La casa nazarí frente al Palacio Carlos V (casa-palacio del Mufti)

Vista de la casa nazarí desde la calle Real en dirección a la
Puerta del Vino

Frente a la fachada meridional del Palacio de Carlos V, Torres Balbás mandó desescombrar en 1922 los restos de unos muros pertenecientes a la estructura principal de una casa nazarí de importancia (por sus dimensiones y proximidad a la mezquita) en torno a un patio con alberca central de dos metros y medio por metro y medio y 0,72 de profundidad, rodeado de habitaciones, en donde se distinguen los umbrales de una puertas con mochetas para cerrarse desde dentro, elementos decorativos sobresalientes de la puerta, que se suponen eran la entrada a la casa desde la calle Real. Esta casa se conoce como casa-palacio del Mufti.

Tal vez se encontrase aquí la entrada a la casa

Arranque de escalera que conduciría al
piso superior de la vivienda
Tras la galería con mochetas, se accede a lo que debió ser el arranque de una escalera de subida a la planta alta en la etapa medieval. La otra puerta da entrada a una habitación con suelo de guijarros que debió ser cuadrada y que posiblemente pertenecieran a época cristiana. Más allá hay otra estrecha nave paralela en la que puede verse el arranque de una escalera y cuya entrada se haría por una puerta que abre a una plazoleta empedrada y situada al oeste.

Los restos de solería son originales nazaríes
Cuenta con un patio casi cuadrado de 6,7 por 6,7 metros, con galería sobre pilastras, abierta al oeste, con tres vanos, mayor el central que los laterales. En la parte pegada al pórtico había un hueco circular que hace pensar que hubiera una taza pequeña que vertería su agua en la alberca y que se alimentaría de un ramal derivado de la cercana Acequia Real de la Alhambra.

Alberca central de la casa nazarí con cenefas verdes
Capiteles como este, de mármol elaborado en la primera mitad
del siglo XIV, conservado en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid
decoraban las casas más importantes del reino de Granada

En cada uno de los muros laterales del patio se abrían dos puertas, aunque parece que el muro de enfrente no tuvo ninguna, y aunque parece que el pórtico sur tuvo pilastras intermedias en sus tres vanos, queda la duda de sí en realidad contó con columnas pues en las excavaciones se encontraron varios trozos de fustes de mármol jaspeado y de serpentina, así como una pieza tosca de caliza marmórea que pudo servir como base de capitel.

Pórtico de pilares que pudo contar con
columnas de mármol
Parece que este pórtico tenía alacenas en sus extremos y que daba acceso a la sala principal de la casa, al este, donde es posible que hubiese dos alcobas o alhanías en cada extremo de la sala. Sin embargo llama la atención la falta de letrinas en la vivienda, que bien seguro debieron existir.

Estos restos arqueológicos marcan la cota por la que discurría la calle Real, la calle principal de la Alhambra medieval nazarí. Todas las habitaciones se encuentran al mismo nivel, conservando los restos de las solerías originales, salvo la crujía del oeste, cuyo eje aparece una puerta que pudo pertenecer a esta casa o a otra vecina, de las muchas que hubo por toda esta zona. Ante la fachada se extiende un pavimento de guijos que probablemente pertenezcan a una placeta anterior o una calle perpendicular a la calle Real.

La crujía de poniente esta por debajo del resto pudo
pertenecer a una casa vecina
A Oeste quedan restos de una cuadra y un callejón que lo comunicaba con el foso que iba desde la puerta de la Justicia o Explanada hasta la torre de la puerta de los Carros; esta zona del foso fue convertida en un sótano moderno, excavado y abovedado por Leopoldo Torres Balbás, y en la parte superior podemos ver varias rejas, respiraderos de él, donde están situados ahora los cañones.

Bajo a estas rejillas contiguas a los restos
arqueológicos se encuentran el callejón
y las cuadras que presumiblemente
pertenecían a esta casa nazarí

Durante un tiempo se pensó que se trataba de la madraza proyectada por el ministro Ibn al-Jatib pero en tal caso estaría orientada hacia el sureste como todos los demás edificios religiosos islámicos de la Alhambra, como mezquitas, oratorios y rauda, como sostiene Antonio Orihuela Uzal.

Planta de la casa nazarí frente al Palacio de Carlos V

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