Exposición “Cuando el color iluminó el jardín. Granada, 1513-1975”

Organizada por la Fundación Pública Andaluza
El legado andalusí, la exposición puede visitarse
en el emblemático Corral del Carbón de Granada
hasta el próximo 8 de junio de 2026, con entrada
gratuita entre el 
13 de marzo al 8 de junio de 2026,
de lunes a viernes y de 9:00 a 15:00 h

Granada vuelve a convertirse en escenario de la memoria artística con la exposición “Cuando el color iluminó el jardín. Granada, 1513-1975”, una fascinante muestra que explora cómo artistas, grabadores, impresores y fotógrafos intentaron capturar la luz y el color de la Alhambra y sus jardines a lo largo de más de cuatro siglos.

La vitrina reúne documentos, imágenes y artefactos
que muestran cómo la representación visual de la
Alhambra y su paisaje ha alimentado el viaje
imaginario, la memoria colectiva y la cultura
visual desde el siglo XIX hasta
mediados del XX

Desde las primeras representaciones gráficas de Granada en el siglo XVI, la vegetación y los jardines de la Alhambra comenzaron a formar parte esencial de la imagen de la ciudad. Sin embargo, aquellas primeras estampas compartían una limitación evidente: carecían de color. La exposición propone precisamente un recorrido por esa larga búsqueda de la fidelidad cromática. Un viaje visual que comienza con los grabados de artistas como Joris Hoefnagel o Louis Meunier y que atraviesa siglos de experimentación técnica hasta llegar a la fotografía en color del siglo XX.

Vista de la Torre de Comares y el Peinador de la
Reina desde el bosque de la Alhambra es una
pintura anónima del siglo XIX realizada al óleo
 y perteneciente a una colección particular

Más allá de la evolución tecnológica, la muestra reflexiona sobre una cuestión esencial: cómo el color transformó nuestra manera de imaginar Granada. Uno de los grandes aciertos de la exposición es mostrar cómo la representación del paisaje nunca fue únicamente documental. Durante siglos, artistas y viajeros europeos recrearon la Alhambra mezclando observación, fantasía y exotismo.

Grabado coloreado de Profil de la ville de Grenade capitalle
du royaume de Grenade en Espagne, atribuido a Louis
Meunier (ca. 1668), publicado en el Atlas Geographique
contenant les cartes d’Espagne, de Portugal, et d’Italie
(tomo XII, 1749), perteneciente a colección particular

Grabado de Granata, vista general de Granada 
desde la Vega, realizado por Frans Hogenberg a 
partir de un dibujo de autor desconocido, publicado 
en Civitates Orbis Terrarum (tomo I, 1572), en 
versión monocroma y coloreada, perteneciente 
a la Colección Javier Piñar de la 
Biblioteca de Andalucía

Grabado coloreado de Granada. Vista parcial de la ciudad
desde el valle del Genill, realizado por Henry Swinburne
 y grabado por Angus, datado entre 1775 (dibujo) y 1808
 (publicación), conservado en la Biblioteca de Andalucía




Dos vistas coloreadas de Granada realizadas por Joris Hoefnagel (1563 y 1565), publicadas en la Civitates Orbis Terrarum de Braun y Hogenberg, que muestran la ciudad desde el oeste y el valle del Genil con Sierra Nevada al fondo

Grabado coloreado del Prospectus Atrii Palatii Regum
olim Maurorum Granatae. Vue de la Cour du Palais des
anciens Rois Maures à Grenade (1780), copia del siglo
XVIII basada en un dibujo de Louis Meunier,
perteneciente a la Colección Eduardo Páez

La pintura disponía desde el inicio del recurso del color, pero no tenía la capacidad de difusión del grabado impreso. Las imágenes coloreadas manualmente eran escasas y costosas. Hubo que esperar al siglo XIX para que las nuevas técnicas industriales permitieran multiplicar las imágenes a color y popularizar la visión romántica de Granada en toda Europa.

Litografía y litografía coloreada de Aqueduc dans
le quartier de l’Albayzín à Grenade, realizada por
 Louis Albert Bacler d’Albe e impresa por
Engelmann (ca. 1824), publicada en Souvenirs
pittoresques du Général Bacler d’Albe
Campagne d’Espagne (pl. 66), conservada
en la Biblioteca de Andalucía 

Litografías de la Torre de los Picos, realizadas por
Francisco Javier Parcerisa con figuras de Urrabieta
y por Chénot, ambas ca. 1850, publicadas en
Recuerdos y bellezas de España: Reino de Granada
y en versión coloreada, conservadas en la Fundación
 Pública Andaluza El legado andalusí y
la Biblioteca de Andalucía

Litografía y litografía coloreada de Alhambra:
Vom Generalife aus gesehen, realizada por Carl
Friedrich Heinrich Werner en 1856, perteneciente
a la Colección Carlos Sánchez



Dos vistas de Granada —Grenade. Vue prise de
l’Albaycín de Nicolas Chapuy, Cuvillier y Bayot
 (ca. 1840) y Vista del Generalife tomada desde la
Alhambra de Dutailly y Perdoux (1789-1806)—
 publicadas en obras ilustradas del siglo XIX y
conservadas en la Biblioteca de Andalucía y
en colección particular, ambas en técnica de
litografía o grabado coloreado

La exposición muestra cómo la litografía revolucionó la reproducción visual. Gracias a la cromolitografía —patentada por Engelmann en 1837— el color comenzó a incorporarse masivamente a libros ilustrados, carteles, colecciones de láminas y tarjetas postales. La Alhambra se convirtió entonces en uno de los grandes símbolos del imaginario orientalista europeo.

Litografía coloreada de Alhambra from the Alameda del
 Darro (Cuesta de los Chinos), realizada por John Frederick
 Lewis en 1835 y publicada en Lewis’s Sketches and
Drawings of the Alhambra, conservada en la
Biblioteca de Andalucía 

Litografía coloreada de Promenade et tours d’enceinte de 
l’Alhambra, realizada por Joseph-Philibert Girault de 
Prangey (1832–1833) y publicada en Souvenirs de Grenade 
et de l’Alhambra (1837), conservada en la Fundación 
Pública Andaluza El legado andalusí

Litografía coloreada de Alhambra in Granada, atribuida 
a William Jacob y realizada por autor anónimo (ca. 1809), 
publicada en Travels in the South of Spain (Londres, 1811), 
conservada en la Biblioteca de Andalucía (ANT-XIX-1027) 
y en la Colección Carlos Sánchez

Litografía coloreada de Cour des Lions (1853),
realizada por Léon Auguste Asselineau y
publicada en L’Alhambra. Dessins et lithographies
del Barón Taylor, conservada en la Colección
Carlos Sánchez a partir de copia digital

El recorrido de la muestra permite descubrir la transición desde los primeros grabados monocromos hasta las sofisticadas técnicas fotográficas que buscaban reproducir el color con mayor realismo. Entre las piezas expuestas pueden verse: grabados históricos, pinturas, fotografías antiguas, cromolitografías, fotocromos, cámaras y aparatos fotográficos históricos.

Litografías coloreadas del Jardín del Generalife, realizadas
por Chénot y por Francisco Javier Parcerisa con figuras de
Urrabieta, ca. 1850, publicadas en distintas ediciones de
Granada, pertenecientes a la Colección Carlos Sánchez y
a la Biblioteca de Andalucía



Un visor estereoscópico es un dispositivo óptico inventado
 en el siglo XIX (popularizado a partir de la década de 1840)
 que permite ver dos imágenes ligeramente desplazadas
para generar la ilusión de profundidad y una percepción
 tridimensional

Grabado coloreado de Modern Goths: Amateur
photographers at work in the Court of Lions, in the
Alhambra, Granada, realizado por E. Buckman y
publicado en la revista The Graphic el 1 de
noviembre de 1890, perteneciente a la
Colección Carlos Sánchez

Especial interés tienen los fotocromos de finales del siglo XIX, una técnica que permitía añadir color a fotografías en blanco y negro mediante sucesivas matrices cromáticas. Estas imágenes supusieron un auténtico fenómeno de masas y democratizaron la fotografía en color mucho antes de que existiera la película cromática. 


Tarjetas postales de la Alhambra y Granada —Vista
 general de la Alhambra y Sierra Nevada editada por
Pablo Dümmatzen (ca. 1900) y Patio de los Arrayanes
de F. Perlberg y P. & C.M.— realizadas en técnica de
fototipia y postal coloreada, pertenecientes a las
colecciones Carlos Sánchez y Javier Piñar

La llegada del siglo XX transformó definitivamente la cultura visual. En 1907, los hermanos Lumière patentaron el autocromo, considerado el primer procedimiento fotográfico comercial capaz de captar el color con notable fidelidad. Décadas después, compañías como Eastman Kodak y Agfa popularizaron las películas en color, haciendo que las imágenes cromáticas pasaran a formar parte cotidiana de revistas, libros y postales turísticas. La exposición muestra cómo ese proceso cambió no solo la representación de la Alhambra, sino también la percepción colectiva de Granada como destino cultural y emocional. “Cuando el color iluminó el jardín” no es únicamente una exposición sobre fotografía o historia del arte. Es también una reflexión sobre cómo miramos los paisajes y cómo las imágenes construyen nuestra memoria cultural.

Una de las vitrinas expositivas de la muestra 

Varias imágenes de comienzos del siglo XX

Una parte de la exposición fotográfica 

La Alhambra aparece aquí como protagonista absoluta: un espacio donde la luz, el agua, la vegetación y la arquitectura han inspirado durante siglos a artistas de toda Europa. El resultado es una muestra especialmente recomendable tanto para amantes del arte y la fotografía como para quienes desean descubrir otra forma de acercarse al patrimonio granadino. Porque antes de que existieran las pantallas, las postales o Instagram, ya había artistas intentando atrapar el instante exacto en el que la luz iluminaba los jardines de la Alhambra.

Publicaciones ilustradas sobre la Alhambra y
el Generalife —L’Alhambra: Le Palais Royal
 (1966-1967) de E. García Gómez, J. Bermúdez
Pareja y colaboradores, y El Generalife (1974)
 de Jesús Bermúdez Pareja— con fotografías en
color, conservadas en la Real Academia de
Bellas Artes de Granada

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