¿Qué era el Reino Nazarí de Granada?



El Reino Nazarí de Granada (s. XIII-XV) fue una formación política medieval que ha trascendido fronteras a lo largo de los siglos gracias a la gran herencia patrimonial que dejó, con La Alhambra como paradigma arquitectónico, sede política y residencial, a pesar de su reducida extensión territorial comparado con el mundo islámico de su época o con el que había abarcado siglos antes al-Andalus dentro de la península Ibérica, ocupando las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería, junto con la zona meridional de la de Jaén y parte de Cádiz.

jueves, 8 de agosto de 2013

La Madraza

Situada en la calle de los Oficios, frente a la Capilla Real, la Madraza era la antigua universidad islámica (junto a la cercana mezquita aljama, es decir en el centro neurálgico de la medina) y en la actualidad continúa con este legado, albergando el Servicio de Extensión Universitaria y la Academia de Bellas Artes de Granada. Por ese motivo quisiera dedicar este post a la memoria de Antonio Pérez Pineda, quien fuera decano de la Facultad de Bellas Artes, fallecido en el día de hoy.

Oratorio de la Madraza de Granada
Puerta de acceso al oratorio desde el
patio de la Madraza
Restos de una almunia zirí cubiertos por un cristal en
el suelo del oratorio de la Madraza

Posiblemente, en el siglo XI el lugar estaba ocupada por una almunia de la familia real Zirí, tal como evidencian los hallazgos resultado de la última excavación arqueológica dirigida por Antonio Malpica, ya que se sabe que el rey Badis tenía una en las proximidades de Bib-Rambla. La Madraza constituía uno de los edificios más destacados del Barrio de Gélices o Posaderos, centro mercantil constituido por la Alhóndiga Zaida, el Zacatín y la Alcaicería.

Detalle decorativo de los mocárabes del oratorio de la Madraza
Combinación de mocárabes y paños de sebka en el oratorio de la Madraza

Constituye el único ejemplar de madraza pública de la Península Ibérica, aunque se tiene constancia de otras de fundación privada en Málaga y Ceuta, siguiendo la tendencia que comenzó en Oriente, que al mismo tiempo proclaman la piedad y poder del sultán, así como la difusión de la religión. Según sabemos por Ibn al-Jatib, en Málaga ya existía un centro universitario ubicado igualmente junto a la mezquita aljama de esa ciudad y que fue construido por una comunidad de seguidores de un místico sufista, siendo de esta índole la enseñanza impartida en ese centro.

Mirhab del oratorio de la Madraza
Detalle decorativo del arco del mirhab
Lo mejor conservado de la Madraza de Granada es su oratorio, construido con potentes muros de mampostería encintada con verdugadas de ladrillo que han resistido a más de seis siglos de historia. Sobresale la monumentalidad inherente a las construcciones alhambreñas de Yusuf I con su espléndido mirhab (su nicho interior fue eliminado a comienzos del siglo XX) y las trompas de mocárabes que recuerdan el Salón de Embajadores y la Sala de Dos Hermanas. A diferencia de La Alhambra, el oratorio conserva el 40% de los colores originales porque al ser utilizada como capilla en época cristiana fue recubierto por paneles que los protegieron de la luz y del paso del tiempo.

El jardín permitía filtrar la luz por estas ventanas

Detalle del arco de una de las ventanas
En el costado derecho del oratorio existía un espacio un pequeño jardín al aire libre, rodeado por dos pabellones de reducidas dimensiones al sur y al norte, mientras que al este existía una pequeña acera.

Trompas de mocárabes del oratorio

El techo del oratorio, una armadura de madera que hace
función de linterna, junto con los azulejos y columnas, son
del siglo XIX cuando el edificio pasó a pertenecer a la
familia Echevarría

Yusuf I soñaba con transformar la capital de su reino en la Córdoba califal por lo que se rodeó de sabios maestros y mecenas de intelectuales y artistas. Ibn al-Yayyab le hizo ver que Granada adolecía de un centro de estudios propios que acogiera a los jóvenes en el estudio de la ortodoxia islámica -hasta entonces tenían que emigrar a otros países para hacerlo- y de un foco de cultura que atrajese a los más célebres eruditos en humanidades, que hicieran de Granada el centro cultural más importante del Occidente islámico. La escuela de estudios superiores del reino granadino fue fundada en el siglo XIV (decretada su fundación en 1340 y se finalizó en 1349) por mandato del rey nazarí Yusuf I, por lo que se conocía como Madrasa Yusufiyya o Madrasa Nasriyya, aunque la iniciativa de la construcción fue de su visir Ridwan y pronto la institución se convirtió en uno de los referentes para el estudio del Derecho en el Occidente musulmán. 

Arco de entrada al oratorio islámico
Los gastos para su mantenimiento se cubrían con donaciones de musulmanes devotos, así como por rentas propias que sufragaban los costes de alojamiento de los estudiantes y para pagar a los maestros. Entre estos bienes habices se encontraban tierras, tiendas, un suministro de agua permanente y otros inmuebles, cuyos beneficios se destinaban a la misma.


Restauración de la Portada original de la Madraza, según
Rafael Contreras, de la que se conservan elementos decorativos
de mármol blanco tallados: el dintel adovelado alternando en
dos alturas, con dóvelas lisas y con decoración tallada vegetal
que coronaba el vano de la puerta de entrada en arco (como en
la imagen que sugiere Rafael Contreras) o en forma rectangular

La epigrafía que aparece en el espacio horizontal inferior del alfiz reproduce
la Basmala y tasliya; en la parte vertical derecha, en su línea superior y tras la
fórmula profiláctica del ta'awwud, se continúa por la franja horizontal superior
y por la izquierda vertical, prosiguiendo por el lado inferior de la franja vertical
derecha (Q. XXIV-35, Aleya de la luz; Q XXIV - 36, 37 y 38): "[Dios es la luz
de los cielos y de la tierra. Su luz es comprable a una] hornacina en la que hay
un pabilo encendido. El pabilo está en un recipiente de vidrio, que es como si
fuera una estrella fulgurante. Se enciende de un árbol bendito, un oli[vo, que
no es] del Oriente ni del Occidente, [y] cuyo a[ceite] casi alumbra aun sin haber
sido tocado por el fu[ego. ¡luz sobre] Luz! Dios dirige Su Luz a quien [Él
quiere. Dios propone parábolas a los hombres. Dios es omnisciente.] En casas
que Alá ha permitido [erigir y que se mencione en ellas Su nombre. En ellas
Le glorifican, mañana y tarde. Hombres a quienes ni los negocios ni el]
comercio les distraen del recuerdo de Alá, de hacer la azalá y de dar el azaque.
Temen un día en que los corazones y las miradas sean puestos del revés.
Para que alá les retribuya por sus mejores o[bras y] les de [más] de Su
favor. Alá [pro]vee sin medida a quien Él quiere"

Se conservan los restos de dos lápidas que palanqueaban posiblemente
la entrada, en forma de arco vegetal sobre columnitas y epigrafía
cursiva en su interior como esta, la más completa conservada que
protege una inscripción coránica -como la anterior- de seis líneas
en cursiva con la parte final de la tasliya, los versículos iniciales de
la sura al Fath (de la Victoria): "Te hemos concedido una clara
Victoria. Para perdonarte Dios tu pecado, pasado y futuro,
perfeccionar Su gracia en ti y dirigirte por una vía recta. Para
prestarte Dios un auxilio poderoso. Él es Quien ha hecho descender
la sakina en los corazones de los creyentes para incrementar su fe.
Las legiones de los cielos y de la tierra son de Alá. Alá es
omnisciente, sabio. Para introducir a los creyentes y a las
creyentes en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos,
[en los que estarán eternamente, y borrarles sus malas obras.
Esto es, para Alá, un éxito grandioso]"


Se sabe que se acabó de construir en 1349 por la inscripción fundacional cuyos fragmentos se conservan en el Museo Arqueológico de Granada. De nuevo Ibn al-Jatib nos cuenta que completaba la entrada dos losas de mármol simulaban dos ventanas en la parte superior y un arco de herradura de mármol blanco decorado con inscripciones coránicas servía de entrada a la Madraza, junto con inscripciones en prosa y verso que hacían alusión a su fundación y al uso para el que estaba destinada.

"[Mandó cpnstruir esta casa de la ciencia -¡que Dios la convierta en (lugar) de rectitud y de la luz y la conserve para las ciencia de la religión a lo largo de los días! -el príncipe de los musulmanes - ¡que Dios lo proteja con su ayuda! - el elevado, el célebre, el noble, el afortunado, el puro, el alto, el héroe, el sultán asistido (por Dios) Abu l-Hayyay Yusuf, hijo del elevado, el noble], el grande, el excelso, el célebre, el combatiente por la fe, el excelente, el justo, el significado, el muy complacido, el príncipe de los musulmanes y defensor de la religión, Abu l-Walid Ismail [ibn Faray ibn Nasr. ¡Que Dios recompense para el Islam sus obras virtuosas y acepte favorablemente sus hechos en la guerra santa! Se terminó en el mes de muharram del año 750 (22 de marzo - 20 abril de 1349)].
(Traducción. Manuel Acién Almansa) 

Plano de la planta baja del Maristán de Granada


La madraza contaba con un patio central, con una alberca embaldosado en mármol, el mismo mármol que fue utilizado en el siglo XVIII en el lienzo del edificio. La alberca tenía un rebosadero que evacuaba directamente al río Darro. Este patio distribuía las estancias a través de arcos sobre columnas y en las paredes, bellos epígrafes de contenido similar a los de la fachada exterior.

Restos arqueológicos de la alberca
El acceso al edificio se hacía por un zaguán en recodo, situado en la parte occidental de la fachada, exactamente con la puerta que daba hacia la esquina próxima a la placeta de la Capilla Real, por lo que no se corresponde con el actual acceso.

Estas figuras de la exposición permanente de la Torre de la Calahorra de
Córdoba representan una universidad islámica o madraza como lugar de
formación de alto nivel y receptora de una importante biblioteca

A la planta alta se accedía a través de una escalera precedida de una enorme puerta rectangular y a través de la galería superior se accedería a aulas, zona de trabajo y alojamiento para los estudiantes. Sobre las letrinas y el zaguán de la planta baja pudo haber existido una importante biblioteca.

video

Este centro de enseñanza nazarí surgió con posterioridad a otros semejantes que ya existían en Oriente y norte de África, hasta entonces en el Reino Nazarí era en las mezquitas donde se realizaban estas funciones de divulgación del saber. En la madraza de Granada, maestros de reconocido prestigio transmitían diferentes conocimientos. Hakim, era el nombre que se daba a estos maestros, sabios que impartían materias de carácter jurídico-religioso, derecho islámico, jurisprudencia y teología, así como medicina, cálculo, álgebra, geometría, mecánica y astronomía. El título que los estudiantes recibían se llamaba ichaza, una especie de certificado de licenciatura que permitía la enseñanza de tal o cual campo o conjunto de ellos.

Hay que citar dos grupos de doctos: el de los místicos y el de los retóricos. Al primer grupo pertenecía y destacaba al-Maqqari, antepasado de un embajador merení, así como el célebre e intrigante Ibn Marzuk, refugiado aquí por caer en desgracia en Marruecos y quien fue nombrado predicador de la Mezquita de la Alhambra. En el segundo grupo, literatos de talla de Sarif al-Garnati y como no, Ibn al-Jatib, el más importante de su época en numerosas materias.


La duración de los cursos era variable, dependiendo del número de materias, del tiempo que los profesores prolongaban su estancia en la ciudad y de las posibilidades económicas de los alumnos.


Actual fachada barroca del edificio de la Madraza

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