¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

miércoles, 23 de abril de 2014

El ejército nazarí

El ejército nazarí se caracterizaba por la mezcolanza, influidos militarmente por cristianos y africanos, al igual que la caballería ligera castellana debía mucho a su homóloga granadina, como veremos a continuación.

Al ejército se le denominaba como unidad yaish y englobaba elementos de caballería e infantería, distinguiendo entre el ejército regular o yund que incluía a una guardia formada por conversos al islam de origen cristiano conocidos como "elches" y que formaban la guardia palatina desde 1375, siendo considerados las tropas de élite. El ejército nazarí tendría sus principales bases en Granada, donde se acantonaba el grueso del ejército real nazarí, Málaga, Guadix y Ronda.

Recreación histórica de tres tipos distintos de guerreros nazaríes

Sin embargo, en época de actividad guerrera se recurriría a un sistema se levas entre la población local hispanomusulmana, como sucedió en el reinado de Muley Hacén cuando los granadinos trataron de recuperar Alhama. Aunque no disponemos de documentación que precise fehacientemente el sistema nazarí de reclutamiento, no es aventurado suponer que la población estuviera obligada a prestar servicio militar en caso de necesidad, estando formadas por cualquier varón mayor de edad y capaz de combatir y ordenadas por grupos sociales:

  • artesanos, comerciantes, religiosos o burgueses acudían con sus monturas como tropas auxiliares y caballería ligera de reserva.
Fragmento de cabezada de caballo en cobre esmaltado, hilos
de seda y plata del siglo XV encontrado en Lorca (Murcia)
y que se expone en la
sección de arte nazarí del Museo Arqueológico Nacional (MAN) 
  • el campesinado que actuaba como infantería de reserva aportando a arqueros, honderos, tiradores de venablo y especialmente ballesteros, muy respetados por sus enemigos por su fama de diestros tiradores con este arma.
Flechas del tipo utilizado pot los arqueros nazaríes y que se exponen en la
sección de arte nazarí del Museo Arqueológico Nacional (MAN)


Por otra parte se encontraban los destacamentos destinados a custodiar la frontera o ath-thagr y las fortificaciones como la de Loja (Lawxa), Vélez-Málaga (Ballis), Setenil y que eran conocidos como "zegríes" -o cenetes o gomeres-, casi todos norteafricanos venidos de tribus conocidas como los Masmuda, Zenetes, Gumara o Gómeres o los Banú al-Sarrax o Abrencerrajes, liderados por un miembro de la nobleza o jassa, así como por morabitos o "voluntarios de la fe", una especie de eremitas-guerreros que venían a ejercer la Yihad o Guerra Santa contra los cristianos.

Detalle del bajorrelieve de Felipe Bigarny, contemporaneo
en la reconquista de 1492, representa a este soldado
nazarí con una adarga. Capilla Real de Granada

Adarga o escudo fabricada en Granada en el siglo XV
con cuero y seda (92 x 76 cm) con el lema nazarí "Sólo
Dios es vencedor" con trazado cursivo dentro de ocho
óvalos y, entre ellos, otros ocho más pequeños con el
texto: "Ventura para su dueño". Se guarda en la Real
Armería de Madrid.
Sin embargo, cuando no había guerra declarada, al ejército nazarí le quedaban dos opciones: realizar una razzia adentrándose en territorio cristiano -frecuentemente en primavera y verano- o acercarse a la frontera, arrasar un pueblo e incluso tomar un castillo.

Espada jineta expuesta en el Museo de Cluny que según dicen perteneció
a Mohammed XII o Boabdil


Desde el comienzo de la dinastía nazarí hasta comienzos del siglo XIV, en el reino de Granada convivieron dos corrientes militares: la imitación de los ejércitos cristianos por un lado y la de origen hispanomusulmán con influencias orientales y magrebíes. Con la llegada del siglo XIV, las tropas nazaríes sufren el influjo berberisco, debido sin duda al apoyo recibido por el sultanato benimerín y voluntarios de origen bereber, introduciéndose el uso del estribo corto y la monta "a la jineta" (con las piernas hacia atrás, lo que implicaba una silla de montar especial) frente "a la brida" cristiana (con las piernas rectas). Daban más importancia a las panopilas norteafricanas como el escudo llamado "adarga", la creación de unidades de caballería ligera que sustituirán a las de caballería pesada y tácticas militares propias de las tribus del Magreb como el tornafuye o karr wa-farr, simular una huida para cargar contra el enemigo al ser perseguidos, con las que obtendrían no pocas victorias.

Al establecerse la montura "a la jineta" se popularizó el uso de la
espada jineta un arma corta y delgada, característica del arte nazarí.
Fue introducida por las tropas bereberes al servicio de Mohammed I,
según Alfonso X. Su pomo permitía apoyar la mano para rematar el
golpe y podían colgarse del arzón de la silla. En esta imagen una "jineta
de ceremonia" y su vaina, conservada en el Museo del Ejército

Si esta estrategia militar no daba resultado, copiada de los cristianos, consistente en poner en primera fila a los soldados de a pie con grandes escudos, lanzas largas e incluso dardos penetrantes. Con la rodilla hincada en tierra, se preparaban a lanzar sus armas, unos las lanzas, otros dardos, otros las flechas. Colocada detrás, la caballería estaba dispuesta a saltar entre ellos una vez que los infantes habían atacado al enemigo.

Casco de guerra conservado en el Museo Municipal de Algeciras
que data de finales del siglo XIII y primera mitad del siglo XIV

Todos los soldados recibían su soldada o ratib en mizcales de oro, así como una parte proporcional del botín que obtuvieran en la guerra, en función de su grado militar y su actuación en la contienda, estando reservado 1/5 del total al monarca nazarí.

La máxima autoridad del ejército era el rey, encabezando a las tropas, como el caso de Yusuf I en la batalla de El Salado o de Boabdil cuando fue capturado en 1483 mientras comandaba el ejército en Lucena. El zabalmedina era la máxima autoridad militar, sólo por debajo del rey. Era jefe del ejército del país y responsable de mantener el orden dentro de las fronteras, así como su defensa. El visir o wazir, ministros y los secretarios o hayib también podían comandar el ejército, de ahí que se produjesen tantas luchas de poder y guerras civiles dentro del reino nazarí. Por debajo estaban los arraeces y los alcaides o al-qaid que ostentaban el poder militar en las tierras fronterizas, equiparados al walí o gobernador, por su alta estima moral, jurídica y religiosa. Habitualmente estos cargos suponían la tenencia de castillos y guarniciones. A su mando estaban los al-urafa o alarifes, subalternos encargados de grandes unidades del ejército, y los an-nazirin o inspectores.

Los escuadrones se organizaban en:

  • raya o estandarte, formado por 5.000 soldados, bajo el mando del amir o rey
  • 'alam o bandera, formado por 1.000 soldados al cargo del qaid
  • liwá o gallardere, de 200 soldados liderados por el naqib o capitán
  • el band o banderín, compuesto por 40 soldados dirigidos por el al-arif o alarife y organizados a su vez en ocho unidades de cinco hombres conocido como lazo o uqda a cargo del nazir o inspector.
Representación de un caballero nazarí procedente de las
pinturas murales conservadas en las casitas del Partal de
la Alhambra de Granada

Integrada por 7.500 jinetes repartidos por todo el territorio (30.000 km cuadrados), la caballería estaba considerada la principal fuerza del ejército nazarí (eficaz en talas masivas, algaradas, apoyo a la infantería, etc), formada por fuerzas auxiliares norteafricanas y locales, así como miembros de la aristocracia.

Ilustración que representa caballeros nazaríes

Como reseña, indicar que la marina de guerra nazarí no debió ser poderosa (no hay estudios que informen acerca de la flota nazarí) aunque los barcos granadinos realizaban algunas incursiones en las costas cristianas con cierto éxito. Debemos tener en cuenta las siguientes circunstancias:

  • Las onerosas parias que debía pagar a Castilla
  • Los costes altos para construir y fortificar las torres, fortalezas, alcazabas y castillos de la defensa interior y sus fronteras
  • Los gastos que exigía el mantenimiento del ejército y especialmente los mercenarios africanos
  • El mantenimiento de la vida palaciegas
  • Las continuas guerras e incursiones cristianas que empobrecen la economía agraria 
  • El elevado coste de una embarcación

Nave del siglo XIV, junto con las enseñas de Marruecos
a la izquierda y Tremecén a la derecha

La vocación política de los nazaríes fue por necesidad la defensa de su territorio y su supervivencia salvo en el reinado de Ismail I cuando por última vez el territorio se amplía con la conquista de Huéscar, Valera y Orce.

La marina nazarí no pudo compararse a la de sus vecinos mediterráneos, pero sí suficiente para guardar sus costas con naves corsarias que ejercían vigilancia y tripuladas por un cuerpo de arqueros,
así como complemento de su economía. El Reino de Granada solicitaba ayuda en este sentido a sus aliados, así por ejemplo, en la batalla del Estrecho, fue la marina de los mereníes la que llevo la mayor parte de la acción, mientras que Aragón también ayudó a los nazaríes en los tratados que con ellos hacían.

Los principales puertos fueron los de Almería (al-Mariya) y Málaga (Malaqa), también se utilizaba como fondeadero Almuñécar (al-Munakkab), aunque su importancia era menor que la de las otras dos ciudades, en la que había atarazanas.

Durante los 250 años de dominación islámica, el ejército nazarí renovó sus armas, innovando con armas de fuego, como los espingarderos o divisiones de artillería que comenzó funcionando con nafta para terminar arrojando bolaños o pellas de piedra gracias a los llamados "truenos de fuego", utilizados en el asedio de Huescar (1324) y Algeciras (1344).

2 comentarios:

  1. Me gustaría saber qué fuentes y recursos has utilizado para extraer esta información, gracias.

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  2. Hola josejuangf! Las fuentes son numerosas aunque no suelo incluirlas en los artículos. No obstante, en relación al tema militar nazarí, te recomiendo el nº 13 de la revista Desperta Ferro que profundiza sobre el tema. Un saludo

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