¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Cementerio del Albaicín, de la Rauda (Qarat al-Rawda al Bayyazin)

Cerca de la Puerta de Fajalauza, en la falda del cerro de San Miguel se alza una cruz de piedra desde  el siglo XVI, que recibe el nombre de Cruz de la Rauda por el cementerio islámico que hubo allí y que recibía el nombre de Qarat al-Rawda al Bayyazin, también conocido como la Rauda o cementerio del Albaicín, donde en 1980 se habían encontrado un gran número de sepulturas en las inmediaciones de esta zona.

Vista aérea de la zona que ocupaba el cementerio de la Rauda

Este cementerio se encontraba en el punto más elevado del mismo barrio, al oeste de los arrabales de la Albaida y el Aywaz, y desde él se podía contemplar una de las panorámicas más hermosas de la ciudad.

En aquel lugar también se levantó el Yami´ al-Rawda o Mezquita de la Rawda, así como la Aljama de la Pureza o Yami´ al-Safa que se encontraba donde hoy se levantan los restos de la iglesia de San Luis, del siglo XVI pero destruida por un incendio en 1933 y que aún no ha sido restaurada.

Ruinas de la iglesia de San Luis, incendiada
en 1933

martes, 26 de noviembre de 2013

Aljibe de San Luis

Aljibe de San Luis con la iglesia del mismo nombre al fondo

En la calle de San Luis, en el Albaicín, se conserva un aljibe de época nazarí, muy cerca de la iglesia de San Luís, de la que recibe el nombre. Se trata de un tipo de cisterna sencilla, con capacidad de sólo 4,5 metros cúbicos, constando de una pequeña nave cuya mitad posterior se cubre con una bóveda que comienza en medio cañón, pero al llegar al muro del fondo se presenta una silueta de arco aquillado, sirviendo de cobijo a la boca del mismo. Un aljibe de paso, puesto que es cruzado por el ramal secundario de la acequia de Aynadamar, que surtía al sector de la calle de San Luis, mientras que al inicio del ramal principal existe otro aljibe, el aljibe de Paso o de San Gregorio con la misma característica. Esto induce a pensar que uno de los objetivos debía ser el servir como depósito para decantación del limo que llevaba el agua en suspensión.


Vista trasera del aljibe de San Luis

sábado, 23 de noviembre de 2013

Puerta de Monaita (Bab al-Unaydar)

Puerta Monaita con el Albaicín al fondo
Puerta de Monaita desde el carril de la Lona
En el extremo noroeste, en la confluencia de subida de la cuesta de la Alhacaba y del carril de la Lona (conocida así por la Casa de la Lona, por el material con el que se hacían las velas de los barcos en el taller que hubo en ella) situada en el ángulo de la  Alcazaba Vieja o Qadima,  se encuentra la Puerta de Monaita o de las Heras, conocida en época nazarí como Bab al-Unaydar, expresión árabe en diminutivo que en castellano se traduciría por Puerta de la Erilla, más conocida desde el siglo XVII por Puerta Monaita y Puerta Alacaba.

Vista de la Puerta de Monaita o de las Heras


Construida en el siglo XI es una de las puertas más antiguas de la ciudad que daba acceso en rampa a la Alcazaba Vieja a través de hojas de madera forradas de hierro que se abrían y cerraban entre sus dos arcos de herradura. Su estratégica posición permite dominar visualmente este sector de la antigua Medina de Granada, incluyendo la Puerta de Elvira, con la que queda en posición paralela, y desde la cual puede apreciarse su estructura y su entorno.

Situación paralela entre la Puerta de Elvira y Puerta de Monaita

Puerta de Elvira desde el carril de la Lona
La Puerta de Monaita cuenta con dos arcos de herradura iguales realizados en piedra y rematados con dinteles de ladrillo; Las piedras guardan una disposición horizontal hasta un nivel por encima del centro de los arcos labrados con lajas de piedra arenisca extraidas de La Malahá. La puerta en su lado norte se apoya en un torreón de mampostería con sillería de refuerzo en las esquinas. Desde ellos se accedía a un pequeño patio de unos seis metros de lado, rodeado de muros y con un arco semicircular para la guardia daba paso en ángulo a la ciudadela. Por este patio, y siguiendo el camino de la derecha, por otra puerta desaparecida en la actualidad, se penetraba en la Alcazaba Vieja.

Techo interior de la Puerta con ladrillos pintados

Arranque del arco de herradura en piedra de Puerta de Monaita

Muros de mampostería y ladrillo junto a la Puerta de Monaita

El sector oeste de la cerca discurría desde esta puerta por el carril de la Lona y la calle de Cruz de Quirós, donde se abría por la Puerta del León, de la que se conserva uno de sus torreones. En este punto bajaba por detrás de la iglesia de San José, lugar que ocupaba antiguamente la mezquita de los Morabitos o Masyid al-Murabitin, hasta la cuesta de San Gregorio, en cuya parte baja estuvo la Puerta de los Esteros o Bab al-Hassarin. En la placeta de las Escuelas, junto a la iglesia de San Juan de los Reyes, pervive aún una torre, a partir de la cual la muralla discurría en dirección norte enlazaba con la muralla situada en la calle Guinea. En el sector norte, paralelo a la cuesta de la Alhacaba, se conserva un lienzo de la nueva muralla con doce torres. Por la parte oriental, junto a la plazuela del Abad e integrada dentro del convento de las Tomasas, existe una torre que debió formar parte de la Puerta de los Estandartes.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

"La muladí" por Jose Luis Gastón Morata


Este es el tercer libro que leo de este escritor granadino, todos de novela histórica, después de "La Chanfaina" (2010) y "El perfume de Bergamota" (2007) y también me ha gustado, como los anteriores. Siempre aparece la figura de un médico en todos ellos, y no es de extrañar ya que su autor desempeña esa profesión en el ambulatorio del Zaidín. En este caso "La muladí" se publicó recientemente, en 2012 y no es difícil encontrarlo en librerías de toda España.

En esta ocasión trata un tema de la historia del reino Granada que me despierta la curiosidad a la vez que me produce vértigo, como es el cautiverio, tanto de musulmanes en tierra de cristianos como a la inversa. La vida de los cautivos daba un vuelco en el momento en que eran atrapados y convertidos en esclavos, sujetos al sadismo en muchos casos de sus amos, tratados como objetos, prácticamente arrebatándoles el alma y por supuesto la voluntad, por lo que muchos perdían la vida lejos de los suyos al poco tiempo, en ocasiones olvidando hasta quienes eran cuando nacieron libres. En este caso, la novela arranca en 1475, cuando una niña cristiana de 10 años es hecha presa en Murcia durante una incursión de las tropas nazaríes. Separada violentamente de sus padres y hermanos, es vendida en Granada a una poderosa familia. 

Durante su vida en la ciudad conocerá la agonía del último reino islámico de la península, se verá envuelta en una sociedad multicultural que al mismo tiempo le acogerá y la repudiará por lo que es, por su forma de pensar y sus adelantadas convicciones de vida.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Exposición Vestuario de la serie Isabel


Exposición 'Isabel. Vestuario de la serie de televisión'

Vestuario de la reina Isabel La Católica

Traje de la reina Isabel para la Rendición de Granada
Aprovechando el domingo de lluvia nos hemos acercado al Museo del Traje en Madrid para visitar la exposición temporal 'Isabel. Vestuario de la serie de televisión' que se encuentra en la Sala Jardín. Se inauguró el jueves por sus protagonistas Michelle Jenner y Rodolfo Sancho y sólo estará hasta el 8 de diciembre, siendo su acceso gratuito. Si un libro es capaz de crear imágenes en la mente, las series y películas nos muestran esas imágenes.

Esta imagen representa la disputa por la Corona de Castilla
Se trata de una selección de 30 trajes y diversos complementos creados por Pepe Reyes y Natalia Gallardo, junto al equipo de la empresa Look Art, para las temporadas 1 y 2 de la serie Isabel de TVE.  Gracias a un profundo estudio de la documentación histórica, la exposición se divide en seis áreas, siguiendo el desarrollo de la serie, dedicando el cuarto al "Reino de Granada", con las prendas vestidas por Muley Hacén, Aixa, Zoraida, el Zagal y Boabdil, de colores vivos y brillantes, de ricos bordados y tejidos. A diferencia de los trajes castellanos los nazaríes se caracterizan sobretodo por sus vivos colores, la variedad de tejidos, su estética y por los símbolos de poder.

Trabajos en los talleres artesanales dedicados a la Corte nazarí
El recorrido de la exposición finaliza con una explicación del proceso creativo de todo el vestuario, con una muestra de complementos y atrezzo, joyería y bisutería.

Trabajo de atrezzo para el personaje de Boabdil

viernes, 15 de noviembre de 2013

Ibn al-Jatib (1313 - 1374)


Uno de los más renombrados eruditos del mundo hispanomusulmán
nació en Loja en 1313 ocupando los cargos más altos de la corte
de la Alhambra nazarí y destacando como humanista
Hoy se cumplen exactamente 700 años del nacimiento del insigne y polifacético Ibn al-Jatib. Gracias a sus escritos hemos conocido más sobre muchos aspectos del Reino Nazarí, por lo que merece un lugar destacado en este blog.

Su nombre completo era Abu Abd Allah Mohammed Lisan al-Din ibn al-Jatib al-Salmaní al-Garnatí y nació en Loja el 25 de Rayab del 713 de la Égira, el 15 de noviembre de 1313, según el calendario cristiano. Era hijo de un predicador llamado Abd Allah cuya familia descendía de una tribu del Yemen, los Murad, que se establecieron en Córdoba (Qurtuba) con la llegada del Islam a la Península Ibérica, pasando por Toledo (Tulaytula), hasta establecerse en Granada. Su abuelo Said fue un destacado alfaquí, juez y predicador de la Mezquita Aljama de Loja, conociéndose a su familia como los Banu al-Jatib o Hijos del Predicador.

Ibn al-Jatib es uno de los personajes más destacados del municipio de Loja
reconociendo su destacado papel con una fundación que lleva su nombre

Su padre luchó junto al rey de Granada Ismail I para devolverle el trono usurpado por su tío Nasr, siendo llamado a la Corte para desempeñar el cargo de secretario de la Chancillería, así que toda la familia se trasladó a la capital nazarí.

Su padre quiso que entrase al servicio de la Oficina de Redacción de Documentos del Estado o Diwan al-insa, con el objetivo de que desarrollase la carrera de funcionario en la Corte de La Alhambra. Para ello trabajó su caligrafía, la redacción y filiación de textos oficiales en la Oficina de Escritura o Diwan al-kitaba, siendo su maestro Abu-l-Hasan Alí ibn Mohammed al-Ansarí, también conocido como Ibn al-Yayyab. De este modo pasó su juventud rodeado por el olor de la tinta, el cuero y el aceite de los candiles.

A la muerte de su padre en la Batalla del Salado contra los cristianos, Ibn al-Jatib su amistad con Ibn al-Yayyab se estrechó y fue nombrado secretario auxiliar de la Chancillería, siguiendo los pasos de su progenitor, y su amigo y maestro ascendió al cargo de visir del rey Yusuf I.

Su maestro y amigo confió en él y le preparó para que le sucediera en el cargo. Llegó la Peste Negra a Granada desde Almería (al-Mariya) en 1348, y el visir Ibn al-Yayyab fue una de sus víctimas. De este modo, el rey Yusuf I le nombró visir, encomendándole la supervisión de la Casa de la Moneda o Ceca.

En Loja, su pueblo natal, numerosas calles están
decoradas con las reflexiones del sabio nazarí

Tras la muerte del rey, su sucesor Mohammed V es derrocado tras un sangriento golpe de estado instigado por su hermanastro Ismail II huyendo precipitadamente a Guadix donde sus aliados le protegen. Por otro lado, Ibn al-Jatib fue encarcelado en Granada por orden del nuevo monarca pues se niega a apoyar la insurrección, sus bienes son confiscados, así como su casa de la calle de los Arraeces y su finca de recreo conocida con el nombre de Ayn al-Damaa (Fuente de las Lágrimas). No obstante, gracias a sus relaciones diplomáticas y a su amigo meriní Ibn Marzuq logra ser liberado y huye a Fez junto al destronado monarca y otros seguidores viviendo bajo el amparo de la corte meriní de Abu Salim, hasta que Mohammed VI fue depuesto.

De este modo Mohammed V y su séquito regresan a Granada en 1362, se estrechan las relaciones con el rey de Castilla Pedro el Cruel, quien da muerte al usurpador Mohammed VI. El reino nazarí vuelve a gozar de paz y prosperidad, siendo nombrado nuevamente Ibn al-Jatib como visir, por lo que fue conocido como Du-l-wizaratayn o el de los dos visiratos.

Desarrolló una actividad política e intelectual incansable, por lo que le apodaron también como Du-l-amrayn, el de las dos vidas por sus problemas de insomnio lo que le llevaba a vivir de noche y de día. Es el autor de la mayoría de las redacciones sobre medicina teórico-práctica de la época nazarí que han sobrevivido hasta la actualidad, como el manual llamado "Práctica del que emplea si talento médico en favor de aquellos que ama", desarrollado en dos partes, una primera describiendo y recomendando tratamientos para las enfermedades que afectan a cada órgano del cuerpo humano y la segunda una lista de los males que afectan al cuerpo en su conjunto como la fiebre, mordeduras y picaduras de animales venenosos, etc. Hay también en esta segunda parte un capítulo dedicado a la cosmética y otro sobre los efectos de las bebidas alcohólicas y los métodos para contrarrestarlos. La estructura interna de este libro sigue una misma pauta: descripción de la enfermedad, descripción de las causas que la producen y de sus síntomas, indicación del tratamiento y régimen alimenticio pertinente. Pero además, en ocasiones el autor añade un apartado que denomina "consejos y advertencias", donde señala aspectos esenciales a tener en cuenta y otro titulado "remedios simpáticos" en el que enumera procedimientos curativos de carácter popular, arraigados en el tratamiento de ciertas enfermedades.

La segunda obra que nos ha llegado de Ibn al-Jatib es un poema didáctico sobre la medicina, cuya finalidad es ayudar al aprendizaje de futuros médicos.

La tercera obra es un libro que recibe el nombre de Libro del cuidado de la salud durante las estaciones del año, dedicado al rey Mohammed V y escrito entre los años 1362 y 1371, constando de tres partes, una que versa sobre las estaciones del año y las alteraciones que influyen al cuerpo humano y la segunda sobre la fisiología del cuerpo humano y la tercera en los elementos que son imprescindibles para el ser humano como el aire, los alimentos, la evacuación, el sueño, los estados anímicos, etc. El libro sirve para establecer el tratamiento para las enfermedades dependiendo de la estación del año y el régimen que debe de seguir el niño, el anciano y el viajero.

Pero además de estos, se le reconocen la autoría de otros dos tratados que aún no han sido encontrados: uno sobre la embriología titulado Sobre la formación del feto y un apéndice al mismo titulado Determinación de la última etapa de la formación del feto, así como un tratado Sobre la triaca. La triaca era un tema frecuente en la medicina árabe y que trata el doctor Gastón Morata en su libro "El Perfume de Bergamota", y que se refiere a un antídoto universal contra todo tipo de venenos.

Pero también fue conocido como Lisan al-Din o Lengua de la Religión, por su elocuencia y brillante oratoria. Escribió más de setenta obras, que abarcan materias muy diversas que pueden dividirse en las siguientes categorías: 
  • antologías (Al-Katiba al-Kamina o "El escuadrón al acecho", Kitab al-sihr wa-l-shi`r o "Libro de magia y de poesía")
  • ascética y sufismo (Istinzal al-lutf o "Invocación de la gracia", Rawdat al-ta`rif bi-l-hubb al-sharif o "Jardín de la definición del amor supremo")
  • género biográfico e histórico (Al-Ihata fi ta´rij Garnata, abreviadamente, Ihata una recopilación de la historia de Granada, al-Iklil al-zahir o "La diadema resplandeciente", A`mal al-a`lam o "Gestas de los hombres", Al-lamha al-badriya o "El resplandor de la luna llena", acerca de la dinastía nazarí, demás de su propia autobiografía en 1369)
  • género epistolar, geografía y viajes (Jatrat al-tayf, Mi`yar al-ijtiyar)
  • política, poesía, medicina, derecho, etc

Llegó a ser en el reino de Granada un hombre poderoso y de gran saber, despertando muchas envidias a su alrededor. Ibn al-Jatib sufrió una de tantas intrigas promovidas por la envidias y las luchas de poder, especialmente por Ibn Zamrak, de quien había sido mentor y a quien ayudó a promocionar dentro de la Corte desde sus orígenes humildes. Se levantaron contra él todo género de intrigas y calumnias, principalmente referidas a su concepción sobre el Islam. 

Advirtiendo las conspiraciones que se urdían contra él, y temiendo compartir el destino de otros visires anteriores a él como a Ridwan, pidió dejar el cargo y peregrinar a La Meca, pero el rey se lo negó. Bajo la excusa de encabezar una misión para inspeccionar las fortalezas que cubrían la parte occidental del reino nazarí, huye camino a Tremecén en el 1371, buscando la protección del sultán Abd Al Aziz. Ibn Zamrak toma el puesto de visir pero cree que si Ibn al-Jatib sigue con vida su posición en la Corte nazarí podría peligrar.

En el año 1372, muerto Abd Al Aziz, los meriníes dejarían la ciudad de Tremecén e Ibn Al Jatib se establece en Fez, viéndose beneficiado con numerosas propiedades. Mohammed V pide constantemente que se le encarcele y extradite a Granada para ser juzgado, temiendo que su antiguo visir revele secretos políticos que le perjudiquen. Es entonces cuando todo se precipita, sus enemigos estaban al acecho y presionaron hasta que finalmente fue arrestado. Ibn Zamrak y el juez supremo de Granada Abu-l-Hasan se trasladan a Fez y, junto con el ministro meriní Sulayman Ibn Dawud, Ibn al-Jatib es juzgado acusándole de heterodoxia religiosa. 

Pero antes de ser condenado, apareció muerto y su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Bab al-Mahruq en Fez, pero su tumba fue profanada y quemando su cadáver, uno de los mayores escarnios para un musulmán ya que así no puede llegar a alcanzar con el paraíso. Sus familiares recogieron sus maltrechos restos y los depositaron en una fosa más profunda, por lo que se le conoció como Du-l-qabrayn o el de las dos tumbas.

Si te interesa saber más sobre la agitada vida de Ibn al-Jatib recomiendo que leáis la novela histórica titulada "El cautivo de Granada".

Placa colocada en recuerdo de Ibn al-Jatib en el
ayuntamiento de su Loja natal

domingo, 10 de noviembre de 2013

El horologio de La Alhambra


Reproducción del horologio descrito por Ibn Al Jatib que se
expone en el Pabellón Al-Andalus y la Ciencia del Parque
de las ciencias de Granada, aunque según Ibn al-Jatib, el
original estaba enteramente policromado y ornamentado.
El 30 de diciembre de 1362, Mohammed V quiso celebrar su restitución al trono aprovechando la fiesta del Mawlid al-Nabawi, dando un convite en el Salón del Trono del Palacio de Comares de La Alhambra que comenzaría tras la oración del atardecer y se prolongase hasta la del amanecer, a la que asistiría toda la Jassa o nobleza nazarí y representantes de las principales instituciones del reino.

Durante la velada se desarrolló un programa musical y literario, intercalado entre las tres plegarias preceptivas, y para contabilizar el tiempo durante la noche se construyó expresamente para la ocasión un horologio, minkana mankana, que colocado sobre un pedestal, excitó la curiosidad de los ilustres asistentes a la celebración y del cual, Antonio Fernandez-Puertas, catedrático de Historia del Arte Musulmán de la Universidad de Granada, ha elaborado un estudio que se puede descargar aquí.

Diseño del catedrático Antonio Fernandez-Puertas

Ibn al-Jatib describe el artefacto en su obra Nufada III (de la cual se conservan dos ejemplares, uno en Casablanca y otro incompleto en la Universidad de Leiden, en los Países Bajos), un horologio para contar las horas de estructura hueca en madera, ligero para su fácil traslado, de forma triangular con doce lados y una altura de 1,70 metros aproximadamente, en cuya cúspide se colocaba un cirio que tiene marcado las horas nocturnas.

Cirio o vela colocado sobre el horologio
con las horas marcadas y de las que
cuelgas unos hilos de lino que accionan
el mecanismo.

En cada uno de los doce lados de la estructura de madera habría una cavidad conteniendo una bola de cobre del tamaño de una avellana. Cada una de estas cavidades disponía de una puertecilla cerrada por un pestillo unido por un cordel a cada una de las marcas de las horas del cirio o vela.

Puertecillas que dejan pasar la bola de cobre hasta el plato
avisando que ha transcurrido una hora
Cuando el cirio es encendido, la llama va consumiendo la cera y al llegar a una de las horas marcadas quema el cordel que sujeta el pestillo de una de las puertecillas que se abre y deja caer la bola a un plato metálico, produciendo una resonancia metálica que avisa que ha pasado una hora.

Tras la puertecilla, una figurita presentaba un trozo de papel escrito con breves poemas de diez versos referentes a la hora, el Corán y a la fiesta que se conmemoraba, y un panegírico o alabanza al monarca nazarí.

Diseño de una de las figuritas por el
Catedrático Antonio Fernandez-Puertas

El encargado del horologio subía por una escalera hasta el ingenio, entregaba al musmí o recitador el trozo de papel de la correspondiente hora para que la leyera en voz alta ante los invitados. Uno de dichos poemas pertenecía a Ibn al-Jatib y hace referencia a la hora de las tres:

"Nos contó la hora tercia y lo ha jurado,
sin que haya resquemos de que nos mienta,
te ocupa el natalicio del que al mundo
la verdad y fe en Dios diera un Libro
que es divina piedad, divina prueba.
luz de Allah y argumento decisorio.
El amor que le tienes saca arcanos
que, en perfecta fusión, fe y mundo alían,
pues al año musulmán añades fiesta nueva
¡oh tú, de musulmanes esperanza!,
en que Amina dio el pecho al fiel Profeta.
Pese al tiempo y las eras transcurridas,
sólo tú en fiesta sin igual lo has celebrado.
¡Así Dios acumula privilegios!
¡Así padres se alegran con sus hijos!
Pronto espera, on Muhammad el loable,
triunfo claro y victoria paladina.
Si a Dios pides socorro, Dios con alguien
como tú es el que ayuda, el Poderoso."

En la Mezquita del Attaibin o Mezquita de Los Conversos (levantada sobre la actual iglesia de San Juan de los Reyes en el Albaicín), contaban también con un horologio que era cuidado por un mutafaquid que se encargaba del correcto funcionamiento del mecanismo hidráulico del ingenio para determinar con exactitud el instante en que se debían anunciar las cinco oraciones diarias.

Pero no era la única manera de contar el paso de las horas durante la noche. Ibn al-Jatib cuenta que en el reino nazarí se usaban cirios que al consumirse marcaban el paso del tiempo e informaban de la hora marcada en la cera. Así lo relata cuando se refiere al sultán Muhammad III :

“el destino lo trató con dureza, no concediéndole una salud íntegra amargándole las delicias del reino con una enfermedad crónica, que atacó a sus dos ojos, ocasionada por las continuas vigilias y el uso de luces de cirios grandes como troncos de palmera, en los cuales había unas marcas que registraban el paso de las horas de la noche”.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Pieza del Mes en el Museo de la Alhambra: celosía de la Qubba Mayor

Celosía conservada en el Museo de
La Alhambra, en el Palacio de Carlos V

La pieza destacada en el mes de noviembre en el Museo de La Alhambra es la celosía que se encontraba en la Sala de Dos Hermanas del Palacio de los Leones. Esta sala, la de Dos Hermanas corresponde con la Qubba Mayor del Palacio de los Leones, cuya orientación es Norte-Sur, mientras que los lados mayores corresponden a la orientación Este-Oeste (precisamente por el lado Este se accedía a este recinto regio). Esta disposición se debe a que existían los Baños Reales, por lo que se adaptó la orientación a la superficie que quedaba libre. El vecino Palacio de los Arrayanes, por el contrario, tiene una disposición Este-Oeste, con los lados mayores orientados Norte-Sur, y sino llega a ser por esa construcción que ya existía, muy probablemente, la orientación del Palacio de los Leones habría sido la misma que la de el Palacio de los Arrayanes.

Ejemplo de celosía, con carretes y prismas unidos sobre peinazos
La celosía en cuestión, conservada en el Museo de la Alhambra fue desmontada y trasladada en 1962 desde su espacio original, el lado norte de la Sala de Dos Hermanas, sala que contaba con cuatro ventanas cerradas por celosías de madera, una a cada lado. Esta celosía pertenecía a una ventana fingida, sobre la puerta de entrada de la Sala de los Ajimeces, que no arrojaba tanta luz como lo hace la del lado sur que ilumina la sala con el sol que entra desde el Patio de los Leones, a través de una ventana geminada. Desde dicha celosía, se puede contemplar el Mirador de Lindaraja, el jardín y en su origen se divisaría también el Albaicín. En cambio, la celosía conservada en el museo, al no haber sido utilizada por no dar a ninguna estancia, no ha tenido uso ni desgaste, conservándose mejor que las demás. 


En la carpintería hispanomusulmana, se pueden encontrar dos tipos de técnicas en la fabricación de celosías:
  • atarejado: se juntan las piezas, uniéndose sobre una base
  • apeinazado: las piezas se ensamblan entre sí

Peinazo agraminado y lazo
Describiendo la celosía que este mes es analizada, tiene un marco o bastidor grueso e irregular, que quedaba oculto tras la pared, y a la vista quedaba perfectamente encuadrado con el arco. Se puede contar hasta cuatro peinazos horizontales, listones de madera que dividen las piezas en cuarterones, en este caso dividiendo en tres la parte trasera de la pieza, y que le dan solidez a la estructura. Las lineas que se van entrecruzando con los peinazos son conocidas como lazos, donde destaca una estrella de ocho puntas en su parte superior y de ventanas que se pueden abrir hacia el exterior. Fue fabricada con madera de pino a mediados del siglo XIV (en la misma época que el Palacio de los Leones, bajo el reinado de Mohammed V). Los peinazos estan realizados con la técnica del gramilado, por lo que se cataloga como peinazo agramilado, otorgando una textura que asemeja a la corteza de un árbol y aumentando la sensación de profundidad. Además, la celosía estaba policromada en época nazarí: los rebajos eran de color rojo, alternando con lineas negras que discurrían en paralelo hasta llegar a una línea central más gruesa de color blanco. Las celosía se podían abrir hacia fuera, hacia la Sala de Dos Hermanas, y los herrajes de la ventana son los originales.

Esto es la reproducción de un gramil, la herramienta
medieval con la que se tallaba el gramilado de la madera

Las celosías propiamente dichas y que ocupan los espacios entre los peinazos y los lazos se forman a través de la técnica de "caja y espiga", salvo en la ventana y en el interior de la estrella de ocho puntas. Las piezas que forman la celosías se dividen en carretes y prismas, complicándose en la ventana y la estrella, donde los prismas son mayores e independientes (con formas hexagonales y pentagonales, a parte de los cuadrados del resto de la ventana), por lo que si una pieza se quitase, el resto de piezas se desplomarían. Por otro lado, hay que destacar que la mayoría de los carretes y prismas son de nogal.

Carretes y prismas forman las celosías
Tres eran las funciones de esta celosía:
  • ocultar
  • refrescar y airear la vivienda
  • tamizar la luz

John Frederick Lewis "Correspondencia interceptada"
donde se representa la escena de un harem romántico
En la Granada nazarí, los espacios femeninos son muy reservados e íntimos, tanto que se desconoce donde se ubicaban con certeza en los palacios de La Alhambra, aunque se acepta que se encontraban en las plantas superiores. Este mundo estaba íntimamente relacionado con las celosías, detrás de las cuales se escondían las mujeres pero a través de las cuales podían observar lo que sucedía en su casa sin ser vistas.

John Frederick Lewis  "A través de la celosía"
Las celosías tamizan la luz
Las celosías, además en verano, servían de corriente de aire, refrescando el ambiente, junto con el agua de las fuentes y los estanques.

Detrás de esta celosía pudo haber muchas miradas que se han perdido con el transcurso de la Historia. Ahora se puede conocer más sobre ella los sábados a las 12 de la mañana en el Museo de La Alhambra en el Palacio de Carlos V, de la mano de la especialista Juana Biedma Molina.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Biografía de reinas: Aixa (finales del siglo XV, esposa de Muley Hacén)

Aixa, de blanco en el centro de la obra de Manuel
Gómez-Moreno (1880), pintada en Roma y titulada
"Salida de la Familia de Boabdil de La Alhambra",
se conserva en la Diputación Provincial de Granada.

Más conocida por la leyenda que por la historia, Aixa (a veces confundida con el nombre de Fátima) era una de las mujeres de mayor prestigio, abolengo y poder en la corte nazarí de finales del siglo XV. Hija del rey Mohammed IX, que al carecer de descendencia masculina, le permitió todo tipo de caprichos y privilegios, convirtiéndose en una mujer temperamental, inteligente, valiente y dominante. 

Es un poco complicado de contar, pero se desposó con dos monarcas, primero con Mohammed XI y al enviudar, Muley Hacen, primo hermano suyo por vía paterna. Este último matrimonio tenía como objetivo consolidar el poder del entronizado rey Saad Ciriza quien había derrocado a Mohammed IX, a la postre padre de Aixa, y quien murió decapitado en los palacios de La Alhambra a manos de su nuevo esposo e hijo del advenedizo rey.

Parecían un matrimonio bien avenido, y fruto del mismo llegaron tres hijos: Aixa, Abd Allah (Boabdil o futuro Mohammed XI) y Yusuf, aunque algunos cronistas apuntan un varón más llamado Algazir Muley al-Agmar. Pero quince años más tarde una esclava cristiana se cruzó en sus vidas, Isabel de Solís, capturada durante una incursión sarracena en el territorio cristiano de Aguilar de la Frontera (Córdoba o Qurtuba) en la primera mitad de la década de 1470, contando entre 10 y 12 años de edad. 

La esclava sirvió a la hija de Muley Hacén, quien quedó prendado de su belleza, provocando las envidias entre las mujeres del harem del rey que buscaban el favor del monarca. Así, una noche, tras yacer con él recibió una paliza que por poco le costó la vida a la cristiana, y temiendo que el ataque hubiera sido urdido por su esposa Aixa, decidió instalar a la cautiva en su palacio de Daralcolota (emplazado donde hoy se encuentra el convento de Santa Isabel la Real, cercano al palacio de Dar al-Horra) ordenando que se vigilase la residencia por su guardia mayor y disponiendo ropas y joyas para su favorita, que se convertiría al Islam cambiando su nombre por el de Soraya

Según cuenta Hernando de Baeza, contemporáneo de aquel tiempo, al llegar la "pascua de los moros", era costumbre que los vasallos granadinos de cualquier condición accedieran a La Alhambra para rendir honores tanto al rey como a su esposa, besando los hombres el pie del monarca y las mujeres la mano de la reina. En ese momento aprovechó para desplazar a Aixa y sustituirla públicamente por Soraya.

La encumbró al poder tomándola como segunda esposa, tras sobornar a algunos jueces con dos mil monedas de oro y plata para que legalizaran su nueva unión, ordenando a los escribas que le redactaran un gran ketubbah (según el Derecho talmútico, un documento para legitimar el matrimonio).

Aixa, en la serie Isabel, interpretada
por Alicia Borrachero
Aixa consideró esto un ultraje a su persona y abolengo, peleando por todos los medios pero sólo consiguió un enfrentamiento directo con el rey. Muley Hacén no volvió a ver a Aixa, quien tuvo que trasladarse al Cuarto de los Leones de La Alhambra con su servidumbre y sus tres hijos, quienes estaban también resentidos con su padre, el rey, quien optó por habitar en la vecina Torre de Comares con la nueva consorte.

Esto aumentó el distanciamiento con los hijos que tenía de su matrimonio con Aixa y la animadversión de las principales familias del reino que también le retiraron su apoyo, salvo los Venegas, de lo más granado y belicoso de la nobleza granadina y los Alnayares. A pesar de todas las oposiciones, Muley Hacén continuó su unión con Soraya, quien le dió dos hijos: Saad (nacido alrededor de 1476) y Nasr (nacido a finales de la década de 1470). Estos nuevos vástagos supusieron una amenaza para Aixa, quien los veía como rivales para heredar el trono, destinado a su hijo mayor Boabdil

De hecho Soraya intentó conducir la voluntad del monarca para que designara a su primogénito Saad como su sucesor a la corona nazarí. Aixa y sus hijos fueron encerrados en la Torre de Comares y temiendo por sus vidas si continuaban residiendo tan cerca de los monarcas en la ciudad palatina, sugestionada por el rencor y las amenazas, ideó una escapada deslizándose con cuerdas a través de la torre hasta el barranco del río Darro para huir a Guadix ayudados por la aristocrática familia de los Abencerrajes.

Las intrigas y el complot llevaron hasta la implicación de la rumí, la cristiana convertida al Islam, en el fallecimiento de Yusuf, el segundo hijo de Muley Hacén y de Aixa, cuando contaba con 17 años; en oscuras circunstancias ocultas tras la consecuencia de una epidemia en Almería, cuando se encontraba junto a su madre, la repudiada Aixa.

Aixa sobreviviría a Muley Hacén, quien murió en Almuñecar (al-Munakkab) en 1485, y Soraya se exilió a Córdoba (Qurtuba), dejando a sus hijos bajo la protección de los Reyes Católicos en la Corte de Sevilla. Vería gobernar a su hijo Boabdil como Mohammed XII, e incluso intercedería para protegerle cuando, estando ya casi sitiada la ciudad de Granada, apeló al rey Fernando el Católico, suplicándole que le dejase en libertad a cambio de su vasallaje, el pago de doce mil ducados anuales y la entrega de trescientos cautivos, pero la Historia demostraría que de nada sirvieron tales negociaciones.

La leyenda dice que, tras la Toma de Granada por los Reyes Católicos, camino ya del señorío de Andarax en las Alpujarras (al-Busarrat), Boabdil se detuvo entre las actuales poblaciones de Villa de Otura y El Padul para volver la vista atrás llorando porque dejaba Granada. Fue entonces cuando su madre le increpó, "llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre". Y por este motivo, el puerto de montaña recibe el nombre del Suspiro del Moro; triste epitafio (e inventado por Antonio de Guevara, obispo de Guadix en el siglo XVI) para un hombre que se batió con firmeza para conservar su reino.

Delia Boccardo como Aixa en la serie "Requiem por Granada"
Aixa acompañaría a su hijo Boabdil al exilio en la ciudad marroquí de Fez en 1493, al amparo de los reyes meriníes, donde seguramente fallecería al poco tiempo sumida en la desgracia de haberlo perdido todo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Ermita de San Sebastián (Morabito)

Ermita de San Sebastián en la actualidad

Hipotética reconstrucción del morabito

A las afueras de lo que fuese el recinto de la Medina, cerca de la unión entre el río Darro y el río Genil o Sinyil, se conserva una Rábita o Morabito musulmán. En tiempo de los musulmanes era utilizado como lugar de oración. Influenciados por los almorávides, tribu de monjes guerreros musulmanes provenientes del África occidental en 1093, surgieron ermitaños religiosos en el reino nazarí que voluntariamente se retiraban de la vida social para entregarse a la meditación y oración. Conocidos como al-murabit procede de él el término castellano almorávide y morabito. Tras la muerte del morabito, su morada le servía de sepultura, convirtiéndose en un lugar santo hasta donde llegaban los fieles suplicando favores a través de la intersección divina.

Acceso pincipal, arco de herradura de ladrillo
enmarcado por un alfiz del mismo material
De hecho, en la Granada del siglo XIV este tipo de edificaciones era frecuentes en la ciudad, tanto que los cristianos al entrar en ella se sorprendieron por el gran número desperdigado por la urbe y sus alrededores, aunque es el único conservado actualmente en toda Andalucía. Tras la conquista fueron abandonadas y terminaron desapareciendo por la ruina.

Donde se encuentra el crucifico se ubicaría el mirhab
De construcción sencilla con muros de argamasa, un arco de herradura apuntado e inscrito en recuadro de ladrillo, da entrada al edificio. Su estructura en una qubba sepulcral (baraka en árabe) o edificio cuadrado de 8,40 metros en su interior, guarda un hueco cegado que debió ser el mihrab por su orientación a la Meca en la parte sureste, dirección habitual de la alquibla en los edificios de la Granada islámica.

Planta y sección de la ermita según Gallego y Burín

Cúpula decorada con nervios que se centran en la cúspide
Cubierto por una cúpula esférica de ladrillo con dieciséis cascos con nervaduras cruzadas dejando en el centro una estrella de dieciséis puntas, evolución de la bóveda de nervios paralelos cruzados de Córdoba. Dicha cúpula se apoya sobre trompas con arcos redondos. Originalmente, la cúpula era visible al exterior, aunque hoy en día queda oculta por el tejado y la espadaña para la campana.

Trompa con arcos sobre el que se apoya la cúpula
Aunque en 1844 se encontraba en estado de ruina, fue recuperado por el ayuntamiento y cedido en alquiler como taberna, pero devuelto al culto en poco tiempo por las críticas recibidas por intelectuales de la ciudad. Torres Balbás lo reformó en 1931, al ser declarado Monumento Histórico-Artístico. Al ser conocido tradicionalmente por ser el lugar donde Boabdil entregó las llaves de la ciudad a Fernando el Católico mientras la reina Isabel aguardaba a las afueras, en Armilla. Según cuentan los cronistas, en alguna parte de este mismo lugar se cantó a continuación un Te Deum en señal de alabanza a Dios por el triunfo que Éste les otorgaba y que a la sombra de un gran álamo (arrancado en 1760) que crecía en las cercanías de este edificio, se ofició posteriormente la primera misa. Se puede visitar semanalmente los viernes de 10,30 a 13,00 horas y los domingos abre a las 10 para la misa de las 10,30.

Lápida de mármol colocada en el siglo XVIII para conmemorar
la entrega de la ciudad, aunque redactada con numerosos errores.