los ulemas oraran diariamente por su esposa en dicha mezquita. Sin embargo, recien embarcado Boabdil hacia su destierro africano, los cristianos incautaron los bienes destinados a las oraciones por Morayma, con los que construyeron una iglesia sobre el solar de la misma mezquita, según un manuscrito que se conserva en el Arzobispado de Granada. De ella sólo queda el recuerdo y la leyenda, junto a una escultura moderna que rinde homenaje a la desdichada mujer en Loja, ciudad de la que procedía.

El escultor madrileño Oscar Alvariño es el autor
de esta escultura que representa a la desdichada
 Morayma en la soledad de este mirador de Loja

Con Umm al-Fath o Morayma, se cerraba la historia de las reinas de Granada que comenzó en el siglo XIII, permaneciendo su cuerpo en las tierras que habían perdido, último lugar de reposo de la realeza nazarí.

viernes, 21 de febrero de 2014

Mezquita aljama de Málaga

Hipotética reconstrucción en tres dimensiones de la mezquita
aljama de Málaga en época nazarí.

Como cualquier ciudad musulmana, la ciudad de Málaga necesitaba bastantes lugares para albergar los rezos del viernes, momento en que se congregaban las mayores multitudes. Como cualquier otra mezquita aljama de su tiempo, tenía varios usos por la sociedad, además de religioso, ya que podía ser utilizada para impartir justicia, enseñanza o nombramientos de cargos.Tras la conquista de la ciudad en 1487, la mezquita aljama fue convertida en catedral e iglesia del Sagrario. La superficie original de la mezquita era de 20 metros cuadrados cuando se erigió en el siglo IX, con arcos de herradura que dividían las cinco naves que la componían, siendo la central, mayor que el resto, donde se situaba el mihrab. En la segunda mitad del siglo XII fue ampliada por los almohades, (no podemos destacar que en época nazarí se acometiera alguna obra de reforma en el templo) con dos o cuatro naves más y reemplazando las pilastras por columnas, con un total de 111 o 113 -documentos cristianos mencionan que el templo islámico estaba decorado en su interior con columnas de jaspe y mármol-.

En primer plano, la alcazaba de Málaga, y detrás la actual catedral
que ocupa el mismo emplazamiento de la mezquita aljama.

A ambos lados del patio de abluciones se construyeron sendas galerías porticadas reduciendo el tamaño de este espacio abierto. Los muros exteriores, junto con el muro que compartía la sala de oraciones y el patio, eran sujetados por contrafuertes. El patio estaba adornado con naranjos y delgadas palmeras (patio que conserva su localización original) y contaba con al menos dos entradas, una en la actual calle de Molina Larios al oeste y otra al norte junto al minarete de la mezquita, cerca de la actual entrada a la cripta de la iglesia del Sagrario. Dada la diferencia de altura entre ambas calles, es de suponer que existieran unos escalones para acceder a las puertas. 

Es probable que donde se levanta el campanario de la catedral
se encontrara situado el minarete que perteneció a la mezquita
aljama de Málaga, espacio donde hoy se levanta el templo cristiano.
En esta imagen también se puede ver en primer plano la
entrada al patio de la iglesia del Sagrario, antiguo
patio de abluciones de la mezquita de Málaga.

Posiblemente existieran edificaciones para los criados del templo, conectados con la mezquita en los lados sur y oriental, donde algunos autores sitúan la madraza malagueña o universidad islámica (de la que se conserva un arco de herradura en la biblioteca del Sagrario), fundada por el místico sufí al-Sahili (la escuela sufí tenía un carácter místico basada en el arrepentimiento, la abstinencia, la renuncia, la pobreza, la confianza en Dios y la satisfacción), mientras que Ibn al-Jatib la sitúa al oeste, destinada a una nueva funcionalidad tras la conquista cristiana, como Casa del Cabildo o Ayuntamiento, al igual que sucedería con la madraza de Granada.

domingo, 16 de febrero de 2014

Puerta de Fajalauza

Esta puerta, junto con la de San Lorenzo, son
las únicas que se conservan de las seis que
tuvo la muralla del arrabal del Albaicín, en la
zona más al norte, comunicando con un barrio
de alfareros a extramuros

Las puertas como esta se construían como parte del lienzo de muralla para permitirla comunicación de las ciudades con el exterior, partiendo desde ellas los caminos que conducían a las poblaciones más importantes, como este caso, hacia Guadix. En su mayoría se abrían lejos de los extremos de las murallas, próximas a torres que pudieran dificultar el ataque al enemigo, además de cubrir las puertas con planchas de hierro para repeler al fuego de los atacantes. Cuanto mayor era la ciudad, el número de puertas con las que contaba incrementaba. Por ejemplo Granada, capital del reino nazarí, contaba con más de diez. Pero además de defender la ciudad, las puertas desempeñaban funciones fiscales ya que a través de ellas se hacían efectivos los impuestos de las mercancías que entraban o salían.

Cuando llegaba la noche las puertas eran cerradas por los
guardianes que la custodiaban y que vivían en una cámara
situada encima o en una torre anexa. En períodos de paz, lo
normal es que la puerta estuviese abierta todo el día.

La Puerta de Fajalauza es el nombre con el que se castellanizó la construcción hispanomusulmana del siglo XIV llamada Bab Fayy al-Lawza cuya traducción sería "La Puerta del Collado de los Almendros". Este es uno de esos casos en que la puerta conserva el nombre original levemente alterado y castellanizado, que venía de algún accidente geográfico cercano, cementerio, barrio o actividad industrial por ejemplo.

Vista de la esbelta bóveda de la Puerta de Fajalauza.
Fue el lugar por donde Boabdil entró secretamente
para hacerse de nuevo con el trono
La puerta, rematada con almenas, dispone de un largo pasadizo en su interior cubierto bajo una bóveda apuntada de medio cañón que es la original con leves modificaciones posteriores (continuando internamente en forma de ángulo para optimizar la defensa) y que daba acceso a un barrio exterior, el de los alfareros. De esas alfarerías perviven un par de ellas, donde se produce la cerámica granadina conocida como de Fajalauza, con sus característicos azul y blanco.

Uno de las dos alfarerías que aún operan en los alrededores de la puerta 

Desde esta puerta la muralla continuaba hacia el lado oeste, limitando las antiguas huertas llamadas de la Albérzana y del Mataderillo. Mediante una conducción subterránea, por aquí entraba la acequia de Aynadamar.

Descendiendo la calle Puerta de Fajalauza
se llega a la Puerta del mismo nombre

sábado, 15 de febrero de 2014

Aljibe de San Cristobal

Al aljibe de San Cristobal se desciende por una escalera al
aire libre, pues para buscar el nivel de la acequia de Alfacar
hubo que situarlo a gran profundidad.
El aljibe de San Cristobal fue probablemente construido en el siglo XIII, junto a la Aljama al-Xarea o Yami' al-Shari'a (shari'a es un vocablo árabe que significa explanada), haciendo referencia a una explanada donde se realizaban grandes celebraciones religiosas al aire libre en la Granada nazarí. Sobre ese lugar se construyó en 1501 la iglesia de San Cristobal, hecha con gran pobreza, utilizando piedras procedentes de las sepulturas musulmanas.

Acceso a las escaleras que descienden al aljibe desde la
calle Larga de San Cristobal, junto a la iglesia de San Bartolomé

En el siglo XIV, cuando el Albaicín granadino fue cercado, las edificaciones levantadas en esta zona dieron lugar al barrio de la Shari'a.

Exteriormente, el aljibe tiene un gran arco apuntado
con impostas bajo el cual voltea una bóveda ancha
cilíndrica y, debajo una bóveda de igual clase.


De monumental portada con arco de herradura algo apuntado, y la bóveda de medio cañón que cobijaba su boca, un tanto descentrada.

El brocal del aljibe esta construido con sillares de piedra
posiblemente de origen romano
Durante mucho tiempo se ha encontrado muy abandonado y en pésimo estado de conservación, posiblemente porque se encuentra muy oculto y poco vigilado.

Una escalera desciende hasta la boca del aljibe, casi a seis
metros y medio por debajo del nivel de la calle
En 1989 se instalaron las puertas de hierro en la boca, en la entrada a una galería y otra que daba acceso a una cueva sin salida. Sin embargo su interior contiene unas galerías subterráneas con el fin de que el agua llegara, por ejemplo, desde el tomadero ubicado en la puerta de la Casa de los Mascarones hasta la colina de San Cristobal. A esta galería se accedía por encima de la bóveda del aljibe, de medio cañón, mientras que la otra, por debajo de la Iglesia y la Plaza, se desarrollaba en dirección suroeste.

La puerta de metal de la izquierda fue puesta en 1989 y
conduce a una cueva sin salida
El interior del aljibe tiene los muros de ladrillos salvo en la zona superior del fondo que es de mampostería, y la solería también de ladrillo, esta colocado en forma de espiga. Aún conserva restos del antiguo enfoscado, midiendo 4,80 metros de largo por 1,71 metros de ancho y 2,77 metros de altura media, pudiendo albergar trece metros cúbicos de agua.

lunes, 10 de febrero de 2014

Acequia Gorda (al-Saqiya al-Kubra)

Tramo de la Acequia Gorda en la calle San Antón de Granada


Junto a la antigua Fábrica de Harinas "El Capitán" se puede ver a cielo abierto el discurrir de la Acequia Gorda, situada en el mismo lugar desde hace un milenio (aunque en su origen estaría fuera del núcleo urbano) según nos transmite Ibn al-Jatib ya que fue construida a finales del siglo XI por el último rey zirí, aunque algunos expertos opinan que pudo basarse en una obra anterior de época romana. Su nombre deriva de al-Saqiya al-Kubra que literalmente se traduciría como Acequia Mayor (con una anchura de 3,34 metros).

La Fábrica de Harinas "El Capitán" fue construida en 1876
junto a la acequia para aprovechar la energía hidráulica
El objetivo de esta acequia era regar desde la llamada Presa Real (situada frente al pueblo de Cenes de la Vega) a buena parte de la Vega cercana a la medina, mover diversos artefactos hidráulicos como molinos de harina , fábricas de papel o curtidurías de cuero, así como para el consumo urbano.

Llegaba a las inmediaciones de la antigua Puerta de los Molinos o Bab Riha -hasta donde llegaba e final de la calle Elvira- por el Camino Viejo de Cenes y en este lugar se dividía su caudal en cinco partes mediante partidores: un ramal de tres partes penetraba en el recinto amurallado de los arrabales meridionales tomando el nombre de Acequia de la Ciudad, mientras que por las Calles de Santiago y Solares llegaba hasta el Cuarto Real de Santo Domingo y otras grandes huertas de alrededor. Las otras dos partes constituían las acequias Arabuleila y Tarramonta, que cruzaban la orilla izquierda del Genil o Sinyil para surtir a las poblaciones de Armilla y Vegas del Genil.

viernes, 7 de febrero de 2014

Biografía de reyes: Mohammed I

Fundador de la dinastía nazarí
Sucesor: Mohammed II


Mohammed I, caracterizado en un documental de National Geographic

Tras el ocaso almohade en la Península Ibérica y de los poderes locales -pequeños reinos de Taifas- que entablaron una confusa lucha entre ellos, se fue consolidando el poder de Ibn al-Ahmar ("el hijo de El Rojo", apodo de su padre), caudillo de la familia nazarí. Ibn Yusuf ibn Nasr ibn al-Ahmar pasaría a la historia como Mohammed I, primer rey de Granada y fundador de la dinastia nazarí. Mohammed supo aprovechar la ocasión que las agitadas circunstancias de la época le ofrecían tras la derrota de los almohades en las Navas de Tolosa en 1212, marcando el ocaso de los musulmanes en la península Ibérica.

Las rebeliones y luchas internas sacuden las entrañas hispanomusulmanas, con caudillos que aspiran al dominio del país. De entre ellos destaca Ibn Hud, un principe descendiente de los emires de Zaragoza, que toma el poder de Córdoba (Qurtuba), Sevilla (Ishbiliya), Jaén y Almería (al-Mariya) , pero fracasa en su empeño de conquistar Granada.

Es el momento en que surge la figura de la familia Nasr, germen de la dinastía que gobernará el último bastión territorial islámico al sur de la Península durante más de dos siglos.

Los Nasr residían en Arjona y se les conocía con el apelativo de al-ahmar (rojo o bermejo), considerados por los cronistas árabes como una familia ilustre ya que se afirmaba que descendían de Sad ibn Obada, compañero y amigo del profeta Mahoma. Mohammed fue hijo de Fatima bint Abi l-Hasan Ali b. Mohammed b. Asqilula al-Tuyibiyya, de la estirpe de los Asqilula, originaria de Arjona como la nazarí. Poco se conoce de ella a parte de su nombre aunque seguramente fue desposada con un miembro de la familia nazarí llamado Abu l-Hayyay Yusuf b. Mohammed b. Nasr, a finales del siglo XII.

Mohammed se desposaría en el año 1230 con Aixa b. Mohammed b. Nasr al-Ansariyya al-Jazrayiyya, prima suya por parte de padre. Estos enlaces endogamicos eran lo normal tanto en la familia nazarí como en la cultura árabe musulmana. Con Aixa tuvo cuatro hijos: Mohammed -quien le sucedería en el trono- Faray, Yusuf y Fatima.

Jahie ibn Nasr, miembro de esta familia de Arjona, se rebeló junto a su sobrino Mohammed contra Ibn Hud, proclamando la independencia de Jaén y la Alpujarra (al-Busarrat), apoyados en una aristocracia árabe de recio abolengo formada por sus amigos y familiares, los Asqilula, castellanizados en las crónicas como Escayuelas o Escañuelas. En la lucha por la conquista de Jaén Jahie ibn Nasr muere, dejando a su sobrino como sucesor y heredero suyo, surgiendo así el reino granadino musulmán de los nazaríes.

En este confuso período se produjo un gran avance cristiano en la Península; por un lado, los jefes militares de las ciudades levantinas tuvieron que capitular ante Jaime I entre 1233 y 1244, mientras que las de la Baja Andalucía lo hacían parejamente ante Fernando III (1236-1262), reduciéndose el territorio conocido como Al-Ándalus a poco más de las actuales provincias de la Andalucía Penibética o Alta Andalucía.

Mohammed prometería a su hija Fatima con Abu Marwan Ahmad al-Bayi en el año 1234 con el objetivo de tomar Sevilla. De este modo el bando nazarí se estableció a las afueras de dicha ciudad para entrar después en ella ese mismo año. El prometido, al-Bayi sería asesinado por Abu l-Hasan Ali b. Asqilula, tomando los nazaríes posesión de la alcazaba sevillana.

Cuando el rey Fernando III conquista Córdoba (Qurtuba) en 1236, Ibn Hud, desconcertado por la situación, se ve obligado a refugiarse en Murcia y Almería (al-Mariya) , mientras que Mohammed al-Ahmar es proclamado rey por los granadinos que hasta el momento dudaban entre los dos oponentes. Ibn Hud, en un intento desesperado de recuperar su poder en Granada llega a Almería (al-Mariya) donde será asesinado por el alcaide de la fortaleza, Ibn al-Ramimi, su antiguo aliado, ahogándolo en una alberca de agua.

Dirham de plata a nombre de Mohammed I procedente
de la ceca de Granada
Con la desaparición de sus rivales, Mohammed es buscado por los granadinos, que se dirigen en caravanas a Jaén para llevarle a Granada, haciendo su entrada en la ciudad en el mes del ramadán del año 1238. Mohammed ha preparado su entrada con gran teatralidad, ciñendo su espada, escoltado por luminarias, antorchas y fanfarrias. Mohammed ve como ha pasado de "quintero", es decir, agricultor que debía pagar quintas al califa de Córdoba, a dueño de Granada, Jaén, Guadix, Baza, Málaga y en 1245, Almería.

Por el Tratado de Jaén en 1246, Mohammed al-Ahmar se proclama vasallo del rey de Castilla Fernando III, asegurando su estabilidad y permanencia, amenazada por sus propios familiares, rebeldes y levantiscos. Granada se constituye como un reino vasallo de Castilla, que a ojos de ésta significa la subordinación y la dependencia militar, pero para los musulmanes sólo se trata de una modalidad de tratado de paz, quedando estipulada una tregua de veinte años.

Tanto el vasallaje como la tregua dan nota de la provisionalidad con la que el lado castellano consideraba la situación del nuevo poder nazarí. Es importante comprender esto, pues poco años después (1264-1266), en la revuelta de los mudéjares sujetos a Alfonso X del valle del Guadalquivir y de Murcia -musulmanes que habitan en territorios gobernados por cristianos- , fuero apoyados por los granadinos desde las privilegiadas bases militares de Vera y los Vélez, por lo que los castellanos dieron por roto el acuerdo iniciando las hostilidades. Una vez sofocada la revuelta, muchos de estos mudéjares pasaron a vivir a Granada. Lo cierto es que nunca hubo una paz firme, sino una sucesión de treguas y guerras que marcarán el devenir de la Granada nazarí.


Mapa del Reino de Granada en época nazarí, aunque
sus fronteras fueron modificadas frecuentemente
avanzando y retrocediendo en la lucha entre
musulmanes y cristianos

Al-Ahmar cuenta entonces con pequeñas fuerzas que sabe administrar con habilidad. Lograda la paz, la población de Granada se triplica (pues era refugio obligado para los musulmanes vencidos que huían de los territorios conquistados), florece la industria y se fomentan las artes y las ciencias, bajo el mecenazgo del rey nazarí. Mohammed posee extraordinarias cualidades de valor y discreción, es considerado un buen político, piadoso, de carácter afable y honesto, aunque a veces se observen rasgos sombríos en su conducta, inevitables en su época y en su circunstancia.

Respecto a la política internacional, Mohammed pretende consolidar la legitimidad del nuevo estado reconociendo sucesivamente a abasíes y almohades -a punto de desaparecer ambos-, tuvo que recurrir a los hafsíes de Túnez, a quien pensaba apelar en caso de ayuda ante la belicosa actitud de Fernando III que le arrebata Arjona y tala la Vega de Granada. Viaja al campamento del rey castellano para entrevistarse nuevamente con él y acordar el pago de ciento cincuenta mil maravedíes, asistencia a las cortes castellanas como un procurador más y la ayuda al rey cristiano cuando fuese requerido. Pronto tendrá que rendir cuenta de lo pactado, asistiendo a las fuerzas castellanas con quinientos jinetes musulmanes a la conquista de Sevilla (Ishbiliya) en 1247, sacrificando a su amigo y hermano de religión al-Bazi, rey de Sevilla.

En principio, Mohammed I obtiene el apoyo de al-Bazi,
rey de Sevilla, pero los sevillanos se inclinan por Ibn Hud.
Por pactos de vasallaje con Castilla, el rey nazarí le
apoya con quinientos jinetes en la conquista de Sevilla.

A la muerte del rey Fernando III le sucede Alfonso X, renovándose el acuerdo de asistencia cuando las conveniencias políticas y las sutilezas del astuto gobernante así lo indican. Apoya a los cristianos en la toma de Jerez, Medina Sidonia y Niebla, pero al mismo tiempo provoca una  infructuosa sublevación de mudéjares en las tierras conquistadas. Alfonso a su vez invade la campiña granadina apoyado por los Asqilula. Rotas las paces con Castilla, Mohammed pide ayuda a los tunecinos y merinies.

Mohammed logra entrevistarse con Alfonso en Alcalá de Benzaide, consiguiendo la paz a cambio del pago de doscientos cincuenta mil maravedís por parte de los granadinos y con la promesa de desamparo a los Asqilula por parte de los castellanos.

Mientras Castilla sufre conflictos internos  que enfrentan a varios nobles encabezados por el hermano del rey Alfonso, el infante don Felipe, contra el monarca, renunciando al vasallaje que le debían en 1273 y buscando refugio en Granada donde Mohammed al-Ahmar les acoge espléndidamente en el Alcázar del Genil.

En enero de 1273, Mohammed I muere combatiendo a unos súbditos rebeldes, víctima de violentas convulsiones en un pabellón de campaña en la Vega en brazos del infante don Felipe. Había reinado más de 36 años. Como realidad viva para nosotros de su reinado nos ha llegado su principal obra, la erección de la Alhambra. Fue él quien inició su construcción, engrandecida por sus sucesores.

Este es el sepulcro del rey alto, fortaleza del Islam, decoro del género humano, gloria del día y de la noche, lluvia de generosidad, rocío de clemencia para los pueblos, polo de la secta, esplendor de la ley, amparo de la tradición, espada de verdad, mantenedor de las criaturas, león de la guerra, ruina de los enemigos, apoyo del Estado, defensor de las fronteras, vencedor de las huestes, domador de los tiranos, triunfador de los impíos, Principe de los Fieles, sabio adalid del pueblo escogido, defensa de la fe, honra de los Reyes y Sultanes, el vencedor por Dios, el ocupado en el camino de Dios, Abu Abd Allah Mohammed Ibn Yusuf ibn Nasr al-Ansarí, ensálcele Dios al grado de los altos y justificados y le coloque entre los profetas, justos, mártires y santos, y complázcase Dios de él y le sea misericordioso, pues fue servido qje naciese el año quinientos noventa y uno, y que fuese su tránsito día Giuma después de la azala de Alasar, a veinte y nueve de la luna Gimada postrera, año seiscientos setenta y uno. Alabado sea Aquel cuyo imperio no fina, cuyo reinar no principió, cuyo tiempo no fallecerá, qje no hay más Dios que El, el misericordioso y clemente. 

Epitafio de la tumba de Mohammed I

Si quieres saber más sobre el reinado de Mohammed I, recomiendo ver el documental de National Geographic titulado Superestructuras Antiguas: La Alhambra

miércoles, 5 de febrero de 2014

Casa de los Tiros y la familia Granada Venegas

Fachada abierta en un torreón cuadrado de la Casa de los Tiros 

A simple vista esta casa no guardaría relación con el pasado nazarí de la Reino de Granada ya que se trata de una construcción posterior, principalmente de estilo renacentista, pero entre sus muros guarda algunos restos nazaríes.

La Casa de los Tiros sigue el modelo de casa-torre para la
nobleza guerrera surgida en el norte de España decorada con
alegorías propias del estilo Renacentista

La Casa de los Tiros debe su nombre a los mosquetes (tiros)
situados entre sus almenas cubiertas en el siglo XIX

Los datos disponibles de este palacio se remontan a 1510, año en que se documenta una casa perteneciente a don Pedro de Rivera, obispo de Burgos, quien la vendió a Juan de Gamboa. Éste adquirió varios almacenes y mesones colindantes al año siguiente. Adquirido por el Comendador de Montiel, Gil Vázquez Rengifo, entre 1530 y 1540 promovió la construcción de este edificio, quedando vinculada a la noble familia de origen nazarí de los Granada Venegas por lazos matrimoniales de una hija del Comendador con un nieto del noble hispanomusulmán Çidi Yahia, siendo cedida al Estado por los Marqueses de Campotejar en la década de 1920.


El interior conserva uno de las obras del Quinientos más importantes de la ciudad, la Cuadra Dorada, donde la cultura clásica se pone al servicio de intereses ideológicos concretos, muy definidos por las características particulares de quienes lo encargaron y las razones de porqué lo encargaron. La familia de los Granada Venegas había formado parte de la nobleza nazarí que apoyó a El Zagal contra Boabdil y que tras el aborto de la conspiración no tuvo otro remedio que acercarse a Castilla y renegar su religión. Se trataba de un linaje de musulmanes conversos que necesitaba, en una sociedad hostil, enraizarse y hacer olvidar su procedencia, lo que hizo que esta nobleza renegada se convirtiera en la más reaccionaria y enemiga de los grupos de moriscos, negando su propia cultura para definirse y situarse en el nuevo organigrama social.

Destaca en la fachada principal el lema de la familia con la
leyenda "el corazón mande"
Çidi Yahia, nieto del rey nazarí Yusuf IV, era caudillo de Baza y señor de Almería cuando se bautizó en verano de 1491 bajo el nombre de don Pedro de Granada. Su padrino fue el rey Fernando el Católico, justificando su conversión por una intervención directa de san Pedro. Este oportuno bautizo supuso que la familia noble pudiera mantener sus privilegios en la ciudad conquistada.

Patio de la Casa de los Tiros cuyo origen está en una
casa nazarí sobre el que se levantó el palacio

Huellas del pasado nazarí de la casa, desvelan una vivienda islámica reedificada como palacete renacentista. Recientes restauraciones han sacado a la luz que en el muro que separa el zaguán del patio había un hueco de paso tapiado que apunta haber sido la puerta original de acceso a la vivienda nazarí.

Además, en el muro sureste del torreón también apareció otro hueco tapiado que parece indicar que podría haber sido el acceso a una antigua mezquita, llamada Ibn Gimara, adquirida en 1521 por Gil Vázquez Rengifo, al suprimirse la parroquia instalada en ella.

Por otro lado, en el patio (seguramente oculta una primitiva alberca bajo el mismo), la escalerilla que parte de uno de los ángulos y las seis columnas de capiteles nazaríes son elementos residuales de una vivienda musulmana, que junto al suelo de ladrillo medieval dispuesto en espiga (hallados a algo menos de medio metro por debajo del nivel actual) y el alfaje policromado de la conocida como Sala del Toro, demuestran su pasado nazarí.

Detalle de los capiteles ubicados en el patio de la Casa de los Tiros


Otras excavaciones en el jardín de la casa habían sacado al descubierto un horno alfarero que, a juzgar por los restos de cerámica, pudo remontarse hasta época zirí.


Yesería nazarí expuesta actualmente en la Casa de los Tiros y procedente
de las excavaciones realizadas en el mismo lugar y que forma
parte del Museo del Romanticismo, en la sección orientalista

Actualmente alberga un museo en su interior que se puede visitar los martes, de 14.30 a 20.00 o de miércoles a sábado, de 9.00 a 20.00, incluso los domingos y festivos, de 9.00 a 14.00.

domingo, 2 de febrero de 2014

Aljibe de Rodrigo del Campo

Aljibe de Rodrigo del Campo en la antigua judería de Granada

En el sector de la judería de la Medina de Granada se conserva el único aljibe público conservado de los arrabales de la orilla izquierda del río Darro, conocido como Aljibe de Rodrigo del Campo, llamado así por encontrarse en la calle del mismo nombre.

La calle Cuesta de Rodrigo del Campo fue una vía muy
importante en la Granada islámica aunque hoy en día
se ha convertido en una calle poco transitada ni conocida
El aljibe, con una hermosa portada de arco de ladrillo en forma de herradura, similar al aljibe de Trillo, quizás fuese construido en el siglo XIV. Curiosamente el aljibe fue hasta 1985 un taller de carpintería, al rellenarse con escombros para alcanzar el nivel de la calle y al transformar su boca en una puerta.

En las albanegas alrededor del arco de herradura de la
boca del aljibe se mantienen aún los azulejos colocados
en una restauración de finales del siglo XIX
El interior es muy sencillo, de una única nave de 4,33 por 2,91 metros de superficie y 4,26 de altura, teniendo capacidad para albergar 36 metros cúbicos de agua en su interior.

Aljibe de Rodrigo del Campo en la calle del mismo nombre

sábado, 1 de febrero de 2014

Joyería nazarí

Este mes la joyería hispanomusulmana es la temática del Museo Arqueológico de la Alhambra este mes de febrero de la mano de Isabel Cambil, como ya lo hiciera en abril del pasado 2013. Heredera de la técnica y estilo greco-romano de Siria y Egipto así como de la Persia sasánida, no es hasta el siglo XI cuando la orfebrería islámica adquiere una personalidad propia a través de la ornamentación epigráfica. Los ejemplos mejor conservados han llegado a nosotros en gran parte gracias a los tesorillos descubiertos, entre los que podemos destacar los de Bentarique y Mondujar, que muestran gran similitud entre ellos, pudiendo pertenecer estas joyas a un mismo taller. Las muestras de joyería nazarí muestran la gran variedad formas, técnicas de fabricación y materiales empleados como:
  • oro, la plata o el cobre
  • piedras preciosas, como las esmeraldas (zumurrud
  • piedras semipreciosas, como el circón (yaqut) y el topacio (zabaryad), muy empleados en el reino nazarí
  • el vidrio, destacando una gran variedad de colores, muy usado en la decoración de las joyas, bien en forma de cabujón o cuentas
  • esmaltes
  • perlas, muy al gusto nazarí, simbolizando pureza
Las tecnicas de fabricacion hispanomusulmanas utilizadas eran:
  • Filigrana: formando un esquema decorativo mediante hilos que se sueldan a una lámina de base llamándose «filigrana sentada» cuando los hilos se sueldan sobre una base, y «filigrana al aire o calada» cuando los hilos se unen entre sí, sin base.
  • Granulado: consiste en soldar pequeños gránulos o esferitas de oro a una superficie formando diversos motivos.
  • Damasquinado: consiste en la realización de figuras y dibujos mediante la incrustación de hilos o laminas de oro y/o plata en acero o hierro, normalmente, pavonado.
  • Nielado: mediante la incrustación en plata y otros metales, de un esmalte (generalmente de color negro hecho de plata y plomo fundidos con azufre) en ranuras o incisiones practicadas en el material. Un ejemplo de obra andalusí es la cierva de Medina Zahara.
  • Cincelado: es el  trabajo con cincel y martillo planchas de metal para convertirlas en alto o bajorrelieve de una figura.
  • Repujado o troquelado: es una técnica artesanal que consiste en trabajar planchas de metal u otros materiales maleables, para obtener una figura ornamental en relieve.


Brazaletes de oro nazaríes (XIV-XV), procedentes de Bentarique, Almería.
Se conservan en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Brazaletes de oro nazaríes (XIV-XV), procedentes de Bentarique, Almería.
Se conservan en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid

Brazaletes de oro nazaríes (XIV-XV), procedentes de Bentarique, Almería.
Se conservan en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Estas joyas expuestas en el Museo Arqueológico de Madrid exhumadas en Bentaurique (Almería o al-Mariya como era conocida por los nazaríes), ponen de manifiesto el perfeccionamiento alcanzado por lo orfebres granadinos. Son brazaletes de oro rellenos de cal o almizteca (mastic) para evitar que pesaran y que se remontan al siglo XIV, ocultadas probablemente por unas damas nobles nazaríes en el momento de la conquista cristiana y nunca recuperadas. También en Madrid, en el Museo Lázaro Galdiano, se exhibe un bello collar de oro, también del siglo XIV, formado de glóbulos de filigrana y colgantes piramidales. 

Collar de oro nazarí (hacia 1500), Museo Lázaro Galdiano, Madrid

Detalle del collar donde se puede apreciar el trabajo de orfebrería

Encontramos descripciones de estas joyas, tanto de sus formas como de su uso, en las fuentes escritas, ya sean musulmanas o cristianas, ya que eran muy apreciadas por las familias de rancio abolengo y entre los cortesanos del reino de Granada, mientras que la burguesía rural solían poseer aderezos de plata, como atestiguan los contratos de matrimonio establecidos en los últimos tiempos de la dinastía nazarí. En contraste, en el retablo de la catedral de Granada, en el episodio de la rendición de la ciudad a los Reyes Católicos, el turbante -o imama- de Boabdil aparece adornado con pedrerías. Sin importar la condición social, la mujeres musulmanas tenían buen gusto para el adorno personal. Ibn al-Jatib, al evocar la coquetería de las granadinas, señala que sus collares (qala id), brazaletes (damaliy), aros para los tobillos (jalajil), pendientes (sunuf) eran de oro puro entre las mujeres de la nobleza y de plata entre las de clases más modestas. Tal era la importancia de las joyas que algunas mujeres debían alquilarlas con motivo de las ceremonias de matrimonio o para las fiestas familiares. En cambio los hombres aplicaban la joyería principalmente en cinturones y armas como dagas y espadas adornadas con piedras de gran valor.




Esta pieza, conservada en el Museo Arqueológico Nacional
 de Madrid junto con el tesoro nazarí del que forma parte,
fue hallada en Mondújar, provincia de Granada. Este Collar de oro,
está formado por cuatro canutos o alcauciles que alternan con
pasadores oblongos y de él penden tres colgantes, con el
central compuesto por dos pasadores oblongos como
los del cuerpo, un adorno plano llamado “alcorcí” –en origen
decorado en su parte central con esmalte, ya
 desaparecido– y una pieza piramidal que
 encajaría con otra ahora perdida. 

Otro tipo de joyas tenían una función protectora, como talismanes, como manos de fátima o higas y monedas perforadas por ejemplo, o como puede ser la jamsa o las pulseras de vidrio que suelen colocarse a los niños para protegerlos del mal de ojo. Éstas suelen ser de color negro, lisas o rizadas, de muy pequeño tamaño y posiblemente tendrían un sentido simbólico que se podría poner a los niños para protegerlos. Otro tipo de pulseras de vidrio llevaban hilos aplicados, posiblemente herencia de producciones clásicas. Pero el vidrio también fue utilizado para fabricar, a partir de un lazo plegado, anillos que suelen estar adornados con un sello.

Molde en piedra de fundición para pendientes
recuperado en la Alcazaba de Almería

Aprovechando la ocasión, el Museo de Arte Islámico de la Alhambra expone piezas que guardan en sus fondos como un cordón de oro del siglo XIV que fue encontrado en el camino de ronde de la Alhambra durante las labores de desescombro del ángulo de la Torre de Comares al Cuarto Dorado, así como un brazalete de oro del siglo XIV que fue descubierto en el secano de la Alhambra, junto al muro de poniente de la Torre del Agua, o un arete encontrado en el patio de la acequia del Generalife, de oro con cuentas de vidrio y esmalte, así como una colección de anillos de metal de dos tipos (sellos de decoración de lazo y solitarios con piezas de vidrio y decoración de nielado). Desgraciadamente el museo no permite fotografiar las piezas.

Hebilla nazarí de oro y esmaltes que fue subastada en
Londres por Sothedy´s en 2008
Se conservan piezas de joyería nazarí en diversos muesos del mundo: Museum für Islamische Kunst, Metropolitan Museum of Art de Nueva York, Victoria & Albert Museum, etc. Las piezas de orfebrería nazarí son muy valoradas en el mundo del arte y entre coleccionistas por su rareza y singularidad, como es el caso de la hebilla nazarí de oro y esmaltes que fue subastada por Sotheby´s en Londres en abril del año 2008. Como esa hebilla existen otros tres ejemplares: uno en el Museo de Arte Islámico de Berlín, otro en la Galería de Arte Walters en Baltimore, Estados Unidos, y la tercera en el Tesoro del rey Sancho que se custodia en la Catedral de Toledo (Tulaytula).

La pieza que salió en cuestión a subasta es de origen nazarí y tuvo un precio de salida de 600.000 libras esterlinas (900.000 euros), una pieza rectangular de 9,7 centímetros por 2,5 centímetros de ancho, dividida en tres partes sobre el cuerpo principal de oro y con un elaborado trabajo de filigranas y decoración esmaltada en verde, blanco y azul. Lleva grabada la inscripción Izz li Mawlana Al-Sultan, es decir "Gloria a nuestro Señor, el Sultán", junto con la alta calidad del trabajo de orfebrería, lo que hace suponer que pudo ser realizada para un destacado miembro de la sociedad del reino de Granada. Fue finalmente vendida por 983.700 libras esterlinas (1,22 millones de euros), un alto precio por tratarse de un tipo de joya que rara vez sale a la venta, sin haber salido a la luz la identidad del comprador.