Puerta Real de La Alhambra

Este era el recorrido que alguien que entrara
por la Puerta de la Justicia debía hacer para
acceder a la medina y los palacios

Entre las puertas históricas de la Alhambra, algunas siguen impresionando al visitante —como la célebre Puerta de la Justicia— mientras que otras desaparecieron hace siglos y solo pueden reconstruirse a través de documentos, restos arqueológicos y testimonios de viajeros. Ese es el caso de la Puerta Real, una antigua entrada de la fortaleza nazarí que fue demolida en el siglo XVI y cuya memoria se conserva en crónicas y estudios históricos.

La Puerta Real de La Alhambra fue una de las puertas de acceso al interior de la medina y los palacios de La Alhambra que fue destruida en época cristiana, en el año 1527 por amenaza de ruina y también para ensanchar la Plaza de los Aljibes, uno de los grandes espacios abiertos del recinto palatino. Algunos autores han planteado que esta puerta pertenecía a una fase anterior del sistema defensivo de la Alhambra.

 
Ubicación de la Puerta Real con respecto al Palacio de Comares

    Desde la Puerta de la Justicia partía una calle hasta la Puerta Real que daba acceso a dos zonas:
    • Descendiendo hasta la entrada principal del Palacio de Comares donde se encontraban los primeros patios administrativos y a la calle Real baja bordeando las primeras estancias administrativas del palacio de Comares, rodeando la Sala de la Helias contigua al Harem (antes de ser destruida para hacer el codo de la capilla del Palacio de Carlos V) hasta llegar al Palacio de los Leones, a la Rauda o cementerio de la familia real nazarí y continuar hacia el Palacio de El Partal y hasta el Secano (antigua medina de La Alhambra)
    A la derecha de esta imagen se encontraría la Puerta Real

    • Ascendiendo por la Puerta del Vino desde donde arrancaba la calle Real Alta
    Calle Real de La Alhambra con la 
    Puerta del Vino al fondo

    El historiador José Manuel Oliver Hurtado sostenía que la puerta cerraba el círculo de la muralla antes de la construcción de la la Puerta de la Justicia por el sultán Yusuf I. Según su interpretación, el plano de la Puerta Real se encontraba a un nivel más bajo, aproximadamente a la altura de la torre de Mohammed, por debajo del adarve inferior de la Alcazaba (José Manuel Oliver Hurtado, Granada y sus monumentos árabes. Málaga, 1875, p. 229).

    La descripción más detallada de su situación procede del padre Juan de Echevarría, quien menciona la puerta y su demolición en el tomo I, paseo XV, de su obra dedicada a la Alhambra. Según este autor, la Puerta Real constituía la entrada principal a la plaza del Palacio y comunicaba directamente con la Plaza de los Aljibes. Echevarría afirmaba haber visto en el Archivo de la Alhambra el importe del derribo de la puerta en la segunda relación de gastos presentada al emperador Carlos V. De acuerdo con su relato:
    • La puerta formaba ángulo a la derecha con la Puerta del Vino.
    • Por la izquierda tocaba la esquina de la muralla de la Alcazaba de la Alhambra.
    • En ese punto se encontraba además una cañería perpendicular que elevaba el agua hasta los adarves.
    El arquitecto y restaurador Rafael Contreras también aportó un testimonio relevante. Contreras relató que pudo observar los restos de la cimentación de la Puerta Real cuando se demolieron unas pequeñas casas adosadas al muro de la Alcazaba (Rafael Contreras, Estudio descriptivo de los monumentos árabes de Granada, Sevilla y Córdoba. Segunda edición. Madrid, 1878, p. 173).

    Este solar estuvo ocupado por las casas que
    probablemente se levantaron poco después
    de la conquista cristiana, quizá por iniciativa de
    Hernando de Zafra para alojar a la población
     militar destinada en la Alhambra

    Diversas fuentes del siglo XVII confirman la existencia de estas viviendas militares. El cronista Francisco Bermúdez de Pedraza describe en 1638 una calle de alojamientos militares en ese sector del recinto. En su Historia Eclesiástica (cap. XXVI) señala: “Luego (de haber pasado la Puerta de la Justicia) se entra en una calle de posadas de soldados y se va a la plaza de los aljibes”. Un viajero francés, François Bertaut, menciona igualmente en su Journal du voyage que, al salir de la Puerta de la Justicia hacia la plaza de los Aljibes, se pasaba delante de pequeños alojamientos de soldados situados a la derecha. Una de estas casas llegó a convertirse en el siglo XVIII —según indica Echevarría— en la carnicería de la población de la Alhambra.

    Aunque las casas desaparecieron posteriormente, conocemos su aspecto gracias a grabados del siglo XIX. Estas imágenes constituyen un testimonio visual valioso del entorno donde se encontraba la desaparecida Puerta Real. Entre ellos destacan las representaciones de:
    • Joseph-Philibert Girault de Prangey, en Monuments arabes et moresques de Cordoue, Seville et Grenade dessinés et mesurés en 1832 et 1833 (París, 1837).
    Puerta del Vino, por Girault de Prangey, entre
    1832 y 1833, donde se pueden ver al fondo las 
    casas de los soldados cerca de la Alcazaba
    • James Duffield Harding, en el libro de John Frederick Lewis Sketches and Drawings of the Alhambra made during a residence in Granada in the year 1833 (Londres, 1836).
    Otra imagen datada en 1833 de la Puerta del Vino 
    por John Frederick Lewisdonde se pueden observar
    las casas desaparecidas a la derecha


    Aunque la puerta desapareció por completo, podría haberse conservado un fragmento de su decoración. El Museo de la Alhambra guarda un paño de azulejos en relieve de 1,05 por 0,82 metros que algunos especialistas han relacionado con el arco de esta puerta.

    El historiador y arquitecto Leopoldo Torres Balbás describió la pieza como un panel enmarcado por una cenefa con baquetón blanco central y decoración en relieve de rombos formados por líneas curvas y rectas, con atauriques en verde claro y azul sobre fondo blanco vidriado. Su estilo resulta muy semejante —aunque más complejo— al de la cerámica situada en la primera entrada de la Puerta de la Justicia, lo que sugiere una cronología muy cercana (Leopoldo Torres Balbás, Paño de cerámica de relieve del Museo de la Alhambra, en «Crónica arqueológica» de la revista Al-Andalus, fasc. II, Madrid-Granada, 1934, p. 390).

    Paño de sebka en relieve del siglo XIV,
    probablemente provenga de la desaparecida
    Puerta Real de La Alhambra y que se
    conserva en el Museo de La Alhambra
    en el Palacio de Carlos V

    La Puerta Real constituye hoy una de las estructuras desaparecidas más interesantes de la Alhambra, pues su estudio ayuda a comprender la evolución del recinto y de sus accesos antes y después de la conquista castellana. Aunque ya no se conserva en pie, los testimonios documentales, los restos arqueológicos y las piezas cerámicas posiblemente asociadas a ella permiten reconstruir, al menos en parte, el papel que desempeñó en la organización del espacio entre la Alcazaba y la plaza de los Aljibes. En el blog “Región y Reino de Granada en la Edad media” hay una buena reproducción gráfica de la ubicación y accesos. Así, la memoria de esta puerta perdida sigue formando parte de la compleja historia urbana y defensiva de la Alhambra.

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