Biografías: Ginés Pérez de Hita (1544-1619)
Ginés Pérez de Hita nació en el siglo XVI, probablemente en la villa murciana de Mula. No fue testigo directo de la Guerra de Granada, que había concluido décadas antes de su nacimiento, pero sí vivió en una época en la que el recuerdo del conflicto seguía muy vivo, especialmente tras la rebelión de las Alpujarras (1568–1571).
Soldado y escritor autodidacta, Pérez de Hita es conocido sobre todo por su obra Guerras civiles de Granada, publicada en dos partes (1595 y 1619). En ella combina hechos históricos, tradiciones orales, romances fronterizos y una considerable dosis de invención literaria.
A diferencia de los cronistas oficiales de los Reyes Católicos, Ginés Pérez de Hita no se limita a exaltar la victoria cristiana. Su relato se centra en los conflictos internos del reino nazarí y presenta a muchos personajes musulmanes —caballeros, reyes y guerreros— con nobleza, honor y valentía.
Figuras como Boabdil, Aben Humeya o los Abencerrajes aparecen envueltas en una atmósfera casi caballeresca, más cercana a los libros de caballerías que a una crónica estrictamente histórica. Este enfoque convirtió su obra en una lectura apasionante, pero también en una fuente problemática para los historiadores.
A diferencia de Hernando del Pulgar, cronista oficial de los Reyes Católicos, Pérez de Hita desplaza el foco hacia el interior del reino musulmán. Su Granada aparece como un escenario trágico, dividido por bandos y pasiones.
Uno de los pasajes más citados describe la caída moral de la ciudad antes de su derrota militar:
“Granada se perdió más por las discordias de los suyos que por la fuerza de los cristianos”
(Guerras civiles de Granada, Parte I)
Esta idea —la autodestrucción del reino nazarí— coincide parcialmente con crónicas cristianas, pero Pérez de Hita la desarrolla con un tono novelesco, cargado de dramatismo.
La figura de Boabdil el Chico aparece en la obra como un rey trágico y dubitativo. Pérez de Hita le atribuye discursos y lamentos que no tienen base documental, pero que fijaron su imagen literaria:
“Nací para perder reinos y no para defenderlos”
(atribución literaria a Boabdil en Guerras civiles de Granada)
Especial importancia tiene el episodio de los Abencerrajes, una familia noble supuestamente exterminada en la Alhambra. Aunque hoy se considera un relato legendario, Pérez de Hita lo narra con solemnidad histórica:
“Fue tan grande la crueldad de aquella muerte, que aún hoy parece que clama la sangre derramada en la sala”
(Guerras civiles de Granada, Parte I)
Este episodio no aparece en las crónicas contemporáneas del siglo XV, lo que confirma su carácter literario, aunque tuvo enorme impacto en la tradición posterior.
Uno de los aspectos más influyentes de Pérez de Hita es su contribución al mito del “moro noble”, un musulmán idealizado que encarna valores como el honor, la lealtad y el amor cortés. Esta visión, muy atractiva para el público del Siglo de Oro, ayudó a construir una imagen romántica de al-Ándalus que perduró durante siglos. En uno de los pasajes más representativos afirma:
“No hubo caballeros más leales ni más cumplidores de su palabra que los de Granada”
(Guerras civiles de Granada)
Esta visión contrasta con la de cronistas como Bernáldez, que describía a los musulmanes como enemigos de la fe sin matices morales (Memorias del reinado de los Reyes Católicos).
Sin embargo, esta idealización no debe confundirse con neutralidad histórica. La obra de Pérez de Hita mezcla deliberadamente realidad y ficción, creando episodios y diálogos que nunca ocurrieron, pero que resultan esenciales para entender cómo se imaginaba el pasado en la España del siglo XVI.
Hoy, Ginés Pérez de Hita no se lee como un historiador en sentido moderno, sino como un mediador entre la historia y la literatura. Su obra influyó en el romanticismo del siglo XIX y en la visión popular de la Granada nazarí, tanto dentro como fuera de España.
Más que contarnos cómo fue exactamente la Guerra de Granada, Pérez de Hita nos revela cómo quiso recordarla una sociedad que ya había perdido la convivencia medieval y miraba al pasado con nostalgia y ambigüedad.
Leer a Ginés Pérez de Hita es adentrarse en un territorio donde la historia se transforma en relato, y el conflicto en leyenda. Su mirada sobre la Guerra de Granada, aunque imprecisa en muchos aspectos, sigue siendo fundamental para comprender no solo el final de al-Ándalus, sino también la construcción cultural de ese final en la memoria colectiva española.
Leerlo hoy exige espíritu crítico, pero también la conciencia de que, a veces, la leyenda dice tanto sobre una época como los documentos.


Comentarios
Publicar un comentario