Exposición “El Generalife y la Casa de los Tiros: relato de un pasado común”

Exposición en el Museo Casa de los Tiros sobre
los lazos históricos entre el Generalife y la
Casa de los Tiros, organizada por el
Patronato de la Alhambra

Del 18 de diciembre de 2025 al 1 de marzo de 2026, el Patronato de la Alhambra y Generalife, junto con la Delegación Territorial de Cultura y Deporte, organiza en el Museo Casa de los Tiros una exposición que explora los vínculos históricos y patrimoniales entre el Generalife y la Casa de los Tiros, destacando su pasado compartido y su papel en la historia cultural de Granada.

Una de las salas de la exposición en el
interior de la Casa de los Tiros

Fotografía de F. Linares tomada hacia 1890
que muestra la entrada a la galería de retratos
del Generalife; forma parte del Fondo Valladar
del Museo Casa de los Tiros

Fotografía de la fachada de la Casa de los Tiros 
realizada hacia 1870 por Jean Laurent, 
conservada en el Museo Casa de los Tiros

“El Generalife y la Casa de los Tiros, relato de un pasado común” narra la historia compartida de ambos monumentos, unidos por la posesión del linaje de los Vázquez Rengifo y, más tarde, los Granada-Venegas, marqueses de Campotéjar. Desde el siglo XVI hasta la transacción al Estado en 1921 tras el largo "Pleito del Generalife", ambas propiedades estuvieron gestionadas de forma conjunta, incluso bajo administración italiana. La exposición aborda este vínculo histórico y patrimonial, así como la creación del Patronato del Generalife, encargado de su conservación entre 1921 y 1925.

Libro de cuentas del Generalife (1262-1887), conjunto 
de documentos manuscritos conservado en
 el Museo Casa de los Tiros



Eladio Laredo y Carranza realizó en abril de 1922 una
reproducción del plano de ubicación del Generalife,
conservada en el Archivo de la Alhambra

En 1922, el arquitecto Eladio Laredo realizó un Plano General del núcleo principal del Generalife tras su paso a manos públicas, señalando, entre otras, las salas donde se ubicaban las galerías de retratos, denominadas "Sala de Retratos".

Fotografía de José García Ayola, circa 1900, que
muestra el Pabellón Norte y el Patio de la Acequia
del Generalife; conservada en
el Archivo de la Alhambra

Fotografía de José García Ayola, circa 1900, que
 muestra la fachada del pórtico del Pabellón Norte
del Generalife; conservada en el
Archivo de la Alhambra
Fotografía de José García Ayola, circa 1900, que
muestra el interior del pórtico de la Sala de los
Reyes; conservada en el Archivo de la Alhambra

Inventario manuscrito en tinta sobre papel, realizado
 entre 1922 y 1925, que recoge los retratos conservados
 en la "sala de los reyes" del Generalife; se
conserva en el Museo Casa de los Tiros

Fotografía de Manuel Torres Molina, tomada entre
1900 y 1920, que muestra una vista del interior del
pórtico de la Sala de los Reyes; conservada en el
Archivo de la Alhambra

Fotografías de los retratos de los Granada-Venegas
 conservadas en el Archivo de la Alhambra;
los originales se encuentran actualmente en
el Castello di Gabiano, cerca de Turín

La sentencia del pleito del Generalife fue favorable al Estado el 30 de agosto de 1912, pero la entrega efectiva de las propiedades se realizó en octubre de 1921 mediante un acuerdo extrajudicial, lo que permitió la creación del Patronato del Generalife; en ese contexto, el marquesado de los Campotéjar también cedió la Casa de los Tiros con la condición de destinarla a fines culturales.

Batalla Naval, óleo sobre lienzo anónimo de finales
del siglo XVI, representa una escena marítima y
se conserva en el Museo Casa de los Tiros

Paisaje con San Pedro Nolasco, óleo sobre lienzo anónimo
del siglo XVIII, conservado en el Museo Casa de los Tiros

Al entregarse el Generalife al Estado español, aún quedaban obras artísticas en sus salas, mientras otras fueron trasladadas a Italia por falta de normativa de protección y acuerdos con el marquesado de los Campotéjar; algunas de ellas se conservan hoy en el Museo Casa de los Tiros, como las procedentes de la antigua "Sala de los Venegas". 

Ejemplar de The Alhambra de Washington Irving, publicado
en Londres en 1896, que incluye un dibujo de Joseph Pennell
titulado "Hall of portraits"; se conserva en la
Biblioteca de la Alhambra

El Generalife ha sido fuente de inspiración para artistas y viajeros desde el siglo XIX, especialmente durante la gestión del Patronato, que coincidió con una moda por los jardines y la cultura, reflejada en la relación de Valladar con el artista Santiago Rusiñol y las peticiones de pintores como Manuel Ángeles Ortiz para estudiar y crear en el monumento.

Fotografía de Manuel Torres Molina, tomada en el primer
tercio del siglo XX, que muestra el camino hacia el antiguo
acceso al Generalife, con la cancela romántica al fondo;
 conservada en el Archivo de la Alhambra

Fotografía sin fecha del pabellón norte del Palacio del Generalife antes de la intervención de Leopoldo Torres
Balbás, autor desconocido

Tras la transacción del Generalife al Estado, se creó en 1921 el Patronato del Generalife, presidido por Francisco de Paula Valladar y compuesto por representantes del Estado, el Ayuntamiento y la cultura granadina. Aunque solo funcionó durante cuatro años, impulsó numerosas iniciativas, guiadas por el reglamento interno y las actas de sus reuniones. Bajo la inspección del Marqués de Vega Inclán y con el apoyo técnico del arquitecto Eladio Laredo, se planteó una gestión moderna centrada en la conservación, el cuidado de jardines y aguas, la relación con el público y el establecimiento de usos culturales, aplicados también a la Casa de los Tiros.

El Patronato del Generalife estuvo compuesto por una comisión técnica de expertos, figuras destacadas de la cultura granadina y representantes de la Administración estatal y local. Bajo la alta inspección del Marqués de la Vega Inclán, su funcionamiento quedó reflejado en un libro de Actas conservado en el Archivo de la Alhambra. Entre sus miembros figuraron Francisco de Paula Valladar, Gallego Burín, y otros nombres clave como Antero Enciso, el Conde de las Infantas o Ricardo Agrasot, entre otros.

Acta de constitución del Patronato del Generalife, fechada
 el 12 de octubre de 1921, recogida en el libro manuscrito
conservado en el Archivo de la Alhambra

Francisco de Paula Valladar, primer presidente del Patronato del Generalife, fue una figura clave de la cultura granadina entre los siglos XIX y XX, impulsor de la protección patrimonial y profundo estudioso del Generalife, cuyo legado documental se conserva hoy en el Museo Casa de los Tiros.

Croquis del Generalife realizado a lápiz y plumilla por
 Francisco de Paula Valladar y Serrano (1852-1924), sin
fecha, conservado en el Museo Casa de los Tiros

Francisco de Paula Valladar y Serrano (1852–1924) fue una figura clave de la Granada posromántica. Intelectual polifacético, destacó como escritor, periodista, historiador y defensor del patrimonio. Fundador de la revista “La Alhambra” y activo en instituciones culturales locales, dedicó gran parte de su labor a la protección y estudio del Generalife, siendo una figura esencial en la historia cultural y patrimonial de la ciudad.

Retrato de Francisco de Paula Valladar y Serrano,
 realizado hacia 1910 por autor desconocido; copia
moderna conservada en papel

El Marqués de la Vega-Inclán (1858–1942), Alto Inspector del Patronato del Generalife, fue clave en la conservación del patrimonio español y el impulso del turismo cultural, destacando por su enfoque conservador y su labor como primer comisario regio de Turismo y Cultura Artística.

Fotografía de 1914 de Alfonso Sánchez García
Alfonso que retrata al Marqués de la
Vega-Inclán; copia moderna

Vega Inclán, como Alto Inspector del Patronato, recomendó al arquitecto Eladio Laredo para la conservación y modernización del Generalife, quien realizó valiosos planos y proyectos, aunque solo se ejecutaron la conservación del palacio y el inicio del camino desde la Cuesta del Rey Chico; además, el Patronato reguló jurídicamente las fincas de los colonos y planteó un "Paseo Arqueológico del Generalife" inspirado en Roma, que finalmente no se llevó a cabo.

Eladio Laredo y Carranza (1864-1941) fue arquitecto responsable del Generalife y sus jardines altos; en
1922 realizó un plano en tinta y acuarelas
sobre cartulina, conservado en el
Archivo de la Alhambra

Plano de plantas y secciones del Generalife y sus jardines 
altos realizado en 1922 por el arquitecto Eladio Laredo 
y Carranza; tinta y acuarelas sobre cartulina, 
conservado en el Archivo de la Alhambra

Valladar y Vega Inclán fueron clave en los primeros años de gestión pública del Generalife y la Casa de los Tiros, mostrando lealtad y amistad, pero enfrentaron malentendidos y dificultades, especialmente para Valladar, quien llegó a presentar su dimisión en 1923 debido a trabas administrativas y falta de apoyo, como refleja su correspondencia.

Copia del acta del Patronato del Generalife
del 5 de marzo de 1922, que recoge la lectura
de la memoria sobre el Generalife redactada
por el marqués de la Vega-Inclán, junto al
informe del arquitecto Eladio Laredo y Carranza
y un oficio del Subsecretario de Hacienda
recomendando su estudio y uso; conservada
en el Archivo de la Alhambra

En octubre de 1924, el Patronato encargó al vocal Gallego Burín una memoria resumen que, además de registrar la actividad realizada hasta entonces, refleja sus ideas sobre gestión y restauración, y recoge valiosas propuestas y proyectos futuros.

Carta de Ricardo Gómez Contreras, fechada el 15 de agosto
de 1923, dirigida a Francisco de Paula Valladar, en la que
informa del traslado desde la Casa de los Tiros de gran parte
 de los modelos y reproducciones árabes del taller de Rafael
 y Mariano Contreras, dejando una selección en depósito
bajo custodia del Patronato; el escrito solicita permiso
para el embalaje y acceso acompañado de operarios

El fallecimiento de Francisco de Paula Valladar en 1924 y el nombramiento de Torres Balbás en 1923 marcaron el final del primer Patronato del Generalife, disuelto en 1925 y absorbido por la Dirección General de Bellas Artes; muchos de sus proyectos se realizaron posteriormente bajo la dirección de Torres Balbás y, más tarde, de Francisco Prieto Moreno.


Entre las acciones más relevantes del primer Patronato del Generalife destaca la diagnosis y planificación de intervenciones conservadoras, impulsadas por el Marqués de la Vega Inclán en 1922, con proyectos elaborados por su arquitecto Laredo y documentadas fotográficamente por Manuel Torres Molina, aunque muchas se completaron ya bajo la dirección de Torres Balbás.

Fotografía de Manuel Torres Molina, hacia 1925, 
que muestra el Pabellón Sur del Generalife en 
obras, con la presencia de Torres Balbás y la 
excavación de la Casa de los Amigos iniciada 
anteriormente por Laredo y Giménez Lacal;
 copia moderna conservada en el 
Archivo de la Alhambra

Conjunto de fotografías de Vicente León Callejas
 (1869–1956), tomadas entre 1910 y 1923, que 
documentan distintos espacios del Generalife
 —como el Callejón de los Cipreses, los Jardines 
Altos, el Patio de la Acequia nevado y vistas desde 
el Jardín de la Mezquita—; conservadas como 
copias modernas en el Archivo de la Alhambra

Tras la disolución del Patronato del Generalife, en 1926 se asignó la Casa de los Tiros a la Comisaría Regia de Turismo, con Antonio Gallego y Burín como delegado en Granada; su inauguración oficial tuvo lugar el 1 de noviembre de 1929, culminando los trabajos iniciados por el breve Patronato.

Fotografía de Manuel Torres Molina, circa 1925,
que muestra el jardín de la Casa de los Tiros
antes de la restauración realizada por Wilhelmi

Durante la gestión del Patronato, el arquitecto Felipe Giménez Lacal lideró la conservación de la Casa de los Tiros y edificios colindantes, incluyendo la expropiación de algunos y la realineación de la fachada hacia el cementerio de Santa Escolástica; además, se planificó mejorar el pavimento de la Cuadra Dorada con materiales recuperados y se organizaron trabajos para el jardín trasero, mientras la Casa de los Tiros funcionaba como sede del Patronato y la Comisión de Monumentos.

Manuel Torres Molina (1883-1967) fotografió los legajos
 del archivo instalados en la Casa de los Tiros hacia 1926

En 1922 se entregó la Casa al Patronato, encargando a Gallego Burín la recopilación de fondos archivísticos sobre Granada, incluyendo archivos del Marquesado de Campotéjar y otras instituciones; se proyectó una biblioteca popular con fondos municipales, pero el mayor aporte fue la biblioteca personal de Valladar, adquirida tras su muerte en 1924. Poco después de la entrega de la Casa de los Tiros al Ministerio de Hacienda, el Patronato del Generalife presentó en 1921 un proyecto para crear allí un archivo histórico, biblioteca y museo artístico arqueológico, base del actual uso cultural del edificio; este proyecto, firmado por Valladar y Arturo Enciso, fue ampliado en 1926 por Gallego Burín bajo la Comisaría Regia de Turismo.

Rafael Contreras y Muñoz (1824-1890) creó hacia
1850 una maqueta reducida de una ventana triple
en escayola policromada y dorada, conservada en
el Museo de la Alhambra y depositada en
el Museo Casa de los Tiros

Como curiosidad, el Patronato utilizó la Casa de los Tiros como depósito para las famosas maquetas de yeserías de la Alhambra hechas por la familia Contreras, y llegó a plantearse la creación de un museo permanente con ellas, aunque finalmente no se llevó a cabo.



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