Baño del Polinario o de Mohammed III


Vista exterior de la linterna del baño del
Polinario desde la calle Real, sosteniendo
 un delicado alero de canecillos inclinados

Se entra desde la calle Real Alta, entre el baño y
el palacio adosado, por un pasillo que da acceso
a la sala de descanso o al-bayt al-maslaj, que tiene
una bella linterna y camas de descanso, como
en el posterior baño del palacio de Comares

Camas en la sala de descanso o al-bayt al-maslaj

Linterna de la sala de descanso o al-bayt al-maslaj

Detalle de las yeserías de la linterna de la sala
de descanso o al-bayt al-maslaj

Acceso actual a los Baños del Polinario

Construido bajo el reinado de Mohammed III, utilizando lo recaudado por la yizya (el impuesto que se cobraba a los cristianos que sembraban las tierras de la frontera), se surtía con el agua de la acequia Real, además de por una alberca situada hacia el Partal, garantizando la afluencia de agua. Mohammed III fue depuesto en el trono por lo que estos baños eran conocidos como al-Makhulu o "el Depuesto". Fuera del baño, hacia el Palacio de El Partal, están los restos de la zona de servicio y se conserva una gran alberca que servía para surtir de agua a este baño.


Estos hammamat no sólo cumplían una funcion
higiénica sino que se une a ella un importante
aspecto de relación social en las gratas y largas
 conversaciones en la sala de desvestirse o
al-bay al-mas-laj, tras el baño, y un sentido
religioso cuando se hacía el alguado
o limpieza ritual

El uso de los baños públicos estaba perfectamente
regulado de tal forma que se separaba por sexos,
generalmente la mañana para los hombres y la
tarde para las mujeres, y en ellos los mozos o
tayyab se encargaban de su funcionamiento y
limpieza, y los masajistas o bakkak relajaban
los músculos cansados

La obligación del alguado era más compleja
en momentos especiales como la gran Fiesta
de la Ruptura del Ayuno al terminar el Ramadan,
 o id al-fitr, en la que se hacía una limpieza
completa del cuerpo, y por tanto debía de
hacerse en un baño

Este baño o hammam (plural hammamat) como expresan Ibn al-Yayyab en su Diwan e Ibn al-Jatib en su Lamba al-badriyya fue construido para el mantenimiento de la mezquita Aljama de la ciudad de la Alhambra que estuvo ubicada en el lugar que hoy ocupa la contigua iglesia de Santa María de la Alhambra; con los beneficios obtenidos por este baño, es decir, los bienes hábices o abbis, se costeaban parte de los gastos de la mezquita, como era costumbre en el mundo islámico.

Pila de agua recubierta de azulejos en la alhanía
norte de la sala caliente de los Baños
de Mohammed III

Fragmento de azulejos que recubrirían las paredes


El hammam es uno de los elementos más identificativos de la cultura islámica ya que permite la ablución mayor antes de la oración por lo que es habitual que haya baños cerca de las mezquitas, incluso formando parte de ellas para que los ingresos derivados de su explotación ayudasen a costear el mantenimiento del centro religioso. Por otro lado, es un espacio para la higiene y para el encuentro social, atribuyéndole además propiedades saludables por su atmósfera cálida que permite la transformación mediante el sudor y el contraste entre agua fría y caliente. 

Este baño fue construido para dotar a la mezquita
Aljama de la ciudad de la Alhambra que estuvo
ubicada en el lugar que hoy ocupa la contigua
iglesia de Santa María de la Alhambra

La conocida como Fuente de Santa María que actualmente se expone en el Museo de La Alhambra (Palacio de Carlos V), es de fábrica nazarí a principios del siglo XIV, en mármol, y procede de la iglesia de Santa María de La Alhambra donde se conservó hasta mediados del siglo XX como pila bautismal. La iglesia inició su construcción en 1585 y finalizó en 1618, sobre el solar que ocupó la mezquita principal de la Alhambra (consagrada como catedral inmediatamente tras la conquista), derribada por su estado de ruina en 1576. 

Esta singular fuente nazarí, que fue pila bautismal
en la iglesia de Santa María de La Alhambra
tiene forma de gran timbal de mármol blanco 
con irisaciones rosáceas y ámbar


Esto nos lleva a pensar si la pila de Santa María tuvo una función ritual en las proximidades de la Mezquita de la Alhambra o si los nuevos pobladores cristianos de la Alhambra identificaron el simbolismo y religiosidad de la pieza y la mantuvieron en rituales y escenarios tan cercanos. Probablemente no conozcamos nunca la respuesta.

La mezquita aljama de La Alhambra fue mandada 
construir por Muhammad III (1302-1308) 
junto con el vecino Baño del Polinario 
para su sostenimiento económico por lo
que no hay certeza si esta pila pudiera
encontrarse originariamente en uno 
de los dos edificios

Aunque originalmente, los fieles de la mezquita accedían a él para sus abluciones desde la calle Real de La Alhambra, hoy en día este edificio se oculta entre los muros de una casa construida entre los siglos XVII y XVIII. Según constaba, se derribó hacia 1534, pero gracias a que se hallaron suficientes testimonios (los arranques de las bóvedas, la linterna, etc) se pudo reconstruir y restaurar en 1934 por Torres Balbás, destacando la sala central y su techumbre volada. El nombre de "Polinario" proviene del mote del padre del compositor Ángel Barrios, ya que tenía una taberna en este mismo lugar.

El baño fue consolidado por Leopoldo Torres
Balbás entre 1935 y 1936

Plano del baño del Polinario. (Ambrosio del Valle. 1945)

Las bóvedas y las linternas fueron reconstruidas 
a partir de los arranques que existían en 1934

Escena costumbrista en la taberna del Polinario
(siglo XIX);"El Polinario" era el guitarrista 
Ángel Barrios, padre del músico
y compositor del mismo nombre, 
y en sus tertulias se dieron cita
personajes conocidos del mundo
 de la cultura, como Rafael Latorre,
Joaquín Sorolla, Federico García Lorca,
 Manuel de Falla, etc.

Sección de los Baños del Polinario
 
La Alhambra, una ciudad aristocrática con una población que oscilaría entre los 1.500 y los 2.000 habitantes, disponía de una decena de baños para el servicio de los señores y sus familias, para los soldados y para los artesanos que atendían las distintas industrias al servicio de la corona; de estos baños, al menos dos o tres eran públicos.

Linterna de la sala de reposo o al-bayt al-maslaj

Mastabas de la sala de reposo o bayt al-maslaj

En la estructura conservada del baño puede distinguirse varias de sus estancias como la sala de reposo o bayt al-maslaj, con linterna central y con una disposición parecida a la del baño de Comares, lo que hace pensar que fue reformado a mediados del siglo XIV para adaptarse a la moda impuesta por Yusuf I, con mastabas o bancales elevados y divididos por arcos dobles de herradura, cubierto por un tejado a cuatro aguas. A esta sala se accedía por un pasillo terminado en recodo que actualmente comparte con una casa nazarí

El pasillo de la derecha conduce a la casa nazarí anexa

Tras otro pasillo en recodo se llega a la primera de las tres salas húmedas, que a diferencia de lo que es habitual, no se encuentra en el mismo eje, sino en ángulo recto con el vértice en la sala templada. En realidad, la estructura de este baño es muy peculiar pues sus salas no están situadas de forma paralela como viene siendo habitual en los baños islámicos.

De allí se pasa a las salas fría (al-bayt al-barid)
y templada (al-bayt al-wastani) que curiosamente
tiene dos pilas de inmersión, lo que indica que fue
reformada en la etapa musulmana

Pila de la sala de agua fría


Sala fría o bayt al-barit

A través de un arco situado en el ángulo nordeste se pasa a la pequeña sala fría, cubierta por una bóveda baída; la sala fría o bayt al-barid servía de transición en este contraste de temperaturas y cuenta con una pila en un extremo. A continuación se accede a la sala templada, también cubierta por bóveda baida y con dos pilas de inmersión que nuevamente rompe con el esquema tradicional de los baños hispanomusulmanes.
La sala caliente (al-bayt al-sajun) conserva
 actualmente sólo una pila y la caldera desde la
que podemos ver los pilares del hypocausis que
 sostenían esta sala

Finalmente se accede a la sala caliente, de tamaño similar a la anterior pero rectangular y con alhanías o alcobas separadas por dobles arcos de herraduras en dos de sus lados, contando con una pila de inmersión en uno de ellos, aunque tendría otra en el lado contrario que ha desaparecido.

Sala caliente o al-bayt al-sajun

Alhanía de la sala caliente, separada por dobles arcos

En el centro queda el espacio de la caldera a la que se accede por detrás de la pila desaparecida, frente a la entrada de la sala caliente, desde la que se puede ver el hipocausto que dejaba salir el humo del horno bajo el pavimento. De este modo se calentaban los baños.

Pila de agua de la sala caliente

Acceso a la sala caliente

Reflejo de las lucernas reconstruidas por Torres Balbás

La alhanía norte de la sala caliente cuenta con una pila de agua que conserva el revestimiento de azulejos que hace suponer la existencia de otra simétrica al sur, pero esa zona no llegó a ser reconstruida para conservar la casa que fue construida aprovechando los muros del Baño.

Sala caliente del Baño del Polinario

Detalle de capitel cubico nazarí de la sala caliente,
del reinado de Ismail I, posterior a su construcción,
el único que se conserva en estos baños


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