¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

domingo, 13 de octubre de 2013

Espacio del Mes: Casas del Partal

Las casas del Partal daban a un patio común, probablemente,
que hoy es una plazoleta entre sus fachadas
Al oeste del Palacio del Partal, junto a la Torre de las Damas existen unas pequeñas viviendas adosadas, agrupándose en forma de "L, asentándose su lado norte sobre la muralla sur del ciudad áulica. Estas construcciones de desigual carácter con unas casas moriscas del siglo XVII (denominadas como casa de González Pareja, casa de Villoslada, casa de los Balcones y casa de las Pinturas), en origen independientes entre sí, que conservan elementos de la etapa nazarí. Estas casas, sumando la casa de Astasio de Bracamonte, el conjunto conocido a modo genérico como "Casas del Partal".

Este arco nazarí es uno de los elementos conservados
Al final de la época nazarí debía de haber aquí cuatro casas diferentes pero con rasgos tipológicos comunes. Por ejemplo, todas estaban levantadas entre medianerías, con dos plantas, de superficies muy reducidas, entre 13 y 44 metros cuadrados.

Plano del conjunto de las casas del Partal

Medianera con el Palacio del Partal, en la llamada casa de las Pinturas, en 1908, el arquitecto Modesto Cendoya, descubrió en su sala alta los restos de una importante decoración mural del siglo XIV realizadas al temple sobre estuco, según los principios de bidimensionalidad, linealidad y narrativa. Dañadas por el tiempo, el desgaste del color, por el roce, las limpiaduras y humo de la hornilla cuando esta habitación estuvo convertida en cocina y por los efectos desastrosos del picado de las paredes al enlucirlas.

Muro con imitación de aparejo de ladrillo y epigrafía bajo
los frescos del muro oriental, donde se conserva una hermosa
banda caligrafía coránica con las letras en blanco y adornada
de atauriques en los vacíos con tallos espiriformes finos
sobre el rojo almagra de los ladrillos, aunque esta
incompleta: "Te hemos concedido una clara victoria. 
Para perdonarte Dios tus primeros y últimos pecados, 
perfeccionar Su gracia en tí y dirigirte por una 
vía recta. Para prestarte Dios"  [Corán 48, 1-3]
Este texto se interrupe por el tabique.
Este mural es el único ejemplo conservado de pintura
nazarí, entendiendo que las Salas de los Reyes fueron
realizadas por pintores cristianos

Organizados en tres registros horizontales, aparece representada en este mural la llegada al campamento de tiendas de campaña campaniformes, de una expedición militar que regresa con su botín y prisioneros encadenados, escenas de caza (hombres armados frente a leones y un oso) y cortesanas festivas, en las que aparecen algunos músicos con laúd, guitarra, pandereta, flauta y tambor, y ceremoniales que arrojan información muy interesante sobre la vida de aquella época, sorprendiendo los detalles miniaturistas.

Estas pinturas del siglo XIV fueron superpuestas sobre la
base de ladrillo rojo fingido con llagueado en blanco y
una banda epigráfica. Esta pintura de ladrillo pertenecía
al pabellón del Partal.

Estas pinturas son una muestra de pintura aúlica mural sin
paragón en al-Ándalus, aunque
con claros antecedentes orientales
Aunque difícil de distinguir en esta foto que representa
la figura de un soldado portando un estandarte
en el que aparece con trazo negro, fino y cursivo
la siguiente leyenda "La salud eterna". Seguramente
otros tejidos y banderas debieron de contener caligrafía
pero han quedado borrados.
Dentro de pequeñas cartelas rectangulares con laterales curvos, en caligrafía dorada sobre fondo azul oscuro, separan las series narrativo-pictoricas las siguientes expresiones votivas:

"La gloria permanente"
"La ventura eterna"
"La bendición"

Armadura nazarí conservada en la casa de las Pinturas

En el arrocabe de madera del techo, en la pared oriental, se repite
doce veces la azora de la Victoria: "no hay vencedor sino Dios"
Junto a la casa de las Pinturas se encuentra la conocida casa de los Balcones, llamada así por por los dos coquetos vanos que se abren a la fachada de mediodía.

Fachada de la casa de los Balcones
Los balcones fueron reconstruidos a partir de los restos de uno de los arcos que aún se conservaban en 1917, así como las balaustradas de madera, que pasaron a guardarse en el Museo de La Alhambra tras servir de modelo de las actuales.

La casa de la esquina del conjunto es la llamada casa de Villoslada, y en ella se conservan unas ventanas guarnecidas con ricas yeserías en su interior, mientras que en las habitaciones adyacentes se conservan muy pocas yeserías.


Leopoldo Torres Balbás salvó estas casa del estado ruinoso
en el que se encontraban en el año 1923
A ambos lados de las ventanas de esta sala superior de la casa de Villoslada se adivina un caligrama arquitectónico restituido de inscripción mixta, Allah en cúfico, formando un arco lobulado que enlaza con un círculo que encierra una segunda palabra, rabbí, es decir "Dios es mi Señor".

Se puede leer en uno de estos lados:
No hay vencedor sino Dios
En el dintel de una de las ventanas, en cúfico, bajo la decoración de mocárabes se puede leer "la potestad es de Dios", a la derecha y, a la izquierda, "la grandeza es de Dios", separadas ambas por una bella decoración de atauriques. Enmarcando esta decoración, en este caso en cursiva, se aprecia "la gloria es de Dios" y "la permanencia es de Dios".

Dintel de la ventana de la derecha, donde se muestran
estas inscripciones en cúfico y cursiva
Y por último la casa de José María González Pareja, en cuyo interior existió un telar y que sirvió de vivienda para el vigilante del Partal en 1923. Junto a ella se encontraba la casa de doña María Padial de Haro, última habitante de La Alhambra, y que asomaba al patio de la Higuera. Aprovechando la fachada meridional de la casa de José María González Pareja se construyó un balcón romántico cenador de madera.

Interior de la casa de José María González Pareja

Al otro lado del Palacio del Partal, situada sobre la muralla, hay una vivienda nazarí adosada a un pequeño oratorio, conocida con el nombre de Casa de Astasio de Bracamonte, pues así se llamaba el escudero del conde de Tendilla que vivió en ella a mediados del siglo XVI. También fue restaurada por Torres Balbás, descubriendo que era más anterior al oratorio al que esta adosada, atribuido a Yusuf I, lo que lleva a datarla en torno a las primeras décadas del siglo XIV.

Vista de la casa de Astasio de Bracamonte desde la planta
alta de la casa de González Pareja

Casa de Astasio de Bracamonte desde el
pórtico del Palacio del Partal
La casa de Astasio Bracamonte se sitúa sobre la muralla y cuenta con una superficie de 15 metros cuadrados. En su origen debió contar con dos plantas, pero posteriormente se amplió su altura con la integración de un mirador.Construida en sus cerramientos con ladrillo, yeso en sus decoraciones exteriores e interiores, madera en la armadura apeinazada y alfarje bajo la cubierta, así como material cerámico, vidriado en algunos puntos (solerías y cubiertas de teja). Actualmente se esta realizando una intervención restauradora centrada en la armadura y el alfarje que conservan numerosos elementos originales del siglo XIV, así como epigrafías y elementos decorativos vegetales.

Tras la restauración de estas cinco casas, se destinaron a dar alojamiento a los guardas del Patronato de la Alhambra, incluso la de Astasio de Bracamonte prestó este servicio hasta hace poco tiempo.

La sencillez y humildad de estos edificios da lugar a que se manifieste poco interés por ellos, sin embargo, su singularidad las hace únicas. Las vistas que le proporcionan las laderas sobre las que se ubican garantizan la privacidad de estas casas, quedando la parte interior que da a la Alhambra cerrada por muros.

Vistas del Albaicín desde la casa de las Pinturas

Su delicado estado de conservación aconseja la restricción de su exposición al público, por lo que su visita está limitada a unas fechas determinadas. Este mes de octubre puede ser visitada con la entrada básica o general de La Alhambra, de 8,30 a 18,00 horas los domingos, martes, miércoles y jueves.

Conjunto de las casitas del Partal

2 comentarios:

  1. Una pregunta, quién era José María González Pareja??

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  2. Hola Elisa, lo lamento pero no sé quien era, aunque deduzco que sería propietario de la misma. Hay un libro, "La Alhambra vivida" donde posiblemente puedas encontrar más información al respecto ya que habla sobre los habitantes de la Alhambra. Un saludo

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